sábado, 17 de enero de 2015

[Crítica película]: "Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)" de Alejandro González Iñárritu

Vaya gol nos acabas de colar, Iñárritu

Lo confieso: yo también fui al cine por
esas escenas de acción tan molonas
De Iñárritu solo había visto "21 gramos" y, sinceramente, solo recuerdo que me quedé dormido. El bagaje que tengo de este director es, pues, prácticamente inexistente, pero después de haber visto "Birdman", creo que tendré que ponerle remedio a eso. Su nominación a los Oscars es más que justificada.

Riggan (Michael Keaton) es un actor experimentado que solo es recordado por haber interpretado el papel de un superhéroe, Birdman, hará muchos años y desde entonces que no ha hecho nada más por lo que ser recordado. Ahora se dedica a tirar adelante una obra de teatro que dirige y protagoniza él mismo, mientras intenta compaginar su insatisfactoria vida privada. La llegada de Mike (Edward Norton), un actor sustituto para su obra, solo será uno de los tantos cambios que están a punto de trastocar su frágil realidad.

Vaya gol le acaba de meter Iñárritu al espectador medio, se la ha colado por toda la escuadra. Esto me hace pensar en el viernes pasado, cuando fui a verla con mi hermano al cine. Solo había cuatro personas más, a parte de nosotros, y era el día del estreno. Eran cuatro tipos solitarios, de esos que van al cine porque se nota que es su pasión, y pensé que disfrutaría plácidamente de la proyección. Al poco, entró una pareja de gamberrillos, los que te arruinan cualquier película con su verborrea y su tendencia a reírse por cualquier nimiedad, que seguro vieron el man en el título (e ignoraron el resto) y se comieron el tráiler-trampa dónde se ven esas escenas de acción tan estupendas para decidir que entrarían en esa sala y no en otra. Por supuesto, empezaron armando jaleo, pero al poco enmudecieron y no se les volvió a oír en todo el rato. La pregunta que aún me continúo haciendo, sin hallar respuesta, es la siguiente: ¿se estarían dando cuenta que una de las intenciones del director era, precisamente, burlarse de ellos? ¿Se estarían dando cuenta que Iñárritu con "Birdman", entre otras cosas, quería criticar a un espectador medio que ya solo ve producciones en función del número de explosiones, tetas y celebridades-teen que salen en ellas? Cómo dice el alter ego de Riggan en cierto momento de la película, déjate de chorradas filosóficas y ofréceles acción.

"Birdman" es, pues, una crítica a los espectadores, a los engranajes que mueven el mundo del espectáculo cinematográfico y teatral, de los críticos a lo Carlos Boyero, del papel de las redes sociales en el mundo en el que vivimos y de cómo eso ha transformado el mundo del espectáculo, de cómo trasladan el foco de atención a lo puramente accesorio y lo alejan de la obra en sí. Pero no es solo eso. "Birdman" es la crónica de un tipo que quiere hacer algo relevante, algo excepcional, en un mundo cada vez menos preparado para ver cosas excepcionales. De un tipo que ve que la vida se le ha escapado y echa la vista atrás y ve que no ha hecho nada trascendental, tanto en el plano laboral y artístico como en el personal, más allá de un éxito que sabe inmerecido por interpretar el protagonista de un blockbuster. Está cansado de una existencia mediocre, de los sinsabores de la vida, del peso de los errores de su pasado y presente.

Todos estos temas potentes solo serían un conjunto de acertados temas y nada más si no hubiera una gran dirección detrás, gran muestra de ello el impresionante falso plano secuencia único (lo he buscado), y un reparto lleno de excelentes interpretaciones. Keaton y Norton están geniales interpretándose a sí mismos y Stone y Galifianakis están a la altura dando la réplica. La BSO es muy original, un producto distinto a lo que nos tienen acostumbrados, y que le va como anillo al dedo a la historia que estamos viendo, capaz de perfilar la acusada escalada de tensión del relato a las mil maravillas. Mención aparte merecen, también, los diálogos, que son una mina de oro.

¡Y cómo me gusta esta chica también! Espero que el Oscar se lo lleve ella

Sin embargo, no todo es perfecto. El único problema de "Birdman" es su recta final; la parte de Riggan es genial, pero el problema radica en que Iñárritu se olvida demasiado pronto de unos secundarios que se había molestado, y mucho, en perfilar. Mike, Sam (Emma Stone) y Lesley (Naomi Watts) están muy trabajados y sorprende que, después de la transformación de Riggan, prácticamente desaparezcan de la historia, sin saber muy bien qué es de ellos y de los problemas que venían arrastrando.

En conclusión, una digna merecedora a la nominación. Temas potentísimos, un reparto excelente, novedosa en la manera de contarnos una historia absorbente y con un apartado técnico muy cuidado. Su único error es no cerrar algunas tramas secundarias que con tanto esmero se había dedicado a esbozar durante la primera parte.


***Esta crítica pertenece a un proyecto conjunto impulsado por el Club del Cinéfilo, un grupo de Facebook al que pertenezco y con el que comparto la afición de ver cine y luego reseñarlo/criticarlo con otros bloggers. Los otros blogs que han participado en esta crítica comunitaria son:

8 comentarios:

  1. A ver si llega ya el miércoles que voy a verla. Si se cumple todo lo que dices saldré encantadísimo.
    Un saludo Iván

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Pues ya me contarás! Está muy bien, aunque te deja un regusto algo amargo por el inconveniente que comento al final, pero eso no quita que sea una película notable y que trata unos temas muy poderosos.

      ¡Un saludo Ricky y gracias por comentar!

      Eliminar
  2. Hola Ivan, también he visto Birdman y Michel Keaton me ha gustado mucho, le he visto muy verdadero, actuando desde dentro, no como lo hacía antes (yo no lo soportaba).
    Lo demás muy bien si gusta ese tono. A mi no me gusta nada y es lo que me impide meterme en las películas de Iñarritu. La de 21 gramos ni me resultó creíble.

    Cisne Negro trata un tema parecido y el tono es perfecto porque permite empatizar y comprender al personaje sin victimizarlo, respetando su dignidad, a pesar de que "fracasa" en cierto sentido. Lo que queda claro es que "la lucha" por salir de la mediocridad es personal y nadie si no uno mismo es responsable del resultado.

    Iñarritu se vale de la ironía para decir (con gran calidad, eso se lo reconozco) que los actores son unas personas mas o menos locas, frívolas, inseguras, etc, pero pobrecitos de ellos porque el público medio (¿quiénes somos específicamente?) les arruinamos la vida. Como si "el público medio" les pusieramos una pistola y les obligaramos a dedicarse a actuar en mediocridades.

    Iñarritu siempre encuentra culpables y víctimas en los argumentos de sus películas y así cuela una tras otra, yo prefiero a lo Cohen (una vez más ) porque en sus argumentos cada personaje sufre y asume las consecuencias de sus actos, lo que me parece mas verdadero que el planteamiento de Iñarritu. Critican sin arrebatar la dignidad a sus personajes.

    A mi me da igual lo buena que sea una película si el mensaje no me gusta, y esto me ocurre con Birdman. El regusto amargo para mí está en su mensaje implícito. Y tampoco me gusta que siga contribuyendo a la moda del trailer tramposo.

    He visto también este fin de semana Babadook y me ha gustado mucho, poco presupuesto y un argumento conciso, profundo y muy bien llevado hasta las últimas consecuencias.

    Y otra película, también australiana que se llama Predestination que parece a veces de serie B , sin serlo, y sin embargo me enganchó por las actuaciones tan verdaderas de Ethan Hawks y Sarah Nook. El argumento de viajes en el tiempo está muy bien llevado y se comprende.



    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo con espectador medio entiendo a todos aquellos demandantes de productos mediocres o blockbusters con el único fin de recaudar y punto. Y, bueno, el público medio es el que contribuye yendo masivamente a ver estos productos y que la industria cinematográfica genere aún más películas de este tipo para satisfacer esa demanda. Claro que la culpa no solo es de los espectadores, faltaría más, pero sí son una pieza indispensable para que productos de dudosa calidad, pero con gran cantidad de efectos especiales, tramas endebles, etc.. continúen haciéndose. Y luego están los actores y cía, que supongo que al ver que en estos productos se gana tanto dinero, se apuntan al carro. Ya te digo, yo creo que es una culpa compartida. Y otra cosa: no lo digo teniéndome como un erudito, porque yo también voy a ver esta clase de productos. Más bien como una autocrítica.

      En ese sentido, estoy muy de acuerdo con lo que cuenta Iñárritu. Además, no solo establece que el fracaso de Riggan se base exclusivamente en eso. También por su incapacidad para gestionar su vida privada.

      La de "Babadook" y la de "Predestination" las tenía pendientes, a ver si las puedo ver un día de éstos. Este fin de semana he visto "Philomena" y me gustó bastante, el mensaje me llegó y mira que al principio era un poco escéptico.

      ¡Un saludo y muchas gracias por comentar Lola!

      Eliminar
  3. Gracias por la recomendación Ivan, no había oído de esta película. He visto un trailer en youtube y parece bien hecha así que iré a verla si es que se dignan ponerla en estos cines. Tengo pendiente Relatos Salvajes. A ver si puedo verla antes de que le den el Oscar ; )

    Respecto a Bird, estoy de acuerdo contigo e Iñarritu en que la situación del espectáculo en general parece bastante superficial y , si lo que quiere decir es que el éxito y la popularidad no tienen nada que ver con la calidad de una obra, estoy totalmente de acuerdo contigo y con él.

    Si el personaje de Michael Keaton "sucumbe" a la popularidad en contra de su voluntad y debido a las circunstancias y se transforma en lo mismo de lo que huía es porque se siente confundido y él mismo no logra aclararse. En última instancia es él el que decide participar en ese circo o no hacerlo.

    Lo que yo supongo es que si un actor popular decide hacer teatro (como el protagonista) es porque necesita hacer un trabajo mas serio y personal, si alrededor se monta "un circo" es problema de los demás y él puede sacar beneficio del asunto sin "transformarse" en quien no quiere, si es que, de verdad, no quiere.

    Todos conocemos muchos ejemplos de actores y directores que son vulnerables a la popularidad y otros con bastante seguridad interior como para "navegar" por ese mundo sin traicionarse a ellos mismos y capaces de hacer lo que les gusta al margen del negocio. Un ejemplo claro: Woody Allen hasta la mitad de su carrera y antes de que DreamWorks distribuyera sus películas y las hiciera populares.

    También me parece que el público medio somos todos en algún momento. Nunca son "ellos". Lo bueno de esta época es que se hace mas cine que nunca y por eso hay para todos los gustos y exigencias, a mi me parece que la dificultad está en localizarlo, ya que no todo está en las salas de cine. En resumen que actores, negocio y público estamos mejor que nunca por mucho que nos queramos quejar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que se transforma en quien no quiere empujado, por un lado, por su inseguridad y sus circunstancias personales, y por el otro, por un entorno cada vez más mediatizado y que busca más el espectáculo que otra cosa. Una mezcla de las dos cosas.

      No sé yo si estamos mejor que nunca. Por ejemplo: el estreno de "Coherence". Es una película excelente, de lo mejorcito en ciencia ficción desde hace mucho tiempo, pero como no hay ni tiros ni efectos especiales ni nada, pues su estreno se limitó, y mucho. De hecho, solo había dos cines en todo Barcelona que la proyectaran y en VOSE (las películas con tanto diálogo las prefiero dobladas). Y, el lugar de una película, es el cine, no me vale que esté para descargarla. Mientras haya películas como esta que no se distribuyan, no estaremos bien. Y, en gran medida, la culpa la tienen los blockbusters que llenan y llenan las salas de cine. Y no sé si se puede decir "culpa", pero es algo que está ocurriendo.

      Además, como ya he dicho, en ningún momento digo que el público medio sean ellos. Yo he sido público medio algunas veces.

      ¡Un saludo!

      Eliminar
  4. Sinceramente no me gustó para nada. Me encanta el cine y no precisamente el "comercial", ya que siempre estoy en la busqueda de nuevas historias que vengan de la mano de producciones independientes sin importar su pais de origen. La pelicula me aburrió absolutamente, con escenas insignificantes y demasiado rebuscadas que poco aportan a la historia. La duración de casi 2hs me pareció una barbaridad y hasta innecesario. Los comentarios y criticas de personas a las que les ha gustado la pelicula me parecieron absurdos, con un tono casi "intelectualoide" cuando es mucho mas simple de que lo que parece. Una vez mas creo que esta pelicula esta aprovechando (como tantas otras) el envión publicitario que dan las nominaciones al Oscar tal cual como pasó con Basofias como "No country for old men" , "Fargo´´ o "There will be blood".Saludos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lamento que no te gustara. A mí "No es país para viejos" y "Pozos de ambición" sí me gustaron, sobre todo la primera, y desconozco porqué no te gustaron. Y "Fargo", aunque no la calificaría como bazofia, tampoco me parece nada del otro jueves.

      ¡Un saludo y gracias por comentar!

      Eliminar