domingo, 23 de febrero de 2014

[Crítica película]: "Capitán Phillips" de Paul Greengrass

Dos horas y cuarto...¡¿por qué?!

¿Cuántas veces hemos visto la escena
de la cocina en la historia del cine?
De Paul Greengrass he visto las dos películas que dirigió de la saga del agente Bourne y la de "Green Zone: Distrito Protegido" y ninguna me entusiasmó. No le veo la genialidad por ningún lado. Sus películas son una amalgama de situaciones tensas y acción confusa, sin nada por debajo que las sustente. Además, es especialista en grabar escenas larguísimas donde apenas ocurre nada más que alguien persiguiendo a otro durante minutos. Por el tono y el contenido con el que he empezado la crítica podéis imaginaros dos cosas: que "Capitán Phillips" es la excepción a la regla o que ha confirmado mi desazón por este director. Por el tono cobrizo de la intro, hacéis bien creyendo que ha ocurrido lo segundo.

En 2009, el capitán Richard Phillips es contratado para capitanear el barco de mercancías "Maersk Alabama" que cubre la ruta de Omán a Mombasa y que bordea el cuerno de África, una zona peligrosa donde otros barcos ya han sido asaltados por piratas somalíes; pese a las precauciones que toma, el "Maersk Alabama" es asaltado por un grupo de piratas que exigen un rescate millonario por sus tripulantes.

El principal y mayor problema que tiene "Capitán Phillips" es lo aburrida que es. Cuenta una historia muy acotada, simple, sin contenido, y lo hace en dos horas y cuarto. La historia podría ganar enteros si Greengrass aprovechase la ocasión para profundizar en los personajes o en el conflicto de los piratas en el cuerno de África, pero no lo hace. Tras un inicio prometedor y trepidante que augura grandes dosis de tensión, en cuanto los somalíes se hacen con el control del barco la película se deshincha y cae en picado. El juego del gato y el ratón por el barco es aburridísimo, con escenas interminables de Hanks y Abdi inspeccionando salas y compartimentos y que no cuentan ni aportan nada. Tan pronto como escapan en el bote salvavidas, las posibilidades narrativas son tan limitadas que Greengrass no cuenta nada que llegue a atrapar al espectador. El despliegue de la marina es tan rutinario y desprovisto de tensión que te importa bien poco qué ocurra; de hecho, lo único que me importaba era ver si los piratas morirían o no y aun así, la conclusión se hace eterna.

Yo estoy nominado y tú no

Otro de los problemas de "Capitán Phillips" es la poca profundidad que adquiere el conflicto de fondo. Greengrass no nos cuenta las circunstancias que llevan a los piratas a actuar del modo en el que lo hacen, más allá de algún diálogo esporádico, ni nos muestra cómo viven esos pescadores ni sus condiciones de vida. En mi opinión, peca de centrarse demasiado en el personaje de Hanks, como si él fuera la única víctima del conflicto (es una víctima, sin duda, pero no la única). La piratería no es justificable, pero aún lo es menos el expolio que sufren los pescadores somalíes cuando sus aguas son ocupadas por barcos y buques factoría que esquilman los recursos que habían sido suyos. No pretendo transformar esta crítica en un alegato a favor de los piratas, ni mucho menos, pero la película tenía potencial para desarrollar el conflicto y se queda a medio gas centrándose únicamente en el calvario de Hanks.

Sin embargo, la propuesta se salva del descalabro gracias al buen hacer de Tom Hanks, que demuestra una vez más que es uno de los mejores actores que ha dado el cine, y el nominado al Oscar Barkhad Abdi, que dota de gran realismo su actuación. En el apartado técnico, Greengrass cumple y deja a un lado la confusión y el frenesí que tanto le gustan.

Greengrass rueda una película circunscrita a un hecho muy concreto que no da para mucho en los términos en los que plantea Greengrass la película y eso provoca que después de los tres cuartos de hora iniciales caiga en el tedio más absoluto. Solo el reparto y alguna que otra escena entretenida salvan una propuesta que podría haber sido más de lo que es.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada