miércoles, 25 de febrero de 2015

[Crítica libro]: "La oscuridad exterior" de Cormac McCarthy

Borrador sin pulir

"He visto tantas maldades que no sé
cómo Dios no apaga el sol y acaba con
todos nosotros"
De McCarthy solo he leído "La carretera", uno de mis libros favoritos, y las adaptaciones de algunos de sus libros y guiones. "No es país para viejos" y "El consejero", además de la versión para la gran pantalla de "La carretera", me parecen excelentes y siempre he tenido ganas de profundizar más en la obra del estadounidense. Para Navidades, mi hermano, sabedor de mi interés por McCarthy, me regaló "La oscuridad exterior", su segunda novela, publicada allá por 1968, y, saciadas mis ansias, no puedo sentir otra cosa que una profunda decepción.

Si tuviera que definir "La oscuridad exterior" brevemente, sería de esbozo primerizo de lo que más adelante sería "La carretera"; un borrador sin pulir, con múltiples defectos y carencias que más adelante serían subsanadas y llevadas a la perfección en la ganadora del premio Pulitzer (aunque no traten los mismos temas). Hay un puñado de buenas ideas, pero desaprovechadas, porque la novela hace aguas por todos lados.

Para empezar, argumentalmente no tiene sentido. Los personajes principales se meten en problemas y se encuentran entre sí siempre por pura casualidad; no hay un porqué ni ninguna explicación lógica para que las cosas ocurran de una manera y no de otra. En "La carretera", los encuentros son fortuitos, pero hay una lógica interna; aquí, un personaje que aparentemente parece perdido puede dar con otro que le está persiguiendo así por las buenas y que otro personaje, que también parece que ande perdido, se encuentre con los otros dos, también por las buenas, aunque sepas que el territorio por el que se manejan es algo basto (la cordillera de los Apalaches, según he leído por ahí) y que las probabilidades de que tales encuentros se produzcan sean algo remotas. Es cierto que todos esos encuentros no son más que un vehículo de McCarthy para encajarlos en el tema que quiere tratar, pero no hay excusa que valga, porque podrían haberse ensamblado de forma mucho más coherente.

Es cierto que el tema que quiere tratar, el del peso de la culpa y el castigo, puesto que el personaje principal no para de ser sometido a juicio en cada episodio de su vida después de abandonar a su hijo en el bosque, es muy potente, porque Holme es castigado y repudiado una y otra vez, como si una fuerza sobrenatural, en forma de una tríada macabra, tratara de juzgarlo y castigarlo continuamente. Rinthy, en cambio, no es tratada del mismo modo hasta que no se descubre la verdad y, solo entonces, es sometida a una condena espantosa.

Desde el punto de vista del estilo, se nota, y mucho, que McCarthy era un primerizo. Abusa de las frases largas, recargadas, cargadas de adjetivos, y usa un léxico demasiado complicado y técnico, como si hubiese estado consultando un diccionario todo el rato (sorprendentemente, los diálogos son todo lo contrario, sencillos y livianos, y, a la vez, lo mejor de la novela). En "La carretera" también apostaba por construcciones recargadas, pero sin sobrepasarse, y con ello conseguía dotar de trascendencia y poesía lo que quería contar. Aquí, en cambio, solo es un estorbo que no para de sacarte de la historia.

En conclusión, el mayor problema de "La oscuridad exterior" es que comparte lugares comunes con "La carretera", como el viaje miserable y penoso a través de un mundo oscuro y hostil, o el estilo recargado, pero sin que estos acaben de cuajar debido a una estructura narrativa y una coherencia argumental que brillan por su ausencia. Lástima, porque podría haber sido más de lo que acaba siendo.

4 comentarios:

  1. Suena interesante la historia Ivan. Eso del juicio y el castigo, etc. El contexto de la historia es de fantasía, ciencia ficción, ¿o qué? Y el título ¿Es una metáfora de la circunstancia del protagonista, un lugar concreto?

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    1. Esta vez he preferido no poner sinopsis porque, de haberlo hecho, habría revelado casi toda la historia. El contexto es realista, con un toque sobrenatural según se mire, pero real al fin y al cabo. No es como "La carretera". La acción se sitúa en la sierra de los Apalaches a inicios del 1900 más o menos (se deduce por el contexto).

      Y lo de oscuridad exterior, la verdad es que exactamente no sé a que se refiere; te revelaría demasiado si te lo contara.

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  2. Otra opción es que no hayas entendido lo que Mcarthy ha querido contar. Ese es mi caso, al menos.

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    1. Bien pudiera ser jaja De hecho, me dejó bastante desconcertado y no supe conectar muchas de las cosas que se narraban.

      ¡Saludos Javier!

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