jueves, 25 de septiembre de 2014

[Crítica película]: "El vuelo del navegante" de Randal Kleiser

Solo para nostálgicos, y ni eso

Digamos que la greatest adventure
del cartel se queda en mitad de
adventure, de unos 40' concretamente
Antes de nada, una reflexión. No hay nada de malo en señalar cuánto nos gustó una película de cuando éramos pequeños, pero lo queramos o no, nuestro criterio por aquel entonces distaba de ser tan profesional como el que tenemos ahora. No digo que eso esté mal, pero, en mi opinión, no se puede valorar una película de la misma manera en que la valorábamos de pequeños y centrarnos solamente en el componente nostalgia para defenderla o aprobarla. De ese modo, aún continuaría valorando con un 8 o un 9 a "Bats (murciélagos)", de la que guardo un buen recuerdo de cuando la vi en el cine a mis tiernos diez añitos, pero que sin lugar a dudas es un pestiño infumable; o a "Pequeños guerreros" con otro 8, cuando se trata de un entretenimiento pasajero que no ha envejecido muy bien.

Por otro lado, hay películas que han resistido muy bien el paso del tiempo y siguen encandilándonos, porque tienen muchas virtudes que por aquel entonces supimos apreciar y que aún hoy día tienen. Y me da la sensación que "El vuelo del navegante" no es una de éstas.

David (Joey Cramer), un chico de 12 años, y sus padres, se preparan para celebrar el 4 de julio. El hermano de David, Jeff (Albie Whitaker), se ha quedado jugando en casa de un amigo y para volver a casa tiene que cruzar un bosque que por la noche es algo peligroso. Como Jeff es muy pequeño, la madre (Veronica Cartwright) decide que David cruce el bosque para irlo a buscar. Mientras corretea por el bosque jugando con su hermano, David se cae por un pequeño barranco y se queda inconsciente. Cuando vuelve en sí, resulta que todo ha cambiado. Sus padres ya no están y su casa está ocupada por otros inquilinos. Paralelamente, una nave espacial que acaba de aterrizar en la Tierra se comunica con David pidiéndole ayuda.

Despojándome del punto de vista nostálgico, pues, no tengo ningún pudor en reconocer que "El vuelo del navegante" es una película fracasada en muchos aspectos.

No está bien estructurada y los tiempos no están bien medidos. El protagonista tarda demasiado en llegar hasta la nave, cuando ya ha transcurrido más de la mitad de la película, y para cuando aparece ya no hay apenas tiempo de empatizar con ella que ya se ha acabado la película. Se nota, y mucho, que el director y los guionistas no sabían qué hacer una vez David subiera a la nave. Y ahí es cuando empiezan a improvisar sobre la marcha. Por un momento crees que el protagonista ayudará a la nave en su objetivo de retornar los especímenes a sus épocas de origen, pero pronto descubres que no es así, que el objetivo es que el protagonista vuelva a su casa, sin pensar que esa es una época en la que no se sentirá cómodo. Cuando llegan, a los pocos segundos, resulta que no le apetece quedarse, que ese no es su tiempo, pero solo lo piensa cuando llega. Ahora el objetivo es volver a su tiempo, aunque te hayan dicho que es imposible y no hayan pensado en ello durante rato. Vuelve, y punto final.

Con la de cosas que sabe hacer la navecita...¿por qué no huye por su propio pie y se pone a buscar al chico? Vale que es el navegante, pero digo yo que antes de conocerle debía ir en piloto automático, ¿no?

Luego están los personajes. A parte del protagonista, los demás son pobres secundarios sin trascendencia para la historia. Carolyn (Sarah Jessica Parker) podría convertirse en una compañera de fatigas del bueno de David, pero su papel se limita a un par o tres de apariciones que juntas no suman más de cinco minutos, así que nunca llegas a hacerte con ella. Tres cuartos de lo mismo ocurre con la familia; da la sensación que habrá algún momento paterno o maternofilial, o incluso con el hermano con el que se llevaba mal, pero más allá de alguna escena aislada, como cuando está en el hospital, vuelven a ser meros figurantes que están por ahí sin aportar nada. Tampoco el protagonista, si hilamos fino, se salva de la quema; no sabemos mucho de él. Vemos cómo espía a una chica de su edad, pero no tiene ninguna importancia, porque no saldrá más en toda la película. Vemos al padre dándole consejos amorosos, pero tampoco son relevantes, puesto que la película no va de David y sus ganas de tener novia o de David madurando. Hasta que no sale la nave, no intuyes qué es lo que quiere David ni cuál es el problema interno que querrá solventar. En muchas películas del género, el protagonista siempre quiere superar algún obstáculo, ya sea que sus padres le hagan caso, que la chica de turno se enamore de él o, poniendo un ejemplo muy de Disney, superar la pérdida de alguien querido. Aquí no hay nada de todo eso y toda motivación acaba resumiéndose en sus ganas de volver a ver su familia, pero sin que acabe de convencernos del todo. Resumiendo, que el protagonista peca de ser demasiado unidimensional como para que lleguemos a encariñarnos del todo.

En conclusión, "El vuelo del navegante" no está bien estructurada y el guion flojea cuando cruzamos el ecuador de la película. Tampoco los personajes se salvan, pues están pobremente dibujados. Son motivos suficientes para empañar una historia con potencial. Solo apta para nostálgicos.


***Esta crítica pertenece a un proyecto conjunto impulsado por el Club del Cinéfilo, un grupo de Facebook al que pertenezco y con el que comparto la afición de ver cine y luego reseñarlo/criticarlo con otros bloggers. Los otros blogs que han participado en esta crítica comunitaria son:

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