martes, 3 de febrero de 2015

[Crítica libro]: "El sabotaje amoroso" de Amélie Nothomb

Para gente que se empeña en ser devorada por otros

¿Quieres que cometa sabotaje conmigo
misma? Es maravilloso. Es digno de ti
y digno de mí
Hay escritores que amas y los hay que odias a muerte. Ejemplo de lo primero: George R.R. Martin. Ejemplo de lo segundo: Suzanne Collins. Pues bien, dentro de todo el abanico de relaciones lector-escritor posibles, hay una de particularmente curiosa: aquella que se establece con un escritor que nunca te ha entusiasmado, del que no has valorado nunca una novela por encima del 7, pero que sin embargo te sigue atrayendo y del que no te importa continuar leyendo porque crees que, o bien darás con su obra maestra, o bien compartirás según qué ideas, aunque no acabe de rematar sus faenas. Más o menos eso es lo que me ocurre con Amélie Nothomb. Bueno, y que sus libros son muy cortitos.

En este caso, Amélie vuelve a ser la protagonista de su novela y nos sitúa en la época en la que tuvo que vivir en un gueto de diplomáticos en Pekín. Allí, con tan solo siete años, se enamorará de Elena, otra hija de diplomáticos, y junto a ella descubrirá lo duro que es el amor.

"El sabotaje amoroso" se convierte en una lectura obligatoria en tanto que cristaliza a la perfección lo que es que otro no te corresponda. Hay personas que necesitan de la admiración que les profesan los demás para subsistir y se alimentan de ella siempre que pueden, y las hay que están hechas para admirar a otros, a arrastrarse si hace falta para satisfacerlos, y en el campo del amor esto acaba siendo siempre desastroso, sobre todo para los segundos. No sentirse correspondido es duro y hay algo de autoflagelación en un comportamiento como el de persistir en una causa perdida. Hay algo de estúpido en sentirse atraído por alguien que se regocija en vernos sufrir y se deleita devorando nuestra devoción. Incluso cuando el otro no se comporta de forma tan fría y cruel, aunque este no es el caso de Elena, una belleza que tiene plena conciencia del poder y la atracción que ejerce sobre los demás. Y que no duda en ejercerla para conseguir lo que quiere: ver cómo la protagonista se consume de amor.

El libro, además, es muy divertido. Congenia muy bien la dureza del mensaje y la triste situación de los diplomáticos y su prole con el humor de una manera que Nothomb no conseguía, por ejemplo, en "Estupor y temblores", que acababa por resultar algo grotesca en según qué pasajes. Sin embargo, acaba ocurriendo algo que me viene ocurriendo con la mayoría de las obras de Nothomb: que el resultado dista de ser redondo, que las buenas ideas acaban diluyéndose en una algarabía de excentricidades y que no siempre acabo por entender el comportamiento de su personaje protagonista. En este caso concreto, es demasiado exagerado ver cómo se arrastra en según qué pasajes; no hace falta tanto para mostrarnos lo que nos quiere mostrar.

En conclusión, un buen ramillete de temas al servicio de una inspirada Amélie Nothomb, alejada de productos como "Viaje de invierno" y más cerca de "Estupor y temblores", pero que sigue arrastrando algunos aspectos que, en mi opinión, le restan puntos. Aun así, de lo mejor que he leído de ella.

5 comentarios:

  1. Me pasa igual que a ti con Amélie Nothomb, es muy inteligente y honesta y eso es lo que me atrae mucho de ella, pero la excentricidad que muestra me hace distanciarme.

    No sabía de esta novela y, por lo que dices, parece muy interesante aunque ya me imagino a A. quejándose de todo y sufriendo a mas no poder y alucinando a tope con ello.

    Lo único que he leído de ella fue "Estupor y Temblores" y porque me interesaba mucho saber de la vida cotidiana de los japoneses. La sorpresa, para mí, fue descubrir la franqueza con la que A. describe y habla de todo. Me parece una cualidad necesaria en un artista y lo admiro mucho. Creo que eso es lo que me atrae tanto de ella; por lo demás es tal y como tú dices en esta crítica y las otras dos ( que también he leído ). Amélie tiene un estilo muy concreto que, aunque resulte atractivo e interesante a veces, no es suficiente para seguirla.

    La protagonista es muy inteligente, sin embargo, llega a resultar agobiante verla recrearse en el sufrimiento y sin aparentes ganas de salir de ello (como en Estupor y Temblores) no utiliza esa inteligencia excepcional para aprender a ayudarse a sí misma y eso me aburre.

    Y tengo que decirte una vez más que escribes de maravilla las críticas. En estas tres críticas de libros de Amélie Nothomb resulta asombrosa la claridad y exactitud con la que describes de que van, los puntos fuertes y los débiles, etc. Ivan espero que eso no lo cambies nunca y que lo consideres un valor personal, hay muchos críticos profesionales que no se expresan ni la mitad de claro que tu.

    Gracias por el esfuerzo y por compartir tus opiniones. A ver si alguna vez haces un post sobre el proceso que sigues, recuerdo que una vez lo mencionaste pero me parece que no diste muchos detalles. Yo no se si eso es algo que puede aprenderse o un talento natural que tienes, en cualquier caso siento mucha curiosidad por conocer el proceso y hablar sobre ello.

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    1. Sí, peca de exagerar demasiado las escenas que usa para ilustrarnos lo que piensa o siente de algo. Sin embargo, te la recomiendo. Es la que más me ha gustado de ella junto con "Estupor y temblores" ("Cosmética del asesino" no está nada mal también, aunque las ideas y los temas que trata no me llegaran tanto). "Estupor y temblores" está muy bien porque te permite entender la mentalidad de los japoneses y cómo entienden ellos lo que es trabajar y pertenecer a una empresa. En "El sabotaje amoroso" también ocurre algo que dices y que es muy certero y seña identitaria de sus novelas (al menos las que he leído). Que parece que no aprende de las lecciones que recibe y se recrea en autocompadecerse y en idolatrar a los que le hacen daño.

      Y bueno, muchas gracias por tus palabras. Me gusta desmarcarme de esa crítica tan pomposa y artificiosa que tanta rabia me da leer por ahí. La verdad es que me limito a enumerar mentalmente los puntos que me han gustado y los que no, escribirlos, y luego plasmar las ideas que yo creo que el autor ha querido transmitirme (siempre es una lectura muy personal). Luego añado una pequeña sinopsis (siempre usando mis palabras, nada de copiar de por ahí -antes sí lo hacía-), un breve párrafo introductorio hablando de alguna curiosidad que me haya hecho leer o ver lo que reseño y al final una conclusión sintética para el que no quiera leer mucho. Más o menos es eso. No recuerdo sí dije o no que lo haría, pero creo que es una gran idea que escriba sobre ello. En un futuro próximo haré un post hablando de ello, porque es interesante.

      Muchísimas gracias por estas palabras de apoyo, se agradecen y mucho, de verdad. :)

      ¡Un abrazo Lola!

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    2. P.D. Ah! Y siento haber tardado tanto en contestar. He estado de viaje y acabo de volver hará un par de horas (lo justo para comer, poner al día el blog e irme a trabajar jaja).

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  2. Ivan, nada que disculpar por mi parte, doy por hecho que tienes una vida aparte del blog.

    ¿Cuál es el título de la novela de A. N. en la que vive en New York durante un tiempo y salen todas las noches con sus padres? No consigo recordar el título.




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    1. Pues no tengo la más mínima idea. Yo me acerco a sus novelas procurando no leer nada de ellas antes, solo recomendaciones y cosas de esas, pero sin conocer de qué van. La próxima que lea de ella será "Diario de golondrina", a ver qué tal.

      Si das con el título ya me dirás y me la apunto.

      ¡Un abrazo!

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