sábado, 26 de septiembre de 2015

[Crítica libro]: "Hacia rutas salvajes" de Jon Krakauer

Otra de esas lecturas obligatorias (II)

"La dicha de vivir proviene de nuestros
encuentros con experiencias nuevas"
Hay un selecto grupo de libros que parecen escritos para que uno se replantee cosas. Me pasó con "1984"; a partir de entonces, ya no vi del mismo modo el mundo que me rodeaba. Todo me pareció una farsa y dejé de creerme lo que me echasen por la tele. Con "El guardián entre el centeno" descubrí qué es la apatía y que hay que combatirla activamente si no quieres ahogarte en ella. Pues con "Hacia rutas salvajes" me ha pasado lo mismo. Es ese tipo de libros que uno debe leer si tiene ganas de pensar y dejar que algo cambie en él.

"Hacia rutas salvajes" es un libro trascendental. Trascendental para el que quiera que lo sea, claro. Hay quienes solo verán a un tipo que se metió en un bosque sin preparación alguna porque era un engreído hijo de papá que nunca había pisado uno en su vida. Los habrá que pensarán que estaba loco de remate, porque no son capaces de ir más allá de lo meramente superficial. Y los habrá que aun entendiéndolo perfectamente, no compartan sus ideas, que es muy respetable.

Y los habrá que se sientan identificados con muchas de las ideas de McCandless. Quizás no estén de acuerdo con todo, que no les parezca bien que dejase a toda su familia en la estacada y se olvidase completamente de todos cuantos había conocido antes de embarcarse en su aventura. Otros quizás piensen que no hace falta una aventura tan salvaje para encontrarse a uno mismo o huir de la civilización. Yo pienso de este modo. Pero me parecen realmente inspiradoras todas las disquisiciones de Chris, su filosofía de vida. Además, ha sido muy reconfortante encontrar puntos de vista o ideas que yo siempre he tenido. A ver, no con la hondura de McCandless ni llegando tan lejos, se entiende. Pero siempre he pensado que somos víctimas de un medio que intenta moldearnos para mantenernos en el redil, que nos empuja a tener miedo de todo y que nos conformemos con lo que tenemos. La educación que hemos tenido, el bombardeo (des)informativo de los medios de comunicación que hemos sufrido y sufrimos y sufriremos, todo esto ha contribuido a que nos alejemos de lo que realmente importa. Y siempre con nuestro consentimiento tácito, porque lo peor de todo es que nos sentimos comodísimos en este entorno. Y aun sabiendo todo esto, siento miedo, inseguridad a lo desconocido, pese a la comunión que he sentido con McCandless y Krakauer. Soy como Ronald Franz, el anciano que pasó un tiempo con McCandless. Me encanta el punto de vista de McCandless, me encanta leer sobre ello, conocer gente que te anima a hacer nuevos proyectos, que te anima a dejarlo todo y lanzarte a la aventura, pero no sé si puedo hacerlo. Estoy muy cómodo.

Así pues, "Hacia rutas salvajes" plantea cuestiones muy interesantes en el lector: ¿estamos preparados para hacer el Cambio? ¿Lograremos superar nuestros miedos y lanzarnos a la aventura? Y, ¿qué es lo que queremos de la vida? ¿Lo sabremos algún día? ¿Llegaremos a tiempo? Según McCandless, nunca es tarde para dejarlo todo y dirigirte hacia rutas salvajes.

Como contrapunto, y ya estoy hilando muy fino, se le pueden achacar algunas cosas a "Hacia rutas salvajes". Quizás lo excesivamente sentimental que es Krakauer cuando sitúa el foco en los familiares de Chris, poniendo diálogos en boca de ellos que suenan a impostados, a retocados para que el conjunto parezca más literario y dramático, cuando ya lo es sobradamente. O que se note, a nivel de la prosa, que Krakauer no es un escritor muy versado. Pero, por suerte, no es una historia donde prime lo formal, sino el fondo. Pese a esos detalles, el montaje de Krakauer es encomiable, con las idas y venidas de la historia principal, las experiencias personales del propio Krakauer y de otros que como McCandless se lanzaron a la aventura salvaje para descubrirse a sí mismos. Presenta la historia de un modo que es difícil que uno se aburra.

Conclusión: lectura obligatoria para darle al coco.

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