lunes, 1 de septiembre de 2014

[Crítica película]: "Casablanca" de Michael Curtiz

La de la frasecita tan famosa

Poco a poco, voy pareciéndome a un
cinéfilo normal y me voy viendo los
clásicos
Cuando uno aborda uno de los clásicos de la historia del cine tiene la sensación de que no va a poder decir nada nuevo que no se haya dicho ya. Incluso que pueda atreverse a decir nada malo. Otra cosa que ocurre es que cuando uno se pone a leer críticas de un clásico, uno puede comprobar que muchas carecen de algún sustrato que explique exactamente qué es lo que la convierte en una obra maestra o, en el menor de los casos, qué la convierte en una película tremendamente sobrevalorada. Suelen ser muy floridas y se basan en sensaciones que no se sustentan en nada concreto. Así que intentaré no caer en ninguna de estas cosas cuando os hable de "Casablanca". Eso para empezar.

Casablanca es un refugio para todo tipo de personajes que huyen de la guerra en Europa y del avance imparable del nazismo; todo el mundo llega ahí en busca de un pasaje hacia América. Algunos de ellos buscan ayuda en el bar regentado por Rick (Humphrey Bogart), que se dedica a conseguir visados o proporcionar el dinero para que puedan sobornar al capitán Louis Renault (Claude Rains), el oficial del ejército que controla Casablanca. Un buen día, llegan al bar un importante líder de la resistencia contra el nazismo, Victor Laszlo (Paul Henreid), y su mujer Ilsa Lund (Ingrid Bergman). Eso le ocasionará más de un problema a Rick, pues la policía francesa y el mayor alemán Strasser (Conrad Veidt) quieren que impida que ambos abandonen Casablanca.

Para empezar, quiero dejar claro que "Casablanca" es una película buena. Con muchos aciertos y algunos defectos que le restan puntos. No es perfecta, ni mucho menos. Pero ha envejecido muy bien y es totalmente disfrutable.

El guion, sin ser tan brillante como muchos aseguran, consigue entretener al espectador y mantenerlo pegado al sillón sin moverse. Aunque uno sabe más o menos por dónde irán los tiros, el guionista se esconde algunas sorpresas que, por extraño que parezca viniendo de una película de hace más de 70 años, continúan sorprendiendo al espectador. Que Ilsa no se lance en brazos de Rick a las primeras de cambio, que pese al encuentro con Rick continúe enamorada de su marido y que el reencuentro sentimental sea sorprendentemente tarde, resulta un soplo de aire fresco. Es una historia romántica original y que sabe desvincularse de los tópicos. Además, hay momentos dónde uno duda si Ilsa lo hace todo para conseguir los visados o porque realmente ama a Rick.

Y luego está la trama relacionada con los visados y el dilema moral que se le plantea a Rick: ¿se deja llevar por el despecho y condena a la amante que le dejó tirado, o por lo contario, deja a un lado el dolor que lo ha carcomido durante años y le salva la vida? Hay que ser valiente y honrado para decantarte por la primera opción y tener una capacidad para perdonar al otro y para ponerse en su lugar impresionante. Es una situación en la que, salvando las distancias, claro está, algunos nos hemos encontrado. Y no siempre hemos actuado cómo Rick, también hay que decirlo. Además, siempre me han gustado los personajes torturados que se convierten en cínicos malhumorados por culpa de una mujer y que se sacrifican heroicamente por una causa que no les beneficiará. Y Bogart encarna a la perfección el personaje, como ningún otro. Los demás, también están muy bien. Ilsa no es una mujer estúpida, aunque acabe por revelarse como una mujer débil muy del gusto de los machitos, y Laszlo está muy bien. No lía ninguna escena cuando sabe que su mujer estuvo con Rick en París y lo lleva todo lo mejor que puede.

Vaya frasecita más desafortunada. No hay quien se la trague

El problema de "Casablanca" radica en su final tan poco creíble. Durante la película hemos visto que el capitán Renault es un personaje corrupto, que de neutral tiene poco y que para satisfacer sus propios intereses es bien capaz de ponerse del lado de los nazis. Él y Rick tienen una relación cordial, basada exclusivamente en el beneficio mutuo. Llega el final, el malo maloso muere y uno no acaba de creerse que de golpe y porrazo, conmovido por el sentimentalismo de Rick, el capitán deje su cargo y se convierta en el compañero de fatigas de Rick. ¿Abandonará todas sus comodidades y se irá de viaje con el protagonista huyendo de aquí para allá? ¿Es que se ha vuelto un buen hombre en apenas media hora? Ese personaje debería haber vendido a Rick a los soldados alemanes; habría conservado el puesto solo argumentando que Rick le había amenazado con matarlo. Que, de hecho, es exactamente lo que ha pasado. Eso sería más coherente, de acuerdo con lo que habíamos visto hasta el momento. Y no nos olvidemos de por qué demonios el coronel alemán se presenta solo. ¿Iba él solo a detener a todo el mundo? Una vez muerto, es sorprendente cómo los soldados que le acompañaban se van a perseguir por ahí a unos sospechosos que no existen sin fijarse primero en Rick y detenerlo antes solo por si de caso.

Para ir acabando, en muchos lares es motivo de crítica la simplificación excesiva que hace del conflicto y resaltan que es propagandística, como si eso fuera algo que siempre tuviéramos en cuenta en todas las películas que vemos del género. Pocas se decantan por puntos de vista menos usuales (ahí está la excelente "Senderos de gloria") y, sin hacerlo, son grandísimas obras. "Hermanos de sangre", aunque no es una exaltadora muestra de patriotismo, sobre todo por sus dosis de autocrítica hacia el final, no deja de estar teñida por la visión norteamericana del conflicto. Y muchas otras películas que hoy en día son consideradas clásicos (y que sin duda lo merecen). Y "Casablanca" no lo es especialmente, al menos no más que sus congéneres, y este punto no me parece motivo de crítica. En ningún momento encontramos personajes perorando sobre la maldad de los nazis ni promoviendo discursos a favor de los aliados; para tragar propaganda de la buena, la infumable "Treinta segundos sobre Tokio".

En conclusión, una película buena, con un guion y unos personajes bien trabajados y un reparto excelente. Lástima que la película no llegue a ser todo lo redonda que podría haber sido por un tramo final poco coherente y que le resta demasiados puntos.

5 comentarios:

  1. Hola Ivan, totalmente de acuerdo. El final "de colegas" poco creíble, se nota forzado. Hace mucho tiempo que la vi pero no me quedo la impresión de propaganda que comentan por ahí. Y la historia entre ellos me parece muy bien llevada, es una situación muy difícil y las circunstancias también con lo cual, como tu señalas, la actitud ambigua de ella tiene bastante sentido pero a mí me mosqueaba bastante.

    También me parece que hay muchísimos mas hombres que mujeres "enamorados" de Casablanca. Alucino con lo que veo escrito por ahí. A mi me gusta mas el Tercer Hombre, mucho más, porque no es romántica para nada. No se si es cosa de los hombres de mi generación, de la época, del blanco y negro o del sombrero de Bogart pero todos estos que alucinan con Casablanca me parecen unos románticos empedernidos.

    La de Senderos de gloria la vi la semana pasada, no tenía ni idea de que existía y la vi libre de condicionamientos. Es un auténtico placer descubrir una buena película sin esperarlo para nada. A mí el título me parece una finísima ironía. Me gustó bastante.

    Te he dejado otro comentario en Murakami

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  2. Ay lo que ha dicho!

    Lo malo de meterte con un clásico es que te pondrás a la mayoría en contra, así que minipunto para ti por atreverte xD

    Ya en serio. Esta película, sin ser una de mis favoritas, me parece un peliculón con mayúsculas con un final redondo. Entiendo lo que dices del final, que se soluciona todo de manera demasiado fácil y es poco o nada realista. Estoy de acuerdo. Pero también pienso que de vez en cuando hay que hacer concesiones y dejarse llevar para poder disfrutar de la película.

    Sé que no vas a estar nada de acuerdo con eso, pero me temo que no puedo aportar nada más y yo tampoco voy a poder explicar qué hace a una película ser o no obra maestra.

    ¡Pero el final es MÍTICO! No te atrevas a negarlo ò_ó


    Un saludo Ivan, a pesar de esto yo sigo confiando en tu criterio jaja

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  3. Lola,

    Digamos que deben haber muchos hombres que se identifican con Bogart en tanto que deben haber sufrido en algún momento de sus vidas algo parecido. Un desengaño, una mujer que se va con otro, la soledad y el resentimiento que se derivan de algo así...vamos, románticos empedernidos. Sobre la relación que mantienen ambos, me parece muy bien llevada y no se decanta en ningún momento por la opción fácil de mostrar el triángulo típico de siempre.

    Sobre películas sorpresa, échale un vistazo a "Coherence". Ya me dirás qué tal. Y "Senderos de gloria" es excelente, en mi opinión.

    ¡Un saludo Lola! :)

    p.d. Siento haber contestado tan tarde. He estado de viaje y no he podido contestar hasta ahora.

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  4. Coral,

    Pues no, me parece fatal. Me parece muy mal. No hay que hacer concesiones. Tienes que ser inflexible. No, es broma. Yo también tengo mi panteón particular y no soporto críticas jaja.

    Pese a este desliz, yo también sigo creyendo en tu criterio. Somos sorprendentemente coincidentes ;)

    ¡Un saludo Coral!

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  5. Ya daba yo por hecho que se identifica con Bogart emocionalmente hombre!. Además, en serio, creo que para muchos debe ser una inspiración en cuanto a comportamiento caballeroso, que de eso andamos poco sobrados últimamente en Occidente.
    A mi me gusta mucho la actitud de Bogart en Casablanca y otras películas. Me parece la esencia de la masculinidad bien entendida. Y no es un romántico, yo le veo con los pies en el suelo. No le imagino llorando la pérdida de Ingrid Bergman a pesar de ser el amor de su vida, o sea que es realista, y en mi opinión, el realista ama mas y mejor que el romántico. Igual para las féminas!.


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