sábado, 22 de febrero de 2014

[Big moment]: "De cuando me hice hombre con "Kenshin, el guerrero samurái: Recuerdos""

Uno de los momentos que más me marcaron, cuando era joven, fue descubrir que los dibujos animados japoneses no eran iguales que los americanos o los de aquí. Por aquel entonces, de anime solo veía “Dragon Ball”, “Dr. Slump” y poca cosa más y creía que las franjas de edad siempre eran las mismas para todos los dibujos animados. Más adelante, cuando debía tener unos 12 o 13 años compré los primeros fascículos de una colección de películas anime en VHS llamada "Manga Manía"; fue entonces cuando cayó en mis manos “Kenshin, el guerrero samurái: Recuerdos”. Por aquel entonces desconocía por completo que era una OVA (algo así como una miniserie) de 4 episodios de duración y que relataban el pasado de uno de los personajes más famosos del manga y el anime, el samurái vagabundo Kenshin. Pusimos el VHS y aún recuerdo la cara que pusimos mi hermano y yo cuando empezamos a ver desmembramientos y bandidos masacrando a hombres y mujeres. Grabada a fuego en mi mente quedó la escena donde una chica era asesinada por un bandido clavándole una espada en el cuello. Fue ver esa escena y apagar la televisión.


Pero ya sabemos qué ocurre con estas cosas. Pasó el tiempo y dijimos: venga, a ver si hay globos de intentarlo otra vez. Y, aunque acabamos igual de traumatizados que la última vez, conseguimos ver el primer episodio sin parar la cinta. Aún no habíamos comprendido la magnitud de la obra, ni las grandes reflexiones que entrañaba, ni lo bien hilvanada que estaba. No, no entendimos nada. Solo nos quedamos con que había un tipo muy duro que se dedicaba a matar a gente y lo hacía de la forma más gore que  habíamos visto hasta entonces en un dibujo animado.

Y llegó el día en que fuimos capaces de ver todos los capítulos, de apreciarla como una de las mejores obras que ha dado el cine de animación japonés. Aún no entendíamos que trataba sobre el peso de la culpa, de las consecuencias de segar vidas ajenas, de creer que el fin justifica los medios y que, por mucho que uno tenga unos ideales, siempre tendrá que tomar un bando u otro en cualquier conflicto. Que ser neutral no es algo sencillo. Pero con el tiempo y a base de revisionarla una y otra vez, se ha convertido en una de nuestras películas favoritas. Y la escena que abre la OVA continúa conservando la misma fuerza que entonces y ha pasado a formar parte de mi panteón particular de escenas memorables.

Después de tanta cháchara, solo me queda dejaros con el vídeo de la susodicha escena. Aunque el vídeo es más largo, la escena que os comento abarca los 7 primeros minutos. La calidad es muy pobre y solo la he encontrado subtitulada en inglés, así que os recomiendo que veáis la OVA entera. No os defraudará.


*Para los que estéis indecisos sobre si verla o no sin haber visto antes la serie en la que se basa, sabed que puede verse de forma independiente sin problema alguno. Hay algunos guiños a la serie original, pero solo son eso, detalles para los fans de la serie. De hecho, a mí la serie original no me gustó. Aunque el personaje es el mismo, está dirigida a un público más juvenil y es muchísimo más simple que ésta.

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