lunes, 30 de enero de 2017

[Crítica libro]: "Mansfield Park" de Jane Austen

Nabokov tenía razón

"Su amor al dinero era tan grande como
su amor a mandar, y sabía tan bien
ahorrar el suyo como gastar el de los
amigos" XD
Mansfield Park es mi primera aproximación a la obra de Austen. Antes de dar con este libro, para mí Jane Austen era algo así como una escritora victoriana de romances cursis que no me iban a gustar. No sé muy bien por qué pensaba eso, pero lo que sí sé es que dichos prejuicios me impedían acercarme a una autora, comprobado ya, de gran envergadura. Di con Mansfield Park a través del libro Curso de literatura europea de Vladimir Navokov, un libro donde están transcritas las clases que impartía Navokov en las universidades de Wellesley y Cornell y donde analizaba a fondo varios clásicos que según él eran muy representativos de la tradición literaria europea. Como siempre he pensado que debería haberme decantado por las letras en lugar de las ciencias a lo que a formación se refiere, ahora intento suplir eso leyendo libros como este, y decidí que iría leyendo dichas obras al ritmo de sus clases. Como si fuera uno de sus alumnos.

Mansfield Park puede resumirse en apenas unos párrafos. Todo empieza cuando Fanny Price, una más de las hijas de la empobrecida señora Price, es adoptada por sus tíos, los Bertram, ricos y de clase alta, como acto de caridad. La acogerán, la educarán y, en definitiva, le darán esa vida a la que nunca podría haber aspirado de otro modo. Pese a la frialdad y la falta de tacto de la familia de sir Thomas, Fanny encontrará consuelo en su primo William, con el que establecerá una estrecha relación de afecto. A partir de aquí, poco a poco irá encontrando su lugar y será testigo de las relaciones que se establecerán entre los Bertram y los dos miembros de la familia Crawford que se trasladarán a vivir cerca de Mansfield.

Si en algo destaca Mansfield Park deliciosamente es en retratar la personalidad frívola y vanidosa, calculadora y a menudo ignorante de muchos de sus personajes, encarnada al principio por las dos primas, y a medida que la novela va avanzando, por los hermanos Crawford. Son los villanos de la función, pero lo son de una manera sutil e insidiosa, y por mucho que Edmund no lo vea así, saben perfectamente lo que hacen la mayor parte del tiempo, pero eso no quita que dejen entrever sentimientos puros y sinceros. Porque Henry y Mary Crawford son esos villanos tridimensionales que, aunque no lo veamos por escrito y ni siquiera lo sepan ellos mismos, se debaten internamente por dos maneras de ser: la que les hace ser vanidosos, engreídos y seguros de sí mismos; y la que les hace sentir amor verdadero al margen de cualquier otra condición, como el dinero o el prestigio. Y son interesantes precisamente por eso: porque los ves oscilar entre una y otra faceta, a veces de forma muy sutil y otras no tanto, y los ves igual de vulnerables que los personajes protagonistas. Lo mejor de la novela, con diferencia, es el asedio de Henry Crawford para conseguir la mano de Fanny Price y la resistencia que encuentra por parte de ella, porque Fanny no es un ser vanidoso, estúpido o débil, sino una persona íntegra, con una conciencia muy clara de lo que siente, pese a sus dudas y temores, e incapaz de traicionar sus sentimientos para consigo misma y para con los demás.

Por algunos críticos Fanny Price es vista como una encarnación del ideal masculino: una persona dócil y pura de afecto, sumisa, pero yo he acabado viendo una chica que ha vivido asustada durante toda su infancia y moldeada por el ninguneo (aunque muchas veces ejercido sin que se dieran cuenta) y la sumisión que se le ha exigido continuamente, siempre recordándole que debía estar agradecida por todo, y esto ha acabado por derivar en un gran sentimiento de culpa que le impide actuar con contundencia.

Es esta una novela de personajes y todo gira alrededor de ellos y la evolución que experimentan a raíz de la interacción entre unos y otros. No ocurren grandes cosas, no hay grandes giros, pero el estilo fluido de Austen hace que en ningún momento la narración decaiga y que consiga mantenernos atrapados hasta prácticamente el desenlace; he aquí el único fallo que se le puede achacar a esta novela: que las últimas veinte páginas son atropelladas y Austen, que durante todo el transcurso de la novela se tomaba su tiempo para que todos los giros argumentales y cambios en la manera de pensar de sus personajes fueran lógicos y coherentes, de golpe y porrazo deja a un lado todo eso, deja de mostrarnos lo que ocurre y hace que los grandes giros del final, los que esperábamos como lectores, se sucedan uno detrás de otro en boca del narrador, que los va enumerando todos y sin que puedas ver la reacción de dichos personajes o que sean ellos mismos los que lo cuenten todo.

Pese a este error puntual, Mansfield Park es una novela grandiosa, excelentemente escrita, con personajes tridimensionales e increíblemente bien perfilados.

domingo, 1 de enero de 2017

[Off-topic]: "Balance lector del 2016"

Este año si que estoy como para que me den una medalla

Estoy orgulloso de este año que hemos dejado atrás. He batido mis records personales y he cumplido, por primera vez en mi vida, con un reto literario. Aplausos. Por poco, pero he cumplido con dos de los objetivos que me marqué hará un año: leer 50 libros como mínimo y superar mi marca personal de 13.453 páginas leídas en un año. He leído 50 libros (ayer mismo acababa el último) y la friolera (para mí) de 14.153 páginas, pero lo más soprendente es que los he leído sin esfuerzo, sin llegar a Navidad con 10 libros pendientes de leer. Otra cosa muy distinta es que haya leído las obras que decidí que leería, casi todas ellas tochos. De esos 18 libros solo he leído 3 (Manuscrito encontrado en Zaragoza, Crimen y castigo y Escenas de una vida de províncias) y de los otros 5 solo 1 (Frankenstein o el moderno Prometeo). No aplausos. Lo que sí he hecho ha sido leer a más mujeres, aunque lo haya hecho involuntariamente, y algunos de los autores que dije que revisitaría.

¿Qué saco del 2016? Que tengo mejor ojo para escoger libros (lo demuestran las puntuaciones altas que he dado este año, donde la mayoría de libros superan las 3 estrellas. Podéis comprobarlo en mi cuenta de Goodreads). Que me reafirmo en que Cormac McCarthy y Haruki Murakami son mis escritores favoritos, tan distintos ambos, pero con los que soy capaz de conectar como no hago con otros. Que debo seguir leyendo a Javier Cercas y a J.M. Coetzee, dos escritores que siempre me dan una alegría -por decirlo de alguna manera- cuando los leo. Y que debería leer más de esos autores que en el pasado me llenaron tanto y de los que no he vuelto a coger un libro, como John Irving, Ernest Hemingway o Francis Scott Fitzgerald. Porque si por algo se ha caracterizado este año pasado ha sido el de probar con escritores de los que no había leído nada antes. Gracias a ello he descubierto escritor@s que tengo que seguir leyendo, como David Foster Wallace, Delphine de Vigan, David Monteagudo, Yoko Ogawa, Pere Calders o Emilio Bueso.

Tampoco ha sido un año redondo en todos los sentidos. He vuelto a reafirmarme en que Thomas Wolfe y Philip K. Dick no están hechos para mí. Me cuesta mucho conectar con ellos: el primero porque me parece excesivamente poético y anecdótico; me siento como si no estuviera leyendo nada consistente. Más o menos me he sentido igual leyendo a Fred Uhlman, que tanto me recomendaba mi bibliotecaria. Y el segundo, K. Dick, porque desaprovecha buenas ideas con tramas y desarrollos de personajes que no me interesan lo más mínimo. Pero si alguien se lleva la palma este año, negativamente hablando, esa es Connie Willis, de la que leí un libro nefasto y del que no voy a hablar más (podéis leer aquí la crítica que escribí de El libro del día del juicio final).

Si queréis ver todos los libros que he leído, solo tenéis que ir a mi cuenta de Goodreads (encontraréis el icono en la columna de la derecha) y veréis las puntuaciones y mis opiniones/reseñas. Quizás os sorprenda que haya dicho que he leído 50 libros cuando solo figuran 47. Esto tiene fácil explicación: Escenas de una vida de provincias son tres libros en uno y en el recuento no figura Un mago de Terramar, la primera novela de la saga de Terramar de Úrsula K. Le Guin, porque estoy leyendo un volumen recopilatorio donde figuran todas las novelas de la saga y que aún no he terminado. Sin más rodeos, ahí van mis diez favoritos (más o menos por orden de preferencia):

1. EN LA FRONTERA de Cormac McCarthy
2. ALGO SUPUESTAMENTE DIVERTIDO QUE NUNCA VOLVERÉ A HACER de D.F. Wallace
3. ESCENAS DE UNA VIDA DE PROVINCIAS de J.M. Coetzee
4. NADA SE OPONE A LA NOCHE de Delphine De Vigan
5. LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES de Yoko Ogawa
6. CRÒNIQUES DE LA VERITAT OCULTA de Pere Calders
7. LA LLEGADA DE LOS TRES de Stephen King
8. CRIMEN Y CASTIGO de Fyodor Dostoyevski
9. DESPUÉS DEL TERREMOTO de Haruki Murakami
10. LA VELOCIDAD DE LA LUZ de Javier Cercas