martes, 16 de diciembre de 2014

[Crítica libro]: "Asesinos sin rostro" de Henning Mankell

De lo más agresivo que he escrito últimamente (ya iba siendo hora, que este año ha sido muy bueno a lo que lecturas se refiere)

Rostro es lo que tenían los del jurado
al darle el premio a mejor novela negra
a esto
La novela negra escandinava y yo no acabamos de congeniar. No sé si soy yo que no escojo las obras adecuadas o que es un subgénero para el que no estoy preparado. Ignoro cuál es la razón, pero de un tiempo a esta parte, siempre que intento aproximarme al género, acabo leyendo algo que a duras penas puedo tildar de pasable. Me pasó con la segunda entrega de "Millenium", con "La princesa de hielo" de Camilla Läckberg y me ha vuelto a pasar con "Asesinos sin rostro" de Henning Mankell, la primera entrega de la saga protagonizada por el inspector Kurt Wallander. Estoy empezando a creer que los escritores escandinavos que se dedican a la novela negra de un tiempo a esta parte no valen un pimiento, como dice Maj Sjöwall en este artículo, pero carezco del bagaje literario como para decir algo así, de manera que no tengo otro remedio que centrarme en la obra que nos ocupa: la "Asesinos sin rostro" de Henning Mankell.

Una pareja de ancianos granjeros es asesinada brutalmente y el caso recae en el inspector jefe Kurt Wallander, que está sustituyendo a su jefe temporalmente. Parece que no hay ninguna pista fiable que le conduzca a unos asesinos que nadie ha visto. A esto se le suma que está pasando por uno de los peores momentos de su vida: su mujer le ha dejado recientemente, su padre está enfermando y su hija no le habla.

Parece que Mankell por aquel entonces desconocía que a veces es mejor mostrar que contar. Hay muchos sentimientos que nos son contados de la forma más obvia posible, en lugar de dejar que el lector los intuya o los deduzca por sí mismo a través de diálogos o acciones. No es necesario que cada dos párrafos sepamos qué piensa el personaje o que nos graven a fuego qué siente a cada momento; en la mayoría de ocasiones es mejor dejar que el lector deduzca las cosas a través de los hechos. A mí me molesta que el narrador nos cuente que Mankell ya no piensa en su exmujer, en lugar de que el lector, a base de no leer sobre ella empiece a deducir que el protagonista la está olvidando. Y este es solo un ejemplo de tantos otros, que acaban irritando, como si el autor creyera que si no sobreinforma al lector este no entenderá nada.

Además, es muy repetitivo y esquemático a lo que estructura se refiere. Los capítulos suelen ser un calco los unos de los otros; parece haber seguido la misma receta una y otra vez. En todos hay un par o tres de conversaciones breves entre el protagonista y alguno de sus compañeros o con uno de sus familiares; en todos hay el mismo recordatorio sobre los cabos sueltos que quedan para resolver del misterio (atentos a las veces en que el narrador repite que hay que encontrar a cierta mujer y su hijo), como si estuvieran recordándonos continuamente nuestras tareas pendientes para el día, como si Mankell tuviera miedo de que el lector se despistara y no consiguiera atrapar la narración. Esto provoca el efecto contrario: que nos saltemos fácilmente la información que está ahí de más y que nos importe un comino si Wallander cumple o no dichas tareas. En cada capítulo hay una reunión con sus compañeros repasando, una vez más, en qué punto está la investigación y no puede faltar la mención a su exmujer, a la vida poco saludable que lleva y en que debería llamar a su hermana.

Por desgracia, la repetición no solo se circunscribe a las escenas sino en la manía que tiene Mankell de dejar claro qué está ocurriendo en cada momento. El ejemplo más claro es cuando (spoilers) Wallander identifica a uno de los asesinos que habían ejecutado al somalí. Resulta que un testigo había descrito físicamente al asesino y que cuando lo vio, éste estaba comiendo una manzana; pues, atentos, resulta que cuando Wallander se topa con el tipo y está más o menos seguro que es él, por lo de la descripción física, ¡el asesino se pone a mordisquear una manzana! A eso le llamo yo sobreinformar al lector de la forma más estúpida posible.

Y luego están los personajes. Salvo Wallander, que tampoco es para tirar cohetes, los demás no son más que arquetipos y personajes de relleno, de nombre fácilmente intercambiable con el de otro, y que no hay manera de retener en la memoria porque prácticamente ninguno tiene suficiente profundidad como para ser distinguido del resto. Aún no sé en qué se diferencian Martinson, Svedberg, Peter y Norén, Hanson y Näslund y, lo peor de todo, es que a medida que uno va leyendo le va dando igual.

Para acabar, y no por ello menos importante, están los detalles que pueden arruinarlo todo. Contarnos en todo momento qué tiempo hace, decirnos a cada párrafo la hora que es o escribir todo el tiempo "Kurt Wallander" en lugar de "Kurt" o "Wallander" a secas hace que la lectura resulte tediosa. O que las transiciones entre escenas sean demasiado rápidas, tanto que a veces cueste creer que en apenas una frase hayan ocurrido tantísimas cosas, provocando que el lector acabe algo desorientado. O que haya errores tan burdos como este:

"De lejos les llegaba el alboroto de un borracho que protestaba en voz alta por haber sido arrestado. Aparte de eso había silencio. Sólo se oía el suave zumbido de los radiadores" ¿En qué quedamos? ¿Había silencio o no? Seguro que hay frases mejores para expresar lo que quería expresar el autor.

La sensación que le queda a uno después de leer "Asesinos sin rostro" es que ha leído la novela de un escritor primerizo sin pulir. A medida que iba leyendo tenía la sensación que estaba ojeando uno de mis tantos escritos, esos que necesitan más de un centenar de correcciones para salir a la luz; hay todas aquellas cosas que en cualquier manual de escritura que se precie dice que no hay que hacer. Y Mankell las pone en práctica. Todo el rato.

4 comentarios:

  1. No he leído ninguna novela de este autor aunque es tan conocido y tiene tanto prestigio que mas de una vez he pensado en leerme al menos una, sin embargo no estaba entre mis prioridades por lo que lo he ido dejando; así que me has hecho un favor con esta crítica.

    Me ha quedado claro que escribe mal pero ¿cuál es tu opinión respecto a los temas que trata? Yo tengo la sensación de que es ambicioso en los argumentos, tipo Millenium ( que no he leído)¿Es así? y ¿argumentalmente están bien desarrolladas las historias o no? Quiero decir, aparte de ser esquemático, etc.

    De todos estos autores nórdicos en novela o serie de televisión solo conozco a Varg Veum, que ya te mencioné alguna vez. Cada capítulo es una película de hora y media mas o menos. No sé como estará escrito pero argumentalmente me gusta mucho por la sobriedad y la profundidad de los temas. Por otro lado no hay regodeo en la violencia ni en lo escabroso, se centra muchísimo en la esencia de cada historia y el protagonista esta al servicio de ella y no al contrario como esta sucediendo en las nuevas series.

    Se me ocurre que si este "escritor primerizo sin pulir" logra vender novelas como rosquillas te sugiero que no le des muchas vueltas a tus escritos porque parece que lo "esencial" es tocar temas de moda para alimentar la máquina del consumo y ! ála ! a vivir, que son dos días!. Yo de ti me lo pensaría . : )

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    1. Es cierto que me he centrado demasiado en cómo escribe; es casi lo único en lo que me he acabado fijando y ha hecho que me olvidara prácticamente de los temas. Tampoco quería hablar de ellos por no caer en más spoilers de los que caigo habitualmente. Hay un tema de fondo que es el racismo de la sociedad sueca, pero está tratado de una forma algo simplona, que quizás en la época en que lo escribió funcionaba mejor, pero ha envejecido mal. Se limita a decirnos que hay gente racista y poco más, sin ahondar mucho en el por qué ni a que se debe eso. Digamos que da unas pinceladas para decir que su novela negra también tiene un componente social, para cumplir, pero sin rascar mucho.

      Aún tengo pendiente la serie de "Varg Veum", no me he olvidado, pero es que tengo tantas cosas pendientes...pero prometo ver.

      Jajaja. Tendré que escribir el libro definitivo: una mezcla entre "Millenium", "50 sombras de Grey" y con ingredientes de novela histórica de esa que se vende tan bien. Y el género será young adult.

      ¡Un saludo y gracias por comentar!

      P.D. Por cierto, ya vi "Broadchurch" y me gustó mucho. Hice la crítica hace poco. Si tienes tiempo mirala y me dices qué tal.

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  2. Buenas Iván
    No he leído nada del autor que nombras tu aquí, pero sí que he leído algo de novela escandinava. Al igual que a ti, "Los hombres que no amaban a las mujeres" fue rodado, pero la 2ª parte la dejé a medias durante bastante tiempo porque no me terminaba de atrapar lo suficiente como para seguir sin mirar atrás. Me vi las películas escandinavas y la americana de Fincher (para mí la mejor en conjunto) y quieras o no es me llevó a leerme los libros para ver que se diferenciaba, que falta y demás... pero no porque me atraparan lo suficiente.
    Probé también con Camilla Läckberg y el libro lo tengo en la estantería... para otro momento y ahora he probado con Asa Larsson... no es una maravilla pero el de "Aurora Boreal" si que me gustó. Es más con él he tenido el mismo efecto que con Stieg Larsson, el primero bien, el 2º se me está atragantando más de la cuenta.

    Así a grandes rasgos compartimos atragantamiento escandinavo, a ver si lo superamos o lo descartamos del todo.

    Buenísima crítica (como todas, que te sigo muy a menudo).

    ¡Felices fiestas!
    @Cinefila_91

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    1. Buenas Maria José,

      Pues no lo hubiese definido mejor: atragantamiento escandinavo. Así buscando por internet di con el artículo que cito en la crítica, el de Maj Sjöwall, y no pude sentirme más identificado. Ella destaca otros aspectos por los que le decepcionan sus congéneres, pero hay algo en esa literatura de sobrevalorado que da gusto.

      A mí la primera de "Millenium" me gustó (solo he visto la de Fincher, y es una buena película. Quizás la hubiera puntuado más alto aún si no hubiese leído primero el libro y supiera ya qué pasaba y quién era el asesino) y el libro también; no es la mejor novela que he leído, pero entretiene y mucho. Luego empecé la segunda entrega y ya no era lo mismo. Era tediosa, ya no seguía ese esquema tan de Agatha Christie de la primera, y acabé por dejarla. Como dices, no me atrapó lo suficiente como para continuar leyendo. Y eso es grave viniendo de un libro que me había gustado mucho.

      Lo que me ocurrió con Läckberg y lo que me ha ocurrido con Mankell quizás se deba a que he leído las primeras novelas con las que empezaron y quizás hayan mejorado de un tiempo a esta parte, pero la impresión que he recibido al leerles no ha sido muy agradable y quizás no lea algo escandinavo en mucho tiempo. De hecho, a ti te ha pasado con el segundo de Asa Larsson. Quizás deberíamos probar suerte con Maj Sjöwall, a ver qué tal escribe.

      Y me apunto el de "Aurora Boreal", a ver qué tal. Pero esperaré un tiempo, porque con éste ya he tenido suficiente para una temporada jaja.

      ¡Muchas gracias por pasarte por aquí y comentar! ¡Y felices fiestas! Que vaya bien lo poco que queda de año ;)

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