miércoles, 4 de noviembre de 2015

[Crítica libro]: "Todos los fuegos el fuego" de Julio Cortázar

Haced caso a vuestras madres

Con portadas tan anodinas como esta
no me extraña que la gente no se
acerque a libros como este
Hacía tiempo que mi madre, como asidua lectora que había sido de literatura latinoamericana, me insistía en que debía empezar a leer a Julio Cortázar. Que si Rayuela es buenísima, que si El perseguidor le había impresionado, que si Cortázar como persona le encantaba. Pero como suele ocurrir cuando alguien te recomienda algo, haces caso omiso y dices que te lo apuntas "a tu interminable montaña de lecturas pendientes". Al final le hice caso -a medias- y me hice con Todos los fuegos el fuego más o menos por Sant Jordi y no lo he cogido hasta ahora. Y bueno, mi madre, una vez más, tenía razón. Mi primera incursión en el universo de Cortázar no podría haber sido más satisfactoria. Todos los fuegos el fuego es un excelente recopilatorio de cuentos sobre las relaciones humanas, ya sea a nivel de sociedad (como en la "Autopista del sur"), entre los individuos de una familia ("La salud de los enfermos"), entre parejas o triángulos ("Todos los fuegos el fuego") o con uno mismo ("El otro cielo"). Entre otras muchas cosas, claro. 

Por ejemplo. "La autopista del sur" es un relato perfecto sobre cómo se construyen las sociedades y cuáles son los pilares que las fundamentan, sean cuales sean las circunstancias en las que se encuentren los individuos que las forman, y en la necesidad de los individuos de agruparse y relacionarse entre sí. En cierto modo me ha recordado a Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, aunque la historia del portugués fuera mucho más cruda que la de Cortázar. "La salud de los enfermos" es un ejemplo claro de cómo una mentira sostenida en el tiempo acaba pagándose cara y "La isla al mediodía" es brillante por ser capaz de mostrar ese estado de ánimo tan difícil de abordar que es el producto de enfrentar la monotonía de la rutina versus la libertad que ofrece la aventura. En "El otro cielo", uno de los mejores del conjunto, Cortázar es capaz de describir con precisión milimétrica el individuo encontrándose en la tesitura de dejar atrás la juventud, el libre albedrío, y entrar en la rutina de la madurez, en meterse de lleno en el tríptico matrimonio-familia-trabajo estable. Es un momento clave en la vida de toda persona y es algo gradual, soterrado, un cambio que te arrastra casi sin darte cuenta, como si algo programado dentro de ti empezase a transformarte como transforma al protagonista de esta historia.

Volviendo al global, el conjunto es sorprendentemente regular, alejado de las antologías a las que suelo estar acostumbrado, dónde los autores/as suelen mezclar cuentos más buenos con otros más flojos. Todos son excelentes ("La autopista del sur", "La señorita Cora" y "El otro cielo" son muy, muy buenos), con contenido, con múltiples lecturas, releibles. De este grupo dejaría fuera "Reunión", que me dejó algo frío, y "Instrucciones para John Howell", no porque no me gustara, sino porque no acaba de encajar temáticamente con todos los demás.

Consejo: haced caso a vuestras madres.

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