sábado, 29 de marzo de 2014

[Crítica libro]: "Prisioneros en el paraíso" de Arto Paasilinna

Versión descafeinada de 'Perdidos'

¿No hay escotilla? Pues vaya mi****
Todos hemos oído hasta la saciedad la frase: "¿Qué te llevarías a una isla desierta?" Y la versión literaria: "¿Qué libros te llevarías a una isla desierta?" Yo, sin lugar a dudas, me llevaba todos los volúmenes de "Canción de hielo y fuego" y de la saga de "Geralt de Rivia", entre otros muchos más (escribiré una entrada sobre esto en un futuro, no os preocupéis). Si me dieran a escoger entre unos pocos, tendría que estrujarme las neuronas y, fuera cual fuera la decisión, acabaría lamentando las bajas. Pero una cosa si tengo clara. Que no me llevaría "Prisioneros en el paraíso".

El avión donde viaja nuestro protagonista se estrella en una isla tropical cerca de Tailandia; el piloto consigue salvar prácticamente a toda la tripulación del descalabro, pero el avión queda inservible y no pueden volver a casa. Poco a poco, los supervivientes entenderán que deberán ayudarse los unos a los otros si no quieren sucumbir en un entorno nuevo para ellos y en el que deberán permanecer durante mucho tiempo antes de que alguien acuda a rescatarlos.

El problema de "Prisioneros en el paraíso" es que está hueca por dentro y acaba siendo un ejercicio de impersonalidad digno de admiración. No hay aventuras, ni grandes historias, ni romances, ni conflictos: nada más allá de la gran parábola sobre el comunismo y el capitalismo. Todo está contado desde el anodismo y la grisura y como entretenimiento no funciona a ningún nivel. Las anécdotas y los episodios en la isla se van sucediendo uno detrás de otro sin emoción, hasta que cruzamos el ecuador de la novela y descubrimos que nos importa poco lo que ocurra a continuación. Nos trae sin cuidado si al final los rescatarán o si se quedarán atrapados en la isla para siempre, si todo les irá bien en su aventura comunista o si surgirán tensiones que destruirán la comunidad. Hay un conflicto armado al otro lado de la isla, pero no influye prácticamente en nada en el devenir de la historia; parece que la señora Sigurd se convertirá en la archienemiga del protagonista, por sus ideas tan conservadoras y los primeros encontronazos al inicio de la novela, pero todo queda en agua de borrajas; las complicaciones naturales inherentes a una isla tropical son superadas sin mucho esfuerzo narrativo y después de la primera tormenta tropical ya no te importa lo que ocurra con las sucesivas. Sabes que las superarán sin gran esfuerzo. No hay conflictos y si los hay, se resuelven en dos párrafos, de manera que cualquier tensión que pudiera haber esbozado Paasilinna se esfuma rápidamente a las pocas líneas.

Spoiler: ¿Por qué demonios no se quedan en la isla los que quieren quedarse? Podrían haber acordado con los partidarios de irse en hacerlos pasar por muertos. Inexplicable.

"Prisioneros en el paraíso" solo funciona a un nivel y es para poner de manifiesto que el comunismo a microescala es mucho más beneficioso para una comunidad que el tiránico capitalismo que gobierna la sociedad. Tanto los detractores como los defensores del comunismo acaban amoldándose a un sistema que a pequeña escala les beneficia a todos. Comparten los recursos, no existe la propiedad privada, gozan de total libertad para hacer lo que quieran, siempre y cuando no perjudique a los demás, y todos viven en una suerte de harmonía que de poder ponerse en práctica solucionaría todos los males de la sociedad. Pese a ello, y aunque el tema de fondo está bien construido, se queda algo corto y se echa a faltar que Paasilinna ahonde más en según qué aspectos que solo son tratados por encima, como las tensiones internas del grupo, por poner un ejemplo.

Otro de los problemas de "Prisioneros en el paraíso" es que no llegas a empatizar con los personajes en ningún momento, no solo porque el protagonista es un tipo gris y sin ningún rasgo distintivo que lo haga destacar o lo haga convertirse en alguien atractivo, sino porque todo el elenco de secundarios solo son marionetas para narrarnos las anécdotas de la isla. La mayoría se presentan para luego no desempeñar más que una escena en toda la novela y, en la mayoría de ocasiones, nada relevante que haga que te acuerdes de él. Y eso ocurre con absolutamente todos los secundarios, a excepción de un puñado de insulsos que, aunque tengan algo más de protagonismo, no acaban de adquirir ningún tipo de individualidad ni protagonizar nada destacable para que perduren en el recuerdo del lector. Es cierto que los personajes evolucionan, pero conocemos tan poco de ellos y están tan poco dibujados que cualquier progresión que puedan experimentar se revela como insustancial.

En conclusión, una novela aburrida y poco entretenida que, si bien esboza una interesante denuncia a la sociedad capitalista desalmada y llena de injusticias que puebla occidente, no acaba de cumplir en lo que a tratamiento de personajes y trama se refiere.

1 comentario:

  1. ¡Hola! He nominado tu blog a un premio Liebster Awards

    http://losesbozosdetinta.blogspot.com.es/2014/04/premios-2-liebster-awards.html

    ¡Un beso!

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