domingo, 22 de junio de 2014

[Crítica película]: "Dragon Ball Z: La batalla de los dioses" de Masahiro Hosoda

La sombra de "Dragon Ball" y "Dragon Ball Z" es muy alargada

Vaya película habéis ido a escoger para
introduciros en las salas de cine
españolas. Seguro que no había otra peor
"La batalla de los dioses" es la enésima película ambientada en el universo que en su momento tuvo enganchados a miles de espectadores en los sofás de sus casas. Yo soy un seguidor acérrimo de la saga, obviando el esperpento de "Dragon Ball GT", y la debo haber visto un mínimo de sesenta y siete veces. Y por eso mismo me niego a creer que "La batalla de los dioses" es "Dragon Ball". Os voy a enumerar todos y cada uno de los aspectos que convierten la última película de Goku y compañía en un despropósito y, para qué negarlo, un pestiño difícil de digerir.

***NOTA ACLARATORIA. Para alguien que no esté familiarizado con el mundo de "Dragon Ball", aunque esto cueste de creer, podría pensar que muchos de los motivos que voy a dar para defenestrar "La batalla de los dioses" están fuera de lugar, que en caso de haber sido detectados en otro tipo de producción habrían sido motivo de aprobado y no de suspenso. Toda la saga de "Dragon Ball" se caracteriza por todo aquello que no tiene "La batalla de los dioses" y el aficionado de la saga original busca eso y no otra cosa.




10 - 1 = 9

No hay peleas. Bueno, sí, hay tres o cuatro, pero no valen un pimiento. La estética parece la de un videojuego, con los personajes irradiando esas auras que entorpecen y que impiden que veamos qué movimientos ocurren realmente. Para eso me pongo a jugar al "Budokai Tenkachi" y consigo recrear mejor la épica que se espera de las luchas. La serie original y muchos de los demás OVAs y películas que han sacado saben copsar aquello que tan bien se les daba y, aquí, esto no ocurre. Yo quería ver la intensidad de un enfrentamiento al límite, no un pasatiempo intrascendente. Algunos dirán que con una hora y media no daba tiempo de construir un Célula o un Freezer para dotar de épica a los combates y yo les diré que muchas otras películas, con ese tiempo, son capaces de eso y más.

9 - 1 = 8

Esos personajes no son los que yo recuerdo. Yo no recuerdo un Vegetta haciendo el ridículo e intentando hacer reír a la audiencia, o cagado de miedo ante un enemigo. Vegetta es un tío hosco, que solo piensa en él y que antepone su orgullo personal a todo lo demás. Que se lanza contra sus enemigos para alcanzar la gloria. Y aquí no es nada de todo eso. Tampoco recuerdo a un Son Goku reconociendo la derrota y rindiéndose tan fácilmente, reconociendo que no puede hacer nada para vencer a su enemigo. Ese NO es Goku. Vegetta y Goku son los ejemplos más sangrantes, pero no son los únicos; todos los demás son meras caricaturas de lo que habían sido, reducidos a meros chistes pasajeros, y que más que hacer reír al espectador, hacen que se sonroje.

8 - 1 = 7

¿Y los valores que transmitía la serie? ¿Dónde están? La serie no era muy profunda, pero lo que sí irradiaba era un aura de camarería, de amistad. Derrotar a los enemigos tenía como objetivo último salvaguardar la vida de los más débiles, sin olvidar los animales, y la de los amigos. De todo eso, aquí no hay nada. Sí, vale que se enfrentan al dios porque este quiere aniquilar la Tierra, pero no hay nada más allá de esa convicción. No hay heridos graves, ni luchas emotivas movidas por la venganza ni alardes de estupidez para que conectemos con aquellos sentimientos que se nos removían dentro cuando un personaje se sacrificaba por otro por el simple hecho de querer salvar a sus seres queridos.

7 - 1 = 6

¿Pero qué clase de enemigo es este? ¿Dónde están los Freezers, los Células y los Magin Boo? Y ya no solo por el punto de maldad que le falta a Lord Bills, sino por el diseño tan pobre que han escogido los dibujantes. Una serie donde su fuerte son los enemigos, un diseño como este me parece pobrísimo.

Se podría haber titulado perfectamente "La gastronomía de los dioses" y hubiesen sido más fieles al contenido. Porque
lo que es comer, comen más que luchan

6 - 1 = 5

¿Y esto dura casi hora y media? Podría haberse resumido tanto que dudo que hubiera dado para un capítulo de la serie. Y mira que la serie pecaba de alargar las cosas y de rellenar con paja, pero sabía mantener el interés. ¿Por qué? Porque ocurrían cosas todo el rato. Aquí, desgraciadamente, no es así. El preámbulo dónde se nos da a conocer a Lord Bills dura demasiado, rellenando la presentación con mil y una chorradas que no vienen al canto; la parte de la fiesta, aparte de bochornosa, abre "subtramas" que no pintan nada con la historia del dios y la destrucción del mundo; el desenlace es apresurado y falto de la épica que caracterizaba la serie. Un par de hostias y, antes de que te des cuenta, ya se ha acabado. La estructura es pésima.

5 - 1 = 4

¿Esta es la animación que está saliendo de la industria del anime a fecha de 2013? A mí me parece que no. Solo hace falta ver otros productos contemporáneos y darse cuenta que el presupuesto y la dedicación que le han dado a "La batalla de los dioses" es la misma que le darían a un capítulo malo de "Dragon Ball GT". Vergüenza da el dibujo tan poco pulido y detallado, los movimientos tan poco reales de algunos personajes, lo esquivos que son para mostrarnos las luchas y la paleta de colores sacada de un videojuego que usan. Me gustaría que le echaran un ojo a la animación de, ya no digo otras películas contemporáneas, sino de la propia serie. Que se revisen el combate que enfrentó a Goku y al Vegetta poseído por Babidí. Por poner un ejemplo. Eso era "Dragon Ball Z" y corría el año 1994.

4 - 1 = 3

Las transformaciones, las soluciones sacadas de la manga en el último momento, los poderes incrementados justo en el momento adecuado cuando parece que el malo va a ganar sí o sí, todo eso aparecía en la serie de vez en cuando. Pero la historia del saiyan dios, el ritual de mierda para transformar a Goku en uno de ellos y el dilema absurdo de si usar un poder como ese o no es de vergüenza ajena. Cómo introducen eso, tres cuartos de lo mismo. ¿Y desde cuando anteponían el entrenamiento a una solución tan fácil y rastrera como esa?

3 - 1 = 2

Todos los puntos anteriores me hacen pensar que solo quisieron reírse de sí mismos. En este sentido, lo han conseguido. Pero a mí no me hace gracia.

Y esa es su nota. Se salva del suspenso más absoluto porque en ocasiones hace reír al espectador; lástima que en otras te rías de ella y no con ella. Algunos esgrimirán que para ver más de lo mismo, que no deberían haberse molestado. Pues yo digo que cuando voy a ver "Dragon Ball", yo quiero ver más de lo mismo. Si quiero todas esas cosas que me han querido dar con "La batalla de los dioses", me busco otra serie o película que me dé eso. Y mejor.

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