jueves, 30 de octubre de 2014

[Off-topic]: "Atrévete a ser escritor, el nuevo libro de Carlos del Río"

Podéis ahorraros la lectura de mi entrada si os hacéis con él ya y os dejáis de tonterías

¿Que quién es Carlos del Río? Bueno, podríamos decir que fue quién me metió el gusanillo de escribir y de lanzarme con lo del blog. Ni más ni menos. Recuerdo que por aquél entonces la escritura era algo que siempre veía como aquello que siempre me gustaría hacer pero que seguramente no podría hacer. Algo inalcanzable, solo al alcance de tipos que hubieran nacido con talento, como los autores que venía leyendo.

Bueno, quizás exagero. Digamos que la escritura era para mí dedicarme a escribir alguna que otra historia de forma esporádica y que no me durara más de unos días, porque al poco lo dejaba asaltado por una mezcla de frustración y aburrimiento. Tengo carpetas llenas de words inacabados y listas de ideas que nunca han llegado a materializarse. Fue a raíz de un intento por mi parte de aprender a contar historias y a inculcarme algo de disciplina para no dejar a un lado las historias a las primeras de cambio que llegué al blog de Carlos. Fue como encontrar una mina de oro. Había decenas de artículos que hablaban de construir personajes, dónde te animaban a descubrir qué escribir y cómo publicar, entre otras muchas cosas. Estuve mucho tiempo leyéndolos, comprando algunos de los libros que recomendaba y, lo más importante, obligándome a escribir de forma sostenida en el tiempo. Es cierto que aún me cuesta no abandonar un proyecto cuando me canso de él, que me falta esa perseverancia intrínseca a la labor de escritor, o que no escribo regularmente, pero estoy mucho más cerca de conseguirlo que hará dos años. Mucho más, os lo aseguro.

Pero a lo que íbamos. Carlos ha escrito su segundo libro (el primero es "Vivir soñando"), "Atrévete a ser escritor", dónde se encuentra la esencia de esos artículos y dónde nos habla de todos los aspectos que hay que tener en cuenta para encauzar nuestras ganas de escribir pero que, como ocurre a menudo, no sabemos muy bien cómo enfocar. Habla desde la creatividad hasta cómo publicar, pasando por capítulos dónde habla del punto de vista, de la descripción o de los diálogos.

Finalmente, a modo de colofón final, y a riesgo de que esto parezca un anuncio amañado típico de la teletienda, deciros que llevaba cerca de seis meses sin escribir y fue leerle e insuflarme ese ánimo y esas ganas por escribir que tenía antes del parón. Así que si con esto no os animáis a comprar su libro, es que sois unos ratas os redirijo a su blog, que él lo explica mucho mejor que yo. Sí, hará cerca de dos meses que lo publicó, pero ya sabéis, soy un perchas quería leérmelo antes para poder opinar.

domingo, 26 de octubre de 2014

[Crítica película]: "Perdida" de David Fincher

Y sí, Fincher vuelve a demostrar que no es el director que era

Gone Fincher
Recapitulemos. Para mí, Fincher ERA uno de mis directores favoritos. Había rodado "Seven" (1995) y "Zodiac" (2007), dos thrillers como la copa de un pino. Obras maestras. Pero no era perfecto: había rodado un par de historias que ni fu ni fa ("La habitación del pánico" (2002) y "El curioso caso de Benjamin Button" (2008)); había pasado por alto el pestiño sobrevalorado que es "El club de la lucha" (1999) porque tiene dos thrillers entretenidísimos ("The Game" (1997) y "Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres" (2011)) y un drama biográfico muy interesante ("La red social" (2010)). Y eso sin meter en la ecuación la infravalorada a la par que regulera "Alien3" (1992) porque no es suya. Pero ya no era como antes. Y digo antes porque "Seven" y "Zodiac" fueron las primeras películas que vi de él. Desde que vi esas dos joyas que todo ha ido en declive, aunque la caída ha sido paulatina. Y "Perdida" (2014) reafirma ese descenso lento y progresivo que me aleja de esas dos grandes obras.

La pareja formada por Nick Dunne (Ben Affleck) y Amy Dunne (Rosamund Pike) está pasando por un mal momento. La magia del principio se ha desvanecido y ya no son ni mucho menos tan felices como antes. El día de su quinto aniversario, cuando Nick vuelve de dar una vuelta por el pueblo y de ver a su hermana, descubre que su mujer no está en casa y que en el salón hay signos de violencia. Poco a poco, la opinión pública y los detectives asignados al caso empezarán a sospechar que Nick está detrás de la desaparición.

Como siempre peco de centrarme en los puntos negativos, empezaré por sus puntos fuertes. A nivel técnico es impecable y el reparto cumple con creces. En la primera parte de la película, cuando la historia se centra en presentarnos el rompecabezas de la desaparición y en sembrar suspense alrededor de la figura de Nick, es cuando estamos ante el mejor Fincher, el de antaño. Hay multitud de hechos y comportamientos que nos hacen dudar del protagonista, rincones oscuros que apenas atisbamos y suspense por doquier. No sabemos cómo acabará la cosa, si Nick se salvará o no, si es o no es culpable, y si Amy ha desaparecido o ha sido asesinada. Fincher sabe gestionar como ninguno el suspense...

...hasta que cambian las reglas del juego. [Spoilers]. Tan pronto como descubrimos que todo es un ardid de Amy, el misterio se esfuma y tenemos una versión seria de "Sr. y Sra. Smith" (2005); por mucho que Fincher la dirija y que la factura sea impecable y que los actores sean solventes, no hay quién se crea nada de lo que está ocurriendo. Pasamos del suspense verosímil a un thriller gobernado por un carrusel de giros argumentales a cuál más estrambótico. Que todo le salga a pedir de boca a Amy y que no se le escape nada, aun cuando se le tuercen las cosas y tiene que improvisar, es, como poco, increíble. Además, hay multitud de sorprendentes coincidencias y circunstancias que no hacen otra cosa que favorecer a Amy cuando, si reflexionamos, están muy cogidas por los pelos. Por ejemplo: las cámaras de seguridad que usa más tarde como prueba solo graban lo que le interesa a ella y en ningún momento las escenas dónde se ve cómo prepara su pantomima. O que los ginecólogos (o quién se encargue de eso) no sepan distinguir una violación de un simulacro de violación. O que casualmente el novio que dejó hace veinte años haga todo lo que hace y que se lo deje tan a huevo para urdir su plan para volver a casa. Y luego está el final, de traca. Es forzadísimo que Nick se vea obligado a vivir con Amy; la excusa del qué dirán si se divorcia de ella es flojísima, y más después de que Nick se dé cuenta de que su vida pende de un hilo. ¿Qué es peor? ¿Que los vecinos hablen mal de ti o sufrir un destino terrible cuando menos te lo esperes?

Esta no es una crítica dónde pongo a parir a Affleck

¿Qué hubiese hecho yo para arreglar semejante desaguisado? os preguntaréis. Pues que a Amy le salieran mal las cosas, que tuviera un descuido o un accidente en el que muriera (sin conocer su punto de vista, claro). Que las sospechas recayeran en Nick, que no supiéramos a ciencia cierta si tiene o no algo que ver. En caso de que no tuviera algo que ver, que las sospechas recayeran sobre él igualmente, que fuera castigado injustamente por un trabajo policial rutinario y unos medios que solo buscan el espectáculo. Hubiese sido mucho más verosímil y en consonancia con las premisas y el tono de la primera parte.

Finalmente, la crítica a los medios de comunicación y a la opinión pública es muy facilona; se nos muestra lo que esperamos ver sin mucha hondura y queda algo diluída entre tanto giro argumental. En este sentido, "La caza" (2012) es una opción mucho mejor que "Perdida".

En conclusión, un apartado técnico impecable y un buen reparto no salvan una historia que no hay por dónde cogerla. Podría haberse convertido en un buen thriller de no abandonar el suspense tan rápido y apostar por giros y giros cada vez más inverosímiles. Lástima Fincher, otra vez será.


***Esta crítica pertenece a un proyecto conjunto impulsado por el Club del Cinéfilo, un grupo de Facebook al que pertenezco y con el que comparto la afición de ver cine y luego reseñarlo/criticarlo con otros bloggers. Los otros blogs que han participado en esta crítica comunitaria son:

jueves, 23 de octubre de 2014

[Crítica película]: "Non-stop (Sin escalas)" de Jaume Collet-Serra

¿Alguien sabe quién es Jaume Collet-Serra? *

¿Os habéis fijado que la herida que tiene
en la cara es la misma que la que salía
en "Infierno blanco" (2011)?
Hoy voy a ir al grano porque, por encima de comentar la película, lo que quiero con esta entrada es descubriros quién es Jaume Collet-Serra. Pero veamos primero de qué va "Non-stop (Sin escalas)" (2014). Bill Marks (Liam Neeson) es un agente del servicio aéreo que se dispone a efectuar otro viaje más cubriendo la línea entre Nova York y Londres. Un trabajo rutinario más, pensaréis. Nada más lejos de la realidad: su tarea como vigilante se verá puesta a prueba al tener que enfrentarse a un tripulante anónimo que le amenazará de matar, cada veinte minutos, a un pasajero si no ingresa 150 millones de dólares en una cuenta bancaria.

Ahora veamos quién es Jaume Collet-Serra*.

Jaume Collet-Serra es un tipo capaz de arruinar cualquier buena idea que le caiga en las manos. Ni más ni menos.

Jaume Collet-Serra es un tipo capaz de embrollar como ninguno la historia, hacerte creer que estás viendo un buen ejercicio de suspense, que estás viendo un buen thriller, y en menos que canta un gallo, darle la vuelta a la tortilla. Entonces ese thriller entretenido que habías estado viendo se convierte en un ejercicio rutinario, simplón y falso. Tira por la borda las reglas que había establecido al principio y se lanza a un frenesí poco meditado a la par que incongruente. Las similitudes con "Sin identidad" (2011) son abrumadoras. En ambas, más o menos a falta de media hora de terminar, dejan a un lado el suspense y, literalmente, se lían a tiros. Los personajes son capaces de hacer las piruetas acrobáticas más sonadas, enfrentarse a lo que les echen, sobrevivir a lo que sea, mientras que minutos antes apenas daban pie con bola intentando descifrar el misterio en el que se habían metido. Técnicamente, cuando quedan veinte minutos de metraje, el misterio y la investigación se esfuman. Sin ir más lejos, los diálogos, que tampoco eran memorables, pero que daban el pego, también experimentan un cambio radical; empiezan a salir frases hechas sobadísimas que no vienen al caso (atentos al copiloto del avión durante el tramo final), como si así consiguieran generar tensión. Los protagonistas masculino y femenino de turno (los personajes interpretados por Liam Neeson y Julianne Moore en "Non-stop (Sin escalas)" y los de Neeson y Diane Kruger en "Sin identidad"), además, tienen que enamorarse forzosamente al final, como si Collet-Serra se viera obligado a recurrir a un final feliz impostado y artificioso propio de un cuento infantil.

Jaume Collet-Serra es un tipo que siempre recurre a Liam Neeson para maquillar sus películas. Esto no es malo, por supuesto. Neeson es un actor solvente y lo que hace que las películas de Collet-Serra no se hundan tan rápido.

Jaume Collet-Serra es también el tipo capaz de las incoherencias más supinas. ¿Por qué Neeson apuesta por los registros aleatorios? ¿Tan difícil es registrarlos a todos? Y no un registro tan light como el que hace, sino uno en toda regla. Además, yo soluciono la película en un santiamén: atarlos a todos con los cinturones o con cinta aislante. Atentos, spoilers a partir de aquí. Ya veríamos si el negro no se rendía antes sabiendo lo de la bomba. Otro ejemplo. Cuando el otro terrorista muere, ¿por qué el soldado afroamericano, que había sido herido por el otro, en lugar de desactivar la bomba (hacía unos minutos se nos daba a entender que solo él era capaz de hacerlo) con el móvil de Neeson se pone en plan agresivo para que le den un paracaídas? Y eso me hacen pensar: ¿qué se pensaba que ocurriría si salía del avión en paracaídas? ¿Que nadie le iba a preguntar nada? ¿Que le rescatarían en medio del mar y se iría para casa tan tranquilo?

Jaume Collet-Serra es un tipo que contribuye a la mediocridad a la que estamos acostumbrados y a la que se está acostumbrando Hollywood en películas de este género. Lástima, porque la película era entretenida. También lo iba a ser "Sin identidad". Lástima por las dos.

Conclusión: Jaume Collet-Serra es, simple y llanamente, un vendedor de humo. Y punto.


*Entiéndase Jaume Collet-Serra como el colectivo director + todos aquellos grandes profesionales de los que se rodea para sus producciones.

domingo, 19 de octubre de 2014

[Crítica serie]: "Death Note" de Tetsuro Araki

Jugando a ser Dios

¿Cuántas veces nos ha consumido la rabia y el odio? Las afrentas son dolorosas y la venganza, aunque servida en frío, es una delicatesen difícil de evitar. Es apetitosa y parece calmar nuestro dolor. Y qué decir del mal, esa maldad que presenciamos cada día a través de los medios; tenemos que aguantar cómo millares de inocentes mueren día tras día sin poder hacer nada. ¿Y los conflictos del día a día? Ese compañero de trabajo que te hace la puñeta, esa chica o ese chico que pasa de ti o esos vecinos incapaces de bajar el volumen de la música. Para algunos eso es insoportable. Es impotencia. Pero... ¿qué harías si hubiera alguna forma de intervenir en todo ello? ¿Qué harías si pudieras eliminar a quien quisieras sin apenas despeinarte? ¿Qué harías si pudieras repartir justicia? ¿Podrías llamarlo así o, por el contrario, estaríamos hablando de asesinato puro y duro?

Esa es la tesitura en la que Light Yagami se encuentra después de encontrar el cuaderno de muerte, un objeto que pertenece a los shinigami, una especie de dioses muy aburridos que se dedican a controlar la demografía del planeta escribiendo el nombre de humanos en sus cuadernos. Cuando tu nombre es escrito en una de esas libretas, ya no hay nada que hacer. Solo te quedan cuarenta minutos antes de morir de un ataque al corazón. Ryuk es uno de esos shinigami y está muy aburrido, por lo que deja caer un cuaderno a la Tierra para ver qué ocurre. Y este cae en manos de Light Yagami, un brillante estudiante japonés. 

Light está hastiado. Le repugna la sociedad en la que vive, profundamente discriminatoria y cruel. Está aburrido y le gustaría erradicar el crimen y el mal de la faz de la Tierra. Y ahora, con la libreta, solo necesita un nombre y un rostro para poner fin a todo eso. Escribe un nombre, el de un delincuente al azar que acaba de secuestrar una escuela. Cuarenta segundos después, comprueba que el delincuente ha muerto. De un ataque al corazón. Es a partir de ahí cuando se entrega a un frenesí asesino en pos de su ideal de justicia, pero… ¿dónde está la línea divisoria que separa a un malvado de un inocente? ¿Cuál es el meridiano que separa el mal del bien? Pero, ¿es lícito segar la vida de alguien por muy malvado que haya sido? El debate es sencillo, sobre todo de cara a la comunidad, por eso de las miradas de desconfianza de los demás y sus juicios, pero dentro de nuestros corazones…la cosa no es tan sencilla.

Pongamos un par de ejemplos. Imagina que un asesino está matando de forma indiscriminada a la gente de tu barrio. Un buen día, entra en tu casa y amenaza con matar a tu familia. Tienes la libreta a mano y, casualidades de la vida, sabes cuál es su nombre y has visto su rostro en otra parte. ¿Qué harías? Otro, otro. Están violando a una chica en un callejón. Tú puedes poner fin a eso, ¿qué harías? La ética y la moral son muy claras en según qué situaciones, pero a veces es algo mucho más complejo que “yo no mataría nunca a nadie porque está mal”. Sin embargo, el camino que emprende Light es un camino que solo conduce a un fin, dónde las situaciones no parecen estar tan claras ni ser moralmente dudosas. ¿Cuál es ese camino? Eso es cuestión de cada uno, pero creo está claro.


Solo por estas reflexiones, “Death Note” merece ser considerada como la gran obra de la animación japonesa que es. Pero, a parte del tema ampliamente desarrollado en los párrafos anteriores, “Death Note” es mucho más. Es personajes absorbentes, thriller puro y duro, giros de guion impresionantes, animación bien pulida. Diálogos bien elaborados. Adicción de la más alta calidad.

Sin embargo, después de cierto punto de inflexión, transcurrida ya la mitad de la serie, la idea va perdiendo fuelle y los síntomas de desgaste se hacen notar. Hay situaciones cogidas por los pelos, la frescura de antes queda algo diluida y los personajes dejan algo de su carisma aparcado, pero sigue siendo un entretenimiento notable. Sorprende, además, ver lo fiel que es la versión animada respecto la versión en papel en la que está basado, creada por Tsugumi Ohba e ilustrada por Takeshi Obata, en tanto que la esencia y la mayoría de los detalles se encuentran representados en ella. Sin embargo, el manga continúa siendo mejor, como en la mayoría de ocasiones, con unas tramas mejor desarrolladas y un dibujo realmente impresionante.

“Death Note” es una obra muy potente que desarrolla temas de gran interés y que sitúa al lector en el dilema moral de si haría lo mismo que Light o no, y de valorar las consecuencias de tomarte la justicia por tu propia mano. ¿Tú qué harías? ¿Te dejarías llevar por tus impulsos más oscuros o destruirías la libreta?

jueves, 16 de octubre de 2014

[Escribir]: "He vuelto a escribir. Y no os estoy mintiendo"

Una entrada muy poco trascendental que no calmará vuestra sed de críticas

Pues eso, que me he puesto a escribir otra vez. Desde que empecé a trabajar que lo había aparcado; entre la faena, el blog (sí, ya sé que no soy especialmente prolífico), leer (el reto de llegar a las 50 lecturas anuales está cada vez más lejos de cumplirse), ver películas y series, hacer vida social, hacer algo de deporte y, en definitiva, las tareas del día a día, a uno no le queda mucho tiempo para más. Y, como procastinador que soy, lo primero que dejé arrinconado fue la escritura.

Hasta que hará unas semanas atrás me entró otra vez la vena escritora y desde entonces que escribo, ni que sean tres cuartos de hora y durante cinco días a la semana. Sin presiones. Saqué el whiskey ¿irlandés? del cajón, me serví una generosa ración, me senté en el amplísimo escritorio que no tengo que da a unas vistas impresionantes de algún paisaje canadiense que solo puedo imaginar y le di a las teclas de mi Olivetti. Empecé a fumar...¡eh! ¡Qué todo esto es lo que esperáis oír de un escritor! Lo que ocurrió, en realidad, es que me entraron ganas de contar cosas que antes no me atrevía a escribir. A veces da un poco de miedo hablar de según qué cosas, sobre todo si quieres tratar temas algo peliagudos a través de tu ficción, por el qué dirán tu madre, tu amigo o el compañero del trabajo (como si todos esos fueran a leerte. Y no estoy dudando del compañero). Pero, seamos sinceros, siempre puedes escudarte en que todo eso te lo has sacado de la chistera, que no comulgas con eso ni por una apuesta. Eso si se publica, claro. Así que miedos fuera.

¿A qué os estoy hablando como si estuviese sentando cátedra? (Por cierto,
os recomiendo "El cooltureta". Os váis a reír y sentir identificados a partes iguales)

Dicho esto, os animo a que escribáis de lo que queráis. Esta vez no voy a poner ningún cuenta palabras ni nada por el estilo. Que luego os decepcionáis cuando tengo que colgar el cartelito de "stand by". Además, estoy siendo un poco anárquico con horarios, palabras y sobre lo que escribo. Todo un descubrimiento. Siempre he abogado por la planificación, por la escaleta y todo lo que hace un escritor planificador, y, aunque a veces me da un poco de miedo el no saber dónde va a llegar todo esto, estoy disfrutando. ¿Que cuándo vais a poder leer algo mío? ¿Qué rápido saltáis a la yugular, no? Pues no lo sé. Paciencia, que yo voy a necesitarla (además de otras muchas cosas) para no abandonar otro proyecto.

viernes, 10 de octubre de 2014

[Crítica película]: "Guardianes de la galaxia" de James Gunn

¿Sobrevalorada? Sí. ¿Entretenida? También

Bonificación por ser película de
superhéroes: +3
A veces tengo la sensación que la calidad del cine de superhéroes se mide con un doble rasero. Creo que se le permite ciertas cosas que en otras películas no pasaríamos. Licencias que aún no sé muy bien porqué se les da. Yo soy de los que creen que "Los vengadores" es una película de acción muy entretenida, pero que de ahí a ser la genialidad que muchos creen que es le queda un trecho. ¿Será porque no leí ninguno de los cómics en los que se basa? ¿Será por que nunca me he sentido atraído por el cómic norteamericano? No lo sé, pero si una adaptación para la gran pantalla de un manga no me satisface, la valoro igual que otra película cualquiera. Dicho esto, "Guardianes de la galaxia" no me ha parecido nada del otro jueves y no deja de ser un entretenimiento palomitero sin mucha más trascendencia.

Peter Quill (Chris Pratt) es un aventurero que se dedica a ir de un sitio a otro robando objetos para luego venderlos en el mercado negro. Un buen día encuentra un objeto mágico por el que se paga una cuantiosa cantidad; lo que no se imagina es que está codiciado por el emperador Ronan (Lee Pace), un villano que amenaza con destruir el universo. Éste, a la vez, envía a su hija Gamora (Zoe Saldana) para que se haga con el objeto y, de mientras, los cazarecompensas Rocket y Groot andan tras Peter para cobrar la recompensa que han puesto por su cabeza. Las cosas se complicarán cuando descubran que ese objeto mágico no es otra cosa que un orbe que almacena un poder capaz de destruir planetas.

"Los guardianes de la galaxia" tiene una trama más simple que la suela de una zapatilla. Es lineal, previsible y rutinaria. Es una película dónde los personajes van de A a B y de B a C de forma tan clara que parece imposible; las películas de superhéroes, casi siempre, suelen ser así, pero aún tienen la decencia de disimularlo con otros aspectos positivos. Aquí no hay ninguna trama secundaria, nada que nos oculte por un momento cuál va ser el final, nada que nos sorprenda o nos mantenga en tensión. Eso es, en gran medida, porque en ningún momento tenemos la sensación que los personajes puedan llegar a perder. Hay pocos encontronazos con los enemigos y siempre que los hay, se resuelven de forma un tanto sencilla. Sangrante es la lucha contra el enemigo final, por poner un ejemplo. Durante toda la película se nos deja intuir y más adelante entender que el orbe es un objeto poderosísimo, capaz de destruir un planeta entero. Muy bien. ¿Pues os podéis creer que el malo no es capaz de usarlo en ningún momento, que a las primeras de cambio se lo quitan de la mano y lo usan contra él? ¿Os podéis creer que el protagonista ni siquiera lucha contra él? Para que nos creamos a un malo, primero tenemos que saber de qué es capaz (en este caso, podría haber destruido un planeta irrelevante, solo para que viéramos lo poderoso que es con el orbe) y luego enfrentarse a él y ganarle, aunque Peter y compañía estuvieran a punto de dejarse la piel en ello. Aquí, desafortunadamente, esto no ocurre. Muy diferente de lo que ocurría en "El hombre de acero" de Zack Snyder, que también era demasiado simple, pero al menos te mantenía pegado al asiento y tenías la sensación que los villanos eran capaces de todo.

Otro aspecto que hacía de "El hombre de acero" un entretenimiento más que digno era la calidad de los efectos especiales y de la épica que desprendían los combates cuerpo a cuerpo, de lo mejorcito que he visto nunca en esos términos. Aquí la acción no está mal, pero nunca llega a trascender. No hay ningún momento que sea realmente épico, más que nada porque no sientes empatía por los habitantes del planeta que va a ser destruido, por poner el ejemplo de la batalla final.

¡Yo soy Groot, cojones!

Los personajes, lo mejor de la función, no están exentos de peros. Juntarlos a todos en el mismo sitio resulta algo precipitado, por lo rápido que ocurre todo, pero más precipitado es, a la par que inverosímil, que a las primeras de cambio se hagan tan amigos; más extraño resulta sabiendo cómo son. Buscan el beneficio propio, solo piensan en ellos, les importa un comino los demás, y algunos tienen razones para odiar suficientemente a los otros, etc. Que un grupo de antihéroes se junten a las primeras de cambio y se alíen para luchar por una causa (sí, ya sé, que no están por la labor hasta bien entrada la película) que implica ser de una manera que es todo lo contrario de cómo son, resulta, cuanto menos, extraño. Si dejamos a un lado esto, los personajes son la parte más jugosa de la película. Son divertidos, protagonizan gags que consiguen arrancarte más de una carcajada y de no ser por el carisma que desprenden, estaríamos hablando de una insufrible spaceopera regulera.

El quinteto protagonista cumple, y con nota. No podemos decir lo mismo de la retahíla de secundarios. ¿Qué pintan aquí Glenn Close, Benicio del Toro o John C. Reilly? Sus personajes son tan, ya no digo secundarios, sino terciarios que contribuyen aún más a que te la sople un poco todo lo malo que les pueda ocurrir.

¿Es todo malo en "Guardianes de la galaxia"? No. Es un entretenimiento palomitero más que aceptable y consigue que te diviertas con sus chistes, pero no deja ningún poso después de verla. Ah, y la BSO, que es de lo más inspirada. El mejor tema es "Hooked On A Feeling" de Blue Swede, sin lugar a dudas.

En conclusión, un entretenimiento que pronto olvidarás. Es lineal, con poco margen para sorprender al espectador, pero con varias escenas con las que vas a reírte. Solo la recomiendo si te apetece ver una película de superhéroes por encima de la media.


***Esta crítica pertenece a un proyecto conjunto impulsado por el Club del Cinéfilo, un grupo de Facebook al que pertenezco y con el que comparto la afición de ver cine y luego reseñarlo/criticarlo con otros bloggers. Los otros blogs que han participado en esta crítica comunitaria son:

miércoles, 8 de octubre de 2014

[Crítica libro]: "Los monstruos de Templeton" de Lauren Groff

Eh, ¡que esto no es lo que me habían prometido!

Qué tonto que fui al no fijarme en el
doble sentido del título. ¡Y yo que
pensaba que iban de luchar contra un
monstruito!
Todo lo que tenga un título tan sugerente como este atrae mi atención, así que cuando lo vi, fue un flechazo. No tardé mucho en pasar por caja con él (oh, qué recuerdos de la época precrisis), aunque después lo dejase aparcado por diversos motivos. Cuando lo reencontré por casa y lo leí...sólo podría definirlo con una palabra: decepción. Esta novela de la primeriza Lauren Groff no es un libro malo ni mucho menos, pero tanto el título como la sinopsis dan a engaño, a que nos hagamos una idea de lo que puede ser y no es. Pero vayamos por partes:

Confundida y agotada tras una desastrosa relación sentimental, Willie Upton abandona sus estudios de arqueología y cruza el país para regresar, en busca de sosiego, a su lugar de origen, el idílico pueblo de Templeton, en el estado de Nueva York. Sin embargo, al día siguiente de su llegada, la aparición del cadáver de un monstruo de quince metros en aguas del lago quiebra la tranquilidad del lugar. Por si eso fuera poco, Willie descubre que su madre, ex hippy y madre soltera, le mintió sobre la identidad de su padre, y lo máximo que ahora está dispuesta a admitir es que se trata de un hombre de Templeton.

El inicio promete. El monstruo y la investigación sobre la identidad del padre. Una chica que hace tiempo que vive aislada de su pueblo natal y debe volver, y con ello, integrarse otra vez. Pero aquí acaba el interés. Usando el esquema trillado, insufrible y que tanto me molesta de intercalar capítulos del presente con capítulos del pasado, vamos conociendo distintos personajillos de la historia familiar, con sus problemas y caracteres varios. Este estilo llega a aburrir por lo rutinario y esquematizado que resulta y por la gran cantidad de personajes del pasado que, hablando en plata, nos la soplan. Me da igual que me describas a decenas de personajes si muchos de ellos solo sirven para narrar un episodio concreto. Pero no solamente flojea en esas partes de relleno, las del pasado, sino que en los otros capítulos adolece de un ritmo lento y demasiado centrado en la personalidad "complicada" de la protagonista. Y eso sin contar el bluff que supone el monstruo, reducido a un mero extra que apenas sabemos qué pinta en la historia. Aun así, estas partes son las que hacen que uno quiera continuar leyendo y no abandonar a las primeras de cambio.

En lo tocante a los personajes, la mayoría están más o menos bien perfilados, pero resultan tópicos en algunos casos y, como ya he apuntado antes, prescindibles. La protagonista que no sabe lo que quiere y con un conflicto existencial algo trillado, el antiguo guaperas del pueblo que ahora es un fracasado, etc. Yo destacaría el personaje de la madre, que me pareció bastante original. Pero el problema viene con los del pasado, que rayan el tópico de cualquier novela de época: la típica ama de llaves hiperestricta, el hombre que-parece-noble-pero-que-no-lo-es, la esclava sensual con un lado oscuro. Vamos, un derroche de originalidad.

En conclusión, un libro aburrido y que genera poco interés para saber qué ocurrirá, además de engañoso respecto a lo que promete. Puede entretener en los fragmentos del presente, básicamente por el buen hacer narrativo de la autora, pero no ofrece nada que no hayamos visto en otras obras de la misma índole.


P.D. Como buen biólogo que soy, no puedo dejar de mirar con recelo a la querida Lauren Groff, con su alegato anticientífico que poco viene al canto hacia el final. Por favor.

sábado, 4 de octubre de 2014

[Crítica película]: "Boyhood (Momentos de una vida)" de Richard Linklater

Como la vida misma

Ahora ya solo queda que se atrevan a
rodar toda una vida, de principio a fin
Soy joven, eso ya lo sé. Pero el paso del tiempo y la muerte es algo que siempre me ha obsesionado. Es algo que me da mucho miedo, lo confieso, y de lo que no me gusta hablar demasiado. Sin embargo, como persona ambivalente que soy, me gusta ver cómo son tratados en la gran pantalla y sobre el papel y conocer cuáles son los puntos de vista de otras personas sobre estos temas. Y Linklater, con "Boyhood", ofrece una visión sobre el paso del tiempo que no podía perderme. Y salí muy satisfecho, porque conecté mucho con lo que estaba contándome.

En "Boyhood" asistiremos a un pedazo de la vida de Mason (Ellar Coltrane), desde que es un chico de 6 años hasta que llega a los 18, y con él, veremos la trayectoria de una familia desestructurada que intenta reconstruirse como buenamente puede. Durante estos años veremos cómo las diferentes experiencias por las que pasa Mason y su entorno les van moldeando y convirtiendo en las personas que son.

Es cierto que Linklater vuelve a contar la misma historia de siempre. Es cierto que ya hemos visto a familias desestructuradas, a padres "viva la vida" que maduran mucho más tarde que los demás y a madres que hacen lo que pueden dentro de sus limitaciones. Hemos visto muchas veces a chicos que crecen y que no saben cuál es su lugar en el mundo. Llenos de dudas. Pero es la manera de contarlo lo que convierte esta película en una de las mejores del género. Es el ritmo pausado, lento, casi tedioso en algunos momentos, el ritmo típico de la vida al fin y al cabo, lo que hace que, a medida que va transcurriendo la película, uno empatice con el protagonista y se involucre con lo que está viendo. No hay giros argumentales irreales para generar tensión de forma gratuita: solo tenemos una historia sencilla como la vida misma y, en este aspecto, Linklater consigue transmitir mucho más que otras tantas del género que tienen que recurrir a premisas más fantasiosas.

Así pues, es excelente ver cómo todas las vivencias y episodios que vive Mason van configurando la persona en la que acaba convirtiéndose. Cuando uno llega al final del metraje, tiene la sensación de que ha visto una historia real, que ha visto 12 años de la vida de una serie de personajes de carne y hueso. Además, hay múltiples temas a los que sacarle punta a "Boyhood", tantos que no tendría espacio para hablar de ellos, pero me quedo con la retahíla de reflexiones que Mason se va sacando de la manga mientras se va acercando a los 18. ¿Quién no se ha sentido alienado del resto en algún momento de su vida? ¿Quién no ha sentido que la vorágine de la sociedad le arrastra a un lugar del que no quiere participar pero no tiene otro remedio que hacerlo? ¿Quién no ha sentido que su vida está programada de antemano, que las etapas por las que tendrá que pasar ya están definidas de una forma que deja poco margen de maniobra? Quien se haya hecho alguna vez estas preguntas encontrará en "Boyhood" la horma de su zapato.

Las escenas de Hawke, de lo mejorcito. Sobre todo la que mantiene con sus hijos en el coche.

Además, como experimento funciona muy bien. Ver a los protagonistas a lo largo de 12 años, y asistir a numerosas referencias que van marcando el paso de los años (como las referencias a Harry Potter, los videojuegos o la música), le otorga más verosimilitud y realismo al relato. El reparto es muy acertado y todos cumplen muy bien un papel que presupongo que no ha sido fácil desempeñar; es, quizás, Lorelei Linklater la que sale algo perjudicada de un elenco acertado. Se le nota desganada de la mitad hacia delante, como si estuviera cansada de la película. Como contrapunto, Ellar Coltrane está bastante bien, Patricia Arquette otro tanto y Ethan Hawke, como viene siendo habitual, de sobresaliente.

Finalmente, mencionar una fotografía muy cuidada y bonita y una BSO notable, con temas muy bien escogidos y que se compenetran a la perfección con lo que estamos viendo en pantalla; a destacar, "Deep Blue" de Arcade Fire y "Hero" de Family of the Year.


En conclusión, una gran película sobre el paso del tiempo y de cómo las decisiones que vamos tomando y las experiencias que vamos teniendo a lo largo de nuestra vida acaban construyendo la persona en la que nos convertiremos. De cómo las personas que nos rodean dejan su huella en nosotros. Es algo lenta, sí, pero merece la pena verla. Muy recomendable.


***Esta crítica pertenece a un proyecto conjunto impulsado por el Club del Cinéfilo, un grupo de Facebook al que pertenezco y con el que comparto la afición de ver cine y luego reseñarlo/criticarlo con otros bloggers. Los otros blogs que han participado en esta crítica comunitaria son:

jueves, 2 de octubre de 2014

[Off-topic]: "Y aquí vuelvo a estar yo, por tercera vez, haciendo propaganda de la revista Argonautas"



¿Cómo pasa el tiempo, eh? Pues ya está aquí el tercer número de la revista Argonautas, de la que ya sabéis que soy colaborador. No voy a deciros otra vez lo genial que es y lo que tenéis que hacer, porque ya quedó claro en el primer y segundo número.

Esta vez, en la sección de cine, he escrito sobre la serie anime "Death Note", una verdadera joya que no podéis perderos, tanto si os animáis a leerla en formato manga como si la queréis ver en la pequeña pantalla. También he elaborado un top 5 sobre las películas más sobrevaloradas por los usuarios de Filmaffinty. Vamos, que me meto con el personal que da gusto.

Así, que sin más preámbulos, os envío a la revista a través de este enlace. ¡Qué la disfrutéis!