domingo, 17 de julio de 2016

[Crítica libro]: "Los ojos del dragón" de Stephen King

Un libro de esos dónde el título mola más que el contenido

¡YA ESTOY LLEGANDO...!
En mi periplo hacia la Torre Oscura de la mano de cronologías como esta, después de haber leído El pistolero, hecho un alto para leer Un saco de huesos y vuelta a la saga principal de la TO leyendo La llegada de los tres, que me encantó, ahora había que volver a hacer un aparte a la saga principal y leer Los ojos del dragón. Para mi sorpresa se trataba de una novela juvenil y King y novela juvenil no me casaban mucho. Pero tenía muy buenas críticas y en general se hablaba muy bien de ella. Y después de haberlo leído, las dudas iniciales se trocaron en decepción.

No sé si es muy razonable ponerte a reseñar un libro que no te ha entusiasmado y esgrimir que es porque eres demasiado cínico (llámalo como quieras) y ya eres mayor para gozar de una historia tan inocente. Primero porque hay otros libros juveniles para los que para mí no ha pasado el tiempo, que los sigo disfrutando cuando los vuelvo a leer ya de adulto (véase La historia interminable). Y segundo porque eso no es un rasero para valorar nada. Los ojos del dragón no me ha gustado todo lo que esperaba porque no es tan buena como otras novelas juveniles, y punto. Cuando digo que si lo hubiera leído a los 14 o 15 años me hubiese gustado más, me refiero a que por aquella época, con un criterio lector no tan agudizado como el que se adquiere con el tiempo, me hubiesen pasado por alto la mayoría de sus fallos.

Y es que el problema de Los ojos del dragón es que todo es demasiado sencillo, demasiado plano, demasiado light i no sé cuántos sinónimos más. La historia se puede resumir en una frase, pero a riesgo de contar algún que otro spoiler, así que no voy a hacerlo. Cuando en la contraportada te dicen que King recrea el cuento clásico de príncipes y princesas desde la óptica del terror, esto es una mentira y de las gordas. No porque no sea la misma historia de siempre, sino porque de terror no tiene absolutamente nada. Hay algunos pasajes tensos, eso no se lo quito, pero de ahí a terror hay un buen trecho. Estamos ante la misma historia de príncipes y reyes de siempre, de consejeros malísimos y conspiradores, de monarcas bondadosos, de hermanos pequeños envidiosos y resentidos, y un largo etcétera. Al buenazo le pondrán las cosas peliagudas, pero gracias a sus amigos y a la honradez y a cientos de virtudes difíciles de conciliar en una misma persona si esto fuese la vida real, ganará a los malos y triunfará. Los caracteres, otro tanto: o se es bueno buenísimo o se es malo malísimo. Entre ambos hay un abanico extremadamente exiguo de personalidades, donde como mucho encontraremos al bueno que obra mal porque es débil o el amigo un poco tontillo pero con buen corazón. Esa es toda la profundidad que uno puede encontrar en Los ojos del dragón. Randall Flagg, el malo de la función, sería mucho mejor si el relato fuera más serio y adulto, ya que daría mucho  más juego ver su maldad desatada y sin los corsés del género juvenil. Y luego está la trama: lineal hasta decir basta, sin apenas tramas secundarias que enriquezcan la principal, sin sorpresas y sin giros.

De este modo uno se queda con poca cosa tras su lectura: más o menos que la honradez y las buenas intenciones siempre consiguen abrirse paso sea cuál sea la situación (algo que, por el contrario, dudo cada vez más). La idea de que los buenos siempre ganan y que la verdad siempre acaba por saberse es algo pobre e ingenua.

Vamos, que no estamos ante uno de los mejores libros de King.

2 comentarios:

  1. Buena opi Iván!
    Es verdad que es una novela que no deja poso.
    Yo la empecé con muchas ganas, y poco a poco me di cuenta de que es una novela que puede que guste más a un público juvenil (generalizando, aunque no me guste).
    En este caso es verdad que puede ser una primera incursión en el género fantástico para después entrar por la puerta grande con La torre oscura. Por eso se lo pasamos.
    Personajes planos, que no me llegaron, bastante inocentones (como la historia).
    Aunque alguna cosa buena tiene: se hace partícipe al lector de todo lo que pasa, la forma de narrarlo te mete de lleno. Los personajes se dirigen directamente a ti sin ningún pudor.

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    1. Buenas Paul!

      En apenas 10 líneas lo has resumido mucho mejor que yo jaja Básicamente es eso. Es una lectura intrascendente que con el tiempo acabarás olvidando, pero mientras la lees te entretiene lo suficiente como para acabarla (aunque en más de una ocasión estuve a punto de desistir, sobretodo cuando dejamos atrás las 50 primeras páginas, que es lo mejor con diferencia del libro). El inicio es trepidante, con esos saltos hacia delante y hacia atrás de un narrador que ya lo sabe todo, pero se nota que King no se lo curra tanto a medida que va avanzando la historia.

      Eso sí, de adolescente me hubiese gustado más, aunque si la hubiese vuelto a leer ahora me hubiese decepcionado bastante.

      ¡Un saludo y gracias por pasarte por aquí!

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