viernes, 8 de agosto de 2014

[Crítica película]: "El amanecer del planeta de los simios" de Matt Reeves

Previsibilidad al poder

¿Y el puente derruido ese cuándo sale?
En 2011 se estrenó por estos lares la primera parte de lo que sería la trilogía precuela de una de las películas más emblemáticas de la ciencia-ficción, "El planeta de los simios". "El origen del planeta de los simios" era un film muy entretenido y con algunas escenas muy bien desarrolladas; daba el pistoletazo de salida a una trilogía que podía llegar a ser muy interesante. Jugaba muy bien con la intriga del espectador, provocando que se hiciera preguntas como: ¿qué ocurrió en el mundo para que los simios fueran los amos del mundo? ¿qué ocurrirá con César? y nutriendo al espectador con guiños que la conectaban con la película de 1968. Pero, ¿qué ocurre con "El amanecer del planeta de los simios"? Pues que es inferior, desgraciadamente.

Diez años después de los hechos ocurridos en la primera parte, el virus de los simios ha matado a casi toda la humanidad y los humanos se ven obligados a vivir en pequeños reductos. Los simios, por su parte, viven tranquilamente en el bosque a las afueras de San Francisco, donde César (Andy Serkis) ha creado una comunidad que vive en harmonía. Sin embargo, todo cambiará cuando un grupo de humanos entre en contacto con los suyos.

Ay, qué previsible es "El amanecer del planeta de los simios". Es tan previsible como sumar dos y dos, pero hay algo en ese esquema que entretiene. Será que todos ansiamos ver a dos amigos luchando entre sí por tener puntos de vista divergentes, o ver cómo dos bandos se destruyen entre sí en una guerra que está condenada a celebrarse o identificarnos con personajes como Malcolm (Jason Clarke), aunque en la vida real nunca nos mojaríamos como él. Como decía, es una película entretenida sin muchas pretensiones. Desde el minuto 1 sabemos por dónde irán los tiros y nos anticiparemos a cada escena antes de que ocurra. Esto es así porque Matt Reeves no arriesga nada apostando por el esquema clásico del grupo-de-protagonistas-que-se-encuentran-inmersos-en-la-guerra-entre-dos-bandos. Irán dando tumbos de un bando a otro intentando evitar lo inevitable, para finalmente decantarse, obviamente, por el bando que aparentemente es más puro y noble (como ya ocurría en "Avatar" o "El último samurái", superiores a ésta). Cómo no, que el conflicto se desate no depende de ellos, sino de los perversos que anidan en cada facción. En este caso Koba (Toby Kebbell) y Dreyfus (Gary Oldman). Y es precisamente la previsibilidad del guion lo que hace que uno no acabe identificándose con los personajes, porque sabes quién vivirá y quién morirá en cada momento y qué reacciones tendrán todos en cada situación.

El grupo protagonista está pobremente desarrollado; ni conocemos sus antecedentes ni qué los mueve a hacer lo que hacen. Todos están muy estereotipados y, aunque tienen sus minutos, no se aprovechan para desarrollarlos más allá del tópico. Y, bueno, mejor no hablar de Oldman y su pandilla. Por suerte, los simios están mucho mejor. Es cierto que también están algo estereotipados, pero están mejor desarrollados y entendemos por qué hacen lo que hacen y cuáles son sus antecedentes (gracias, en gran parte, a la primera parte). Entendemos el odio de Koba o el pacifismo de César; es por ello que las mejores escenas vienen de ellos. Sin ir más lejos, está muy bien cuando César se pone el vídeo de cuando vivía con el personaje que interpretaba James Franco o cuando César se despide de Malcolm alegando que les ha tocado vivir en bandos opuestos condenados a luchar.

Curiosidad que tiene uno: ¿Es que los orangutanes no tienen crías?

De espectacularidad, poca. Los efectos especiales están muy logrados a lo que recreación de simios se refiere, pero ahí acaba todo. Cuando Koba asalta el enclave humano con su tropa de simios a caballo, Reeves no es capaz de imprimirle la desgarradora épica que merecería tal enfrentamiento, ni la espectacularidad que se le supone, y en gran medida es porque no es capaz de rodar escenas potentes que mantengan al espectador sentado en la butaca, haciendo un buen uso de los efectos especiales, la música y el apartado técnico en general. Rupert Wyatt sí conseguía culminar "El origen del planeta de los simios" con una escena muy emocionante, cuando los monos cruzaban el puente para dirigirse al bosque de secuoyas y los policías les ponían las cosas difíciles. Aquí, tanto el asalto de Koba al distrito humano como el duelo final, pecan de ser poco emocionantes.

En conclusión, una película entretenida con algún que otro buen momento, pero que peca de ser muy previsible y de tener un guion manido. Los personajes están muy estereotipados, aunque los simios tienen algo más de profundidad que los humanos y son mucho más interesantes, y de ser poco espectacular.

2 comentarios:

  1. Vamos a seguir despotricando :D

    No, en serio. Ya sabes que la tuve que ver dos veces, y aunque la primera vez me pareció muy entretenida y me gustó, en la segunda no podía evitar mirar el reloj de vez en cuando porque me aburría. Es de esas películas que pierden cada vez que la ves.
    En el segundo visionado me di cuenta sobre todo de lo súuuper predecible que es y de la sensación de haber vito esa misma historia otras veinte veces en otras películas.

    De lo estereotipados que están los personajes, sobre todo los miembros del grupito de humanos, ni hablamos. Y tienes razón en que los humanos están muy poco desarrollados, por ejemplo, quién es el protagonista, por qué va de líder cuando llegan los simios a la colonia y quién le ha dado poder para decidir y hablar por nombre de todos. Y así un montón de cosas.
    Vamos, para verla una vez y ya.

    Me hace gracia el pie de la segunda imagen porque cuando la vi con mi hermana pensamos lo mismo! Dijimos: “¿es que en los laboratorios no experimentan con más especies?, ¿cómo sería un ejército de monos ardilla?” xD

    Mi recomendación es que olvides a los simios y vayas al cine a ver dragones ;)

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  2. Yo es que no creo que vuelva a verla voluntariamente. Es de esas de usar y tirar que olvidarás con el tiempo.

    Recuerdo que lo primero que ya no me convenció fue cuando los simios dicen que ya hace como dos años que no ven humanos y luego resulta que estos viven a un tiro de piedra del poblado. Pues qué observadores más malos estos simios xD

    Y lo de las crías no solo es eso que dices, que también, sino que en el poblado se ven crías de chimpancés y ninguna de gorila o de orangutan. Es un detalle chorras, pero es curioso.

    Seguiré tu recomendación, aunque primero tendré que ver la primera, que no la he visto.

    ¡Un saludo y muchas gracias Coral!

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