domingo, 2 de noviembre de 2014

[Crítica libro]: "No leer" de Alejandro Zambra

Sí leer

O hay algo que se me escapa o no
entiendo qué estaba pensando el que
eligió la portada
Siempre me da pereza acercarme a los ensayos. Sin querer, imagino libros de texto como los del instituto, o pastiches enciclopédicos indigeribles, de los que solo albergo la esperanza de poder memorizar a toda velocidad o de entender con la primera lectura. Como los apuntes de según qué materias que solo puedes almacenar y vomitar. Imagino textos densos, evoco la poca placentera actividad de estudiar para un examen. Pero hace poco me animé con un ensayo que encontré al azar en Goodreads, y a raíz de uno de los consejos que da Carlos en su "Atrévete a ser escritor" (prometo que esto no es publicidad), y decidí que debía darle una oportunidad a un género tan esquivo para mí. Me hice con "No leer" de Alejandro Zambra y estoy muy contento de haberlo leído.

El amor de Zambra por la lectura queda patente en cada frase que leemos. Las crónicas y críticas literarias de "No leer" son un panorama de aquellas lecturas que le han marcado (o no) profundamente a lo largo de su vida como lector. Hay mucho de él en cada uno de esos libros y se nota que vive la literatura con intensidad; es capaz de contagiarte el ánimo por leer (o no leer) sus lecturas vitales, las que de verdad le aportaron algo entre el marasmo de libros que no lo hicieron. Zambra habla de temas muy interesantes para el lector y el escritor, desde los fenómenos de masas hasta la mítica página en blanco, pasando por trazos de la vida y obra de autores conocidos y desconocidos, como Ribeyro, Natalia Ginzburg o Pilar Donoso, dando detalles de cómo se entremezclan con su vida y su creación, salpicando todas sus crónicas con hechos personales o de los autores. Zambra es ameno la mayor parte del tiempo, sobre todo durante la primera y tercera parte del ensayo (las partes más extensas del libro), aunque de vez en cuando, sobre todo en los artículos más antiguos, se ponga algo creativo y se desvincule, por decirlo de alguna manera, del análisis más "de a pie", por los que abogo en mis críticas.

Pueden ser más o menos cercanos, pero siempre resultan interesantes y, en la mayoría de ocasiones, inspiradores. "No leer" es un libro honesto, escrito por un tipo honesto, y se agradece. Hay desenfado, alejándose así de los ensayos (que no he leído y que me enorgullezco de decir que no leeré jamás, parafraseando al propio Zambra) más académicos y rígidos. Hay humor, cinismo en pequeñas dosis y referencias abundantes a libros y autores que de otro modo pasarían desapercibidos y que surtirán la montaña de libros pendientes ya de por sí surtida de cualquier lector/a.

Sin embargo, en el segundo bloque de ensayos (más corto que el primero, que es excelente) hay algo que me molesta y que me hace recordar, a bote pronto, las críticas cinematográficas que leía en la revista Fotogramas. Que algunos ensayos sean, como poco, indigeribles y que después de leerlos no hayas entendido nada ni sepas si deberías leer a dicho autor o no, provocan que uno acabe leyendo disquisiciones metafísicas y filosóficas que poco tienen que ver con la crítica más académica. En los que dedica a Bolaño y Millán se echa en falta algo más de claridad.

En conclusión, si queréis leer sobre libros sin tener que recurrir a otros textos más académicos y menos cercanos, "No leer" es una lectura obligatoria. Descubriréis a autores y autoras que de otro modo no hubierais leído y casi siempre desde un punto de vista ameno. De lectura y relectura obligadas.

4 comentarios:

  1. Supongo que tiene trozos de texto de alguno de los libros de los autores que menciona, ¿o no ?. ¿Citas entonces?.

    Me gustan este tipo de libros y pienso que son necesarios, (igual que los blogs como el tuyo) porque hay demasiado y todos sabemos que nos estamos perdiendo algo bueno, buenísimo, pero no logramos encontrarlo y hay tanto (libros, películas, arte ) que se puede perder mucho tiempo "en malas compañías" como la de esos críticos pedantes de Fotogramas que mencionas. De hecho en mi familia, gracias a ellos, descubrimos el juego de "traducirlos" a lenguaje llano y era pura juerga para nosotros.

    A mi me parece que lo mas importante en este tipo de libros es que el autor deje claro que es lo que busca en la lectura y que es lo que ama y lo que no. Nada de medias tintas. Así sabemos todos a que atenernos y no perdemos el tiempo.

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    1. Sí tiene fragmentos de los libros que comenta. Y sí explica por qué le gustan unas obras y otras no y resulta muy interesante cuando habla de otras cosas relacionadas con la lectura y la escritura, pero tiene un seguido de ensayos (sobre todo los más antiguos) dónde parece un verdadero crítico de Fotogramas. Por suerte, son los -bastante- menos.

      Yo rompí mi relación con la revista Fotogramas porque llegaba un punto en que prácticamente no entendía nada (supongo que si ahora me la leyera y la estudiara a fondo quizás sacase algo en claro) y no sabía muy bien si la película era buena o mala.

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  2. Nosotros también dejamos de comprarla por la misma razón. Mucho bla, bla, bla, y al final queda la impresión de que, precisamente, no quieren que dejes de ir al cine por una mala crítica de ellos. Acabamos tan hartos que ninguno de nosotros mira siquiera la página web, o sea que tu expresión, "rompí la relación con la revista Fotogramas" es bastante exacta también para nosotros.

    Desde hace casi tres años compramos Imágenes, que ha cambiado últimamente y hace unos meses se han buscado críticos expertos en hablar mucho para no decir nada; aunque, al menos informa con exactitud en los reportajes de las películas y logramos hacernos una idea bastante concreta del enfoque de las películas. Luego nos vemos los trailers en internet a pesar de que muchos distorsionan adrede el enfoque real de la película para que parezca que tiene mas acción o mas profundidad, etc.

    Lo que le encuentro de positivo es que, ahora que no hay dinero para malgastar cuando alguno de nosotros decide ir al cine se asegura de que haya al menos un setenta y cinco por ciento de posibilidades de que le guste, resulte interesante o, al menos pase un buen rato. Si tenemos dudas no vamos.
    A mi me parece que un buen enfoque de las críticas sería precisamente la claridad, a la larga salimos ganando todos porque ver las películas en el cine es lo mejor de lo mejor.

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    1. Llegué a la conclusión que toda revista era poco imparcial en tanto que no podía morder la mano que le daba de comer. Dejé las revistas y veía las películas según mi intuición, hasta que me metí con esto de internet y el auge de los blogs. Aunque en muchos casos no son opiniones tan sesudas como las de un crítico, sí ofrecen algo dónde agarrarse. Y el no va más fue descubrir Filmaffinity; tengo ya algunos usuarios con los que más o menos concuerdo y siempre los uso de baremo para saber si una película me va a gustar o no.

      Y...¿cómo podéis ver tráilers? Los hay que hacen que se me quiten las ganas de ver la película. Están tan mal hechos que o bien te cuentan toda la trama o dejan muy poco margen para que tu seas capaz de deducirlo todo. O los que te crean falsas ilusiones, como los que dices. Hace tiempo que no los veo (he llegado incluso a cerrar los ojos en el cine). El caso más sangrante fue, precisamente, el de "Perdida". Solo hacía falta contarte el final.

      Y bueno, el lugar para ver las películas es el cine y no hay nada comparable, aunque esas tardes de sábado-domingo viendo una película en casa no te las quita nadie.

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