domingo, 26 de enero de 2014

[Crítica película]: "After Earth" de M. Night Shyamalan

¿Por qué espadas y no pistolas láser?
Leyendo muchas críticas en Filmaffinity sobre la obra general de M. Night Shyamalan, solo puedo llegar a una conclusión: que mola mucho cascarle un 1 a sus películas. Es el mismo placer que debe producir decir que Ben Affleck es uno de los peores actores que ha dado Hollywood o que Nicolas Cage no ha hecho ni una buena en toda su vida. Como no podría ser de otra manera, “After Earth” ha sido vapuleada hasta la extenuación y cuenta con tan solo un 4,5 en FA, mi guía de referencia. Es cierto que atrás quedan grandes películas como “Señales”, que reseñé aquí, “El Bosque”, “El sexto sentido” o “El protegido” y que el director está en horas bajas, pero ¿es “After Earth” tan mala como asegura la crítica? No, no lo es. ¿Está a la altura de sus grandes éxitos? Ni mucho menos.

“After Earth” parte de una premisa sencilla: el general Cypher Rage (Will Smith) y su hijo Kitai (Jaden Smith) viajan en una nave espacial que transporta un monstruo muy peligroso, con el objetivo de estudiarlo. Durante el viaje una lluvia de meteoritos hace que tengan que desviarse de la ruta prevista y acaben estrellándose en la Tierra, un lugar inhóspito y hostil que hace tiempo que los humanos no pisan. Puestos ya en antecedentes, conozcamos qué opinan los críticos. Aviso que esta crítica no es una crítica de las que suelo hacer; M. Night Shyamalan se merecía que rompiese una lanza a su favor.

“Simple y llanamente, esta es una de las peores películas del 2013” (Richard Roeper: Ebert & Roeper)

No, no lo es. Es entretenida y para pasar el rato. Cumple su función. A la mente me vienen otras candidatas a peor película; ahí está el pastiche infumable de "Riddick" (que reseñé aquí) o la malísima "Jack el caza gigantes" (que reseñé aquí) para atestiguarlo. Éstas si que no se sostienen por ningún lado.

"Aunque esté destinada a ser trepidante, "After Earth" resulta un esfuerzo adormecido (...)" (Claudia Puig: USA Today)

Vale, no es la película más épica que haya visto. Es cierto que visita lugares comunes y acaba ofreciendo una versión pobre de los mismos. Es cierto que la huida de los monos, el picado de Jaden cascada abajo o el combate final contra el monstruo no son escenas tan épicas como para emocionar, pero generan el suficiente interés como para querer saber qué es lo que ocurrirá a continuación, por muy previsible que sea.

“La película parte de un concepto tan básico como un videojuego, y se queda en ese concepto, y sin sorpresas” (Owen Gleiberman: Entertainment Weekly)

Vale, reconozco que se limita a ir de A a B y de B a C sin muchas más pretensiones que esas. ¿Pero no ocurre lo mismo con otras películas con más acogida? ¿No es un modelo que la crítica ha alabado en otras ocasiones? Salvando las distancias, ¿no es el modelo al que recurre “Gravity” (que reseñé aquí)? En mi opinión, “After Earth” peca de un planteamiento excesivamente sencillo y trillado, visto cientos de veces antes, pero eso no quita que la aventura tenga cierto enganche y entretenga. En este sentido, se le podría haber exigido algo más de complejidad, que el objetivo de los protagonistas no fuese tan sencillo como llegar a X lugar y ya está. Se echa en falta que haya algo más una vez Jaden consigue llegar a la baliza y luego derrotar al monstruo. Algo que se desmarque del sendero de la previsibilidad. Pero no lo hay.

“Shyamalan firma en “After Earth” un calculado plan hacia el suicidio artístico (…) Todo en esta fantasía distópica de tintes espirituales rechina. Duelen los dientes. Nada encaja" (Luis Martínez: Diario El Mundo)

¿Cómo que nada encaja? A mí me da que todo encaja, y demasiado bien. El problema de “After Earth” es que no deja nada libre a la imaginación del espectador. La historia no se complica. Hay escenas que quieren generar tensión, pero por lo general tienes la sensación de que todo se resolverá bien. La única trama que genera dudas sobre su desenlace es la relacionada con Will Smith y su herida en la pierna; dudas de si sobrevivirá el tiempo suficiente para ver la patrulla de rescate. Y aquí, amigos míos viene el error garrafal de la cinta. Dejando a un lado que hubiese preferido que Will Smith la palmara y así generar un mayor dramatismo en consonancia con lo que estamos viendo, todo es muy abrupto. Justo después de cargarse al bicho, la cámara hace un fundido en negro para inmediatamente después situarnos en el interior de la nave de rescate, con Will Smith curado y todos tan felices. Hubiese sido preferible alguna escena intermedia mostrándonos a padre e hijo confesándoselo todo y perdonándose mutuamente, pero Shyamalan corta todo dramatismo y fin a la historia.

"Si algo flojea es la actuación de los Smith, probablemente demasiado preocupados el uno por el otro (...) Lo peor de «After Earth», además de ser tan previsible, es que la podría haber dirigido cualquiera" (Federico Marín Bellón: Diario ABC)

Es cierto que Jaden Smith actúa pésimo tirando a malo, pero Will Smith está bien en su papel de tipo serio. El papel exige seriedad y ausencia de sentimientos, y eso es lo que ofrece Will Smith. Y sí, "After Earth" podría estar dirigida por cualquiera, pero de vez en cuando encontramos destellos del genio, como los planos que solo abarcan el rostro del personaje o algún que otro diálogo, como cuando Will le dice a su hijo que tener miedo es opcional, que el riesgo siempre está ahí y es mejor afrontarlo con valentía. 

Sin citar a nadie en concreto, también está muy extendida la idea que la frase que dice Will Smith “El peligro es muy real, pero el miedo es una opción” es propaganda cienciológica, pero yo ni me enteré. Me lo tomé como un: enfréntate a tus miedos; si sacas lo mejor de ti es posible que consigas cosas que ni siquiera te planteabas conseguir. Es un tema que siempre me gusta ver. Sí, es cierto que está metido con calzador. Que se nota demasiado. Que lo han metido en los diálogos, tal cual, sin disimularlo. Pero de ahí a decir que es propaganda…será que lo es para los conocedores de los estatutos de la cienciología y aun siéndolo, dicha frase no es tan nociva como para que salten alarmas.

“Quizá el peor filme hasta la fecha del cineasta (…) una película tremendamente aburrida, previsible y sin ninguna gracia más allá de algunos impactantes efectos visuales” (Carmen L. Lobo: Diario La Razón)

No, no es la peor película de Shyamalan. Tampoco es la mejor, ni mucho menos. No aburre, pero sí es cierto que es muy previsible. Tiene alguna que otra escena interesante y en conjunto configura un entretenimiento palomitero pasable.

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