jueves, 31 de octubre de 2013

[Crítica película]: "Gravity" de Alfonso Cuarón

No se me ocurren peores put**** que
ésta
Muchas expectativas tenía puestas en "Gravity" de Alfonso Cuarón. Venía abalada por muchas críticas positivas y recomendaciones amigas, pero también había un pequeño sector que decía que era una película muy sobrevalorada. En ambos casos resaltaban una factura técnica impecable, unos efectos especiales de órdago y un visionado en 3D casi imprescindible. ¿Cuál fue mi impresión? Pues que el segundo grupo tiene razón, pero eso no quita el hecho que es una película muy entretenida y disfrutable. Por varios motivos.

La trama es muy simple. Ryan Stone (Sandra Bullock) y Matt Kowalski (George Clooney) están arreglando un satélite en el espacio. Mientras están en ello, desde Houston les avisan que ha habido un accidente espacial con un mísil ruso que se ha cargado un satélite y que hay una nube de restos que está orbitando a gran velocidad alrededor de la Tierra. En principio no tienen de qué preocuparse, pero pronto se darán cuenta que sí: los restos se dirigen hacia su posición. Bullock y Clooney no están a tiempo de ponerse a salvo y la lluvia de restos les alcanza, destrozando la nave en la que iban. A raíz de ello, empezará una lucha contrarreloj para alcanzar algún medio de transporte que los devuelva a la Tierra sanos y salvos, superando todas las limitaciones a las que queda sometido uno cuando se queda flotando en el espacio lejos de cualquier punto.

En otras palabras, que la película se limita a mostrarnos a Bullock y Clooney yendo de A a B y de B a C. Punto. Se echa en falta algo más, aunque el tipo de película no se presta a ello tampoco. La primera mitad, hasta que Bullock se queda sola, peca de lineal. No pasa apenas nada. Y no es hasta la segunda parte, donde Bullock tiene que enfrentarse ella sola a todo, que todo no se vuelve más trepidante. Allí por donde pasa hay algún inconveniente y es interesante ver como se sale de ellos, aunque sea un esquema algo repetitivo. El satélite donde están explota, y entonces tienen que ir a la estación espacial. Ahí la lluvia de fragmentos destroza la estación y tiene que salir por patas con una Soyuz. Como no, esta no funciona bien y tiene que ir hasta otra nave, esta vez un modulo chino, y que casualmente está a punto de caer en la atmosfera justo en ese preciso instante y si no se da prisa no podrá entrar y aprovechar la cápsula de rescate. El esquema es una y otra vez el mismo. Además, es muy sorprendente como Bullock, que en teoría no tiene apenas experiencia en el espacio, se sale de todas las situaciones. Los restos pasan a su alrededor destrozándolo todo pero siempre sin tocarla, o cuando hay el incendio dentro de la estación espacial ella sale indemne, y así en la mayoría de situaciones. Todo le sale a pedir de boca y en ningún momento tienes la sensación de que no vaya a conseguirlo. Sin embargo, si dejamos a un lado todos esos detalles, la película va a más y como entretenimiento cumple de sobras; una vez coge el ritmo, no decae en ningún momento. Y, aunque los diálogos son algo pobres, no suponen ningún inconveniente para el desarrollo de la película.

¡Me cago en el paracaídas! Ya podría haber cogido la otra Soyuz

No todo es malo. Su punto fuerte es la parte técnica y solo por ello vale la pena verla. Los efectos especiales están muy cuidados y el 3D también, aunque sigo sin acostumbrarme a él. A veces me es molesto y tengo la sensación que en la periferia visual las imágenes están duplicadas. Pero, cuestiones personales a parte, el 3D dota de una profundidad y una sensación de estar en el espacio muy elaboradas. Los movimientos, la recreación de la gravedad cero, las trayectorias de los objetos, los destrozos, todo transmite una sensación de realismo nunca vista en una película del género. Además, la BSO compuesta por Steven Price dota de épica a algunos pasajes realmente tensos y memorables, como cuando Bullock se dispone a aterrizar con la Shenzou.

Como colofón final, hay que destacar el tema de fondo, realmente inspirador. Es una nueva versión del "no te rindas por difícil que sea la situación en la que te encuentres" y encuentra en la trama un vehículo muy potente para que llegue al espectador. Hay que luchar contra el inmovilismo y arriesgarse siempre; hay que aprender a soltar lastre, como dice Clooney, para poder continuar adelante en la vida. Y, como dice Bullock, quien no se arriesga no gana.

No es una película excelente, no al menos a lo que trama, desarrollo de personajes y guion se refiere. Pero sí es un disfrute visual, con un uso del 3D muy adecuado y un buen tema de fondo. La recomiendo.

lunes, 28 de octubre de 2013

[Crítica serie]: "The Wire" 1ª temporada

Siempre he pensado que la mayoría de series de televisión actuales, calidad a parte, intentan acomodarse al espectador medio. No buscan retorcer la trama, ni complicar la historia para que el espectador ponga de su parte y rellene huecos, ni manejar muchos personajes a la vez. Prefieren dar las cosas mascadas, usar pocos personajes, omnipresentes siempre para que el espectador no se olvide de un capítulo a otro. Y no digo que no me gusten dichas series. Pero de vez en cuando echo en falta algo más complejo y absorbente. Y "The Wire" es precisamente la serie que buscaba.

"The Wire" resigue el día a día de un grupo de policías de Baltimore que se dedican a investigar una red de narcotráfico instalada en los suburbios de la ciudad y que está en el punto de mira por extorsiones y asesinatos de testigos. Sin embargo, el departamento de policía hace oídos sordos y evita toda confrontación con la banda, bastante enraizada en los bajos fondos de la ciudad. Solo el detective Jimmy McNulty (Dominic West) está interesado en limpiar las casas baratas y las torres, el lugar donde opera la banda de Avon Barksdale (Wood Harris), y encerrar a los narcos. McNulty, por cuenta propia, hablará con un juez y destapará todo el asunto. El departamento no tendrá otro remedio que crear un cuerpo especial donde estará McNulty y un grupo variopinto de agentes, algunos con la misma motivación que McNulty, como la detective Kima o el detective Lester Freamon, y otros que no. La historia se complica, y mucho, pero no voy a contaros nada más. Esta serie es todo lo que buscaba. Historia plagada de tramas complejas y enmarañadas, que al principio no sabes qué conexión pueden llegar a tener, pero que están muy bien hilvanadas. Es impresionante como la investigación va escalando y va sorteando, o no, los problemas que van saliendo, no siempre por parte de la banda de Barksdale, sino dentro del propio cuerpo de policías. Hay intereses económicos y políticos de por medio e ir investigando se convierte en una ardua tarea. Además, no solo vemos el conflicto desde la óptica de los policías, sino que también vemos el punto de vista de los narcotraficantes. Desde los peones que trapichean en la calle vendiendo la droga hasta los que mueven todo el cotarro. Todos los enfoques de esta serie están muy bien tratados. Ves el día a día de los drogadictos, de los tipos que venden la mercancía a pie de calle, los que gestionan los locales tapadera, los asesinos que se encargan de acabar con los cabos sueltos, las bandas que asaltan a otros narcos, los jefes que mueven el dinero. Es un análisis de los mecanismos de la droga a todos los niveles, sin dejarse ni uno. Y todo apoyado en un guion complejo, denso, que requiere de los cinco sentidos, que obliga al espectador a estar atento. 

Por poner un ejemplo del realismo que alcanza la serie, en la mayoría de series policiales conseguir que pinchen un teléfono es algo que ni se pregunta; se da por hecho y casi ni se detienen en hacer alusión a ello. Aquí no. Aquí pinchar un teléfono y poner una escucha lleva dos capítulos, rellenar cientos de papeles, conseguir amistades dentro del cuerpo que lo avalen, etc. En el plano personal y profesional, los personajes tienen dificultades tanto dentro como fuera del trabajo; a veces hacen bien su trabajo y a veces la cagan, no viven por y para él (no todos al menos), están hartos de hacer horas extras que quizás no vayan a cobrar y si les cae algún caso y pueden pasárselo a otro, lo hacen. Además, es impresionante ver la evolución de los personajes. Por poner solo dos ejemplos, está el caso de Di Angelo Barksdale (Larry Gilliard Jr.), el sobrino de Avon. Pasa de rendirle fidelidad a su tío y no pensar mucho en lo que está bien y lo que está mal a cuestionarse el modo de vida que está llevando y quién es realmente su tío. O el capitán Daniels (Lance Reddick), que pasa de estar sometido al subcomandante Burrell con el objetivo de ascender en el escalafón policial a enfrentarse a los de arriba, plantarles cara y llevar la investigación más allá de lo que los jefes querían inicialmente.

Y para acabar, citar el increíble tema de apertura de la serie, "Way down in the hole" de los Five Blind Boys from Alabama. Un tema que se ajusta a la ambientación de la serie.


Es posible que alguien vea el primer capítulo y la deje, pero es a medida que uno va viéndola que se va adueñando de la trama, se hace con los personajes y empieza a entender cómo funciona todo. La trama, el guion, los personajes, todo en definitiva, es de lo mejor que he visto en series americanas. La recomiendo encarecidamente.

viernes, 25 de octubre de 2013

[Crítica película]: "Extraterrestre" de Nacho Vigalondo

Eso es todo lo que veréis del platillo
volante
"Los cronocrímenes" de Nacho Vigalondo es una de las pocas películas españolas que está a buen nivel; es un rompecabezas muy trabajado y que no se limita a reproducir los clichés del cine español. No voy a entrar en debates sobre la calidad del mismo, no es el lugar, pero me sirve para introducir a un director que seguiré porque es capaz de ofrecer algo distinto y de calidad. Y "Extraterrestre" es su segunda película. ¿Está Nacho Vigalondo a la altura y ofrece otra cinta de calidad? Sí, pero con matices.

En "Extraterrestre" Vigalondo deja a un lado la ciencia ficción y el relato serio para ofrecernos una comedia romántica con algunos tintes de ciencia ficción, pero siempre como telón de fondo. Dicho así podría parecer que Vigalondo abandona por completo aquel sello que lo hacía diferente, el algo que lo hacía destacar por encima de la repetición de esquemas que sobreabundan en el cine español. Pero no es así. La trama gira alrededor de Julio y Julia (Julián Villagrán y Michelle Jenner), que se levantan un día, después de una noche loca, y ven un platillo suspendido en el cielo de Madrid y que han evacuado a todo el mundo. Después se darán cuenta que no son los únicos que han decidido quedarse: por un lado está el novio de Julia (Raúl Cimas), y un vecino muy raro que está enamorado de Julia (Carlos Areces). Los cuatro deciden quedarse en el piso de ella y resistir la invasión, aunque nadie haya visto extraterrestre alguno, y eso provocará toda suerte de malentendidos. Bien, la historia es muy sencilla. Por si sola no es nada del otro mundo. De hecho, tiene muchos altibajos. Pero lo que la hace entretenida son sus gags de humor. Jenner y Villagrán no son capaces de contagiar la risa; sus escenas pretenden ser románticas, pero solo sirven para cortar el ritmo. Es cuando Carlos Areces, Rául Cimas y Miguel Noguera abren la boca que la película es un cachondeo. Es genial la escena de la cena donde los cuatro discuten sobre la invasión, especulando sobre cómo serán los extraterrestres o cuál es el siguiente paso que deben tomar, con Cimas lanzándole toda clase de pullas a Areces. O como Jenner y Villagrán le hacen creer a Cimas que Areces es un extraterrestre camuflado para evitar que Cimas se entere de la noche que han pasado juntos. O como a raíz de esa mentira Cimas se convierte en una especie de paramilitar con el objetivo de desenmascarar la supuesta conspiración extraterrestre. También son un acierto las intervenciones de Noguera haciendo de presentador de un telenoticias clandestino; es desternillante ver como es incapaz de hablar a cámara sin leerse el guion y como le hace pagar el pato al cámara insultándolo. Pero a medida que va transcurriendo el metraje y Jenner y Villagrán van tomando más protagonismo, cada vez es más difícil sostener el humor. Las escenas entre gag y gag aburren y cuando llegamos a la parte final, donde todo adopta un tono más dramático con la decisión de Villagrán de quitarse de en medio y dejar que Jenner y Cimas continúen juntos, donde esto se deshincha. No acabas de entender muy bien porqué Jenner prefiere a Cimas y no a Villagrán.

Es el choque de distintos géneros la que la hace irregular. Si hubiese apostado más por la comedia y haber dejado a un lado el romanticismo y la parte dramática final, el conjunto hubiese ganado. También se enfrenta al problema de mostrarnos a pocos personajes encerrados entre cuatro paredes; éstos tienen que estar a gran nivel para sostener toda la función y que el guion se mantenga sólido durante hora y media, algo que no siempre ocurre. Por otro lado, el reparto es un acierto, no lo niego, pero Jenner y Villagrán no son actores con los que te rías, a diferencia de Cimas, Areces y Noguera que son un descojone, y no son capaces de sostener el peso de la película cuando están los dos solos.

Propuesta original, pero con altibajos. No es un trabajo tan pulido como el de "Los cronocrímenes", pero es una película recomendable. Te ríes mucho con Areces, Cimas y Noguera y solo por eso vale la pena verla, pero también es cierto que llega a aburrir cuando adopta su vertiente más romántica y dramática, con unos Jenner y Villagrán que no acaban de sostener la función.

miércoles, 23 de octubre de 2013

[Crítica película]: "Prisioneros" de Dennis Villeneuve

Jackman y Gyllenhaal: dos grandiosas
actuaciones
Tenía un buen pálpito con esta película. Quizás no fuera muy de fiar después del último que tuve, pero tenía la sensación que "Prisioneros" de Dennis Villeneuve sería una buena película. Aprovechando que el cine está a 2,90€ por el tema de la fiesta del cine, y aunque creía que apostaba sobre seguro, me he arriesgado y he ido a verla. ¿Estará mi instinto atrofiado o he visto una gran película? Pues puedo respirar tranquilo y decir que "Prisioneros" es una película notable, pero no excelente. ¿Por qué? Primero veamos de qué va.

La premisa de la que parte el filme no tiene nada de novedoso. Es el enfoque de la misma lo que la hace muy atractiva. Dos matrimonios amigos, Hugh Jackman y Maria Bello por un lado y Terrence Howard y Viola Davis por el otro, quedan en casa de los segundos para pasar el día. Ambos matrimonios tienen un hijo e hija mayores y dos niñas pequeñas. Estas últimas deciden ir a casa del primer matrimonio y mientras están fuera, alguien las secuestra. Los dos matrimonios llaman a la policía y el detective que interpreta Jake Gyllenhaal se hace cargo del caso. La única pista de la que disponen es la de una auto caravana que estaba aparcada en la calle y que ahora ya no está; la policía la encuentra en las afueras del pueblo y detienen al conductor, un chico con pocas luces, interpretado por Paul Dano. Lo más remarcable del filme es el enfoque realista que se le da a la historia que cuenta. Y a la vez es lo que hace que no sea redonda del todo. Me explico. Durante hora y media o más, Villeneuve apuesta por una historia que bien podría ocurrir en la vida real. El secuestro, los sospechosos e incluso la tortura a la que es sometido Dano por parte de un Jackman furioso y vengativo pasan por verosímiles. Pero es cuando el director quiere retorcer la trama para que no sepamos quién es el secuestrador cuando ese relato realista se difumina y adopta tintes de thriller. Es justo cuando investigan al tipo de los laberintos y las serpientes cuando se aleja del realismo y, en mi opinión, no acaba de casar con lo que hemos visto hasta el momento. Todo lo demás hasta el desenlace pertenece al thriller puro y duro de jugar a "a ver si adivinas quién es el malo". Que el tipo de los laberintos tenga algo que ver con una especie de libro sobre secuestros no resueltos, que solo sea una distracción para alejarnos del personaje de Melissa Leo y nos olvidemos momentáneamente de Paul Dano, son solo ejemplos de decisiones que toma Villeneuve y que no creo acertadas. Sin embargo, eso no emborrona un conjunto más que notable. Hay escenas buenísimas, como cuando Gyllenhaal visita la casa del padre y descubre el cadáver de un pederasta, cómo Dano ahoga el perro y se pone a cantar la canción de las niñas, cuando éste es torturado por Jackman o cuando Gyllenhaal va a toda castaña conduciendo bajo la lluvia para llevar a la niña al hospital, por poner solo unos ejemplos. Los momentos dramáticos están conseguidos; en todo momento transmiten la tensión, la rabia contenida, la tristeza y la desesperación por la cual están pasando las familias. Te identificas plenamente con Jackman y Gyllenhaal te cae bien.

Pese el problema de enfoque que comento, "Prisioneros" tiene muchos puntos que la hacen una película notable. La atmosfera que Villeneuve imprime a las escenas y a los planos denota gran maestría. Siempre está lloviendo o nevando, siempre reina un ambiente oscuro tanto de día como de noche y los interiores resultan inquietantes; todo esto casa a la perfección con la historia que se nos cuenta, sucia, desasosegante y sórdida. Todo lo que vemos en imágenes está acompañado por una banda sonora y unos efectos de sonido muy acertados. En este sentido, la película me ha sorprendido de forma positiva. También lo ha hecho el gran elenco de actores. Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal están increíbles, dos actuaciones realmente buenas, y los secundarios también están a buen nivel, a destacar las sufridas Maria Bello y Viola Davis y los perturbados Paul Dano y David Dastmalchian, que llegan a sobrecoger.


En conclusión, una película notable en todos sus aspectos. El enfoque realista que Villeneuve imprime al inicio se va diluyendo para dar lugar a un thriller puro y duro, y ese es su único error. Hay escenas increíbles por el dramatismo o la inquietud que desprenden y los actores, la ambientación, la dirección y la labor técnica son de gran calibre. La recomiendo.

lunes, 21 de octubre de 2013

[Crítica libro]: "This year you write your novel" de Walter Mosley

He comentado muchas veces que uno de los aspectos que tiene que cultivar todo escritor si quiere mejorar su escritura es estudiar técnica. Mejorar la construcción de personajes, definir un tema concreto y que todos los elementos de la trama se ajusten a él o escribir buenos diálogos son solo unos cuantos aspectos que está bien estudiar para poder mejorar. Quizás seas un Stephen King (siempre se pone de ejemplo a King) y no lo necesites, pero a los demás puede sernos de utilidad. Como en todo, hay libros que van bien para estudiar de forma autodidacta y otros que no tanto. ¿Es "This year you write your novel" de Walter Mosley del primer grupo o del segundo?

El objetivo principal del libro es enseñarnos que en un año y con unos pocos conocimientos sobre los elementos de ficción, podemos escribir nuestra primera novela. Walter Mosley divide el libro en diferentes apartados. Por un lado habla de la disciplina que debe seguir todo escritor. En este bloque cuenta que el que quiera dedicarse a escribir tiene que llevar una rutina; hay que escribir cada día, algo de lo que nunca me cansaré de repetir. Yo era un procrastinador y postergaba el inicio de cualquier proyecto, ya fuera cuento o novela, y lo dejaba para más adelante. Mosley también habla de mantener dicha rutina y qué es lo que genera que alguien acabe por dejarlo. En ese sentido, el libro cumple como texto motivante. Pero es en el siguiente bloque donde el libro se queda flojo. Habla de algunos elementos de la ficción: personajes, trama, punto de vista, contar vs. mostrar, entre otros, pero lo hace por encima y no con la suficiente profundidad. Peca de demasiado simple y se deja muchas cosas en el tintero. No habla de la importancia del tema en un relato ni profundiza demasiado en la estructura de una novela, por poner dos ejemplos. Luego afronta cómo empezar el proyecto de novela y propone que se puede escribir una novela en un solo año. Comenta que los tres primeros meses son para escribir el primer borrador y el resto del año para dedicarlo a la revisión. Como método me parece perfectamente válido. La cuestión es que cada uno se acaba ajustando a su método; habrá quien escriba el primer borrador en un par de años y habrá el que lo haga en un Nanowrimo. Pero la manera en la que detalla el planning es, quizás, lo más interesante del libro y lo más relevante del mismo. Además, el libro contiene muchos consejos del autor. Para aquellos que seáis fans de él, encontraréis una buena fuente de anécdotas y consejos varios, como lo que opina él de los cursos de escritura o sobre escribir con música. O cuál es su rutina.

Mosley toca muchos aspectos del proceso de escritura y de los elementos de ficción, pero lo hace de forma sucinta. No es el libro de escritura que buscas si quieres estudiar en profundidad, pero no por ello deja de ser un libro recomendable para empezar. Satisfará a aquel que quiere embarcarse con su primer proyecto de novela.

viernes, 18 de octubre de 2013

[Crítica película]: "El club de la lucha" de David Fincher

¡Pero si son igualitos!
David Fincher es un director con el que tengo una relación agridulce, más dulce que agria, y creo que influye mucho el hecho que las dos películas que vi primero de él son las que más me han gustado de su filmografía, "Seven" y "Zodiac", y dejaron el listón demasiado alto para las demás. "La red social", "The game" y "Millenium" me gustaron, "El curioso caso de Benjamin Button" me aburrió y "Alien3" me pareció una película floja que ha envejecido muy mal. Con "El club de la lucha" puedo decir que ya he visto toda la filmografía de Fincher, pero también puedo decir que ésta es la peor de todas y con diferencia (si descontamos "Alien3", claro).

Me cuesta definir la trama de "El club de la lucha". La peli va dando tumbos de aquí para allá y lo que parece que podía funcionar en formato novela, cuando es adaptado a la gran pantalla se demuestra que no. Edward Norton padece de insomnio y lleva una vida muy gris, y parece que lo que le deja dormir es asistir a reuniones de grupos que sufren algún tipo de enfermedad. Lo acepto, pero no tiene ni pies ni cabeza. Y menos sentido tiene que el personaje interpretado por Helena Bonham Carter sea el detonante de lo que vendrá después: Edward Norton conocerá a Brad Pitt y su lado inconformista y de ahí montará un club, el club de la lucha, dónde se dará de ostias con otras personas para desfogar su ira y sus ataduras morales. No tiene sentido, pero lo acepto. De aquí hasta el final, Pitt y Norton construyen una organización criminal, bastante estúpida, constituida por soldados que no se cuestionan nada y con un código casi sonrojante por lo infantil que resulta en ocasiones, con ese "la primera regla de club de la lucha es no hablar del club de la lucha". Esta banda se dedica a atentar contra todo lo que se supone que corrompe la sociedad y en cuanto se abre una investigación policial, con solo amenazar al jefe de detectives todo se acaba. Lo que parecía una simple banda, con el tiempo se convertirá en una organización con múltiples sedes y con una gran influencia en todo el tejido de la sociedad, de un modo que solo puedo definir como humorístico. Y lo más interesante está por llegar: Pitt solo es un rasgo de la personalidad de Norton y encarna su lado más autodestructivo, libre de ataduras morales e inconformista. Lo más sorprendente de todo es que nadie se diese cuenta antes del desdoblamiento de personalidad; no entiendo el comportamiento de Bonham Carter cuando se entera, pues precisamente desde su punto de vista se tenía que notar a la fuerza y no lo comenta en ninguna ocasión. Por detalles como éste y otros más, como cuando la panda de borregos empieza a corear el nombre del amigo de Norton muerto, en muchas escenas tenía la sensación de que estaba viendo una parodia más que un thriller. Otro aspecto interesante a comentar es que no hay tensión alguna en todo el metraje; no ocurre nada que haga peligrar de algún modo el statu quo de los protagonistas. Solo en el último tramo, cuando Pitt desaparece y Norton va en su busca, descubre que Pitt no es otra cosa que una de sus personalidades y cuando quiere detener la detonación de los edificios, solo en esos momentos la película logra arrancar, pero ya es demasiado tarde como para enmascarar las casi dos horas de tedio anteriores.

Entiendo el mensaje, el de vaya mierda de vida que llevamos dejándonos manipular por las convenciones sociales, la hipocresía y las marcas, pero la película se basa en repetirnos continuamente lo mismo una y otra vez, hasta que resulta empachoso. No hay nada más. La trama que serviría como vehículo para transmitir este tema, como ya he comentado, es muy floja. La moraleja de que todos tenemos un lado Brad Pitt, quizás tenga algo de cierto, pero por si sola no es capaz de sustentar toda la película. Da lugar a frases del guion que están bien, pero no es suficiente. Otro punto a favor de la película son las actuaciones de Pitt y Norton, creíbles en todo momento. Los demás están bien, pero nada destacable. No hay nadie, a excepción de Bonham Carter, que sustente el rol de personaje secundario.

En conclusión, un tema de fondo muy bueno queda lastrado por una trama que solo puedo calificar de idiota. Tira por tierra unas buenas actuaciones y provoca que la película sea repetitiva y que el conjunto resulte aburrido y carente de sentido. No la recomiendo, pese al alud de críticas positivas que tiene.

miércoles, 16 de octubre de 2013

[Escribir]: Entrevista a Carlos del Río, autor de "Vivir soñando"

Hará más de un año que conocí a Carlos del Río vagando por internet. Su blog me pareció increíble, con todas esas reseñas de libros y películas escritas desde la honestidad, sin florituras y siempre contando claramente qué funcionaba y qué no de lo que leía y veía, y sus artículos sobre como escribir ficción, que aún hoy en día me son de utilidad en mi labor como escritor. En cierto modo le debo a él el haber llegado hasta aquí; con el tiempo nos hemos hecho amigos y ha sido de gran ayuda en cuanto lo he necesitado. Dejando a un lado el peloteo, Carlos escribió un libro de relatos cortos titulado "Vivir soñando" que autopublicó por Amazon y que os recomiendo encarecidamente, y que ya reseñé en su momento aquí, ha escrito una novela que está buscando editorial y tiene númerosos proyectos literarios en mente. Éstos son solo unos de sus logros; os animo a visitar El rincón de Carlos del Río para saber más de él. Hecha la presentación, ahí va la entrevista.

A veces es difícil saber dónde y cuándo empezó todo, pero ¿recuerdas cuando cogiste papel y lápiz por primera vez y te pusiste a escribir? ¿Recuerdas qué fue lo primero que escribiste?

Tendría unos diez u once años. Fue un cuento de terror. Era algo de un monstruo en un sótano y una mujer en peligro. Ese cuento, escrito a boli, sí que lo acabé. Siempre me ha gustado el terror, incluso de niño, aunque lo pasara mal. En esa época estaba muy influido por Stephen King porque a mi padre le encantaba, y porque una amiga de mi hermana, que era adolescente, había empezado a leerlo y nos contaba sus novelas.
Un poco más tarde heredé una máquina de escribir de una tía y me puse a escribir misterios. Me gustaba cómo sonaban las teclas, pero nunca acabé nada.

Hay muchos escritores que o bien escriben para sí mismos o bien no se atreven a publicar. ¿Cuál fue el momento en que dijiste: quiero escribir y publicar?

En 2009. Desde esos primeros intentos en la infancia, había querido escribir, pero no me atrevía. No hacía más que ponerme excusas para no escribir, y lo único que conseguía era frustrarme y frustrarme.
A finales de 2008 desempolvé un libro para escritores, "El placer de escribir", y comencé a leerlo y a hacer los ejercicios. Lo tenía desde hacía años, pero no me había atrevido a hacer los ejercicios. Entonces se acabó la frustración.
En 2009 me dije que me daría ese año para saber si me quería dedicar a esto. Y cuanto más aprendía, más me gustaba. Me ayudaron muchos los libros del "Writer's Digest" y el curso de Holly Lisle "How to Think Sideways", que es un curso para tener una carrera literaria.
Y bueno, mi vida dio un giro de 180º y nunca he sido más feliz.

Sé que trabajas. ¿Es difícil casar trabajo con escritura? ¿Cómo te lo montas para escribir?

Colaboro con una productora, Burbuja Films, como montador y profesor de cine, pero digamos que colaboro poco. Gradualmente me he ido separando de ellos para centrarme en mi escritura.
Lo difícil no es sacar tiempo, es ganar dinero, ja ja ja.
Cuando se me acumulan trabajos, voy priorizando las tareas. Normalmente si me sale un trabajo en la productora, eso es lo más importante, porque suele haber una fecha límite y es lo que me va a hacer ganar dinero. Entonces escribo menos artículos para mi blog, y escribo menos ficción. Ahora mismo estoy montando un largometraje, "Hazlo por mí", de Álvaro de la Hoz, así que escribiré menos.
Cuando no estoy con la productora, me dedico en exclusiva al blog y a mi ficción.

Mis lectores no son tontos. Saben que hablaremos del libro de relatos cortos que publicaste, ‘Vivir soñando’. Háblanos de él.

Antes de lanzarme con mi primera novela, escribí una serie de cuentos de ficción general, simplemente para practicar. Me veía incapaz de meterme con una novela. Dos años después, cuando acabé la novela, revisé los cuentos y terminé uno que tenía a medias, y decidí autopublicarme una colección en Amazon, aprovechando que tenía lectores fieles en mi blog. Y me alegro muchísimo de haberlo hecho.
"Vivir soñando" son siete cuentos, y todos tienen un pequeño comentario sobre cómo los escribí, para ayudar a otros aspirantes a escritor. Solo está disponible en Amazon, pero está en papel y en formato digital.

¿En qué género(s) te desenvuelves mejor? ¿A qué público te diriges cuando escribes?

En novelas me siento cómodo con lo paranormal y la fantasía. Me deja hablar de temas que me gustan sin tener que estar ceñido a la realidad y sin aleccionar al lector. Suelen tener un misterio por resolver y la trama tiene mucho peso.
En cuentos me gusta la ficción general, hablar de gente normal con problemas cotidianos. La trama tiene mucha menos importancia que en la novelas.
Para mí los personajes siempre son muy importantes, da igual que hablemos de novelas o cuentos: si no tienes personajes de carne y hueso con los que empatice el lector, estás perdido.
Lo del público, la verdad que no lo sé. Primero escribo para mí, escribiendo una historia que me encante, y luego, en la revisión, hago lo posible para que esa historia se entienda y tenga emoción para otras personas.
Supongo que mi público ideal es gente que lee para pasárselo bien.

¿Qué temas te gusta tocar en tus relatos?

A ver... la importancia de la amistad, de ser uno mismo, de arriesgarse para ser feliz. Sí, supongo que esos son temas recurrentes en mi ficción.

Hay escritores que empiezan a escribir con un personaje en mente o con una escena concreta. ¿Cómo empiezas tú tus historias? ¿Cuál es el germen de tus relatos?

Es una idea que me llama a la atención, y la voy convirtiendo en una situación donde un personaje tiene que superar algo porque tiene una complicación. Después sale el tema.

Parece ser que los escritores se pueden clasificar en muchas categorías. Una de ellas es según cómo abordan el proceso creativo. ¿Eres de los que planifican o de los que improvisan?

Improviso. Tengo una situación de partida, que es un personaje más una complicación, y una meta más o menos definida, y tengo una noción de qué quiero contar con esa historia, es decir, de cuál es su tema principal. Y entonces me pongo a escribir.
Normalmente tengo un cuaderno al lado, y a medida que voy escribiendo, en ese cuaderno voy apuntando escenas que se me ocurren. Si una novela fuera un viaje en tren, en ese cuaderno iría apuntando las próximas paradas. Pero nunca tengo una escaleta detallada de la novela antes de empezar a escribir. Me gusta ir descubriendo la historia, aunque a veces es muy agobiante; pero siempre sale.

Para un escritor es muy importante leer. ¿Con qué escritores te sientes más identificado?

Esto va cambiando a lo largo de la vida. Ahora mismo me encanta Ray Bradbury; es el que más me emociona. Me gusta mucho Stephen King; lo llevo leyendo desde que tenía trece años, y supongo que siga hasta que muera. Y hace un par de años me leí por primera vez a Dean Koontz y fue una revelación.
Resultó que yo estaba acabando la primera versión de mi primera novela y comencé a leer a Koontz. Fueron dos novelas cortas en Kindle. La trama de ambas estaba vaya, pero me sorprendió como mezclaba partes de terror con partes muy tiernas, que era algo que hacía yo en mi novela. Y me encantó cómo introducía opinión personal sin metérsela por la garganta al lector. El año pasado leí "Odd Apocalypse", que es la quinta parte de la serie de Raro Thomas, y me encantó.
Aunque mi voz no se parece en nada a la de Koontz, eso es lo que quiero lograr con mis novelas: una trama que gira y gira, momentos de terror, momentos paranormales, momentos de humor, mucha ternura y un gran protagonista.

¿Cuál es tu libro favorito? Sé que es difícil quedarse con uno, así que haré la vista gorda.

Ufff, esto también cambia con el tiempo. Ahora mismo te diría "La insoportable levedad del ser", de Milan Kundera. Me lo he leído tres veces en diez años, y cada vez me gusta más. No tiene nada que ver con lo que yo escribo.

Tanto por tu trabajo como viendo tu blog, sé que el cine es algo muy importante para ti. ¿Crees que ver películas puede ayudar de algún modo a un escritor?

Hombre, el cine y la literatura son artes hermanas, porque ambas cuentan historias. Sí ayuda, pero siempre teniendo en cuenta que tienen lenguajes distintos. El cine, por ejemplo, es muy visual, y si escribes un guion tienes que estar pensando de forma visual.
La literatura te permite meterte sin problemas en la cabeza de los personajes, que es algo que no suele funcionar en el cine.
Una película tiene dos horas para contar una historia, y todo tiene que ir al grano; una novela tiene cientos de páginas y puede haber digresiones, rodeos, y un montón de flashbacks, y no pasa nada.

Gracias a Amazon y otros portales, parece abierta la veda para que todo aquel que antes no se atrevía a publicar pueda hacerlo sin pasar por una editorial tradicional. ¿Qué opinión te merece la autopublicación?

Que está para algo, y que puedes utilizar la autopublicación y las editoriales tradiciones al mismo tiempo. El truco es saber qué proyectos quieres autopublicarte, porque una editorial jamás te los compraría, y qué proyectos quieres que vayan por editoriales.
En mi caso, utilizaré la autopublicación para mis colecciones de cuentos y para los libros para escritores, que tienen un público reducido. Mis novelas quiero que lleguen a las librerías físicas, y para eso necesito una editorial tradicional.

Por tu blog sé que has empezado a mover dos novelas por editoriales. ¿Cuáles son tus proyectos de futuro?

De momento solo una, "La muerte es solo el principio". La segunda tengo que reescribirla, pero estará por editoriales el año que viene.
Cuando acabe con la película, quiero escribir un libro para escritores basado en los artículos de mi blog. Los reestructuraré y añadiré nuevos artículos y ejercicios. Lo venderé en Amazon. Mi objetivo es que la gente que se lo compre comience a escribir su propia ficción desde el primer día, y que al acabar ya conozcan su voz.
Luego me pondré a reescribir mi segunda novela.
Estos proyectos estarán acabados para antes del verano de 2014.
Tengo cuatro proyectos más a largo plazo. El primero es una tercera novela, que será de fantasía juvenil. Luego otras dos colecciones de cuentos, una paranormal y otra de ficción general. Y por último, otro libro para escritores, donde explicaré técnicas de programación neurolingüistica para perderle el miedo a la escritura.
Me encanta la programación neurolingüistica. Es un poco acabar con tus limitaciones utilizando el efecto placebo y tus emociones, y funciona como si fuera magia. La utilizo constantemente en mi vida.

Sé que en tu rincón hablas de ello a menudo, pero ¿qué les dirías a los escritores noveles que quieren dedicarse a la escritura?

Que sienten el culo y se pongan a escribir. Ya aprenderán el resto.

En plan más personal, ¿qué opinión te merece mi blog? Que tu juicio no se vea influenciado por el pata negra que te envié.

Que es lo que tienes que hacer. Un blog es una herramienta magnífica para darte a conocer y para que salga tu voz, porque te obliga a escribir. El tuyo está muy bien porque eres honrado, y eso es fundamental para un escritor.

Para acabar, es posible que me haya dejado algo en el tintero. ¿Quisieras añadir algo más?

¿Libros de papel o digitales? Papel. Al paso que voy sé que mi Kindle acabará siendo un bonito pisapapeles. Y al paso que voy, sé que me podré hacer una casita con mis libros de papel, porque ya no sé dónde meterlos.


Y bueno, hasta aquí la entrevista a Carlos del Río. Creo que ha sido muy ilustrativo en sus respuestas y espero que puedan servir de inspiración para alguien. Para mí lo han sido.

lunes, 14 de octubre de 2013

[Crítica película]: "Rescate al amanecer" de Werner Herzog

Si queréis tirar por la borda todo el
realismo que hayáis podido conseguir
con algo, haced lo que hace Herzog en
los últimos minutos
Las películas y series bélicas no son uno de mis géneros favoritos. Sin embargo, he visto muchas y, salvo en ocasiones especiales, como es el caso de la serie "Hermanos de sangre", no suelo puntuarlas por encima del notable. ¿Por qué? Porqué la gran mayoría, sobre todo las más antiguas, no bajan de las dos horas y pico y llega un momento en que se vuelven increíblemente aburridas. Ese es el caso de "El desafío de las águilas" de Brian G. Hutton o "Un puente lejano" de Richard Attenborough, por poner solo unos ejemplos. Otras veces es porque cuando se ponen con la batalla parece que el guion desaparezca por arte de magia y eso contribuye aún más al aburrimiento. ¿Por qué os cuento todo esto? Porqué cuando vi que "Rescate al amanecer", película que quería ver por Christian Bale, duraba poco más de hora y tres cuartos, salté de alegría. ¿Ha cumplido las expectativas? Sí y no. Como ocurre con las demás, no llega a la excelencia. Desgranemos el por qué.

La premisa es sencilla. Durante el clima previo a la guerra del Vietnam, los Estados Unidos, como no, están por el lugar para meter baza en cuanto puedan. Christian Bale y otros compañeros salen en un vuelo de reconocimiento por una zona fronteriza entre Laos y Vietnam donde algunos helicópteros han sido atacados por milicias locales. A Bale lo derriban y cae en medio de la jungla. A las pocas horas, una milicia laoísta lo secuestra y es confinado en un poblado, tipo campo de concentración, fuertemente vigilado junto con otros presos americanos y vietnamitas (sí, también sometían a disidentes suyos). Y el quid de la cuestión será huir de allí y volver a casa. Dicho así parece muy tópico, pero tiene puntos positivos que la hacen brillar, aunque no siempre sea así. El inicio, el nudo y el desenlace desentonan claramente, hasta el punto de parecer películas distintas. El principio es tremendamente aburrido. Todo el trozo donde Bale se estrella, vaga por la selva y es secuestrado por los laoístas no tiene gancho. Herzog cree que privándonos de diálogo y mostrándonos únicamente las imágenes de Bale siendo torturado, transportado de aquí para allá, otra vez torturado y vuelto a transportar al campo de concentración definitivo son suficientemente potentes como para hablar por sí solas. Pero solo da la sensación que la película no arranca. No es hasta que Bale aterriza en el campamento y entra en contacto con los demás prisioneros que la película no ofrece su mejor vertiente. El día a día del campamento, las relaciones entre presos y carceleros, el plan de fuga, la misma fuga y el suplicio a través de la jungla son lo mejor. Esas partes están muy bien porque los personajes están bien perfilados; cada uno ha enloquecido a su manera y mantienen conversaciones muy interesantes. Cuando tienen que comerse los gusanos, cuando discuten el plan de fuga o el tramo huyendo por la selva con Zahn y la muerte de éste de una forma brutal son unos de los mejores momentos de la película. Pero cuando llegamos al último tramo, cuando Bale es finalmente rescatado por los suyos, todo se vuelve absurdamente irreal, hasta el punto de pensar que todo lo que ocurría era producto de su mente enloquecida. Pero no, es real. Es absurdo como sus amigos lo sacan del hospital metido en el carrito del pastel, engañando a los dos agentes de la CIA y luego llevándoselo de vuelta al portaaviones. Y el recibimiento que le hacen, todos saludándole y aclamándole como si fuera una estrella, te saca del realismo y crudeza vividos minutos antes. Afortunadamente, la primera parte solo son 20 minutos y el desenlace 10. La hora y cuarto restante es notable.

Como ya he dejado entrever, las actuaciones son uno de los fuertes del filme. Bale ofrece una buena actuación, a la altura de lo habitual, aunque se le escape alguna sobreactuación en el primer tramo de película (me viene a la cabeza la cara que pone cuando el laoísta que lo secuestra le dispara justo al lado de su cara y pone una mueca de dolor nada convincente). Sin embargo, lo mejor está en los otros prisioneros. Jeremy Davis y Steve Zahn, los otros americanos del grupo, están muy bien. Están muy convincentes en sus papeles de personas torturadas y alteradas. El primero me parece un actor increíble y desaprovechado. Sus gesticulaciones, expresiones, tartamudeos, hablar lento, siempre me han encantado. Lo vi en "Solaris" y en "Perdidos" y me encantó. Y Zahn también resulta muy convincente. Otros puntos a comentar de la película son los efectos especiales deplorables, al menos para una película de 2007; la única escena que se presta a ello, cuando Bale y los suyos están volando y luego le derriban, parece sacada de una película de serie B. Se nota que no destinaron demasiado dinero a rodar escenas de tal calibre.

Si superas un inicio lento y aburrido y pasas por alto los últimos minutos, disfrutarás de una película sobre la guerra que no se hace pesada ni abusa de la parte bélica. Su fuerte son los personajes, respaldados por unas buenas actuaciones, y el guion, capaces de superar los fallos de la trama. La recomiendo.

viernes, 11 de octubre de 2013

[Crítica libro]: "La verdad sobre el caso Harry Quebert" de Joël Dicker

Y lo peor de todo es que el tío se lo
ha creído
La crítica y los premios se han deshecho en elogios con "La verdad sobre el caso Harry Quebert" y la han catapultado al Olimpo de los best-sellers de una forma, cuanto menos, meteórica. Una habilidosa campaña de márquetin ha infestado las librerías con miles de ejemplares e internet y revistas se han llenado con críticas relatando las innumerables virtudes de la obra y su autor. Joël Dicker ha sido comparado con otros autores, como Stieg Larsson o John Irving, por citar una noticia que leí sobre el tema en cuestión. Después de leer parte del libro, solo puedo decir que es una novela perfectamente olvidable y que adolece de multitud de defectos. La crítica, los premios y demás nos la han metido doblada. A continuación hablaré sobre dichos defectos, pero quiero aclarar que no pude pasar del primer cuarto. He leído muchísimas opiniones que dicen que no remonta, que si el final es peor y que la trama da más vueltas que una peonza, pero en ese terreno no voy a entrar. Solo hablaré de lo que pude detectar en sus primeras páginas.

La trama gira alrededor de un escritor que se ha quedado sin inspiración y acude a su antiguo mentor, el tal Harry Quebert, para que le ayude a superar el bache. Poco después de reencontrarse, se descubren los restos de una chica de 14 años desaparecida hace mucho tiempo, enterrados en el jardín de Harry. Y lo peor de todo es que éste mantenía una relación a lo "Lolita" con la niña. Esta trama es de manual y Dicker no se separa ni un ápice de él. La historia tarda demasiado en arrancar, con unos capítulos sobre el protagonista al borde del abismo creativo que se nota que sirven como excusa para introducir el tema del asesinato, con una gran cantidad de clichés, como cuando nos describe la vida desenfrenada que llevaba con su novia-estrella-superficial. Se ve a la legua que toda la trama del escritor falto de ideas y los consejos ¿consejos? sobre escritura de Quebert son un pretexto para la investigación. Investigación que se aborda de la forma más tópica. Quebert parece un monstruo, el protagonista cree en él, la opinión pública no, y el prota decide investigar por su cuenta -y de paso escribir otro best seller-, en una imitación que recuerda demasiado a un cruce entre "Los hombres que no amaban a las mujeres" y "Twin Peaks". Cientos de sospechosos, nadie es lo que parece, etc. Todos los thrillers de asesinatos e investigaciones beben más o menos de este esquema, pero aquí todo está manido, sin ganas de innovar y ofrecer un producto diferente. Lo intenta con el tema de Nola y Quebert, esa relación prohibida, pero no tiene nada de provocativo ni es creíble. Nola no tiene nada que la haga tan especial como para que Quebert lo arriesgue todo de ese modo. Los personajes no son el plato fuerte del libro, muy tópicos y mal dibujados. Por citar solo un ejemplo: la madre del protagonista. Es sonrojante cuando abre la boca y suelta todos esos clichés; solo habla de casar a su hijo y de si come bien, una parodia de lo que cree Dicker que es una madre.

Lo que juega en contra de Dicker y que hace que todo rechine más de lo normal es que no está bien escrito. No tengo nada en contra de los escritores noveles (aunque se ve que el Dicker tenía dos novelas escritas antes que esta y que nadie nombra. ¿Por qué será?), más que nada porque creo que de alguna manera se empieza, pero sí cuando los comparan con genios de la escritura de la talla de John Irving o con escritores que escriben bien, como Stieg Larsson. No se puede decir que escriban igual que él después de leer a Dicker. Frases que suenan a artificial, construcciones extrañas o un uso desmedido del usted. Las descripciones también lo son, que rayan los estereotipos y los diálogos, de lo peorcito que he leído. Es capaz de qué todo suene forzado e irreal, cómo el ejemplo de la madre citado en el párrafo anterior, o cuando habla con su agente o con el abogado de Quebert.

No la recomiendo. Para nada. Quizás sea por la decepción provocada por la crítica y la campaña de márquetin, pero hay muchas cosas que hacen que esta novela se hunda. Dicker no escribe bien, la trama es tópica y no ofrece nada que la diferencie de una copia barata de un thriller cualquiera y los personajes huelen a artificial. Un desastre.

miércoles, 9 de octubre de 2013

[Crítica película]: "Rumores y mentiras" de Will Gluck

Sustituyamos el título "Rumores y
mentiras" por "Emma Stone"
No soy muy de ver películas de humor y menos del subgénero comedia de instituto. Es un género del que huyo, alimentado por prejuicios que versan sobre su dudosa calidad. Así que enfoqué "Rumores y mentiras" con cierto escepticismo, empujado únicamente por la presencia de Emma Stone, actriz de la que no he visto muchas películas pero que me gusta. Creo que es una actriz fabulosa. Pero no voy a hablar de ella, aún. "Rumores y mentiras" tiene una trama que se puede resumir en apenas unas líneas. Stone, una chica nada popular, se dedicará a contar mentiras sobre sus hábitos sexuales para serlo y el tiro le saldrá por la culata, creando una imagen falsa de sí misma que no será capaz de soportar.

A efectos prácticos, uno de los puntos más relevantes de esta película es el tema que trata: la popularidad de hoy en día. La popularidad que se sustenta básicamente en dos cosas: no ser quién tú eres para agradar a los demás, y con ello contar toda sarta de mentiras o representar un papel que no casa con tu manera de ser, y en lo que cuentan los demás de ti. La película gira alrededor de eso y de los perjuicios que puede ocasionar actuar de ese modo, pero no está tratado de una forma tan trascendental como debiera. En ocasiones parece que el tratamiento es excesivamente blando, cuando estamos hablando de un tema muy serio. Y con ello no quiero decir que tendría que haberse eliminado el humor. No, porque entonces no sería una comedia de institutos. Debería haber apostado por un humor más ácido, más bestia; al final los gags pasan a ser meras escenas para reírnos un rato sin ahondar mucho en el problema. Hay momentos en que se desvía del tema principal, como con la chica religiosa y su pandilla o con el lío de Kudrow. La evolución del personaje de Stone está bien, en cómo ve que las mentiras y el ser popular solo consiguen que cada vez se sienta más sola. Ser popular no es sinónimo de tener amigos. El mensaje es el adecuado, pero la conclusión es demasiado color de rosa. Es previsible que el chico que no le importa lo que piensen los demás se ajunte con ella. A parte de ser un personaje muy anecdótico a lo largo del metraje y que solo toma relevancia hacia el final, se convierte en un recurso muy manido para construir la parejita feliz. Además, la espiral de rumores y mentiras que Stone va construyendo a lo largo de la película se soluciona muy rápido; el recurso del baile final no acaba de casar con la Stone que habíamos visto hasta el momento y todos sabemos que visionar el vídeo donde relata lo ocurrido no garantiza que se la crean y los rumores se acaben. Pero así ocurre.

Como toda película de humor que se precie también hay que medirla por sus escenas humorísticas. Pese a que algunas son realmente graciosas, concentradas sobretodo en el primer tramo, como cuando vemos los padres de la amiga y los suyos, qué hace realmente el primer fin de semana o el paralelismo que se establece con la obra "La letra escarlata", fuente de diversos gags de la película, no es todo lo divertida que debiera. En muchas ocasiones cae en el tedio, en gran medida porque la gracia se va diluyendo a medida que va transcurriendo el metraje, como si los guionistas fueran perdiendo fuelle. 

"Rumores y mentiras" no pasaría del aprobado si no fuera por la labor de la grandiosa Emma Stone, que es capaz de dotar de personalidad a un personaje con su gran actuación. La manera de hablar, las gesticulaciones y muecas de su cara, todo, hacen que te enamores del personaje. Los puntos que voy a darle a la película son casi todos para ella y su capacidad para dotar de frescor una película que hubiese sido del montón. Porque los demás secundarios no brillan; si exceptuamos a Stanley Tucci y Patricia Clarkson interpretando unos padres bastante originales, hay personajes que no pintan mucho en la historia. Thomas Haden Church, Lisa Kudrow o Malcom McDowell interpretan sin pena ni gloria unos papeles que bien podrían haberlos representado otros actores sin renombre.

"Rumores y mentiras" es Stone y un tema interesante que podría haberse tratado mejor, con un humor más negro. Solo la recomiendo para aquellos que quieran ver a una gran actriz y reírse con algunos de sus gags.

lunes, 7 de octubre de 2013

[Crítica película]: "Corazón rebelde" de Scott Cooper

Solo eres un genio si estás borracho
El esquema de hombre grande gruñón que no se lleva bien con su familia es un esquema recurrente en el cine. A la mente me viene "Gran Torino" o "En el estanque dorado" como dos de los mejores exponentes y "Golpe de efecto" (que reseñé aquí) cómo uno de los peores ejemplos. "Corazón rebelde" sigue un esquema parecido: Bad Blake es un cantante de country que lleva una vida itinerante por Estados Unidos durante los últimos coletazos de su carrera, tocando en pequeños locales donde Jesús perdió las alpargatas. Es una estrella acabada, lanzada a sus excesos; bebe más que fuma y se pasa el día comiendo comida de dudosa calidad y yéndose cada noche con la primera mujer que pasa. Vamos, una vida envidiable, pero que para él solo es una vía de escape ante aquello que no ha hecho bien durante su vida. Reprimir y olvidar antes que afrontar.

En el primer tercio del filme contemplamos su estilo de vida y cómo va entrando en barrena en una espiral autodestructiva que nadie es capaz de evitar. Toca borracho, debe hacer parones para vomitar, se pasa el día conduciendo o en el motel durmiendo, bebiendo y comiendo. Hasta que encuentra, de una forma un tanto previsible, una madre joven (Maggie Gyllenhaal) con la que querrá mantener una relación. Y ahí entramos en el segundo tercio de la película, donde Bridges intenta compaginar su vida con su nueva relación y cuidar de vez en cuando el hijo pequeño de Gyllenhaal. No lo conseguirá y entonces veremos cómo en la tercera y última parte querrá redimirse y darse una segunda oportunidad para con sus allegados. Si bien "Corazón rebelde" no es una mala película, en gran parte por usar un esquema que funciona bien y que Bridges es capaz de insuflarle cierta originalidad, en ocasiones se hace lenta, tediosa y previsible. Es previsible que Bridges no pase la prueba de fuego de cuidar el niño de Gyllenhaal y lo acabe perdiendo en el centro comercial, y que a raíz del rechazo de Gyllenhaal quiera dejar atrás el alcoholismo para regresar a la senda buena, o que quiera reorganizar su vida y llame al hijo que abandonó. Es cierto que hay cierta originalidad, como que su hijo no quiera hablar con él y la cosa se quede ahí, o que Gyllenhaal, pese a que Bridges se ha curado del alcoholismo y haya reordenado su vida, no le dé otra oportunidad. Sin embargo, en ningún momento notamos que todos esos momentos, previsibles o no, chirríen como ocurría en "Golpe de efecto", por poner un ejemplo; si descartamos momentos puntuales, como el final feliz donde vemos a Bridges actuando con Farrell y aceptando la nueva vida de Gyllenhaal sin resentimiento alguno, "Corazón rebelde" no destaca por edulcorar demasiado la realidad. Podría ser más cruda, pero cumple bien con su propósito. También se tratan otros temas muy vistos, como que Bridges se niegue a aceptar que le ha llegado la hora, que debe haber un relevo generacional (encarnado por Colin Farrell), no queriendo admitir que se está haciendo viejo. Además, Bad Blake también encarna el estereotipo de artista que solo es capaz de producir obras si está bebido, drogado o llevando una vida de mierda. Es cierto que en el mundo del arte, ya sea en el campo de la literatura, de la música o de lo que sea, hay un porcentaje elevado de artistas atormentados que llegan a producir sus obras a base de alcohol, drogas y relaciones amorosas infructuosas. Pero no debemos olvidar que hay otro tanto que no es así. Este tipo de películas dan una imagen sesgada del talento; no me gusta cuando Gyllenhaal le dice a Bridges que una persona "normal" tardaría años en hacer una canción como las que él hace en diez minutos tumbado en la cama y bebiendo. Es un cliché que llega a cansar.

Lo mejor de la película es Jeff Bridges, la labor de los secundarios y la BSO. Bridges es increíble; te crees en todo momento que es Bad Blake. Los secundarios, como Maggie Gyllenhaal, Colin Farrell y Robert Duvall (estos dos últimos bastante anecdóticos), realzan la calidad de la película con sus actuaciones. Y mención aparte se merece la BSO. A todo aquel que le guste la música country en "Corazón rebelde" encontrará una decena de temas a cuál más bueno. Jeff Bridges firma más de uno y descubrimos que aparte de actuar sabe cantar; a destacar "Hold on you", "Fallin' & Flyin'" (que también canta con Farrell) y "I don't know". Y a éste se le suman otras canciones muy buenas cantadas por Buck Owens, Waylon Jennings o Ryan Bingham y su tema principal "The Weary Kind". Una banda sonora perfecta para figurar en la estantería.


¿La recomiendo? Sí, pero tampoco esperéis una película increíble. Repite esquemas, pero lo hace ofreciendo un producto que no sonrojará al espectador. Lo que contribuye a que no sea una película más sobre artistas descarriados es la gran labor de Bridges y una BSO plagada de temas country muy buenos.

domingo, 6 de octubre de 2013

[Crítica libro]: "El último deseo" de Andrzej Sapkowski

La saga de Geralt de Rivia es un conjunto de 7 libros de fantasía que empecé hará un par de años. Leí los dos primeros, "El último deseo" y "La espada del destino", dos libros que avanzo que son increíbles, pero cuando empecé con el tercero, "La sangre de los elfos", el ritmo decayó lo suficiente como para que otras circunstancias me empujaran a dejar la serie colgada. Aprovechando que un club de lectura quería leer el primero, me apunté a la relectura para darle una segunda oportunidad a la saga.

"El último deseo" es un conjunto de relatos cortos auto conclusivos (aunque siempre guardan alguna relación entre sí por pequeña que sea) donde viajamos de la mano de Geralt de Rivia, un brujo cuya profesión es cazar monstruos a cambio de dinero, a lo largo de un mundo donde los humanos están en expansión y necesitan de ellos para acabar con los monstruos que lo pueblan. En el mundo que traza Sapkowski hay varias razas conviviendo con los humanos, como los elfos, los enanos o los hechiceros, sin contar los dichos engendros, y de ahí surgirán todo tipo de conflictos. Cada región está gobernada por señores feudales con sus sistemas de gobierno propios, con sus conflictos, costumbres y modo de vida distintos; hay diferentes gremios, intereses y un largo etcétera que dotan de riqueza el universo. Pero donde en muchas novelas eso sería el eje principal del argumento, como ocurre en "Canción de hielo y fuego", en este primer libro de la saga esto pasa a un segundo plano: nosotros vemos el día a día del brujo, cómo se enfrenta a situaciones muy concretas y cómo las resuelve (o no). De ese modo Sapkowski consigue construir un mundo que solo atisbamos a través de las gentes que lo pueblan, pero nunca directamente. Es un mundo decadente para Geralt, un mundo que se está yendo al garete. Los monstruos están desapareciendo por culpa del progreso destructivo del ser humano, con sus guerras, conflictos, ciudades y el exterminio de razas distintas. Geralt ve que su mundo y su existencia se desmorarán tarde o temprano cuando los monstruos sean erradicados por completo. Pero eso no es nada más que el trasfondo; esas historias le sirven a Sapkowski para hablar de temas muy diversos, como la venganza, las crisis existenciales, el no encontrar tu lugar en el mundo o el amor.

A esto se le suma que Sapkowski es muy bueno escribiendo. Es un tipo de lectura donde predomina el diálogo a la narración, haciendo que sus cuentos sean dinámicos y fáciles de leer, y en los dos casos denota una gran maestría. Juega con los dialectos, con que cada personaje hable distinto (son muy graciosos los analfabetos y su manera de hablar), además de que su lenguaje, su vocabulario y sintaxis son muy elaboradas. Escribe de una manera que ya me gustaría a mí. Sabe combinar a la perfección el humor con el drama, la calma con la acción, la intriga con la aventura. El diálogo se convierte en la mejor arma para conocer a los personajes, personajes muy bien perfilados, con sus luces y sus sombras. Tenemos a Geralt, reservado, franco y directo; su amigo el trovador Jaskier, un mujeriego que ameniza sus viajes con su humor y sus historias; o la temperamental y ácida Yennefer, con la que Geralt tendrá una relación tortuosa. Y eso sin contar el variado elenco de secundarios de cada relato; no hay caballeros justicieros o princesas dulces y bondadosas. Aquí hay mercenarios que se tiran pedos y tacos a partes iguales, hechiceros elitistas capaces de cualquier salvajada en pos de sus investigaciones, alcaldes y señores que solo miran sus intereses, etc. La mitología de la que bebe Sapkowski para crear sus cuentos es muy rica y eso le permite crear todo tipo de engendros o situaciones y dotarlas de cierta cotineidad. Además, Sapkowski administra con maestría la intriga, de manera que en todo momento no sabes por dónde irán los tiros ni cómo acabará el cuento.

Y antes de acabar, paso a comentar relato por relato:

"El brujo": Este cuento ilustra a la perfección el día a día del brujo. Llega a un lugar, le encargan una faena a cambio de dinero y la cumple. Es interesante ver cómo lo que en apariencia parece un caso simple, matar una estrige que se dedica a devorar gente, no lo es; hay muchos intereses puestos en ella debido a que está emparentada con la nobleza. Lo mejor de todo es cuando el brujo decide pasar la noche con la estrige y las pasa canutas para llegar al amanecer. Este cuento es un preámbulo excelente para lo que veremos más adelante.

"La semilla de la verdad": Aquí Geralt debe resolver qué es lo que mata a los viajeros que se acercan a un paso que cruza un bosque. Descubre que cerca de ahí vive Nivellen, un humano que ha sufrido una maldición que le ha convertido en un monstruo; de su mano vemos la soledad del que es diferente. Lo que funciona a la perfección es el extenso diálogo que mantienen Geralt y Nivellen, cargado de humor y drama a partes iguales.

"El mal menor": En esta historia el brujo se enfrenta a un gran dilema y debe escoger entre dos opciones que acabaran con consecuencias nefastas. Por un lado debe escoger entre matar a X y su pandilla, que quieren asesinar a un hechicero conocido de Geralt y de dudosa moral para con X, y por el otro dejarlos intactos y que acaben con dicho hechicero y que el combate desemboque en una posible matanza. Es genial porque te das cuenta que muchos conflictos no tienen una solución buena; escojer el mal menor siempre conlleva escoger el mal.

"Cuestión de precio": Es una ocasión perfecta para conocer en detalle las costumbres de la nobleza y los límites del brujo. Geralt sigue un código claro: sólo mata aquellos monstruos que no están dotados de razón. Es interesante ver cómo Geralt está de parte de Erizo desde el principio, un humano que sufre de una maldición que le da aspecto de monstruo. Es divertido ver cómo evoluciona el banquete y la petición de Erizo. Lo más relevante del capítulo es ver lo fuertes que son los lazos del destino; sin duda de gran importancia para el devenir futuro de la serie.

"El confín del mundo": En este relato vemos cómo el avance imparable del hombre es posible en gran medida por su capacidad para aplastar otras razas; en este caso son los elfos quienes van perdiendo terreno, cada vez más, y ya solo les quedan refugios aislados en las montañas, donde se mueren de hambre. Es excelente ver cómo el odio puede llevar a malas decisiones y la única alternativa que les queda a los elfos es adaptarse al cambio e intentar, en la medida de lo posible, resignarse a lo que les depara el futuro.

"El último deseo": Gran cuento donde vemos cómo se conocieron Geralt y Yennefer y podemos atisbar desde ya la complejidad y frialdad de ella y el sentimiento que despierta en Geralt. Yennefer tiene una personalidad fuerte y muchas veces no le importa hacer cualquier cosa, como arriesgarse a controlar un djinn que puede acabar con ella, si con ello consigue sus propósitos.

"La voz de la razón 1-6": Serie de capítulos intercalados con los relatos cortos que sí guardan una continuidad y que nos permiten ahondar mejor en el personaje y sus circunstancias. De la mano de estos capítulos puente profundizamos en distintos aspectos del brujo. De ese modo sabemos dónde nació, la dura infancia por la que tuvo que pasar, qué pruebas tuvo que pasar para ser como es o que el destino le depara algo horrible. Además, el santuario de Nenneke es un lugar agradable y la venerable sacerdotisa un personaje muy sabio del que desgranaremos interesantes detalles que aportan profundidad al mundo descrito por Sapkowski, como que el mundo en el que viven tiene fecha de caducidad.

En conclusión, fantasía de gran calidad. Si buscas un mundo rico y complejo, con unos personajes muy bien trazados, relatos que atrapan y se leen en un suspiro, y que además esté escrito con gran maestría, "El último deseo" es tu novela.

jueves, 3 de octubre de 2013

[Big moment]: El peor spoiler del manga

Dadle a la imagen que no muerde
y así lo veréis mejor
Sí, es el peor spoiler que se le puede hacer a alguien. Bueno, quizás uno de los peores. Así que a partir de ahora solo acepto a valientes o, por ende, a todo aquel que ya ha haya leído "Death Note". Esta serie es una de mis preferidas. Recuerdo cuando empecé a leer el primer tomo; esa ambientación malsana, con un protagonista aburrido de la monotonía de la vida, y que por azar encuentra un cuaderno con una instrucción (entre muchas más): "El humano cuyo nombre sea escrito en este cuaderno morirá". Si unimos esto a que Light es un justiciero con una polémica visión elitista del mundo, a la par que un chico listísimo, el thriller y el dilema moral están servidos. Al principio todo es sencillo. Mato a este delincuente y al otro y nadie me pone freno. Light se lía como un poseso a matar delincuentes, incluso aquellos que ni siquiera salen en los medios de comunicación (su padre es policía y le chafardea los expedientes criminales) siguiendo su ideal de justicia. Pero la cosa se complica, y mucho, cuando el caso de los misteriosos ataques al corazón en masa pasa a manos del gran detective L, una eminencia mundial que se encarga de resolver esos casos que nadie es capaz de resolver. Éste va estrechando el cerco, cada vez más, hasta que Light se ve obligado a adoptar un plan mega complejo para jugársela a L y eliminar las sospechas que empezaban a recaer sobre él. Podría estar horas explicándolo, pero el que ha llegado hasta aquí o bien ya se lo ha leído o debería replantearse oírlo de mi boca.

Pues bien, cómo Light consigue con su jugada acabar con L y Rem de una sola tongada es memorable. No podía estar mejor pensado, el cómo juega con las reglas de los cuadernos para quitarse a los dos tipos que podían o bien desenmascararlo o bien matarlo. Asistimos, atónitos, a la muerte de uno de los personajes más entrañables y carismáticos del manga y cómo uno de los más crueles sale victorioso. En los últimos segundos de vida ve la cara de Light y sabe que Kira es él, que sus sospechas se han cumplido: el que creía amigo suyo le ha matado despiadadamente. Buen ejemplo que ilustra a la perfección que los buenos no siempre ganan. Ese movimiento marca un punto de inflexión muy importante en la serie. Por un lado, Light consigue -durante unos años- quitarse de encima las sospechas y hacerse con el puesto de L. De esa manera consigue imponer con más facilidad su reinado justiciero y de paso tiene vía libre para quitarse de encima posibles eslabones que podrían desenmascararlo, como Watari, los agentes Aiber y Weddy y todos los miembros de la Yotsuba. Le permite cerrar un gran arco que había empezado en el primer tomo. Pero también marca un punto y coma en lo que a calidad se refiere. El clímax es tal que luego la serie no es capaz de mantener el mismo nivel de la primera parte. Continúa siendo una serie excelente, pero la rama ya no vuelve a repuntar de ese modo.

Aunque Light también me tira, es imposible que este tío te caiga mal

[Crítica serie]: "Homeland" 2ª temporada

En esta temporada el argumento da más
vueltas que en un tiovivo
Odio las segundas temporadas. "Homeland" ha conseguido convencerme de ello. Muchos diréis: pues mira solo la primera y ya está. Sí, muy fácil, pero no puedo. Siempre quiero saber qué ocurre después de un buen producto. Defectos que tiene uno. Ahí va la sinopsis extraída de la web Llegaron para quedarse. Luego, la crítica:

"Un antiguo recurso amenaza la paz de Carrie; Brody descubre que Nazir podría no estar contento con el acercamiento no violento. En contra de la advertencia de su familia, Carrie se ve en vuelta en una operación que puede liberar al mundo de Abu Nazir de una vez por todas."

Primero y más importante: toda la verosimilitud que impregnaba cada escena, cada decisión de nuestros personajes o cada giro argumental, se ha perdido irremisiblemente en esta temporada. Giros cogidos con tenazas, que no se los cree nadie, acciones totalmente surrealistas y decisiones estúpidas plagan cada capítulo. Para el que la haya visto, voy con datos concretos. Desde el primer episodio, vemos a Brody robando unos códigos secretos de la caja fuerte del subdirector de la CIA. ¿Me he perdido algo? Hechos inverosímiles como este, a puñados. Abu Nazir, que hasta el momento tomaba las mil y una precauciones, rigiéndose por planes milimetrados, que no arriesgaba bajo ningún concepto, de golpe se convierte en un chapucero. Imaginaos a Bin Laden dando vueltas por los mismísimos Estados Unidos, secuestrando personalmente a agentes cualesquiera de la CIA y haciendo las cosas él mismo. ¿A que no os lo tragáis? Pues aquí ocurre. Tenemos a Nazir pistola en mano escondido en una fábrica burlando al FBI. ¿Y lo de la sastrería de Gettisbourg? Desde que obtienen los papeles del Líbano que dicen que en la sastrería fue donde se fabricó la bomba, ¡no entran a investigarla hasta pasadas no se cuantas semanas! Para luego dejarse tirotear por un grupo de soldados musulmanes. Y eso sin contar el viaje harto estúpido de Brody llevando al sastre a no sé dónde, para acabar matándolo en el bosque de ¿un arranque? ¿Y el atentado final? En la CIA parece ser que no hay detectores de bombas ni medidas de seguridad. ¿Y qué os parece lo del pirateo del marcapasos del vicepresidente? Surrealista. ¿Y las investigaciones de Mike y su amigo el vidente de las muletas? Con gente como él no harían falta los detectives. Es inverosímil como llega a la conclusión de que Brody tiene que ver algo con el asesinato de Tom Walker y el atentado frustrado. Y eso sin contar las tramas secundarias, flojísimas. Las que involucran a la familia, que por lo general tienen que ver con "Mike cuida más de nosotros que nuestro padre" son aborrecibles; las ganas de Estiss de joder a Saul son totalmente injustificadas cuando ya le dejaste claro al final de la temporada pasada que no podía hacer nada con el tema de los drones. Pese a que los fallos argumentales son evidentes y podría estar aquí toda la vida señalándolos, es cierto que hay capítulos que están bien hechos, como el del interrogatorio de Brody, el que transcurre en el Líbano o en el que desbaratan el plan de Roya Hamad. Son destellos que recuerdan la primera temporada y que compensan en parte las incongruencias. Diríamos que a lo que trama se refiere es una temporada con altibajos, con más "bajos" que "altis", pero que se pueden soportar. Y eso es por el efecto comparación. Si cogiésemos esta temporada y la comparásemos con muchas de los bodrios las series que nos pasan por televisión, diríamos que estamos ante un producto de calidad notable. Pero si lo comparamos con lo visto en la primera temporada, pierde bastante.

Los personajes carecen del desarrollo psicológico que tenían en la primera temporada. Están más centrados en retorcer la trama y en crear cliffhangers inverosímiles que trabajarse los personajes. Los protagonistas, como Claire o Brody, llegan a cansar con su supuesta complejidad emocional. El romance que se traen entre manos no hay por dónde cogerlo, carente ya de aquella chispa que tenían en la primera temporada, y los demás resultan cansinos. Los que ya habían salido antes, porque ya no saben qué hacer con ellos y eso hace que se vayan desgastando en su encasillamiento o en sus cambios de personalidad repentinos, como David Estiss o la hija, y los nuevos porque están tan poco trabajados que resultan arquetípicos e incoherentes. Y el mejor ejemplo es Peter Queen. Pasa de jefe a asesino, y luego de asesino a justiciero de un capítulo para otro sin transición alguna. Pasa lo mismo con la enlace de Nazir. O el hijo del vicepresidente, un chico torturado por lo mezquino de su condición social. Lo único que los salva es que sus actuaciones, sobre todo la de los principales, son creíbles y dotan a sus personajes de cierto realismo que compensa lo planos que son en ocasiones.

Estamos, pues, ante una continuación floja (sobre todo si comparamos con la temporada anterior) con muchos altibajos. Los personajes están estancados, y en muchas ocasiones son aborrecibles, y las ansias por crear cliffhangers provocan decenas de situaciones que rompen con el realismo por el que abogaban en la primera temporada. Solo la recomendaría si eres de esos que quieren pasar un rato entretenido sin hacerse muchas preguntas.

miércoles, 2 de octubre de 2013

[Crítica película]: "Señales" de M. Night Shyamalan

Una de las mejores películas de
Shyamalan
M.Night Shyamalan es uno de mis directores favoritos. Pese al aparente declive cualitativo de sus últimas películas, me parece un gran director (a partir de "El sexto sentido"; no he visto las dos anteriores). Muchos se llevan las manos a la cabeza y exclaman que desde "El sexto sentido" no ha levantado cabeza, pero no estoy de acuerdo. Aunque tengo pendiente "After Earth" y teniendo en cuenta que solo "Airbender" me pareció flojísima, todas sus otras películas son más que notables. Es de los pocos directores de los que puedo decir que gran parte de su filmografía me parece de calidad, y eso no puedo afirmarlo de muchos. Si tuviera que quedarme con una, escogería la injustamente infravalorada "Señales".

¿Qué tiene de especial "Señales"? Bueno, muchas cosas. Shyamalan sabe esbozar historias sencillas y hacerlas únicas. Y "Señales" no es la excepción. Sabe casar a la perfección una invasión extraterrestre con la rutina de un hogar desestructurado y dotar a la historia de un realismo poco común en el género. Donde otras películas apuestan por el espectáculo, los efectos especiales y la acción, "Señales" se recrea en el día a día de un viudo (Mel Gibson) con sus dos hijos y su hermano (Joaquin Phoenix) durante las distintas fases de una inminente invasión alienígena. Primero empiezan las señales en el campo, luego los primeros avistamientos y las avanzadillas alienígenas, para luego acabar con la invasión definitiva. Aquí no hay armas nucleares, extraterrestres usando todo su poder armamentístico; Shyamalan apuesta por una alternativa que me parece del todo plausible: extraterrestres que no hacen uso de todo su hipotético potencial para mantener el planeta intacto y no complicarse la vida con una guerra innecesaria. No sabemos qué hace el ejército, ni si hay batallas. No nos importa. La historia está acotada a nuestros cuatro protagonistas. Shyamalan es muy hábil mezclando la ciencia ficción con el realismo, pero también lo es combinando el drama con pizcas de humor, como cuando Phoenix le explica a la niña quién cree que está haciendo los símbolos en los campos de maíz o el diálogo que mantienen con la mujer policía cuando hablan del hipotético asaltante nocturno. Y mezclarlo con el drama de su recién fallecida madre, que el hijo mayor esté resentido por su padre por no afrontar los problemas o que el hermano esté frustrado con la vida. Y todo se sustenta encima de un guion muy trabajado.

También la atmósfera de "Señales" está muy conseguida. Hay momentos realmente tensos, como cuando Gibson va al maizal por la noche y se topa de refilón con un extraterrestre. O cuando vemos la grabación del cumpleaños y el alienígena pasa de golpe delante de los niños. O los distintos noticiarios. O cuando empieza el asalto alienígena a la casa. Las situaciones van in crescendo, hasta culminar en un final redondo. Y es brillante, en mi opinión, porque Shyamalan ha sembrado semillas a lo largo de la narración que hacen que todo cuadre luego, matices que uno a veces no se da cuenta en el primer visionado y que descubre en los siguientes. También hay momentos reflexivos interesantes que dotan de profundidad la trama, como cuando los dos hermanos hablan de los dos tipos de personas, de los que creen en coincidencias y de los que no, y de cómo va cambiando la perspectiva inicial de Gibson a medida que va transcurriendo el film. La evolución de los personajes está muy trabajada, sobretodo la del citado Gibson. Cómo pasa de no creer en nada a creer. Quizás algunos tilden la película de transmitir un trasfondo religioso de que dios existe porque el personaje principal es cura, pero yo no lo veo así. Yo creo que el tema de fondo es el de creer o el no creer, sea lo que sea, de tener esperanza o no tenerla en que haya alguna fuerza, llámala dios o energía o lo que te dé la gana, moviendo los hilos.

Analizando la parte técnica, el tema principal de la BSO es brillante. Casa perfectamente con la ambientación. Hay partes donde no hay música, solo el sonido amplificado del viento o el crujir de la madera, y contribuyen a crear la atmósfera. También la fotografía y los planos típicos de Shyamalan me parecen acertados; destacar cómo está grabada la escena del final, cuando Gibson ata cabos y vemos su rostro desde delante, ocupando toda la pantalla o como desplaza la cámara mientras hablan con la mujer policía al inicio. Shyamalan sabe ofrecer un estilo propio jugando con la cámara y en "Señales" no es la excepción.

"Señales" es una de mis películas favoritas, un imprescindible del género ciencia ficción con su lugar de honor en mi estantería. Los personajes, el guion, la atmosfera, la música, cómo está grabada, todo en definitiva, está muy trabajado. Dota de realismo, como ninguna otra película ha conseguido, una trama fantástica, sin alardes técnicos ni desbarres heroicos que puedan romper la credibilidad de la cinta. Muy recomendable.