martes, 28 de enero de 2014

[Crítica libro]: "Snow Crash" de Neal Stephenson

Atenderán a Razones
La novela que estoy escribiendo (y de la que podéis seguir mi progreso en un gadget del lateral derecho) tiene tintes de ciencia ficción y siempre pienso que es imperdonable que no haya leído la mayoría de obras cumbre del género (y encima gustándome como me gusta). Sí, leí “Crónicas marcianas”, “Solaris” y “El fin de la eternidad”, pero no es suficiente. Nunca es suficiente. Así que hurgué en un listado que encontré en Ábrete libro (aquí), y que os recomiendo que visitéis, sobre las 100 mejores novelas de ciencia ficción según los foreros y los administradores. Me llamó la atención el título de la presente novela y que se comentase que es una de las mejores novelas cyberpunks que se han escrito. Pues bien, será una de las mejores del género en cuanto a estética y a ambientación, pero a nivel puramente narrativo tiene ciertos fallos que lastran un conjunto con un grandioso potencial. Pero vayamos por partes.

La historia de “Snow Crash” nos sitúa en un futuro distópico después de la guerra de Vietnam, donde las empresas privadas y las mafias se han hecho con el control de los Estados Unidos y los gobiernos son muchos y dispersos y sin mucha relevancia. En esta situación, conocemos a Hiro, un hacker que trabaja repartiendo pizzas para la Mafia italiana, y a T.A., una korreo que se dedica a llevar paquetes de un lado a otro en su tabla de surf. Ambos se verán implicados en una grandiosa conspiración cuando haga acto de presencia en sus vidas una misteriosa tarjeta que contiene un virus, denominado Snow Crash, que no se asemeja en nada a lo visto con anterioridad y que resulta letal para cualquiera que se lo descargue.

La lectura de “Snow Crash” me ha dejado un regusto agridulce. Me he reído y me he aburrido a partes iguales i eso tiene que ver con los altibajos narrativos y el cambio constante del tono de la novela. Tiene serios problemas de ritmo y no acaba de decidirse nunca sobre si la historia debería ser toda en clave de parodia o debería ir más allá. Me explico. El enfoque de los hechos siempre está teñido de un humor sutil y en muchas ocasiones sarcástico; el primer cuarto de novela se basa en presentarnos el mundo en el que viven los personajes, un futuro distópico que es fuente constante de chistes, burlas sobre la sociedad y la religión, pero siempre desde el humor. Y es en esos pasajes cuando la novela funciona muy bien. El problema radica en que el planteamiento inicial hace creer al lector que todo va a ser humor y cualquier trama principal o secundaria que surja no habrá que tomársela muy en serio. Sin embargo, a medida que uno va avanzando en la historia se da cuenta de que no es así. La trama principal gira alrededor de algo muy serio y con connotaciones metafísicas y científicas bastante complejas. Aunque haya bromas sutiles durante toda la novela, esto supone un cambio en el tono que no acaba de encajar con lo visto anteriormente. Además, los pasajes humorísticos son muy entretenidos y se leen rápido, pero cuando Stephenson salta a la trama principal la lectura se torna aburrida y acabas hasta los mismos de tanta mitología sumeria, religiones y términos y dioses que se te olvidan al momento.

Otro de los problemas de “Snow Crash” radica en los personajes. Stephenson tiene mucha habilidad presentando personajes característicos, pero no sabe cómo desarrollarlos al máximo. Hay personajes muy carismáticos, como Ojo de Pez y los otros tres tripulantes de la balsa, de los que te gustaría leer más, pero Stephenson se los carga de un plumazo y para el lector es como si le cayera un jarrón de agua fría. Son personajes que dan mucho juego, tanto a nivel humorístico como para la trama, y a Stephenson solo se le ocurre matarlos y dejar solo al protagonista, que no es capaz de aguantar la función a partir de aquí. Lo mismo ocurre con las subtramas más interesantes, como la de los Feds y la madre de T.A. o la de Hiro y su trabajo como repartidor de pizza, que quedan cortadas de cuajo y te da la sensación de que te han dado a probar la miel y te la han quitado de la boca. En cambio, no escatima en longitud cuando se trata de hablar sobre Ashera y la trama principal de los hackers neurolingüisticos y la conexión con la cultura sumeria, harto aburrida y que solo hace que enlentecer el ritmo. O la inacabable infiltración de Hiro en la Almadía, una retahíla de escenas de acción mil veces vistas y que aburren.

Pese a los altibajos que comento, que son una constante durante toda la novela, la historia se va deshinchando progresivamente hasta una conclusión harto simple y descuidada. Las tramas, que en apariencia eran muy complejas, se resuelven recurriendo a Deus ex machina que cantan demasiado, como que Hiro se saque casi de la manga el programa SnowScan que neutraliza el virus así por las buenas o que aparezca el perro robot de improviso para matar a Rife y sus secuaces cuando justamente iban a salirse con la suya. Eso no quita, sin embargo, que el inicio y el nudo sean lo suficientemente interesantes como para mantener al lector atrapado.

Aun así, Stephenson tiene un estilo de escritura sencillo y entretenido, y es capaz de soltar ironías, bromas y sutilezas en casi cualquier situación y he de reconocer que te ríes mucho en esos momentos. A la cabeza me vienen los capítulos de la balsa, cuando radiografía la situación en la que se encuentran, o cuando la madre de T.A. narra las medidas de seguridad que hay en la oficina de los FEDs. O cuando Hiro nos cuenta en qué consiste el trabajo de repartidor de pizzas de la Mafia o prácticamente toda la parte de T.A. Todas estas partes se sustentan gracias a su habilidad como narrador y a su gran capacidad para ambientarnos.

En conclusión, “Snow Crash” promete mucho más de lo que acaba ofreciendo. Una ambientación brutal, una gran capacidad de teñir la narración de humor y escenas muy potentes acaban siendo lastradas por un enfoque excesivamente serio de la trama principal y que la historia acabe tomando derroteros muy simplones y aburridos.

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