jueves, 23 de octubre de 2014

[Crítica película]: "Non-stop (Sin escalas)" de Jaume Collet-Serra

¿Alguien sabe quién es Jaume Collet-Serra? *

¿Os habéis fijado que la herida que tiene
en la cara es la misma que la que salía
en "Infierno blanco" (2011)?
Hoy voy a ir al grano porque, por encima de comentar la película, lo que quiero con esta entrada es descubriros quién es Jaume Collet-Serra. Pero veamos primero de qué va "Non-stop (Sin escalas)" (2014). Bill Marks (Liam Neeson) es un agente del servicio aéreo que se dispone a efectuar otro viaje más cubriendo la línea entre Nova York y Londres. Un trabajo rutinario más, pensaréis. Nada más lejos de la realidad: su tarea como vigilante se verá puesta a prueba al tener que enfrentarse a un tripulante anónimo que le amenazará de matar, cada veinte minutos, a un pasajero si no ingresa 150 millones de dólares en una cuenta bancaria.

Ahora veamos quién es Jaume Collet-Serra*.

Jaume Collet-Serra es un tipo capaz de arruinar cualquier buena idea que le caiga en las manos. Ni más ni menos.

Jaume Collet-Serra es un tipo capaz de embrollar como ninguno la historia, hacerte creer que estás viendo un buen ejercicio de suspense, que estás viendo un buen thriller, y en menos que canta un gallo, darle la vuelta a la tortilla. Entonces ese thriller entretenido que habías estado viendo se convierte en un ejercicio rutinario, simplón y falso. Tira por la borda las reglas que había establecido al principio y se lanza a un frenesí poco meditado a la par que incongruente. Las similitudes con "Sin identidad" (2011) son abrumadoras. En ambas, más o menos a falta de media hora de terminar, dejan a un lado el suspense y, literalmente, se lían a tiros. Los personajes son capaces de hacer las piruetas acrobáticas más sonadas, enfrentarse a lo que les echen, sobrevivir a lo que sea, mientras que minutos antes apenas daban pie con bola intentando descifrar el misterio en el que se habían metido. Técnicamente, cuando quedan veinte minutos de metraje, el misterio y la investigación se esfuman. Sin ir más lejos, los diálogos, que tampoco eran memorables, pero que daban el pego, también experimentan un cambio radical; empiezan a salir frases hechas sobadísimas que no vienen al caso (atentos al copiloto del avión durante el tramo final), como si así consiguieran generar tensión. Los protagonistas masculino y femenino de turno (los personajes interpretados por Liam Neeson y Julianne Moore en "Non-stop (Sin escalas)" y los de Neeson y Diane Kruger en "Sin identidad"), además, tienen que enamorarse forzosamente al final, como si Collet-Serra se viera obligado a recurrir a un final feliz impostado y artificioso propio de un cuento infantil.

Jaume Collet-Serra es un tipo que siempre recurre a Liam Neeson para maquillar sus películas. Esto no es malo, por supuesto. Neeson es un actor solvente y lo que hace que las películas de Collet-Serra no se hundan tan rápido.

Jaume Collet-Serra es también el tipo capaz de las incoherencias más supinas. ¿Por qué Neeson apuesta por los registros aleatorios? ¿Tan difícil es registrarlos a todos? Y no un registro tan light como el que hace, sino uno en toda regla. Además, yo soluciono la película en un santiamén: atarlos a todos con los cinturones o con cinta aislante. Atentos, spoilers a partir de aquí. Ya veríamos si el negro no se rendía antes sabiendo lo de la bomba. Otro ejemplo. Cuando el otro terrorista muere, ¿por qué el soldado afroamericano, que había sido herido por el otro, en lugar de desactivar la bomba (hacía unos minutos se nos daba a entender que solo él era capaz de hacerlo) con el móvil de Neeson se pone en plan agresivo para que le den un paracaídas? Y eso me hacen pensar: ¿qué se pensaba que ocurriría si salía del avión en paracaídas? ¿Que nadie le iba a preguntar nada? ¿Que le rescatarían en medio del mar y se iría para casa tan tranquilo?

Jaume Collet-Serra es un tipo que contribuye a la mediocridad a la que estamos acostumbrados y a la que se está acostumbrando Hollywood en películas de este género. Lástima, porque la película era entretenida. También lo iba a ser "Sin identidad". Lástima por las dos.

Conclusión: Jaume Collet-Serra es, simple y llanamente, un vendedor de humo. Y punto.


*Entiéndase Jaume Collet-Serra como el colectivo director + todos aquellos grandes profesionales de los que se rodea para sus producciones.

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