lunes, 30 de septiembre de 2013

[Crítica libro]: "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad

El horror reside en nuestro interior
[Publicado el 11 de febrero de 2013] Siguiendo a "La investigación" de Stanislaw Lem tenemos a "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad como segunda novela del reto 60 novelas leídas en 2013. Llegué a este libro consultando el listado de libros recomendados que Stephen King citaba al final de "Mientras escribo". Poca cosa sabía yo de Joseph Conrad y poco recuerdo ya de la escueta historia contada a modo de prólogo, pero sólo se que fue un escritor no muy reconocido en su momento. Algunas de sus obras fueron recibidas con tibiez, entre las cuáles se engloba la susodicha. Entrando ya en materia, nada mejor que la wikipedia para la sinopsis: 

La novela se centra en un marinero llamado Marlow, el cual narra una travesía que realizó años atrás por el río Congo, en busca de Kurtz, el jefe de una explotación de marfil, y que a lo largo de la novela adquiere un carácter simbólico y ambiguo.

"El corazón de las tinieblas" se enmarca en un período donde el Congo (al igual que otras colonias dominadas por potencias extranjeras) era esquilmado en aras de la extracción de recursos tales como el marfil o el oro, sin importar sus gentes ni la naturaleza. La novela retrata, a través del viaje de Marlow río arriba en busca de un empresario extraviado, toda esa realidad que empezaba a aflorar. Joseph Conrad se basó en su propia experiencia. Muchos análisis posteriores se han hecho, unos poniendo en tela de juicio esa voluntad de denunciar que comentaba líneas atrás; otros la defienden .En mi humilde opinión de profano, he encontrado mucha ironía detrás de la novela, con el objetivo claro de retratar esa voluntad de las "sociedades civilizadas" de "humanizar" a los nativos, de apropiarse de sus recursos a cualquier precio, sin importar el daño infligido. Y que nosotros, los defensores de la moralidad, somos los mensajeros del horror, capaces de desatar lo peor que hay dentro nuestro cuando nos libramos de las ataduras que nos impone la sociedad. Para romper una lanza a favor de Conrad, debo decir que en absoluto creo que retrate a las tribus autóctonas como a seres primitivos en el mal sentido de la expresión, sino que deja translucir, en mi opinión, la idea de que precisamente los congoleños representan la esencia de la humanidad, una humanidad sin tapujos ni falsas convenciones derivadas del progreso industrial. Libre de expresar todas aquellas cosas buenas y malas.

Cuando empiezas a leer lo primero que choca de la narración es la pesadez con la que avanza y el uso de un vocabulario bastante sobrecargadoque dificultan que el lector se sienta cómodo con la lectura. Ojo, no digo que esté mal, pues se nota que es literatura de calidad, pero a mí no me agrada. Llamadme ignorante, pero en según qué textos clásicos me cuesta avanzar y, en mi opinión, es un handicap que debo recalcar. Así que el que busque una novela liviana, por muy novela corta que sea, llega un momento que resulta tediosa. Aun así de aquí se deriva uno de los puntos fuertes, aunque esto también es relativo. Me explico. Conrad se defiende de forma brillante con la descripción. Es capaz de describir detalladamente cada elemento, ya sea físico o psicológico, usando una gamma de adjetivos que haría palidecer al diccionario más pintado. Muchas veces resulta sobrecargada, pero la aprecias cuando el autor se embarca con el diálogo. Este es poco frecuente, pero cuando lo hay, te das cuenta que es mejor que vuelva a la descripción. Pocas veces he visto diálogos tan contados y tan innecesarios a la vez. Otro tanto con los personajes, pues solamente profundiza en el protagonista y el tal Kurtz, siendo todos los demás meros accesorios que apenas quedan perfilados. Y ni siquiera llegas a entenderlos completamente, en gran medida por dicha narración que comentábamos anteriormente.

En conclusión, es una novela que resulta farragosa por lo pesado de su narración, pero que retrata una realidad que resulta interesante, episodios negros de la historia que se deben conocer. Pero también arroja luz sobre el horror que alberga toda persona en su interior. Eso sí, todo ello aderezado con descripciones excesivas y reflexiones que a menudo cuesta seguir. No lo recomiendo a todo el mundo, sólo a aquellos habituados a este tipo de literatura. El mensaje así lo vale.

[Crítica libro]: "La investigación" de Stanislaw Lem

[Escrita el día 6 de febrero de 2013] Inaugurando el reto de 60 novelas a leer durante el 2013 tenemos nada más y nada menos que "La investigación", una novela del famoso escritor Stanislaw Lem, que seguro que conoceréis por "Solaris" (que también incluiré dentro del reto).Antes de nada, añadiré la breve descripción que nos proporciona Fnac para ambientarnos:

Gregory, un joven teniente de Scotland Yard, recibe el encargo de investigar una serie de extraños sucesos que tienen intrigada a la policía. De diversos puntos de la zona metropolitana de Londres llegan informes sobre cadáveres aparentemente resucitados que empiezan a levantarse y caminar, a vestirse y recorrer largas distancias antes de desaparecer sin dejar rastro. Nadie encuentra una explicación racional para lo sucedido, y lo que comienza siendo una anécdota intrascendente acabará convirtiéndose en una auténtica plaga. ¿Se trata realmente de muertos que vuelven a la vida? ¿Estamos ante un caso de ladrones de cuerpos? Pronto se hará evidente que el principal misterio no radica únicamente en la investigación en sí, sino en los efectos que los sucesos tienen sobre el propio lector.

Dicho esto solo hace falta entrar a trapo con la crítica. No podría haber escogido un libro más desacertado para empezar el año literario. No considero como leídos aquellos libros de los cuáles no puedo pasar de las pocas páginas, porqué de esta manera cumpliría el cupo de 60 libros demasiado rápido (pues soy una persona poco dada a las segundas oportunidades). De tal modo consideraré dentro del reto a aquellos libros que, leyendo más de un tercio de sus páginas, he considerado como perdidos. Y "La investigación" es uno de ellos. Tras un primer capítulo prometedor, todo lo que viene luego es carente de interés y sin sentido. Me explico. En dicho primer capítulo encontramos todo aquello que la contraportada nos vende: un misterio interesante sobre unos cadáveres que, o bien no se encuentran en la posición o lugar donde se les había dejado o directamente desaparecen. Y todo ello a través de una discusión de unos personajes en Scotland Yard. Ahí pensé: el libro tiene buena pinta, hay una buena historia entre manos. Pero todo se hace añicos en un segundo capítulo decepcionante y aburrido, donde la acción se centra en uno de los investigadores, la casa donde reside y los extraños hábitos de los propietarios con los que convive. Un anticlímax, pues corta en seco aquello que se había ido construyendo en el primer capítulo. Y en el tercero, tras un lento arranque sin sentido, volvemos a la investigación, pero ya no nos resulta interesante.

Otro de los errores del libro además del argumental es que la narración resulta confusa en algunos puntos, muchas veces por la casi incapacidad del autor de describir y narrar de forma clara y concisa. Muchas veces te sorprendes llegando a puntos donde te preguntas: qué está pasando? A ello se suma que el autor es incapaz de imprimirle el ritmo del primer capítulo a los siguientes y de definir unos personajes que se alejen del arquetipo. Solamente se nos perfila detalladamente al protagonista principal, aunque este resulta aburrido y carente de interés. Los demás apenas se definen, a excepción de los propietarios de la casa, que son descritos en exceso (y te des cuenta de que ni te va ni te viene como sean).

En conclusión, el cortar la trama principal para retomarla mucho más adelante, cuando ya ha transcurrido un tercio o más del libro y el lector ya ha desconectado después de tantos pasajes carentes de interés y absurdos, se convierte en el principal handicap de "La investigación". La confusa narración y unos personajes arquetípicos acaban por adornar un pastel nada vistoso, convirtiendo un interesante inicio en lo que acaba siendo una novela perfectamente olvidable. Desconozco sí todas las novelas de Lem son de este estilo, pero espero no encontrarme lo mismo con Solaris.

domingo, 29 de septiembre de 2013

[Crítica película]: "Al borde del abismo" de Asger Leth

Si solo con ver la carátula ya tiene pinta
de peli de serie B
Tengo comprobado que si Antena 3, o cualquier otra cadena, pasa por televisión alguna película que fue estrenada hace poco en el cine es porque no vale ni un pimiento. Hace poco vi “Al borde del abismo”, película que se estrenó a mediados o finales del año pasado, y pude comprobarlo en mis propias carnes. Es mala y hay gran cantidad de puntos que me permiten demostrarlo. Para empezar, es un thriller demasiado rutinario, que sigue los esquemas manidos de cualquier película de acción con toques de supuesto suspense. Lo único destacable son los primeros cinco minutos, cuando vemos cómo Worthington pide una habitación de hotel y después de desayunar, abre la ventana y sale a la cornisa. A partir de aquí solo vemos despropósito tras despropósito. Como podemos imaginar, las apariencias engañan. Él no está ahí porque quiera suicidarse. Para nada. Todo es parte de un plan maestro para desviar la atención de un robo que va a perpetrar su hermano y su novia en el edificio de al lado; pero no es un robo cualquiera. Van a robar un gran diamante que el malo malísimo, Ed Harris, dueño del edificio y propietario de una joyería, hizo ver en el pasado que se lo había robado Worthington, con el objetivo de cobrar el dinero de un seguro y salvarse de la bancarrota. Y por culpa de eso encerraron al protagonista en la cárcel. ¿Qué cómo ha conseguido escapar Worthington de la cárcel? A través de un flashback inútil a los cinco minutos de película, vemos cómo aprovecha un permiso de un día para visitar la tumba de su recién fallecido padre. Con la ayuda de su hermano, huye de la policía y prepara todo el plan del hotel. ¿Tiene sentido? Lo tendría si todo fuera más verosímil. No tiene ni pies ni cabeza que Worthington escoja el hotel de al lado del edificio del malo; lejos de desviar la atención del robo, lo que provoca es que centren la búsqueda ahí en cuanto los medios, los policías y el personaje de Ed Harris se enteran de su identidad de ex convicto. Quizás pensara que nadie le reconocería. 

La película busca desesperadamente dar giros increíbles que solo hacen que complicar una historia que no te crees. El personaje de Mackie no pinta nada; solo está ahí para hacernos dudar sobre si es malo o bueno i es muy previsible que acabe sacrificándose para redimirse. Tampoco es creíble la conspiración de policías corruptos que se sacan hacia el final y que a Ed Harris, frente a un posible robo, lo único que se le ocurra sea sacar el diamante de la caja fuerte -que los protagonistas desconocían que existía- y ponérselo en el bolsillo para que se lo quiten a las primeras de cambio. Cómo Worthington salta de la cornisa, aterriza en la colchoneta y, como si nada, alcanza a Harris huyendo por la puerta principal es de chiste. Luego, cómo la presentadora y todo el que está escuchando atan cabos y ven que el protagonista es inocente es inverosímil, como si todo el mundo supiese y entendiese la motivación del protagonista y las consecuencias de todo el tinglado. Por otro lado, el humor no está bien llevado. Las bromas y las conversaciones de pareja que mantienen el hermano y su novia mientras se infiltran en el edificio no encajan. El tono de la cinta es serio y la operación que están llevando a cabo es de todo menos sencilla, pero siempre encuentran el momento para soltar alguna broma trillada sobre sexo. Tampoco convence el final romántico entre Worthington y Banks, la negociadora, ni la propuesta de matrimonio de Bell a su novia Rodríguez. Solo hace que edulcorar un final demasiado facilón.

Después está el hecho de que los personajes son planísimos y muchos son prescindibles. En el primer grupo tenemos a Worthington, que pone la misma cara tanto en los momentos relajados como en los tensos, a Banks como florero que se limita a ir de aquí para allá haciendo ver que investiga, o Harris, el arquetipo del malo malísimo que hace las cosas porque es muy malo y déspota. Y Bell y Rodríguez añaden la nota graciosa que no podía faltar. En el otro lado tenemos a Mackie, prescindible, a Burns, que no hace absolutamente nada en todo el metraje, o el botones-papá resucitado, demasiado anecdótico pese a ser tan importante. Y para acabar, destacar la intención fallida en darle algún tema de fondo, como el intento de denunciar a los medios de comunicación que solo buscan el morbo (y que estaba muchísimo mejor tratado en "Mad City" por poner un ejemplo) o lo corruptos que son los especuladores empresariales.

En conclusión, una película muy trillada que repite los mismos esquemas de cualquier película de acción y que se toma a sí misma demasiado en serio. No la recomiendo.

jueves, 26 de septiembre de 2013

[Crítica libro]: "El viejo y el mar" de Ernest Hemingway

¡Persigue tus sueños!
Cuando encaro cualquier clásico de la literatura, de forma inconsciente pienso en un libro denso, difícil de leer, con una retórica como para perderse y de temática abstracta. Quizás sea porque siempre me vienen a la cabeza libros como “La república” de Platón o tochos como "El Quijote", amargos recuerdos del bachillerato. Pensaba que Hemingway sería así. Pero cuando abrí "El viejo y el mar" y empecé a leer, me encontré con un libro sencillo, de lectura fácil y con un tema de fondo más claro que el agua. El léxico que usa el autor es muy especializado, con un gran uso de la jerga específica de los pescadores (no en vano escribió esta novela mientras pescaba con un amigo en Cuba), pero lejos de dificultar la narración, la enriquece. Quizás peque de enlentecer una historia que ya de por sí es corta i que permitiría una lectura más fluida, pero vale la pena por el mensaje que nos quiere transmitir.

En "El viejo y el mar" Hemingway nos cuenta la historia de un anciano que un buen día, tras varias semanas sin pescar ningún pez, consigue que uno grandioso pique el anzuelo. Y a partir de aquí empieza un tira y afloja entre el viejo y el pez; cada uno espera la rendición del otro, mientras se van alejando cada vez más de la costa. Y punto. No hay nada más. Y es que la trama de esta novela corta, quizás demasiado simple y alargada en ocasiones, solo es una excusa para hablarnos sobre persistir en tus objetivos, en no tirar la toalla por difícil que sea la empresa. Vemos la perseverancia del anciano y el sufrimiento físico y mental al que se somete para alcanzar su meta. Vemos las distintas fases por las que pasa; al principio está entusiasmado, luego hay momentos donde se replantea la empresa y en otros donde está a punto de rendirse y no lo hace, cegado por una meta que debe conseguir sea como sea. Y una vez consigue hacerse con el pez, nos damos cuenta de que el viaje le ha ido moldeando y ha transformado su escala de valores. Así pues, el viejo reflexiona sobre lo ocurrido y entiende cosas que antes ni siquiera había contemplado, y todo gracias al viaje que ha hecho. Otra lectura interesante, de las múltiples que ofrece, tiene que ver con los tiburones que atacan su presa una vez ha conseguido pescarla; es una buena metáfora sobre las personas que intentarán ponernos palos en las ruedas cuando intentemos cumplir nuestros sueños y cómo no podemos dejarnos vencer por ellas.

Desde el punto de vista más relacionado con la escritura, “El viejo y el mar” es un magnífico relato para aprender el principio del iceberg que el mismo Hemingway acuñó. La narración solo nos muestra lo que vemos; no nos cuenta toda la vida del anciano, ni se nos detalla la vida en el pueblo ni la de sus gentes. No es necesario. Eso forma parte del subtexto, lo que no vemos y debemos imaginar con lo que nos dan. Hemingway nos da detalles fugaces sobre el viejo para que atisbemos esa historia que no nos contará.

Pese a que es un libro a merced del mensaje que nos quiere transmitir, es una lectura recomendable. Quizás a más de uno le parezca aburrido o excesivamente simple, y es cierto que pese a lo corto que es hay momentos en que se hace lento, pero está muy bien escrito, el tema de fondo está muy bien perfilado y da que pensar.

domingo, 22 de septiembre de 2013

[Crítica película]: "La zona muerta" de David Cronenberg

Vaya despertares tienen algunos...
De David Cronenberg solo he visto algunas películas de su época más actual. Despierta en mí sentimientos encontrados. "Promesas del este" me parece una gran película, "Una historia de violencia" simplemente mediocre, con una trama que se le va de las manos, y "Un método peligroso" un soberano aburrimiento. Así que enganché en televisión "La zona muerta" sin saber muy bien cómo iría la cosa. Y, sin lugar a dudas, la mejor que he visto de él hasta el momento. También es cierto que no abordaba la película sin saber nada de lo que iba a ocurrir; hace mucho tiempo leí el libro homónimo de Stephen King y, si bien me pareció una idea genial, creo que King no supo desarrollarla del todo bien. También vi un par de temporadas de la serie, de la que solo recuerdo que me mantuvo enganchado.

Entrando en materia, Cronenberg rueda una película que capta a la perfección la atmósfera enrarecida de las novelas de terror de King. Donde el libro parecía recrearse en la situación política y el día a día del protagonista, Cronenberg prefiere rodar una película más centrada en el poder de marras. Y es que Johnny Smith, el personaje interpretado por Christopher Walken, después de un accidente de coche y de pasarse cerca de cinco años en coma, vuelve a la vida con el poder de predecir la muerte de aquellos que toca. Un poder que a más de uno le parecería utilísimo, pero que para Johnny se convierte en un suplicio que marcará su vuelta a la vida. "La zona muerta" es una película extraña. En lugar de enfrentarnos a una única trama, o varias que giren alrededor de una principal, está montada a base de casos pequeños; de ese modo, vemos a Johnny enfrentarse a distintos tipos de situaciones que giran alrededor de sus presagios. Agradezco este enfoque, original, que hace que la película sea más dinámica y que en ningún momento llegue a aburrir. Quizás le achacaría que se detiene demasiado poco en algunos de sus episodios, como el del asesino de chicas jóvenes o el del aspirante a senador loco, que tenían un mayor desarrollo en el libro. Desde el punto de vista argumental, lo peor de todo es que para Johnny no han pasado cinco años; en cambio, para la gente que le rodea, sí. Su antigua novia se ha casado y tiene un hijo con otro hombre y su madre está muy enferma. Uno de los puntos negativos es que Cronenberg pasa demasiado de puntitas sobre estos temas, que eran más centrales en la novela de King, y serían claves para entender mejor la psicología y motivaciones que llevan a Johnny a actuar de la manera en que lo hace. En ese sentido, Cronenberg no acaba de perfilar del todo la personalidad compleja ni la soledad de un ser diferente que llega al punto de sacrificar su existencia desdichada y truncada para salvar a los demás. Como anécdota graciosa, hay un momento en que Walken, ilustrando una de sus reflexiones sobre la soledad, cita al protagonista de "La leyenda de Sleepy Hollow" de Irving; más adelante, Walken interpretaría el papel de jinete sin cabeza en la versión homónima rodada por Tim Burton.

El reparto cumple, donde destacaría a un gran Christopher Walken elevando la calidad del filme con su mera presencia; es sin duda alguna el sustento de la película. Hay secundarios creíbles, como el médico o el padre, y otros que no tanto, como Brooke Adams, una actriz que no acaba de convencerme (en "La invasión de los ultracuerpos" de Kaufman tampoco me gustó) o Martin Sheen, ligeramente sobreactuado. El guion no está mal y la BSO es prácticamente inexistente o irrelevante.

Una película muy recomendable. El ritmo está bien llevado y las escenas están muy bien hilvanadas a base de pequeños casos auto-conclusivos. Quizás se eche en falta una mayor profundidad en los sentimientos del protagonista y un mayor desarrollo de algunas tramas, precisamente las que exploran la vertiente más emocional, pero la película cumple con creces.

jueves, 19 de septiembre de 2013

[Crítica serie]: "Mirai Nikki" de Naoto Hosoda

No sabia que existiesen tantos tipos de
futuros
La sombra que dejó "Death Note" es muy larga y muchos mangas y animes han bebido, con mayor o menor fortuna, de la idea que hizo tan famosa dicha serie. Si en "Death Note" la historia giraba alrededor de un cuaderno que permitía matar escribiendo el nombre de la persona que se desease, en "Mirai Nikki" sustituyen los cuadernos de muerte por teléfonos móviles. ¿Es "Mirai Nikki" una digna sucesora que aprovecha la premisa, pero sabe darle otro enfoque y ofrecer algo nuevo o, como mínimo, de calidad? Rotundamente, no. ¿En qué falla? En casi todo.

Desde el punto de vista argumental, vemos como a trece elegidos se les proporciona una serie de teléfonos móviles que les permiten anticiparse a lo que ocurrirá en el futuro, con el objetivo de matarse entre sí. Deus ex Machina, el dios que organiza el tinglado, ha decidido cederle el trono al último superviviente de este macabro juego. Para empezar, la trama es muy confusa. Tardas demasiados capítulos en entender una trama que a priori es simple, y eso es porque el autor quiere hacerlo más complicado de lo que es para enmascarar la aparente simplicidad. Cuando entiendes de que va, te encuentras con que la historia da demasiados giros, sobre todo cuando entran en acción los demás usuarios de los teléfonos. Cuando te cuentan que cada móvil predice cosas distintas, solo hace que añadir más confusión. No sabes qué diferencia hay entre predecir el futuro a secas y preveer solo hechos trascendentales o hechos criminales. Además, cuando dos o más usuarios coinciden, los combates se resuelven de forma exageradamente convencional. No hay jugadas maestras para acabar con alguien, como en "Death Note", sino que simplemente se enfrentan físicamente y Yuno, la novia del protagonista, acaba siempre con ellos con facilidad. Solo hace falta ver cómo acaban el Doceavo, la chica del templo o el niño, por poner un ejemplo. Pero es en las escenas del día a día, que sirven para relajar la trama, donde la serie aburre más. Son muy tópicas y no encajan mucho; si estuvieses metido en el jaleo, con varias personas queriendo asesinarte a las primeras de cambio, acechándote día y noche, no desconectarías y harías tu vida normal yéndote al parque de atracciones, a la escuela o yendo a buscar a tu madre a la estación. En definitiva, que la trama hace aguas por todas partes. Otro aspecto a comentar en este sentido es que la serie no quiere definirse. Quiere ser un seinen (manga/anime de adultos, en el sentido de tramas más serias), con sus toques gores y sus personajes traumatizados, y a ratos shonnen (manga/anime "para chicos", que suelen ser de ostias), con sus combates y sus escenas ecchi pero que no llegan a nada. Por un lado personajes "profundos", y por otro personajes infantiles. Quiere abarcar más de lo que puede y no le sale bien. Es imposible casar las escenas sangrientas, porque no se ahorran detalle alguno cuando conviene, y el toque humorístico que viene un minuto después.

Después están los personajes. El protagonista, Yukiteru, es excesivamente agrio y cobarde. Cuesta mucho empatizar con él, mientras que la protagonista, Yuno, es demasiado excéntrica y bipolar y no dejas de pensar lo exagerada que es. Está obsesionada con Yukiteru, por tener una relación con él, y no casa para nada lo dulce que es en determinadas circunstancias y lo asesina  que es en otras. En el caso de los enemigos, todos se rigen por el esquema de que no son como aparentan ser. Tenemos a una sacerdotisa traumatizada, pero que en realidad es malísima; un policía que hace ver que ayudará a los protagonistas y luego no; un chico adorable que resulta que es un asesino brillante, entre otros. Parece que todos estén cortados por el mismo patrón. Y eso sin contar los que están ahí como relleno, como la madre de Yukiteru o la ayudante de Deus ex machina, que además de contar con un diseño excesivamente infantil que le resta seriedad a la serie, no pinta nada.

La factura técnica de "Mirai Nikki" no está a la altura de las grandes series. Transita en el grupo de aquellas series que, debido a su gran número de capítulos, y no es el caso que nos ocupa, descuidan un poco la animación debido al bajo presupuesto y timing que manejan. Era de esperar que "Mirai Nikki", al ser una serie de 26 episodios solamente, se esmeraran más. En lugar de eso, encontramos un dibujo demasiado trillado; cuando los personajes deben moverse o luchar con otros, pierde fluidez y recurre en ocasiones a las líneas de velocidad o a no enfocar adecuadamente la acción para esconder los fallos.

En definitiva, una serie que no hay por dónde cogerla debido a lo excesiva que resulta en todos los sentidos. Le doy los puntos que le doy porque la idea, aunque confusa en su planteamiento, está bien y pese a todo, genera suficiente intriga al principio como para no abandonarla de forma prematura.

martes, 17 de septiembre de 2013

[Crítica película]: "Golpe de efecto" de Robert Lorenz

Tan real como la vida misma (nótese la
ironía)
Hay películas que están ensambladas de tal modo que te emocionan sin que se note; lo hacen de forma subterfugia, de manera que poco a poco van calando en ti y al final acabas por derramar la lágrima. Seguro que a todos vosotros, queridos lectores, os ha ocurrido alguna vez. A mí me viene a la cabeza la inconmensurable "La milla verde" o, puestos a hablar de Clint Eastwood, "Gran Torino". ¿A qué viene todo esto? Pues que ayer decidí ver la última película de Clint como actor creyendo que me encontraría un "Gran Torino", y lo que encontré fue una pésima versión de la misma. Con una factura que intenta rememorar la estética de las películas de Eastwood como director, Lorenz, su antiguo ayudante de director, firma una película tan convencional como floja, ahondando en los clichés típicos de cualquier película romántica con toques de road movie.

El mayor problema de "Golpe de efecto" es lo emocionalmente barata que es. Es un producto edulcorado que busca de forma demasiado evidente que nos emocionemos fácilmente. Fuerza todo tipo de situaciones para sobrecogernos con esa filosofía barata típica del Hollywood más comercial. Las situaciones recurren al esquema típico de padre que se lleva mal con su hija y que gracias al viaje que hacen juntos lograrán poner en orden todos sus traumas y acabar felices como perdices. Es muy obvio que acabarán por reconciliarse. Esta trama solo se sostiene gracias al buen hacer de Eastwood y el personaje arisco que tan bien le salió en "Gran Torino", pero tiene muchos puntos flojos; por destacar alguno, cuando Eastwood le cuenta a Adams porqué la abandonó. Que el director nos salga con que por poco violan a Adams cuando era pequeña chirría demasiado, pues no casa con el tono de drama suave que estábamos viendo. Además, parece que el personaje de Adams lo olvida muy rápido pese a ser una revelación, cuanto menos, traumatizante. 

En "Golpe de efecto" se nota que Clint Eastwood estaba solo para vender la película de su amigo Lorenz, porque si obviamos los fragmentos de Clint, tenemos una película romántica de tomo y lomo revestida con una carcasa de baseball a lo "Moneyball". Lo del beisbol fracasa por lo circunstancial que resulta; se nota demasiado que es una excusa para la historia romántica y los problemas padre-hija. Es demasiado obvio que el bateador que se suponía que era buenísimo y que las estadísticas decían que era maravilloso, fracase frente al repartidor de cacahuetes que resulta que es el as del baseball que está por descubrir. Es una forma tan estúpida de demostrar que el talento del ojeador vence a las estadísticas que da risa (en este sentido recomiendo "Moneyball" encarecidamente). Y la historia romántica es sonrojante. La relación entre Adams y Timberlake no se separa ni un ápice del esquema visto cientos de veces en otras películas del género. Chica guapa emocionalmente inaccesible conoce a chico guapo graciosete y que le gusta vivir la vida. Al principio ella no quiere, pero él, después de varios intentos donde demuestra su ingenio, su chispa y habilidad para ligársela, conquistará su corazón. Luego ella es la que se queda prendada de él y por X motivo, él la deja. Pero eso solo es un espejismo. Cuando ella consigue superar todos sus otros problemas, aparece él para reconciliarse. Ella cede, y todos felices. Y todo en un plazo de menos de cinco días. Este esquema rancio es irreal; ninguna relación es así y estoy harto de verlo una y otra vez. Pero lo más sorprendente de todo es que Lorenz  no añade nada nuevo, nada que intente enmascarar el calco que perpetra.

Por otro lado, el tema de fondo, el típico "es más importante ser feliz, disfrutar la vida y llevarte bien en tus relaciones familiares y amorosas en lugar de solo enfocar tu vida en el trabajo y vivir estresado/a todo el día", estaría bien si no fuera tan evidente. Cómo Adams encuentra su nuevo empleo, el que verdaderamente le gusta, y manda a tomar por saco lo de su ascenso como socia del bufete, lo que en realidad no le gusta, y cómo Eastwood acepta su posible jubilación, es demasiado Alicia en el país de las maravillas. El que sabe lo difícil que es conseguir sus objetivos no tiene otro remedio que sentirse insultado. Para acabar, la B.S.O pasa sin pena ni gloria y la labor de los actores es más que correcta, destacando sobre todo la de Eastwood.

Pese a la buena actuación de Eastwood y que el mensaje de fondo está bien, la película decepciona en todas sus tramas por lo simplonas y tópicas que son. Quizás llegue a entretener en algunos pasajes si aceptas lo ingenuo que es todo, pero la mayor parte del tiempo resulta excesivamente convencional, predecible y aburrida.

domingo, 15 de septiembre de 2013

[Crítica libro]: "Señores del Olimpo" de Javier Negrete

Como las gasta el dichoso Zeus...
Si tuviera que clasificar esta novela de algún modo, la englobaría sin pensarlo dos veces en el grupo de las que entretienen. No tiene más pretensiones que las de hacer que el lector se lo pase bien y en ningún momento alberga la intención de trascender o ser algo más que una buena diversión. Negrete nos brinda una buena combinación de mitología griega y fantasía y nos lo ofrece a un ritmo endiablado. No hay momentos para aburrirse ni para reflexiones que no contribuyan a la acción. De ese modo arrancamos con el problema de los gigantes, para luego pasar a Tifón y todo el percal que tiene preparado para derrocar a Zeus. Cuando Zeus es derrotado, empieza el periplo de este para recuperar el trono y la defensa del Olimpo por parte de los demás dioses, hasta culminar en la batalla final. La estructura narrativa de "Señores del Olimpo" es uno de los mejores aciertos de Negrete. Sabe dosificar a la perfección los tiempos, cómo distribuir los puntos de inflexión y calcular la durada de cada parte para que ninguna de ellas se haga tediosa. Las distintas tramas y puntos de vista están trenzados para que no transcurra mucho tiempo sin que veamos a un personaje y su línea de acontecimientos, que es el peligro en el que pueden caer algunas novelas que se nutren del punto de vista múltiple. El planteamiento y el nudo están bien llevados; para mí lo mejor es, por encima de todo, el viaje que hacen Zeus y Alcides para que el primero recupere sus poderes y el que hace Atenea para evitar que se abran las puertas del Tártaro. Quizás el desenlace carezca de toda la épica que nos gustaría, con un Tifón y compañía que de golpe se quedan bajo mínimos frente a los anillos de Urano, en mi opinión demasiado previsible en contrapunto con lo que estabamos viendo hasta el momento, pero cumple su función. Y mención a parte recibe el epílogo de Cronos, que a mí sí me ha parecido acertado en tanto que ofrece una explicación solvente a la existencia de mitos que no acaben de ajustarse a los hechos históricos del mundo real. 

También es una lectura recomendable porque de la mano de "Señores del Olimpo" conocemos distintos mitos griegos, como por ejemplo el de Prometeo o el de Atlas, y están bien imbrincados con la trama fantástica sin que lleguen a cansar. Además, estos están modificados para adaptarlos a la trama, sin que esta chirríe (para los más puristas: al final del libro Negrete escribe un apéndice aclarando qué es cierto y qué no). Otro punto interesante de esta versión mitológica es que el autor dota a los dioses de rasgos humanos, con sentimientos y temores, asemejándolos aún más al común de los mortales y dotando a la obra de cierta originalidad. ¿Es todo oro lo que reluce? No, claro está. Hay problemas con algunos narradores, que carecen de la profundidad de la que gozan otros, y eso provoca que el conjunto sea desigual. Atena y Zeus, los narradores con más peso en la historia, llegan a perfilarse todo lo bien que podríamos exigir a una novela de aventuras, pero hay otros, como Hefesto o Hermes que están un poco desdibujados y de los que te gustaría saber más. Pese a que he comentado que es original dotar a los dioses de humanidad, las personalidades de los mismos cumplen demasiado con el arquetipo. De ese modo, Atenea es la típica mujer dura por fuera pero tierna por dentro; Hefesto un tipo con la autoestima muy baja e incapaz de enfrentarse a los problemas solo; Hermes, el típico joven temerario; Alcides, el tío musculoso y fuerte que por dentro es un trozo de pan.

En conclusión, una novela muy recomendable para todo aquel que quiera pasar un rato entretenido y sin despegar los ojos del papel (o de la pantalla). Los personajes quizás deberían estar más elaborados, y dar el mismo peso a unos que a otros, pero acaba siendo un problema menor frente a lo bien hilvanada que está la trama y a los continuos giros que hacen que no sepas qué ocurrirá más adelante.

sábado, 14 de septiembre de 2013

[Crítica película]: "Riddick" de David Twohy

Esta imagen es lo más cerca que está
Riddick de parecer peligroso
Cerca de diez años atrás David Twohy firmaba una notable segunda parte que consolidaba la saga de "Las crónicas de Riddick" como un disfrute más que recomendable. "Pitch Black" era una excelente película de ciencia ficción al más puro estilo supervivencia, sencilla pero efectiva; "Las crónicas de Riddick" era una buena película de acción. Las dos tenían distintos puntos fuertes que las hacían grandes películas y que, desgraciadamente, no encontramos por ningún lado en la tercera entrega, "Riddick". Aquí os dejo la sinopsis extraída de Filmaffinity:

"Traicionado por su propia especie y dado por muerto en un lejano y desolado planeta, aparentemente sin vida, el duro Riddick tendrá que luchar por la supervivencia contra depredadores alienígenas convirtiéndose en un ser más poderoso y peligroso que nunca...."

Para empezar, la épica brilla por su ausencia en esta tercera entrega. En "Pitch Black" los monstruos ponían entre las cuerdas a los protagonistas. Te dabas cuenta de que llegar de un punto a otro por la noche, con las bestias acechando por todos lados, y con solo un par de linternas para ahuyentarlas y rezando para que la luz no se agotase, era extremadamente complejo. Sabías que llegar hasta la nave sería una heroicidad para los pocos que lo consiguieran. En "Las crónicas de Riddick" el enemigo era una civilización que se basaba en destruir a otras, planetas incluidos, y sabías que si Riddick no los detenía acabarían con todos los sistemas planetarios y erradicarían a cientos de razas. Por lo tanto, el combate entre Riddick y el Lord Mariscal se antojaba épico y del que dependía el devenir de la galaxia. En "Riddick" no encontramos nada de eso. Los intentos de Riddick por sobrevivir  y la parte de los caza recompensas no son escollos relevantes, los monstruos llegan tarde y mal y no están a la altura de lo visto en anteriores películas, el planeta no es inhóspito y en ningún momento llegas a creer que vayan a salir mal las cosas. Y es que Twohy apuesta por una receta vista cientos de veces antes y con regusto a serie B. Intenta emular a "Pitch Black" y la caga. La mayoría de las escenas son copias malas de dicho film; Riddick jugando al gato y al ratón, Riddick encadenado (esta escena se repite en las 3 películas. Parece que Twohy no sabe hacer nada si no ata al protagonista), caza recompensas pasándose de listos y luego siendo víctimas del enemigo, etc. Además, Twohy se quita de encima de la forma más penosa la trama de los necróferos que había quedado en stand by en la segunda entrega. De ese modo, Riddick, que se había convertido en rey de los necróferos cuando mató al Lord Mariscal, es traicionado de forma absurda por Vaako (que solo sale como 30 segundos) y desterrado en el planeta en el que se encuentra. El intento de crear empatía con el perro sale mal; muere demasiado rápido y en una situación que dista mucho de ser memorable (me viene a la cabeza la muerte de la perra de Will Smith en "Soy leyenda" como ejemplo donde esto sale muchísimo mejor). El final es olvidable. En ningún momento temes que los monstruos acaben con Riddick y es excesivamente tramposo que el personaje que hace de Jones padre vuelva a rescatarlo.

Lo peor de todo reside en el guión. A veces olvidas que exista, y esto se nota demasiado en los primeros 20-25 minutos, donde Riddick apenas habla o piensa. Uno de los grandes fallos es confiar en que los silencios serán lo suficientemente buenos como para suplir cualquier tipo de guion. Pero cuando empiezan a reunirse los caza recompensas, te das cuenta de que más valía que nadie abriese la boca. Está plagado de frases hechas tópicas, de guión improvisado en una tarde. Los personajes, otro tanto. Aquí no vemos el Riddick carismático de las anteriores; no encontramos al tipo heroico que saca las castañas del fuego a los débiles con su increíble fuerza física y su ironía y humor negro. En su lugar tenemos a un soso, a un tío débil (lo dejan K.O. en más de tres ocasiones durante la película y siempre sin ofrecer resistencia alguna) que ha perdido todo lo que le caracterizaba. Los personajes secundarios, de vergüenza ajena. Jordi Mollá pasa de tipo durísimo a payasete del grupo en un tris, Katee Sackhoff está de florero y con el objetivo de ser víctima de chascarrillos machistas y los demás, bueno, no son más insustanciales y de relleno porque no se puede. Te da igual lo que les ocurre; sabes que son carnaza para Riddick o los monstruos.

Ni siquiera la B.S.O está a la altura. El tema mítico de las otras dos películas apenas se oye, como si fueran conscientes de la poca épica que destila el filme, y lo hace siempre muy de fondo. Sustituyéndolo tenemos un conjunto de temas desacertados y que para nada casan con lo que vemos.

En conclusión, no la recomiendo. Ni siquiera como entretenimiento de serie B de domingo por la tarde. Un personaje que no es ni la sombra de lo que había sido, una trama más sencilla y plana que la suela de unas alpargatas y unas ganas de hacer las cosas mal y deprisa hunden una película que podría haber sido más de lo que es si hubiesen sido la mitad de originales que con las dos anteriores.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Resumen semanal 26/08/13 - 08/09/13

Como el lunes pasado no escribí ninguna entrada del resumen semanal, hoy os hablaré de las películas que he visto en las dos últimas semanas. Vi dos películas de animación japonesa de la franquicia "Ghost in the Shell" y de las que me gustaría hablar largo y tendido en reseñas propias, así que hoy os hablaré de las ocho películas restantes.


Dando la nota (Pitch perfect) Muy entretenida. Es cierto que no escapa de los clichés del género comedia romántica, con chica conoce a chico, o el tópico de que el esfuerzo lo puede todo si nos entregamos con toda nuestra alma por compleja que sea la meta (y coincido, pero no deja de ser un tópico que vemos reiteradamente en muchas películas). Pero es divertida, tiene momentos que hacen reír y, bueno, no se hace empalagosa como otras del género. La premisa de los campeonatos de canto a capella es original y se lleva bastante bien; en ningún momento los conciertos se hacen pesados, aunque la música comercial que se destila no acabe de casar con mis gustos, y está perfectamente estructurada. Las interpretaciones son correctas, con una Anna Kendrick que me encanta y una desternillante Rebel Wilson. Lo que se echa en falta es que se profundice más en las miembros del grupo; el resultado hubiese sido más satisfactorio si se hubiesen planificado momentos donde las secundarias tomasen un poco de protagonismo. La chica asiática, Amy la Gorda, la afroamericana o incluso la guapa tenían potencial para algún que otro gag gracioso, y al final se quedan a medias demasiado centrados en la relación entre los protagonistas o con la jefa del grupo. Sin embargo, si quieres pasar un momento entretenido es muy recomendable.


(500) días juntos Por fin una comedia dramática seria y narrada desde el punto de vista del hombre. Lo mejor de todo, lo que hace que sea una película notable, es que nos narra algo real, algo que a más de uno le ha ocurrido, y huye de las situaciones hollywoodienses que solo ocurren allí. De ese modo vemos el decurso de una relación condenada a no llegar a buen puerto, por mucho que el chico se obceque en ello y construya una realidad distorsionada. Y es que es un retrato de esos chicos que se obsesionan con una relación y creen que es la de su vida, que no entienden que lo que sienten no es recíproco y que se toman cada ruptura como una traición. Pero también va de cierto tipo de chicas que no saben nunca lo que quieren, que juegan con los sentimientos del otro porque son incapaces de meter un poco de orden en su interior y que te desechan cuando ya no te necesitan. Solo por eso se merece un diez, por retratarnos algo que a todo el mundo le ha ocurrido (o al menos a muchos tíos, donde me incluyo). Los actores principales están muy bien y los secundarios cumplen, aunque se echaría de menos más protagonismo de algunos, como el personaje de Chlöe Grace Moretz. Tiene destellos cómicos muy buenos que diluyen un poco el drama, y se agradece. Como punto negativo destacaría que hacia el final decae un poco con tanta depresión post-ruptura y es donde tendrían que entrar más en juego los secundarios. En el plano técnico, cabe destacar varios aciertos, como una voz en off que no sobra, originales montajes de algunas escenas (como la del final, donde la pantalla se divide en dos y vemos la diferencia entre la perspectiva del protagonista y lo que ocurre en realidad) y una buena B.S.O. En definitiva, una gran película con algunos defectos que hacen que no acabe de ser redonda.


Kick Ass: Listo para machacar Decepción. Esperaba una sátira más marcada del mundo de los superhéroes, con más escenas graciosas riéndose de los clichés del género, pero solo he encontrado una película que en su primera mitad es aburrida y escasa de esas escenas que comento y una segunda parte demasiado centrada en la acción y dejando de lado la comedia o cualquier tipo de guion. El protagonista no me gusta, me cae aburrido, y los demás tampoco despiertan mis simpatías, exceptuando a Nicolas Cage y su hija Chlöe Grace Moretz, la mejor de la función. Solo sus escenas hacen remontar la película y que sea divertida y te rías un poco.


Juno De Jason Reitman esperaba algo más tras la excelente "Up in the air" y la notable "Young Adult"; "Juno" me decepcionó. Esperaba un retrato más crudo o más realista, pero al final se queda en un cuento con final feliz. Como "Young Adult", el tema de fondo gira alrededor de la madurez excesiva y de la falta de ella, como bien retratan el personaje de Ellen Page y el de Jason Bateman. Una debería ser una cría y no lo es, es excesivamente cínica y madura, y el otro debería haber dado el cambio, haber tomado conciencia de que cuando uno se hace grande debe cambiar y afrontar lo que le viene encima y asumir responsabilidades y es de todo menos maduro. Y ya está. Eso es lo que funciona, y oír a Juno con sus ironías, comentarios sarcásticos y su enfoque de la vida y las relaciones humanas. Pero no ofrece nada más. El tema del embarazo es tratado con demasiada inocencia; hubiese preferido que Reitman atacase/defendiese el tema del aborto, lo que significa tener un hijo cuando eres adolescente o lo complicado que es emocionalmente dar a tu hijo en adopción. Pero una vez ha acabado todo, los protagonistas continúan como si nada con su vida y su relación juvenil y santas pascuas. En este sentido, la película hubiese sido mejor si Reitman se hubiese mojado más. Los actores están bien, la B.S.O no está mal y el guion, aunque plagado de referencias pedantes típicas del género indie, cumple.


Salt Esta película es basura. No hay por dónde cogerla. Intenta copiar a Bourne y le sale rana. La trama da más vueltas que una peonza, el guion es casi inexistente (Jolie no pronuncia ni una sola palabra como en 20-30 minutos de película), hay escenas rocambolescas e irreales a punta pala, como cuando explota la bomba en el pasillo y todos acaban aturdidos o heridos y Jolie sin un rasguño, cuando se lanza con un coche por un puente y los malos quedan heridos y ella, obviamente, sale del coche como si no hubiera ocurrido nada o cuando se tira del helicóptero al final a una altura para matarse). Todos los giros son predecibles y vistos cientos de veces, como que Liev Schreiber era el malo y que Angelina Jolie es la buena-que-parece-mala-y-que-esconde-sus-verdaderas-intenciones. Todo está montado para que el espectador malinterprete cada situación y al final diga "ahhhh que bueno es el director por ocultarme todo el rato la verdad!" y que solo causa vergüenza ajena. Más de la mitad del metraje son infiltraciones de Jolie, Jolie zafándose de los malos, persecuciones de todo tipo y tiroteos a punta pala.


Salvajes Podría haber sido más de lo que al final es. Es aburrida, extremadamente larga y cuando la acabas tienes la sensación de haber visto más de lo mismo y peor. El trío protagonista es flojo y en ningún momento te da la sensación de que su situación sea extrema; la trama avanza a trompicones, con altibajos y momentos que deberían ser emocionantes y no lo son. El preámbulo a todo el percal se hace eterno, pese a que la introducción al negocio de los protagonistas está bien contada, y estás deseando que llegue la acción y que la trama empiece a retorcerse hasta el punto de no saber muy bien por donde irán los tiros, pero esto no llega. Todo es plano, sabes que la chica no morirá, no me creo que el personaje de Salma Hayeck se enternezca hacia el final (recordemos que es un personaje que manda decapitar a un montón de gente al principio de la película), Del Toro y Travolta juegan a un juego demasiado obvio y poco sorprendente y los planes de los dos protagonistas para hacerse con la chica resultan un poco inverosímiles, en el sentido de que se arriesgan excesivamente con sus jugadas en contra de Hayeck y Del Toro (como robarles a ellos los tres millones o inculpar al personaje de Demián Bichir), precisamente los que pueden acabar con la chica a las primeras de cambio si descubren el pastel.


Infiltrados en clase Muy, muy divertida. Hacía tiempo que una película no me hacía reír y de forma tan sostenida. Hay películas donde la carga de humor decae a lo largo del metraje, con escenas excesivamente dramáticas, pero en "Infiltrados en clase" las escenas cómicas se mantienen constantes y a buen nivel. Las escenas dramáticas o conmovedoras son escasas, pero bien ubicadas y en ningún momento entorpecen el desarrollo. La pareja protagonista es excelente; te ríes un montón con ellos, sobre todo con Jonah Hill, y el elenco de secundarios cumple a la perfección, como el profesor de gimnasia hiperactivo, la profesora de química bipolar o el siempre enfurecido capitán de policía. Hay situaciones muy cómicas, como cuando esperan a que exploten los camiones de combustible en la autopista y no lo hacen, o cuando toman drogas y vemos como pasan las distintas fases de la misma. Si rascáis no encontraréis mucho más, a parte del mensaje típico de la amistad lo vence todo, pero os aseguro que pasaréis un buen rato distrayéndoos de vuestras preocupaciones.


Gattaca En el seminario de cine aplicado a la docencia de ciencias al que no pude asistir todo lo que pudiera, "Gattaca" entraba en una de las sesiones planificadas. En su momento no la vi, pero como biólogo y profesor de ciencias que soy, tenía aún la espina clavada con esta película de culto. Pues bien, me ha gustado, pero no me ha encantado. El mensaje que nos quiere transmitir está bien urdido. Es muy interesante la reflexión sobre la discriminación por razones genéticas, de cómo pueden evolucionar dos humanidades distintas en función de cómo fueron concebidos y de que si uno se propone alcanzar una meta no importa el talento, sino el esfuerzo y el empeño que uno le dedique a tal empresa. En ese sentido, se pueden hacer múltiples lecturas que seguro que me dejo en el tintero, como por ejemplo el peso del fracaso para aquel que está acostumbrado a ganar. Pero por otro lado, la trama que vehicula ese tema no acaba de ser original. Está construida a base de ver si descubren o no al protagonista, como podemos ver en cualquier película donde el personaje principal suplanta a alguien o tiene que infiltrarse en algún lugar sin que lo descubran (aunque no deja de ser original el modo de hacerlo). Las interpretaciones están bien, aunque se echa en falta un mayor desarrollo de Uma Thurman. Juega demasiado al estoy-a-punto-de-pillarte-pero-no y repite demasiado ese recurso a lo largo de la película. Sin embargo, es una buena película.

sábado, 7 de septiembre de 2013

[Escribir]: "Donde intento emular a los grandes dando consejos de escritura"

La última vez que escribí una entrada hablando sobre escritura dije que iba a dejar la empresa de escribir una novela para más adelante, cuando hubiese practicado más con los relatos cortos. Pues bien, a día de hoy llevo dos cuentos y un proyecto en ciernes. El primero tiene cerca de 15 páginas de libro y el segundo unas 35. Pese a ser de lo primero que puedo decir que empiezo y acabo estoy bastante satisfecho de ellos. Tengo la suerte de que cuando escribo uno me surge una idea para el siguiente y así sucesivamente (bueno no muy sucesivamente porque estoy con el tercero). ¿Y el proyecto del que os he hablado? Tengo la intención de auto publicar un conjunto de relatos cortos, entre 7 y 10, y me he puesto como fecha final mi cumpleaños (en mayo) para tenerlos más o menos listos. Yo funciono con plazos de entrega holgados. ¿Principales escollos? Primero, no quiero que todos los relatos estén cortados por el mismo patrón. Quiero jugar con puntos de vista distintos, personajes distintos, y aunque todos estarían enmarcados en el género de ciencia-ficción, no quiero estancarme en el arquetipo. Segundo, tendré que aprender a jugar con el Photoshop para crear la portada, aprender a montar epub's, entre otras cosas. Son cosas que me hacen ilusión, pero que seguro que llevan mucha faena. Y bueno, ya basta de tanta historia. Ahí van los consejos:

Creo que nadie le diría que no a semejante retiro escritor
1) ¿Qué hago para escribir? Quizás no diga nada nuevo. Pero lo primero es habilitar un lugar donde escribir. Lo de cerrar la puerta y tal depende de lo que necesitéis para concentraros. Yo escribo con la puerta abierta, con un poco de jaleo de fondo, y me concentro perfectamente. Pero esto tiene trampa. Siempre me pongo los auriculares y escucho B.S.O. Eso siempre me va muy bien. Parece que no todas las B.S.O funcionan igual; hay algunas que me abstraen más que otras. Le tengo pillada la medida a una, la de "Ghost in the Shell 2: Innocence". Esa me va perfecta. Consigue que me transporte por completo al mundo que estoy creando, hasta el punto de que ni siquiera la escucho conscientemente. Luego está el tema de "ordenador sin conexión a Internet para distraerte". Eso está muy bien, pero no lo veo muy práctico. A veces necesito del traductor del google porque me salen palabras en catalán y las quiero en castellano o estoy consultando uno de los libros de escritura que están en inglés y no me entero de nada. También uso muchísimo las webs de sinónimos; no sé si os pasa a vosotros, pero cuando me empeño en poner la misma palabra cinco veces en un mismo párrafo no hay nada que hacer. En una ocasión llegué a poner la palabra "esquirlas" hasta tres veces en dos párrafos consecutivos. Tampoco consigo estar quieto todo el rato; a veces me voy a la cama y medito, en otras me permito el lujo de ir al lavabo y hacer mis necesidades e incluso alargo el viaje yendo a por agua.

2) Para empezar un cuento, yo soy de los que parten de una idea y siempre intento poner en práctica el sencillísimo ejercicio de hacerte la pregunta "¿Y sí...?" para ir sacando cosas e ir estimulando la imaginación. En plan: ¿Y sí este protagonista se tiene que enfrentar con tal cosa? ¿Y sí para vencer esa cosa tiene que hacer tal y cuál? Y así sucesivamente. De momento no he necesitado ejercicios, pero tengo un libro, "Saca el escritor que llevas dentro" de Iria López Teijeiro, para hacer ejercicios que estimulen la creatividad (entre otros que buscan desarrollar otros aspectos). Tengo la intención de escribir algún que otro relato corto usando ejercicios, para ver qué sale. Por probar uno no pierde nada. En cambio, nunca empiezo con un personaje. No es en lo primero que pienso. Para mi es un instrumento para contar la idea que tengo y lo desarrollo luego a merced del tema y el concepto del relato.

El truco está en hacerlos compellings
3) Es importante ir estudiando técnica narrativa mientras escribes. Tomando las enseñanzas de Larry Brooks en "Story Engineering", él establece 6 competencias que todos tenemos que dominar y plasmar en nuestra obra para que esta tenga éxito. Por un lado están las 4 más importantes: estructura, personajes, tema y concepto; y por el otro, otras 2 más secundarias (y no por ello menos importantes), que son: ejecución de escenas y voz. Yo reconozco que tengo carencias a lo que personajes se refiere. Por eso me compré "Dynamic Characters" de Nancy Kress (recomendado por mi amigo Carlos en su rincón), una guía muy útil y detallada sobre todos los aspectos que tenemos que tener en cuenta para crear personajes más "compellings" (usan esta palabra hasta en la sopa y quiere decir "irresistibles", o eso dice nuestro amigo traductor). También necesito profundizar en los temas, o en otras palabras, de qué va tu novela. Qué encontrarás si rascas un poco. Si va sobre la amistad, la vida y la muerte, el fracaso amoroso, etc. Es importante, como dicen muchos, escoger temas en los que te sientas identificado o de los que quieras hablar; pero saber implementarlos bien en la narración y que no acaben en simple propaganda o con moralejas que se ven a la legua ya es arena de otro costal. He encargado "Escribir ficción" de la Gotham Writers' Workshop, porque, si bien "Story Engineering" es un buen libro para aprender estructura y personajes, se queda un poco pez a lo que tema se refiere. He leído los apenas tres capítulos que dedica a esta competencia y deja un poco que desear. En conclusión, es muy recomendable que vayáis estudiando todos los aspectos de la técnica y que os focalicéis primero en aquellos en los que vais más peces.

4) Y finalmente, os recomiendo escribir cada día de la semana. Yo me pongo unas dos horas o así, en función de lo que me cueste llegar al cupo de palabras; a veces llego a las 500 palabras (mi límite inferior) y lo dejo ahí porque no estoy inspirado y otras veces hago 1000 casi sin darme cuenta (son los menos, eso también hay que decirlo). Yo creo que ponerse una cuota elevada acaba por desgastarte, pero cada uno funciona a su manera. Si os cuesta poneros a escribir, es normal. No siempre es una actividad tan bohemia como para estar toda una noche escribiendo poseído por las musas ni siempre se te queda una sonrisa de enamorado en la cara mientras lo haces. No, a veces lo haces a regañadientes, empujado por la poderosa fuerza de la rutina. Pero otras veces sí es emocionante. A mí me ocurre cuando escribo diálogos y puntos de inflexión o cuando planeo la estructura del relato; creo que son mis fuertes y es cuando más enchufado estoy. En cambio me aburren las descripciones de paisajes o de personajes, o romperme la cabeza para crear un personaje profundo.

Y así es mi rutina. Espero que os haya entretenido. ¿Cómo escribes tú?

jueves, 5 de septiembre de 2013

[Crítica serie]: "Dexter" 1ª temporada

Una amiga me dejó el DVD de la primera temporada de "Dexter" y lo tenía en mi habitación cogiendo polvo desde hará como un año o dos. Y al final decidí darle una oportunidad. Había escuchado críticas muy buenas de la primera temporada y tibias, incluso malas, de las siguientes. Ya sabéis el miedo que le tengo a las segundas temporadas, pero no podía aguantar más sin echarle un vistazo a esta. Y probablemente acabe viendo la siguiente. Pero no anticipemos acontecimientos. Aquí os dejo la sinopsis (extraída de Filmaffinity) y luego la reseña:

"Dexter Morgan es un hombre extraño. Cuando era niño (Michael C. Hall), fue maltratado y abandonado por sus padres. Ahora es un importante forense patológico, pero bajo su carismática personalidad, se esconde un terrible secreto: da rienda suelta a sus tendencias homicidas buscando, atrapando y asesinando brutalmente a despiadados criminales que han conseguido escapar a la acción de la justicia."

La imagen que proyecta Dexter a la
sociedad me cae bien. Y eso me preocupa
Lo mejor de "Dexter" es Dexter. Punto. El núcleo de la serie es él y sus reflexiones, muy acertadas. De su mano vemos como todo el mundo esconde un lado oscuro en su interior, cómo fingimos con y para los demás y proyectamos una imagen que no siempre corresponde con lo que hay en nuestro interior. Y "Dexter" encarna esto llevándolo al extremo, en una suerte de metáfora de la gente corriente. ¿Quién no esconde algún secreto, algún comportamiento que no muestra a los demás? ¿Por qué queremos aparentar que somos buena gente, sencillos, transparentes, cuando muchas veces no es así? Para bien o para mal vivimos en una sociedad donde tenemos que cumplir unos estándares para no ser tildados de raros o anormales; Dexter, salvando las distancias, se esfuerza en cumplirlos para encajar en la sociedad. Todos hacemos lo mismo, en mayor o menor medida (las generalizaciones no son buenas, ya lo sé). Quizás no seamos asesinos en serie, pero tenemos nuestras debilidades y demonios internos que no nos gustan mostrar. Tenemos preferencias o gustos personales que no encajan con "lo que se lleva". Y a veces lo enterramos para satisfacer a la muchedumbre. En este sentido, "Dexter" es magnífica. Este punto de vista está reforzado por un gran personaje, con sus códigos y su manera de ser metódica y fría. Además, Dexter ansía que alguien le comprenda, disponer de alguien con el que mostrarse tal y como es. Todos necesitamos una persona a quien mostrarle nuestro verdadero yo; y esa es la carencia que tiene Dexter. No puede mostrar a nadie su verdadero yo. Durante la temporada intenta establecer conexiones con el chico que asesinaba a violadores, pero no lo consigue. Finalmente halla en el asesino del hielo un semejante, y cuando lo encuentra debe escoger entre él, la única persona que lo acepta tal y como es, y con los que debe fingir, como su hermana. Por otro lado, "Dexter" también habla de las facetas ocultas que residen en nuestro interior y que ni siquiera nosotros conocemos y de los recuerdos reprimidos que enterramos para sobrellevar mejor el día a día

Sin embargo en "Dexter" no todo es perfecto. Tiene problemas de continuidad. Tiene altibajos. Está cortada por un patrón similar al de otra serie de la misma compañía, "Homeland". Se nota que detrás de ambas está el mismo tipo, Michael Cuesta, aunque no sea el director principal de las mismas. Las dos series tienen un buen núcleo y lo rebozan de tramas secundarias que poco nos importan y que solo podrían calificarse de relleno. En "Dexter" el relleno no chirría, no como ocurría en la segunda temporada de "Homeland", pero sí se notan ciertas tramas prescindibles. A mí no me importa LaGuerta y sus problemas para escalar en la jefatura, ni Doakes y sus líos con la mafia de Miami, ni los problemas matrimoniales de Batista. Son personajes a los que quieren darles profundidad y lo único que hacen es aburrir; tenemos ejemplos donde esto no ocurre y eso los hace más atractivos, como Harry o Masuka, que no tienen tramas propias y eso provoca que no se desgasten y sigan conservando la frescura capítulo tras capítulo. Me gustaría destacar entre los secundarios a Debra y al asesino del hielo, que si bien tienen bastante protagonismo, son de los mejores de la función.

En conclusión, una gran temporada que se sustenta en un personaje principal increíble y en unas reflexiones e ideas sobre cómo somos muy interesantes y lúcidas. Quizás tenga altibajos y algunos personajes sean un poco prescindibles, pero es una serie de calidad.

lunes, 2 de septiembre de 2013

[Crítica manga]: "Biomega Vol. 2" de Tsutomu Nihei

Después de unos días ajetreado en el trabajo vuelvo al ruedo, y esta vez os hablaré del segundo volumen de "Biomega", uno de los mangas que estoy leyendo para el reto 5 mangas leídos en 2013. Como podéis ver en la reseña que escribí del primer volumen, me dejó una muy buena impresión. Estará el segundo tomo a la altura?

Pues bien, para bien o para mal continúa en la línea del anterior. Digo esto porque no ofrece nada nuevo de lo que ya nos dio en el primer volumen. ¿Es esto un inconveniente? Para mí, no. Continuamos con el periplo de Kanoe en busca de Ion Greene, mientras lidia con todo monstruo que se le cruza por delante. La mayor parte del tomo transcurre entre disparos, persecuciones y Kanoe destruyendo edificios e instalaciones de máxima seguridad. Pero también atisbamos un poco de historia entre tanto artificio y podemos ver la sede de industrias pesadas Toa y un poco del pasado de Kanoe y otros humanos sintéticos. Pero no nos engañemos, la seña de identidad de este manga es el espectáculo y las escenas de acción se suceden una detrás de otra. Por otro lado, la historia va avanzando de la mano de Kozlov y la humana sintética, que investigan quién está detrás de la DRF y todo el follón de los infectados. Parece ser que se avecina algo importante; la DRF se está replegando, reforzando la seguridad con seres cada vez más peligrosos en el cable de amarre del continente para llevar a cabo su plan de hacer evolucionar la humanidad a otro estadío superior. 

El dibujo continúa siendo impecable, con esas tonalidades oscuras acentuadas y esos trazos sucios. Nihei continúa con su talento para crear monstruos pseudohumanos y ciudades postapocalípticas por las que no pasarías ni borracho. Como ya comenté, el dibujo es original, sello inconfundible de Nihei.  

En conclusión, si te gustó el primero, en este encontrarás más de lo mismo. El tomo es muy entretenido y se lee en un suspiro, aunque se echaría en falta algo más de evolución.