sábado, 20 de septiembre de 2014

[Crítica libro]: "1984" de George Orwell

Uno de los libros más necesarios jamás escritos

Uno de los libros más lúcidos que he
tenido el placer de leer
Winston Smith vive en el Londres del futuro, bajo el férreo control de El Partido, un aparato estatal que mantiene subyugada a la población de diversas y crueles formas para así poder perpetuar su hegemonía. La sociedad está dividida en tres estamentos: la clase dirigente, los miembros externos de El Partido y la plebe. Smith es uno de esos miembros externos, encargados de gestionar El Partido y por ello vigilados estrechamente por la clase dirigente. Son bombardeados con propaganda del partido día y noche y sometidos a un control exhaustivo para eliminar cualquier atisbo de pensamiento crítico. Winston trabaja en el Ministerio de la Verdad, dónde se encargan de reescribir la Historia a voluntad de los intereses de El Partido. Poco a poco, Winston va tomando conciencia de la farsa en la que participa y empezará a replanteárselo todo y buscar una manera de luchar contra El Partido.

Imprescindible. Necesario. Desde el punto de vista argumental podríamos decir que es un libro poco complejo e incluso normal. Es una historia sencilla. Pero aquí eso no es lo que importa. Da igual si la trama en sí misma es simple, pues ese no es el objetivo del autor. Solo es un vehículo para tratar un tema brutal y unas profundas ganas de radiografiar un futuro y un presente que debería preocuparnos. Sería muy ambicioso que resumiese todas las ideas condensadas por Orwell; me sería imposible y continuaría dejando en el tintero demasiadas cosas. Así que…

…destaco ese clima opresivo y malsano; ese control férreo de cada individuo; esa propaganda política bombardeando día y noche; ese control del pasado modificado una y otra vez según la conveniencia del Ingsoc; esa guerra perpetua con el único objetivo de avivar el odio de las personas y mantenerlas abstraídas mientras no se cuestionan la realidad impuesta; la eliminación de todo aquél que no sigue las férreas directrices de El Partido y El Gran Hermano que todo lo ve. Pero estos comentarios son demasiado superficiales, ya que Orwell dota de gran profundidad cada aspecto de la eliminación del pensamiento humano individual en pos de un colectivismo heterodoxo. De cómo nuestras libertades pueden esfumarse paulatinamente si no luchamos por ellas. Cómo destinando todo lo que se produce a fines bélicos se consigue que la riqueza esté mal repartida y que los pobres, que son la gran mayoría, cada vez se vuelvan más ignorantes y así respalden voluntariamente una élite que se perpetuará para siempre.

Quizás una sociedad así quede lejana...o no. Muchas de las cosas relatadas ocurren hoy en día (no a tal escala, pero ocurren) y lo único que hacemos, donde me incluyo yo, es hacer ver que no ocurre nada. Y ya lo dice Orwell en su novela: solo en el pueblo reside la capacidad para evitar el control de la minoría totalitaria y en la que se concentra el poder. Pero estamos dormidos, como si esta realidad fuera ajena a nosotros. La manipulación de los medios, la reescritura de la Historia según el punto de vista del gobierno imperante, el uso desmesurado y casi obsceno de la propaganda abusiva, todo eso, son cosas de hoy en día. Por desgracia.

Recomiendo esta lectura, no ya desde el punto de vista literario estrictamente, sino para concienciarnos. Para ver más allá de lo que se nos informa, para no creer todo lo que se nos impone –de forma sutil a veces y descaradamente otras–. Y para pensar por uno mismo y no sucumbir al poder de los de arriba. Muchas gracias Orwell.

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