jueves, 6 de marzo de 2014

[Crítica película]: "Drive" de Nicolas Winding Refn

¿Película de culto? ¿Es que estamos locos?

Por las noches soy delincuente, pero
en el fondo soy buen tío
Me sorprende el bombo y platillo que recibe esta película. Tanto la crítica como un porcentaje nada desdeñable del público la aplaude y no pocos dicen que ya es una película de culto. Ha estado nominada en varios premios y ha ganado alguna que otra cosa, como los Satellite Awards o los Critics Choice Awards. Acabo de verla y no sé si he visto la misma película que los demás. Ojo, no es mala, ni critico aquellos que creen lo contrario, pero tampoco es la obra maestra definitiva del género.

Driver (Ryan Gosling) es un tipo anónimo que se dedica ha rodar escenas de acción como especialista de cine durante el día y a hacer de chófer para delincuentes por la noche. Ese estilo de vida le va bien, hasta que conoce a Irene (Carey Mulligan), de la que se enamorará, y al bala perdida de su marido (Oscar Isaac), que le meterá en un buen lío.

Después de verla, lo primero que me viene a la cabeza es que es la misma historia de siempre, solo que con actores, encuadres y efectos visuales muy solventes. Es la historia del chico malo, el del oscuro pasado y los asuntos turbios, pero que tiene un lado bueno enterrado en lo más hondo de su ser. Nunca le han querido y nunca ha sentido amor. Hasta que conoce a la chica y su hijo. Entonces descubre qué es sentirse querido y querer, pero qué mala que es la mala vida. Siempre vuelve a uno para descarriarle. Consciente de ello, no le importará ensuciarse más si es para preservar a su chica de toda esa maldad que le arrastra. Y si debe sacrificarse por ella, lo hará. Vale, es un esquema que me gusta, que funciona bien y en esta película funciona, pero es un esquema muy trillado. No ofrece nada nuevo.

Entonces me pongo a pensar y llego a la conclusión que debe ser todo lo demás. Pero yo solo veo a un director que cree que la economía de diálogos, el ritmo lento y pausado y no contar nada de los personajes es sinónimo de contar una buena historia. Lo primero no es ningún problema, aunque echas en falta que alguien diga algo para suplir el aburrimiento de algunos tramos excesivamente lentos. Y lo tercero, el no contar nada de los personajes, provoca que tengamos una retahíla de secundarios desaprovechados y con poca profundidad. Mulligan solo está ahí para mostrarnos lo pura e inocente que es; Isaac es el típico bala perdida que no da ni una a derechas; Cranston no es otra cosa que el pardillo de turno; y Perlman y Finney los mismos mafiosillos malos de siempre. Ninguno se desvía del cliché. Por otro lado, un aspecto muy comentado en otras críticas y que no está del todo bien contemplado es la violencia a la que recurre Winding Refn en según qué escenas. En mi opinión, las explosiones de violencia son uno de los puntos fuertes del filme y permiten que Gosling esté mejor caracterizado; refuerzan el contraste interno del protagonista, su lado bueno y su lado malo, aunque se echen en falta en los momentos más cruciales, como cuando va a por Perlman y Finney, momentos donde la violencia debería ser de mayor intensidad para reforzar ese aspecto oscuro del protagonista y que sin embargo apenas sale a relucir.

Parece que hoy va a llover, ¿eh?

Y luego están los errores del guion, que se sustenta en casualidades y situaciones inverosímiles. La más obvia de todas es que, casualmente, el protagonista se vea implicado en el robo que perpetran los mismos jefes que le contratan al principio de la película. No hay conductores suficientes en toda la ciudad que precisamente tenían que joder al que tenían en plantilla. No hay jefes mafiosos suficientes en toda la ciudad que precisamente esos tenían que estar involucrados en el robo del marido de Mulligan. Y luego está la facilidad con la que Gosling da con todo el mundo y lo poco precavidos que son los jefes mafiosos, que no hacen nada para ocultarse ni protegerse. Y eso sin contar lo absurdo que es que Gosling vuelva al taller después de haber avisado a Cranston de que irían a por él, precisamente un lugar donde podrían estar escondidos los enemigos y así capturarle (aunque eso no ocurra).

A un lado queda una labor técnica impecable, con planos muy bonitos, unas escenas de acción bien rodadas, aunque abuse de la cámara lenta, y una banda sonora notable plagada de temas muy acertados.

En conclusión, una película sencilla con una estética muy cuidada y con algunas escenas muy potentes, pero que adolece de ciertos fallos que la lastran. No es una obra maestra, pero se deja ver y acaba siendo entretenimiento recomendable.

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