sábado, 26 de abril de 2014

[Crítica serie]: "The Walking Dead" 4ª temporada

Una de cal y una de arena

Eh, pues quizás si que os convendría
mirar un poco back y recapacitar, ¿no?
Es conocido por todos que esta serie no opositaba a convertirse en una de las mejores del panorama actual, pero sí en convertirse en ese entretenimiento televisivo sin más pretensiones que las de, valga la redundancia, entretener. Una serie con la que ocuparte mientras descansabas de tanto "The Wire" y "Breaking Bad". La primera temporada lo consiguió, con dos capítulos iniciales increíbles; la segunda se quedó a medio gas, pero en mi humilde opinión, continuó cumpliendo sobradamente; la tercera tuvo grandes momentos y otros donde ya empezaba a intuirse la escasez de ideas por las que estaban atravesando los directores y que se ha hecho patente en esta cuarta temporada. Pero sería injusto meter en el mismo saco a las dos mitades que la componen. Hay que hacer dos análisis por separado. Por dignidad hacia la primera parte.









Primera parte - Capítulos del 4x01 al 4x08 - AKA "Entretenimiento palomitero"

Tras un primer capítulo algo flojo, más parecido a una extensión de la tercera temporada que de un verdadero inicio de temporada, se confirma que los guionistas tenían dos arcos argumentales preparados para explorar territorios más o menos inéditos en la serie y que son capaces de enriquecerla de un modo no visto hasta ahora. Ojo con los spoilers a partir de ahora. Tanto el arco de la epidemia que asola la prisión como el arco de la redención del Gobernador están llenos de fuerza. Hay tensión, hay intriga, hay lugar para el desenfreno y para la acción. No sabemos qué va a ocurrir a continuación, los protagonistas cuelgan de la cuerda floja en más de una ocasión; tienen cierto margen de actuación para sorprender al espectador. Llegas a creerte que el Gobernador será capaz de cambiar, quizás no de una forma radical, pero sí en el fondo. Y luego te llevas el palo del 4x08. Lo que se había gestado durante varios capítulos tenía un propósito y dicho capítulo acaba convirtiéndose en uno de los clímax más emocionantes que he visto en la serie. Pero no solo eso. Hay misterios sin resolver, como los enfermos que son asesinados brutalmente, o el que da de comer a los zombies; incluso los zombies llegan a ser un verdadero problema en según qué momentos. También hay desarrollo de personajes sin caer en melodramas de baratillo ni en confesiones absurdas con el objetivo de humanizar a X personaje.


Hasta que llega la...

Segunda parte - Capítulos del 4x09 al 4x16 - AKA "Peace of shit"

Aquí los capítulos transcurren a través del aburrimiento más soberano, como una bola que se te atraganta en el esófago y que por mucho que bebas no baja. Da igual si te largas al baño en mitad del capítulo para aligerar la pesadez o te dedicas a otras actividades para pasar el bache. A la semana siguiente siempre hay otro capítulo. Y otro.

Vale, ya basta de poesía. En esta segunda mitad cualquier indicio de trama se esfuma. Más allá de llegar a Terminus, los personajes no tienen ninguna motivación para rellenar ocho capítulos; no hacen otra cosa que vagar sin rumbo por el bosque, siguiendo las vías del tren u ocupando hogares para dejarlos más tarde a las primeras de cambio. Su único objetivo es luchar contra sus demonios internos de baratillo. Y cuando se cansan de la catarsis, a buscar provisiones, filosofar con razonamientos de cuarto de primaria y soltar reflexiones refritas. Es relleno puro y duro, minutos y minutos de NADA. Diálogos de besugos, guiones más planos que la suela de una alpargata y personajes que han perdido sus señas identitarias y se han transformado en carcasas insustanciales y manidas. En eso se resume la segunda parte. Ni más ni menos.

La calidad de los personajes ha mejorado, y mucho. Han fichado, ni más ni menos, que a Tomb Raider

Podría estar vomitando bilis durante horas y no acabaría, así que nada mejor que tomar un capítulo al azar y analizarlo. En este caso, una recreación vale más que mil palabras. Y lo mejor de todo es que podría escoger otro capítulo y el mensaje de fondo sería el mismo. Ahí va:

- Eh, ¿por qué no ocupamos esta casa, descansamos y nos contamos cosas del pasado que ya habíamos insinuado y/o contado con anterioridad y que no hace falta aclarar? -dice Rick/el niñato/Michonne (son intercambiables).

- Vale, pero vayámonos tú y yo a otra casa a buscar provisiones primero, que se presta más a ello -dice el niñato cabrón.

- ¿Y dejamos a tu padre solo durmiendo, a expensas de que puedan pillarle, qué digo una banda de moteros malos, un par de zombies sagaces y astutos? -dice la Michonne.

- Sí, sí -dice el estúpido del hijo.

Mientras el hijo y la Michonne usan un cuarto de capítulo en silencios y en hacerse confesiones, a Rick lo asaltan, cómo no, una banda de malos malosos. Él, como ha visto muchas películas del género, se esconde debajo de la cama, sabedor que es el mejor lugar para esconderse. Cama, por cierto, que es ocupada por uno de los malos malosos. Como es un mundo horrible, postapocalíptico y zombie, la gente es capaz de pelearse por una cama y si otro de los miembros de la banda, humor de perros incluido, decide que esa cama es de él y no de su compañero, ya tenemos el conflicto sembrado. Se pelean por ello y uno de los malos, en sus últimos estertores de vida, ve a Rick. Pero es demasiado tarde para avisar a su antiguo compañero reconvertido en enemigo que está ahogándole. Rick, después de maldecir el ruido que hace su reloj de pulsera y sus latidos de corazón, decide salir de su escondrijo después de que el malo se haya dormido en el mismo cuarto que un cadáver que puede convertirse en zombie en menos que canta un gallo. Emplea 20 minutos de capítulo paseándose por la casa, asegurándose que no lo ven, hasta que se mete en el baño y tachán. Hay un malo maloso cagando. Luchan durante una décima parte de capítulo, nadie se entera y sale de la casa aprovechando otra décima parte de capítulo. Pero, fíjate que mala suerte que la Michonne y el niñato vuelven a casa y los van a descubrir. Pero no hay de qué preocuparse. El cadáver del váter se transforma en zombie y los malos ya la han liado; en lugar de continuar haciendo lo que estaba haciendo el pobre motero, hacer sus necesidades se entiende, se dedica a liarla. Rick, Michonne y el niñato aprovechan y ponen pies en polvorosa. Fin del capítulo.


No puedo ser más explícito. La primera parte cumple como un entretenimiento, mientras que la segunda tira por tierra todo lo que habían conseguido hasta el momento. La serie ha quemado muchos cartuchos y los guionistas se han quedado sin ideas. Los guiones, los diálogos, los personajes y los temas de fondo mueren a partir del capítulo 9 y cualquier esfuerzo que pueda hacer el espectador para continuar la serie es excesivo.

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