domingo, 2 de febrero de 2014

[Crítica libro]: "El Aleph" de Jorge Luis Borges

"Ser inmortal es baladí; menos para el
hombre, todas las criaturas lo son,
pues ignoran la muerte; lo divino, lo
terrible, (...), es saberse inmortal"
Abordé la lectura de "El Aleph" de Jorge Luis Borges creyendo que, aún no sé muy bien por qué, encontraría relatos de fantasía al más puro estilo Ray Bradbury. Es lo que tiene no documentarse un poco antes de abordar cualquier novela de este calibre. Es cierto que Borges recurre a premisas fantásticas para muchos de sus cuentos, pero más allá de su uso como pretexto para sus disquisiciones, "El Aleph" es un recopilatorio de ideas y textos metafísicos y de hondas reflexiones sobre múltiples temas que preocupaban al autor, como la muerte o el destino.

Partiendo de esa base, la lectura de "El Aleph" me ha dejado un regusto agridulce. Dulce por el potencial temático que abarca en tan solo dieciocho cuentos cortos, por las profundas reflexiones que aborda, no siempre al alcance de una lectura rápida y poco documentada, y agria por la casi ausencia de trama en un algunos de sus cuentos, más parecidos a ensayos, y por una constante referencia a otros textos de los que el lector medio desconoce; eso provoca que su lectura no sea todo lo comprensiva y honda que quisiera el lector y Borges no se lo pone nada sencillo al lector para que llegue al completo entendimiento de la obra. A riesgo de pecar de simpleza, en este sentido encontramos dos bloques de cuentos claramente diferenciados: están los aburridos, que no son otra cosa que una amalgama de reflexiones y disquisiciones filosóficas y metafísicas, y los entretenidos, aquellos donde hay una trama que sirve de vehículo para los temas que quiere desarrollar y, por ende, más accesibles para el lector que busca algo de entretenimiento entre tanta divagación. En el primer bloque encontramos "Los teólogos", "La búsqueda de Averroes" y "Deutsches Requiem", tres relatos insufribles por la densa espesura de referencias bibliográficas, citas de libros y una temática, para qué negarlo, nada atrayente desde mi punto de vista. Luego hay otros, como "Historia del guerrero y la cautiva" o "El Zahir", por poner solo dos ejemplos, donde el mensaje que quiere transmitir, si bien puede llegar a ser interesante, el vehículo que usa para tal fin no lo es.

Por suerte, los demás cuentos, en mayor o menor medida, dejan un poso reflexivo muy interesante. Así mismo, "El inmortal" es un vehículo para hablar del sentido de la vida, de lo especial que es que seamos mortales y que precisamente el hecho de saber que vamos a morir hace que queramos vivir el máximo de experiencias. Si fuéramos inmortales, si supiéramos que tenemos todo el tiempo por delante, todo carecería de sentido y no haríamos nada. Además, a lo largo de los siglos eso provoca que el protagonista confunda sus propios recuerdos con los de otro; la inmortalidad ha provocado que su identidad se difuminara con el tiempo y no sepa quién es realmente. El cuento titulado "Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)" aboga por el hecho de que todos tenemos una esencia, algo que define nuestra manera de ser y de la que no podemos rehuir por mucho que queramos. Tal y como ocurre al final del cuento, que me parece sencillamente perfecto, el protagonista comprende que no debe engañarse a sí mismo ni llevar una vida que no se ajuste a su manera de ser. Me gusta la idea de ser uno mismo y no el que la sociedad quiere que seas, aunque del texto también se desprende que uno no puede cambiar por mucho que se esfuerce (y de lo que no estoy del todo de acuerdo). De "La otra muerte" me quedo con la idea de que siempre existe una posibilidad para redimir los errores del pasado. En este caso, a fuerza de arrepentirse por el acto de cobardía que llevó a cabo en el campo de batalla, el protagonista consigue rememorar o si acaso volver al pasado y reparar aquello que le atormentaba. Borges opta por una explicación fantástica, pero el mensaje está ahí: es posible reparar los errores del pasado cambiando nuestros actos presentes. Estos son solo unos ejemplos del potencial que albergan estos cuentos. Muchos hablan sobre los sueños, el destino y cómo los recuerdos pueden cambiar los hechos en función de quién los recuerde. En este sentido, "Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto", "La escritura del dios", "El hombre en el umbral", "El Aleph" o "La espera" son también cuentos notables.

En conclusión, "El Aleph" no es un libro apto para lecturas rápidas ni para lectores que solo busquen entretenimiento entre sus páginas. El libro está plagado de referencias bibliográficas, divagaciones teológicas y metafísicas difíciles de seguir para el lector no versado (como yo), y convierten la lectura en un acto de fe en más de una ocasión. Afortunadamente, no es siempre así. Hay cuentos entretenidos y que también encierran reflexiones muy profundas.

4 comentarios:

  1. Buenas, Iván.
    Pues yo llevo bastante tiempo queriendo leer algo de Borges, porque se supone que tiene unas recopilaciones de relatos fantásticos que son realmente buenos, pero no sé por dónde tirar... El Aleph es de sus obras más conocidas, pero tras leer tu reseña no sé si me quedan muchas ganas de meterme en una antología que abuso de lo metafísico. ¿Has leído algo más de él que me recomendarías?

    Por cierto, veo que te estás leyendo también el 'Ensayo sobre la ceguera' de Saramago, otro libro al que le tengo muchas ganas. Aguardo tu reseña. ;)

    Saludos!

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  2. Buenos días!

    A ver, "El Aleph" tiene cuentos muy buenos y otros que son puras referencias literarias, religiosas y metafísicas, y esos son tremendamente aburridos. Pero lo recomendaría por los demás. Además, tiene reflexiones muy interesantes. Además, pensaba que encontraría fantasía al más puro estilo Bradbury, no sé porqué, y no la encontré. Usa premisas fantásticas para contarnos X cosa, pero los relatos no son precisamente de fantasía.

    De él no he leído más; una amiga me recomendó que leyese un cuento que le gustó mucho y que es bastante famoso. Se titula "Funes, el memorioso". Yo de ti probaría a leerlo, quizás te guste. Esta amiga también me comentó que debería haber comenzado por otro más sencillo titulado "El informe de Brodie", en lugar de "El Aleph", pero no sé si ya es fantasía u otro género. Sea como sea, si te animas a leerlo, ya me dirás.

    Y el de "Ensayo sobre la ceguera" lo reseñaré en un par de semanas, pero te puedo avanzar que me está gustando mucho. Saramago escribe como los dioses. Creo que le pondré un 8 o un 9.

    ¡Un saludo y gracias por comentar!

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  3. Gracias por las recomendaciones, Iván. Cuando lea a Borges, que espero sea dentro de no mucho, tantearé los relatos que me comentas.

    Y estaré pendiente también de tu crítica de 'Ensayo sobre la ceguera' ya que, como te comenté, lo tengo en el punto de mira desde hace tiempo.

    Saludos. ;)

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  4. En breve la tendrás por aquí ;)

    ¡Gracias por comentar!

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