viernes, 31 de mayo de 2013

[Escribir]: Empezando el Gran Viaje

Como os dije en un post hace mucho tiempo o como podéis observar en mi descripción, la intención de este blog no sólo es ceñirse a las reseñas. Hasta ahora, por el máster, había dejado aparcado lo que realmente me interesa para mi futuro: escribir. Así que con más o menos frecuencia os iré hablando de cÓmo lo llevo. Debo deciros que soy un procastinador que poco a poco va eliminando esa mala costumbre de dejar para mañana lo que debe hacer hoy, si quiere al menos alcanzar sus sueños.

Muy recomendable, sobretodo
el apartado de estructura
Para empezar, todo aspirante a escritor debe dominar un poco la técnica. Así que me he aplicado y me he hecho con algunos libros, muchos de ellos recomendados previamente en el blog de Carlos del Río, del que soy asiduo seguidor. Sus entradas son una buena guía a tener en cuenta para no dejarse nada en el tintero a lo que proceso de escritura se refiere. De ahí he sacado "Story Engineering: Mastering the 6 Core Competences" de Larry Brooks y estoy estudiando lo que Larry denomina las "6 Core Competences", aquello que toda historia contada debe contemplar para tener éxito y ser publicada: el concepto, el tema, los personajes, la estructura, las escenas y la voz.  De momento estoy con estructura y personajes, que creo yo que son los campos que debo dominar primero (aunque todos sean importantes). Los demás vendrán luego. Por otro lado, no van mal esos libros que más que técnica lo que proporcionan son ánimos o te motivan a escribir. En este sentido estoy leyendo "This year you write your novel" de Walter Mosley, que aunque habla de técnica, básicamente sirve para imponerte un poco de disciplina y ganas de escribir. Alrededor de estos tengo otros más próximos a otros campos como son el coaching, como "Tu coach interior" de Wendy Jago, que si bien no están directamente relacionados con la escritura, van bien para focalizarte en tus objetivos y aquello que quieres conseguir entendiéndote a ti mismo.

Una manera divertida de aprender
a escribir
Pero no podemos dejar de lado lo más importante: escribir y leer. En el horario que me he montado hay lugar para las dos cosas, dos piedras angulares que, junto con el estudio de la técnica, resultan imprescindibles en toda carrera como escritor. En este sentido os recomiendo "Mientras escribo" de Stephen King, que aunque él es de los que les va saliendo solo todo mientras escribe y no necesita planificar mucho ni potenciar la técnica, es una lectura más que recomendable para motivarse uno y ponerse a escribir desde ya. De momento me he puesto a escribir cuentos para ir entrenándome y haciendo ejercicios para estimular la creatividad. En este sentido estoy siguiendo "Saca al escritor que llevas dentro" de Iria López Teijeiro, del altamente recomendable blog "Literautas", en el cuál puedes encontrar múltiples ejercicios para potenciar diferentes aspectos, como estimular la creatividad que comentaba o pulir la técnica. Muy recomendable. Una vez tenga una base de técnica (una vez haya leído más o menos esas 6 competencias de las que os hablaba antes) me lanzaré a por mi primera novela.

Así que con esta humilde entrada os animo a que estudiéis técnica, leáis mucho y, por supuesto, escribáis mucho. Es difícil imponerse una rutina como esta, y más cuando uno peca de procastinador. Ya os iré contando en futuras entradas.

martes, 28 de mayo de 2013

[Crítica serie]: "Black Mirror" 2ª temporada

Tras los tres capítulos de la primera temporada, que ya reseñé en su momento, me lancé a ver la segunda sin más dilación. Lo que sí ha tenido más dilación ha sido la reseña. En este caso Charlie Brooker nos ofrece tres capítulos más sobre como el avance tecnológico y científico nos está llevando por un camino que no sé si estamos dispuestos a recorrer, pero que, salvando las distancias, parece preocupantemente plausible. Bajo este denominador común, ahí van los capítulos desglosados:

El desarrollo tecnológico haciendo de las suyas otra vez...

Vuelvo enseguida Este es uno de los que más me han gustado. En este exploramos una vertiente más emocional del desarrollo tecnológico: ¿qué seríamos capaces de hacer por aquellos que se van? Más de uno, entre los que yo me incluyo, estarían tentados de hacer cualquier cosa para que aquel ser querido que nos ha abandonado volviese. Pero creo que he formulado mal la pregunta. ¿Qué seriamos capaces de hacer por nosotros? El vacío que nos deja alguien insustituible es difícil de llenar y digo insustituible porque en el capítulo el avance tecnológico nos permite recrear aquella persona a través de todas aquellas trazas que dejamos en las redes sociales (estados, tweets y demás) y de la información que proporcionemos a la empresa. Y la protagonista lo hace. Pero el hecho está en que cada persona es imposible de ser recreada a la perfección y ella acaba por centrarse en aquello que no le encaja. Lo que le recuerda que no es él. Y eso sólo hace que acrecentar el sufrimiento. Es como si el doble fuese una copia imperfecta que te recuerda perpetuamente al muerto y que impidas superar la pérdida. Y de aquí enlazamos a otro tema: ¿los robots, por muchos avances que haya en el ámbito, serán capaces de emular al ser humano? ¿Seremos capaces de recrear artificialmente los sentimientos? Un debate muy interesante. Y este capítulo, a diferencia de otros vistos con anterioridad, ofrece más de un tema que reflexionar.


Oso blanco Y con este llegamos al avance tecnológico al servicio del mundo del espectáculo. Este capítulo aborda el sufrimiento del ser humano como atracción para las masas; ¿Cuántas veces vemos programas por la televisión con el único objetivo de hacer un espectáculo de la miseria? A la cabeza me vienen todo tipo de programas que poco aportan al desarrollo cultural del que los está viendo. En este capítulo van más allá: participar de la cacería de una criminal que no sabe qué es lo que ocurre a su alrededor y que huye despavorida mientras unos cazadores intentan matarla. Todo ello mientras las personas que han pagado la entrada, en plan "Port Aventura", hacen fotos con su teléfono móvil. En este mundo del entretenimiento donde muchas veces se dejan de lado determinados aspectos morales, y salvando las distancias nuevamente, la metáfora resulta escalofriante. Además, tal y como está elaborado el capítulo, da la sensación que pueda llegar a ser plausible (aunque no quizás en la forma, sino en el fondo).


El momento Waldo Capítulo que ha sido denostado y no entiendo por qué. Cinematográficamente hablando es más flojo que los otros dos, pero el mensaje es igual o más potente que en los otros dos casos. Aquí se nos plantea como un icono, en este caso una especie de peluche malhablado, puede ser usado con intenciones políticas para manipular a las masas. Poco a poco pasa de ser un ídolo televisivo a algo más: un objeto que usan determinados sectores que se esconden detrás de los gobiernos para, de la mano de la aceptación de la gente -que se deja llevar por las gracias y lo molón que es-, ir haciéndose con el control de la población. La reflexión es muy interesante. Como detrás del populismo o de ideas como el "no gobierno" pueden esconder detrás realidades e intenciones bastante opacas. Este capítulo es buenísimo en ese sentido, pero no descuida tratar otro tema interesante y que podemos ver en nuestro día a día: cómo la gente se deja llevar por cualquier chorrada ("y sino mirad cuál es el vídeo más visitado en youtube" nos dice el protagonista, el chico que da voz a Waldo) y la ausencia de pensamiento crítico, de cuestionarnos todo aquello que nos tragamos por televisión. El único defecto, quizás, es que la historia que reviste todos estos mensajes es floja. Sólo eso.


En conjunto:

jueves, 23 de mayo de 2013

[Crítica libro]: "Viaje de invierno" de Amélie Nothomb

La portada es un poco spoiler...
El 14ª libro del reseño tiene que ver con una entrada que leí en un blog, "Los cuentos de Nelly", que os recomiendo si queréis pasar un rato entretenido. Su escritora destila buen rollo por los cuatro costados y lo sabe plasmar a la perfección en cada entrada (fin del peloteo). A raíz de dicha entrada me interesé por una autora que hasta entonces había pasado desapercibida para mí pero que se ve que es de bastante renombre: Amélie Nothomb. La entrada giraba en torno a uno de sus libros, "Cosmética del enemigo", y, una vez leída, me dispuse a buscarlo en la biblioteca más cercana. Allí encontré dicho libro y otros tantos de la mujer. Al ver que eran tan finos me dije: ¡2x1! Y me traje "Viaje de invierno" junto con el otro. Paradójicamente, en lugar de leer primero el de "Cosmética del enemigo" y así poder comentarlo antes en el blog de Nelly, me leí primero el otro. Bueno, así funciono yo. Y antes de entrar en mis divagaciones, os dejo la sinopsis de Casa del Libro:

"Desde las primeras líneas de Viaje de invierno, el singular microcosmos de Amélie Nothomb nos seduce y nos atrapa. La declaración del protagonista no admite refutación alguna: «Voy a hacer estallar el avión a las 13.30».
¿Un terrorista internacional? Ni mucho menos. ¿Un mártir religioso? Tal vez. Pero la religión por la que Zoilo se inmola no es la musulmana, tampoco la cristiana, es el amor."

Antes de nada, esta reseña está llena de spoilers, como es habitual. En este caso lo comento porque al tratarse de una novela corta, por poco que diga ya habré destripado la totalidad del libro. Dicho esto, vayamos por partes. ¿Me ha gustado? No, no mucho. Me dejó más frío que el título. Tal y como comprobé más tarde con "Cosmética del enemigo" (y del que ya os hablaré en su momento), y generalizando de una manera que no debería hacer sólo habiendo leído dos de sus libros (y seguro que me permitís la licencia), Nothomb sigue un esquema  bastante parecido en sus novelas. "Viaje de invierno", al igual que la otra, es una novela acotada. ¿Qué quiero decir con eso? Pues que trata una situación muy concreta y particular de un personaje, que generalmente se rige por una lógica aplastante, pero a la vez perturbada. En este caso tenemos a un tipo, Zoilo, que está enamoradísimo de una chica bastante frígida y que sólo vive para cuidar a una retrasada que resulta ser un genio de la literatura. En sus novelas acostumbra a ocurrir que los personajes entran en un tramo muchas veces surrealista y dónde a la autora se le va la pinza antes de llegar a una conclusión impactante. En este caso, Zoilo suministra una droga alucinógena a su querida y a la retrasada para ver si puede llegar más allá y conseguir que la chica acabe por rendirse a sus pies. Después de páginas y más páginas alucinatorias donde comprueba lo frígida que es la chica y que no será correspondido, decide hacer algo grande para destruir ese amor frustrado: estrellar un avión de pasajeros.

Así comentado parece que no guarde lógica alguna. Y es que Amélie Nothomb es capaz de atribuir una lógica más o menos coherente a comportamientos que se escapan de ella. Y ahí, para mí, es lo único a felicitarle. Sus reflexiones, el argumento, el viaje alucinatorio y lo demás me dan igual. Me dejan frío. No le veo el qué. ¿Por qué? Porque no logro empatizar con un punto de vista tan opuesto, los personajes no me gustan (aunque estén bien construidos) y, por muy bien que me lo plantees todo, no le veo el sentido. Además es tan breve que da la sensación que estás leyendo una anécdota desdibujada. No sé cómo explicarme mejor. Si le restas el viaje alucinatorio al total te quedas con apenas 60 páginas (con una tipografía para ciegos) que poco ofrecen. Parece una historia a merced de unas cuantas ideas sobre las relaciones amorosas y lo complejas y turbias que pueden llegar a ser estas. Al final lo único que nos deja Nothomb es una imagen de un tipo complejo, incapaz de relacionarse adecuadamente con las mujeres y de escoger mejor a quien ama. Y bueno, que el amor no tiene nada de racional, pero eso ya lo sabíamos. Pero quizás no hasta el punto de hacer estrellar un avión. ¿O sí?

En conclusión, una novela corta que te deja un poco indiferente y que no sabes muy bien cómo interpretar. Tampoco los personajes ni las situaciones me resultaron muy llamativos; más bien un poco repulsivos. Todos esos puntos hacen que no recomiende este libro; no al menos para introducirte en el mundo de Nothomb. Para ello os recomendaría "Cosmética del enemigo". Pero este lo dejo para más adelante.

lunes, 20 de mayo de 2013

Resumen semanal 13/05/13 - 19/05/13

Se nota que tengo una semana de tranquilidad antes de proseguir con el trabajo final de máster y lo he empleado a ver películas y leer. En total he visto 4 películas, dos que no había visto y otras dos revisionadas. Entre estas últimas está "Memorias de África", un peliculón que me reservo de comentar ahora y que analizaré más adelante, pues tengo mucho que decir de ella. Así que allá van las otras tres:



El planeta de los simios
 La de Tim Burton, no la original. Si la denostase porqué no es fiel al original, estaría entrando en otro debate y no creo que sea un punto negativo al hacer una crítica de un remake (aunque me cuesta mucho separarlo. Soy un puritano en ese sentido). Dicho esto, no voy a decir que es floja tirando a mala porque Tim Burton se haya pasado por el forro la historia original, sino porque como película es floja tirando a mala. Todo transcurre por el tópico y cuando quiere introducir algo sorprenderte (en plan giro argumental), la caga. Ahí están la nave del mono del final, que rompe lo poco de clímax que había en la batalla final (muy, muy simplona) o el final, de vergüenza ajena, sin más. Es también flojo el guión, las interpretaciones, en especial la de Mark "Inexpresivo" Wahlberg, que poco le impresiona el nuevo mundo donde ha caído (imagino que la procesión va por dentro), y la épica. Como ya he comentado, todo lo que ves ya lo has visto en películas anteriores y mejor. Esquema típico de prota que es capturado por los malos, huye, se vuelve el jefe de los "que tenían las de perder al principio de la peli" y, en una batalla que pudiese parecer desigual a favor de los malos, la gana. Muy visto. Aún así entretiene.


París, Texas Película de culto que hace tiempo que tenía pendiente. Tras verla me queda la sensación de que no era para tanto. A ver, la película tiene calidad y en todo momento crea un interés por conocer qué es lo que le ocurrió al protagonista para que acabase vagando por el desierto sin acordarse de prácticamente nada, dejando a un hijo atrás. El problema radica en dos puntos que, para mi, le restan algunos enteros: primero, que no es para tanto. El misterio es de lo más típico. La historia está construida de tal manera que poco a poco los detalles se van revelando hasta llegar al final; lo mejor de todo, cuando se reúne con la madre en aquella habitación. El segundo punto que lastra un poco el ritmo es la lentitud con lo que ocurre todo. Tenía una sensación inevitable de que todo podía contarse más rápido. Pero, aún así trata temas muy interesantes y que hacen reflexionar.


La roca De Michael Bay podríamos estar hablando horas y horas; en una antigua entrada, antes de que el blog fuese tal y como es ahora, hablé de él y sus películas. Su cine se basa en la pirotecnia y el patriotismo, en historias al servicio de los efectos especiales y muchas veces carentes de esencia. Esto ocurre mayoritáriamente en sus últimos films, en la terrible trilogía de "Transformers" o en "La isla" por poner unos ejemplos, pero si echamos la mirada atrás tenemos películas entretenidas. Sí, es cierto, estan plagadas de frases hechas de lo más americanas, vacilando continuamente al personal y que parecen que se tomen las cosas medio en broma, pero al menos estamos ante una película de acción con un poco de sentido, no como muchas de las de ahora (ahora me viene a la cabeza el absurdo trailer de "A todo gas 6"). Así que cómo película de acción con cara y ojos, cumple. Ah, y destacar el reparto, lleno de caras conocidas.

viernes, 17 de mayo de 2013

[Crítica libro]: "Falsa identidad" de Sarah Waters

Waters, tu y yo empezamos con mal pie 
"Falsa identidad" es el 13º libro del reto y con él llega el primero que leo en formato club de lectura. Aprovecho y os recomiendo que visitéis la web Ábrete Libro, no sólo por su increíble Club de Lectura, dónde se respira un clima distendido y para nada pomposo, sino también porque es un buen lugar para hablar de libros y demás. Después de un comentario donde parece que me hayan untado (y no es así), voy a por el libro. ¿Os acordáis de tan funesta primera reseña del reto (en caso contrario hacéis tarde en ir a leerla)? Pues estamos ante un caso similar, aunque no por los mismos motivos. Pero antes de nada, la sempiterna sinopsis de turno, esta vez extraída de Casa del Libro:

"Sue Trinder, una joven huérfana de diecisiete años que vive en el Londres más salvaje, protegida por la señora Sucksby, la gran «madre» de una dickensiana comunidad de delincuentes, es enviada a una mansión en el campo como doncella de la joven Maud Lilly. Pero Sue va con una misión: ayudar a Richard Rivers, Caballero, un aristócrata desclasado, quien planea casarse con Maud, recluirla luego en un manicomio y gozar de la fortuna que ella ha heredado. Hay un obstáculo, el excéntrico tío de Maud..."


El libro está dividido en distintas partes (desconozco cuantas, la verdad, pero diría que 4 o 5) y me quedé encallado en la segunda. Tras una primera parte interesante y que acaba con un cliffhanger que si te lo paras a pensar está cogido muy por los pelos, Waters nos asalta con una segunda parte muy anticlimática. Si bien la consecución del plan era interesante y la relación entre ambas chicas apuntaba a algo interesante, el ritmo queda truncado de golpe pues, en lugar de continuar por donde lo habían dejado, la historia vuelve al punto de partida pero desde el punto de vista de otro personaje. Y en ese momento deja de interesarte nada. Y es precisamente porque el argumento, que Waters llevaba a buen ritmo, pero que en realidad tampoco era para tanto, se nos presenta tal y como es: simplón. En mi caso no quería volver a leer otra vez lo mismo y desde un punto de vista que poco me importaba. ¿Que por qué me interesaba tan poco? Pues porqué el engaño de la primera parte, una vez lo reflexionas un poco, está cogido muy por los pelos y te preguntas como la protagonista no se ha dado cuenta. Una cosa es el lector, pero la otra es la protagonista...es muy difícil que una persona, durante tanto tiempo, pueda mantener una farsa sin que asome algún resquicio de sospecha.

El estilo de la Waters es sencillo y dinámico. No se entretiene en florituras y es perfecto para devorar el libro, pero el fallo garrafal del argumento y el cambio de punto de vista truncan esa virtud. Respecto a los protagonistas, hay unos que están bien perfilados y otros parecen meras comparsas que imagino, porque no lo sé, que se desarrollarán más adelante. En el caso que no fuese así, hay algunos, como la servidumbre de la casa de Maud, que podrían dar un poco más de juego a la historia y crear situaciones de tensión y apenas aparecen por la historia.

Cierto, estáis ante una reseña más corta de lo habitual. La razón es porque poco tengo que decir de este libro. No lo recomiendo; aunque empieza interesante, genera tal anticlímax que hace que dejes la lectura. O a mí al menos me ocurrió. Lástima.

lunes, 13 de mayo de 2013

[Crítica película]: "J.Edgar" de Clint Eastwood

Como ya sabéis hasta el hartazgo, esta semana pasada apenas pude tener tiempo para vagabundear por internet ver películas, series o siquiera leer. Así que esta semana no hay resumen semanal, en parte porqué sólo ví un capítulo de Black Mirror (que reseñaré en un futuro cuando haga el análisis de la 2ª temporada) y una película. Así que sin más dilación, procedo a reseñaros este triste y solitario film.

Un tipo complicado
Poco a poco he ido viendo la mayoría de las películas de la etapa más tardía de este genial director que es Clint Eastwood. Y esta vez le ha tocado el turno a su último film, un biopic del contradictorio y poderoso J. Edgar Hoover, que durante casi cincuenta años fue el primer director del FBI (y el que lo fundó). La película va hilvanando flashbacks con escenas del presente a la perfección para mostrarnos todas las luces y sombras del tipo; de esta manera conocemos a un hombre maniático, que acumuló mucho poder, con muchos complejos y con dificultad para relacionarse, en especial con las mujeres. La película está muy bien y resigue los hechos principales en los que estuvo envuelto Hoover: la caza de comunistas, la persecución de mafiosos y el caso Lindberg, pero también se centra, demasiado en mi opinión, en la relación secreta que estableció con su ayudante y más tarde, director adjunto Clyde Tolson. Y aquí es el único fallo que le atribuyo, que te quedas con las ganas de saber más de las tramas políticas y policiales, los archivos secretos y las conspiraciones en las que se supone que estuvo envuelto. Creo que destina demasiadas escenas a esa relación, que es interesante, no lo niego, pero se echa en falta algo más. Yo me quedé con las ganas de profundizar más en la caza de mafiosos, con ejemplos concretos como Dillinger, o en los trapos sucios de diversos presidentes (pasa muy de puntillas por el asuntillo de Marilyn y J.F.K. Lo entiendo porque ya se ha tratado muchas veces con anterioridad). Otro aspecto a destacar es el maquillaje usado para envejecer a los personajes. En ocasiones me chirriaba, sobretodo en el caso de Tolson o Hoover, aunque tampoco está tan mal como algunos críticos han señalado.

Además, agradezco que Eastwood no se achantase ante la polémica. Esta película es arriesgada y entiendo que los Óscars la repudiasen sin ni siquiera nombrarla a nada, pues muestra un sinfín de situaciones comprometedoras y en especial, la relación homosexual que estableció con Tolson; también insinúa que Hoover exageraba la mayoría de las hazañas que se le otorgaron o las asumía aunque no las hubiese llevado a cabo él, castigaba a aquél que no toleraba, era un racista, mantenía una relación muy extraña con su madre o fue el que estuvo detrás de asesinatos como el de Martin Luther King Jr. Y ya sabemos a veces como se toman las cosas los americanos cuando hurgas en sus heridas.

En definitiva, la recomiendo para aquel que quiera ver un retrato serio de este peculiar y complejo personaje de la historia del FBI, aunque tampoco se espere un gran peliculón como Mystic River o Million Dollar Baby. Un biopic muy digno.

sábado, 11 de mayo de 2013

[Crítica libro]: "Victus" de Albert Sánchez Piñol

El hecho que cambió el devenir de
una nación
Después de varios días sin parar de entregar cosas para el máster y habiendo ya entregado la versión provisional del trabajo de fin de máster casi al límite, puedo respirar medianamente tranquilo durante un tiempo y hablaros del 12º libro del reto. Esta vez es el turno de un libro político, el famoso "Victus" de Albert Sánchez Piñol, el top ventas del pasado Sant Jordi (tanto en su versión española como catalana), que narra la Guerra de Sucesión y los hechos que llevaron al asedio de 1714 en el cuál los catalanes perdieron sus libertades a manos de los borbónicos. Sí, ya, esta reseña va a ser polémica y sesgada al venir de un catalán, llena de independentismo e ideales patrióticos. Pues mirad, tendréis que aguantaros. Antes de nada, la sinopsis:

"Victus es una novela histórica que nos narra la guerra de Sucesión española, un conflicto que puede considerarse como la primera de las contiendas mundiales y que termina el 11 de septiembre de 1714 con el apocalíptico asalto a Barcelona. También es la tragedia de Martí Zuviría, un joven barcelonés, alumno aventajado del marqués de Vauban, que se convierte en un genio de la ingeniería militar. VICTUS es un derroche de información y rigor histórico al servicio de un relato ágil, potente y desenfadado, con una dicción rabiosamente contemporánea que nos lleva de Francia a Barcelona pasando por Madrid, Toledo, Tortosa o las batallas de Brihuega y Almansa. Y es también una obra sobre la Barcelona irreductible de 1714, que sufrió un asedio desigual de trece meses y el bombardeo de más de treinta mil proyectiles."

Lo que más me chocó, antes de empezar siquiera a leerlo, es que sólo estuviese en castellano. ¿Por qué me extrañó? Pues porqué estamos hablando de un escritor que escribe en catalán y que, debo señalar especialmente, lo hace haciendo gala de un amplio dominio de este, con un estilo muy definido y particular. De él ya había leído "Tretze tristos tràngols", "La pell freda" y "Pandora al Congo" y debo decir que los dos últimos son muy buenos, especialmente el último de los citados, escrito de una manera que ya quisieran muchos. El plan del autor era escribirlo primero en castellano, para acercarse más al público español que ve en este tipo de libros independentismo a punta pala y donde dejan a los catalanes como los pobres desventurados y al borbónico como el tirano. Pues bien, en este libro Piñol reparte estopa a los dos bandos y señala como única víctima al pueblo catalán. Para simbolizar que toda guerra es cuestión de escalas de grises, la historia nos la cuenta un sinvergüenza que, empezando como aprendiz del famoso ingeniero Vauban acabará en el asedio a Barcelona de 1714. Pero el tipo no es fiel a ninguna ideología, sino que pasa de un bando al otro sin apenas importarle el conflicto, hasta que se decide por el de los catalanes. Pero vayamos por partes.

A lo que argumento se refiere, el libro, durante la primera parte, es monótono. Sobre todo cuando el protagonista aprende de Vauban el arte de la ingeniería en una especie de Hogwarts para ingenieros; parece que es una retahíla de datos sobre murallas, baluartes y trincheras de ataque y la historia apenas tiene gancho. Pero no es hasta que Martí vuelve a España y nos cuenta el transcurso de la guerra que el libro no cobra interés. El protagonista, al principio en el lado borbónico y más tarde en el austriacista, nos narrará las principales batallas y hechos de esta. Además, irá escalando en la jerarquía, cosa que le permitirá conocer a los principales personajes históricos de la época. Y está realmente bien, sobretodo en su último tercio, dedicado exclusivamente a la defensa de la ciudad. Pero también debo hacer un inciso. No soy muy asiduo de la novela histórica y desconozco sus rasgos característicos, pero durante la lectura del libro me chirriaba que Martí se encontrase continuamente con todos los personajes más ilustres del momento, por muy personaje histórico que fuera. No digo que fuese un impedimento, pues el contenido histórico está hábilmente integrado con el argumento de manera que te interesas por los personajes y los hechos que de otra manera serían un poco farragosos, pero a veces pensabas "Venga, al final resulta que se encontrará hasta con el Felipe V".  Por otro lado, la estructura en forma de flashbacks con la que se nos cuentan los episodios (el protagonista tiene cerca de 100 años y nos lo cuenta en plan últimas memorias) es interesante, pues entre uno y otro se nos va desgranando cosas del futuro que enriquecen la narración, como cuando habla de viajes que hizo por América del Sur o cuando aprovecha para insultar a su biógrafa.

Pero es en el retrato del conflicto, en las decisiones y convicciones de los distintos personajes donde gana aún más enteros. El bando borbónico, defensor de los ideales castellanos de someter al enemigo sin ceder y con testarudez, y el aliado por la hipocresía y la estupidez, tienen mucho que callar. Los uno por tiranos y los otros por pomposos. Sánchez Piñol, de la mano de diversos personajes nos retrata los pros y los contras de ambos bandos. Sin extenderme en demasía os citaré dos ejemplos claros de ambos bandos. Uno es cuando los borbónicos subestiman el potencial de los ciudadanos barceloneses, que con muy poco son capaces de repeler durante meses al mejor ejército del momento; miles de muertos por una planificación horrorosa. Pero es en el bando austriacista donde se llevan la palma de la estupidez. Errores tácticos garrafales de la nobleza catalana, los denominados felpudos rojos, comprometieron su victoria, como cuando podían haber asestado un golpe decisivo en Mataró y no lo hicieron porque al noble de turno le salió de las pelotas no hacerlo. O en la falta de confianza y la altanería con la que dirigían a su pueblo, que provocaron que más de una localidad del interior no se alzara a su favor. Y qué decir de la traición sufrida por los aliados extranjeros , dejando a los catalanes con el culo al aire. Digamos, para concluir, que Piñol deja en evidencia a los dos bandos. Pero es que el objetivo de esta no es otro sino que ensalzar a los verdaderos héroes: la gente normal y corriente que cogió las armas y defendió sus hogares y a sus seres queridos. Este libro es un homenaje a esa clase de héroes, no aquellos que la historia ha querido favorecer (como el noble Casanova por ejemplo), sino aquellos que no hacía falta que lo dijesen, porque lo demostraban con sus actos. Y el líder de todos ellos, en la novela, está representado por el incansable y valiente Villaroel, el defensor de Barcelona, un castellano que decidió defender la causa catalana.

Pero también debo detenerme en las motivaciones del pueblo barcelonés y de otros enclaves catalanistas. Muchas veces, y tal y como nos retrata Piñol, nos llenamos la boca diciendo que el pueblo luchó para conservar las libertades catalanas, pero este lo hizo para proteger sus vidas y las de sus seres queridos. Si continuaban luchando después de no haber comido nada en todo el día y haber estado otro tanto disparando y recibiendo sin cesar no era por el ideal catalán y sus libertades, que también estaba de fondo y no lo niego, sino principalmente por salvar el pellejo de sus hijos, esposas o hermanos. Y más interesante es ver como nuestro protagonista va evolucionando hacia esas convicciones, pues el motivo principal para defender la ciudad es proteger a los suyos; no sólo a su familia, sino a todos aquellos con los que lucha codo con codo en la defensa.

Todo aquel que quiera conocer sobre uno de los momentos más decisivos de la historia de las dos Españas, la de los castellanos y la de los catalanes, y el conflicto que hubo detrás y del que aún estamos viviendo sus consecuencias a día de hoy, este es su libro. Lo es para aquel que quiera conocer la mentalidad de dos Españas muy distintas y que, precisamente por su manera de ser, así acabaron. Pero también lo es para todo aquel que le guste la novela histórica y quiera pasar un rato entretenido entre asedios y batallitas.

lunes, 6 de mayo de 2013

[Crítica película]: "Terciopelo azul" de David Lynch

Esta semana sólo he tenido tiempo para una película, pero no sufráis. En un par de semanas acabo ya con el máster y me podréis leer con más asiduidad y de muchas más cosas. Por lo tanto no haré ningún resumen semanal, pero sí haré una reseña en profundidad de "Terciopelo azul" de David Lynch.

Antes de entrar propiamente en la película debo hablar de los antecedentes. David Lynch, como todos sabéis (y quién no lo sepa lo leerá a continuación), es un tipo que hace un cine un tanto especial, de autor. Te pueda gustar más o menos, el hombre tiene un sello inconfundible e inimitable. Su especialidad es el cine onírico y surrealista, del que no entraré mucho en detalle, donde siempre lo real, lo superficial, se solapa con los misterios del subconsciente, siempre perturbadores. Antes de "Terciopelo azul" ya había visto un buen número de películas del director; "Una historia verdadera" y "El hombre elefante" me parecen brillantes -y casualmente son sus pelis menos lynchianas-; la serie "Twin Peaks" y la película "Carretera perdida", notables; "Twin Peaks: fuego camina conmigo" y "Corazón salvaje", cansinas y demasiado retorcidas y surrealistas. Así pues me acerqué a "Terciopelo azul" con cierto temor. Algunas opiniones negativas y otras positivas me dejaron igual de desconcertado. Al final, la ví. Y puedo decir que superó la prueba.

Yo no me meto en ese apartamento
ni borracho
El argumento no es muy complejo (también tenéis que tener en cuenta cuando se rodó: 1986. Vale, sí, tampoco hace taaanto): un joven, Jeffrey Beaumont, se encuentra una oreja de camino a su casa. Junto con una amiga, hija del jefe de policía que se encarga del caso, y sin que la policía se entere, siguen de cerca a la principal sospechosa del caso. Beaumont se siente atraído, sin que él sepa porqué, por toda la historia. Acabará por inmiscuirse en la vida de la mujer, estableciendo una relación sexual extraña con ella, e involucrándose en una trama criminal. Bien, la gracia de todo esto es que Jeffrey, sin saber exactamente qué fuerza lo empuja a ello, se siente atraído por ese mundo oscuro -que simboliza el apartamento de Dorothy Vallens- y por la propia chica. Beaumont se siente atraído por dos mundos opuestos: por un lado por la pureza que simboliza su amiga y por otro por la oscuridad, la violencia y lo misterioso. Ambas perspectivas se remueven dentro de él y se siente atraído por igual por ambas. Eso le empuja a sumergirse en la espiral del apartamento, que lo engulle. Acabará tratando con una retahíla de personajes que simbolizan la sordidez y un mundo salvaje y demente; el líder de esta banda, el personaje interpretado por Dennis Hopper, es un tarado de cuidado que tiene a Dorothy esclavizada.

Algo que debo reconocer de Lynch, tanto si la película me ha gustado como si no, es que es capaz de recrear muy bien realidades extrañas y demenciales, que se esconden detrás de lo perceptible. En ellas vive el mal, seres abyectos capaces de lo peor, que simbolizan lo más turbio y profundo del subconsciente. Yo con algunos personajes malvados me he acojonado, como con aquellos habitantes de la Logia Negra de "Twin Peaks" o el guía del protagonista de "Carretera Perdida". En "Corazón salvaje" rozaban el ridículo (esta película no me gustó en absoluto), pero siempre tienen algo que te horrorizan. Pues bien, en esta película hay varios personajes que consiguen pasar a la categoría de perturbados, pero no lo son tanto como en otros films. Y se esconden detrás de la aparente placidez de la ciudad. Como en toda película de Lynch, también hay retazos de pureza, y en "Terciopelo azul" la amiga del protagonista se encarga de ofrecernos la alternativa a todo ese lado negativo de nuestra existencia. Lynch parece querer mostrarnos que en este mundo siempre hay un lado bueno y un lado malo de todo y se esconde detrás de la fachada de lo cotidiano.

Para acabar, destacar la canción "Blue Velvet" de Bobby Vinton, tanto cuando se oye su versión como cuando la oímos de boca de Isabela Rossellini.


La recomiendo, pues es una buena película para introducirte en el mundo de Lynch. Es más moderada que otras de su filmografía y pasas un rato entretenido.

sábado, 4 de mayo de 2013

[Crítica serie]: "The Walking Dead" 3ª temporada

Qué gran capítulo aquel...
Bien, por fin la reseña que todo aficionado de los zombies estaba esperando. Echando la mirada atrás, no recuerdo película ni serie mejor de zombies. Cierto, no he visto los clásicos. Pero sí he visto películas como "El amanecer de los muertos" de Snyder, "28 días después" de Boyle o "Zombies Party" de Wright y son peores. E imagino que la del zombie adolescente no es mucho mejor. Lo que les falla a estas y otras y lo que funciona tan bien en "The Waking Dead" es el realismo. Sí, también hay cosas poco verosímiles (como que todos han nacido con una puntería innata), pero a grandes rasgos su punto fuerte es que nos ofrece una visión realista del apocalipsis zombie. La primera temporada tuvo dos primeros capítulos excelentes y a partir de esos, aunque estaba bien, se fue deshinchando. En contra de lo que muchos dicen, a mi sí me gustó la segunda temporada. Es cierto que a ratos se hacía tediosa y que se echaban a faltar más zombies, pero sus primeros y últimos capítulos estaban muy bien. ¿Y qué me ha parecido esta? Ojo, spoilers! En este caso he elaborado una reseña "menos profesional" y más palomitera, pero es que este tipo de series no tienen mucha moraleja ni mensaje y exigen una reseña de destripe. Después de este extenso preámbulo, allá va:

Pues bien, esta temporada es distinta. Aquí, como si se hubiesen dado cuenta de que en la anterior habían escatimado demasiado en acción, no se cortan en avasallarnos con tiroteos, zombies, tiroteos y más zombies. Pero vayamos por partes. Aquí la trama "se complica" todo lo que puede complicarse una historia de muertos vivientes: se nos abren dos tramas paralelas. Por un lado tenemos el grupo de Rick y por el otro el del gobernador. Los primeros intentan hacer habitable una cárcel infestada de zombies para dejar de vagar de un lado a otro y así poder descansar de la vida nómada y proporcionarle a Lori un sitio seguro para que pueda tener al bebé. Y los segundos, donde tenemos a Andrea y su amiga, han montado un pequeño pueblecito, Woodbury, constituyendo así otro emplazamiento seguro. Durante los primeros 4-5 capítulos esto funciona a la perfección, sobretodo porque no estábamos acostumbrados a tanto zombie dando vueltas, el gobernador no es un tipo muy limpio y esconde algo, la prisión es fuente de varias situaciones más que tensas (memorable el capítulo 4) i el grupo que se ha formado en la prisión es atractivo, con sus nuevas incorporaciones.

Pero a medida que vamos avanzando y pasan esos primeros capítulos, la cosa se alarga, y mucho. Como todos habíamos previsto, surgen conflictos entre los dos grupos. Y aquí es cuando todo se deshincha. La primera vez está bien, pero acaban repitiendo el esquema una y otra vez, sin parar. A veces el grupo del gobernador secuestra a alguien o hace X cosa malísima, y ya tienes a nuestros protagonistas yendo hasta allí, rescatando a alguien, tiroteo y vuelta a la prisión. Y si no es esto, es que sustituimos el pueblo del gobernador por otro lugar. O sino, es que ocurre la situación inversa: el gobernador envía a alguien a la prisión o a otro lugar a matar a alguien, hay problemas, zombies por medio, y todos vuelven a su sitio. Y no paran de ir y venir. Es decir, desde el punto de vista argumentativo la cosa se estanca bastante. La parte de la prisión aún se sostiene, pero la del gobernador resulta en muchas ocasiones aburrida, pues su único objetivo es mostrarnos lo malo y falso que es. Pero luego ya hablaremos de los personajes. ¿Es todo malo? No, porqué hay momentos buenos y muchas veces de la mano de los caminantes. Además, los dos últimos capítulos están bien, sobre todo cuando Merl intenta acabar él mismo con el gobernador o cuando al gobernador se le gira la pinza al final.

Qué manía con ir de excursión por la prisión. Después os encontráis en
un callejón sin salida con los amigos y pasa lo que pasa
Cuando analizamos a los personajes, hay muchos que salen perdiendo. Y estos son los de Woodbury, y el gobernador el primero. Nos enseñan y vuelven a enseñan de mil y una maneras diferentes lo supuestamente complejo que es el tipo, lo falso y manipulativo que es y bla bla bla. A mí me cansa. Es un psicópata, vale, capaz de lo peor, pero basta ya de mostrarlo. La única que no se da cuenta es Andrea, la empanada de Andrea, el otro personaje aborrecible de la temporada. Si se dejó engatusar por Shane en la segunda temporada, en esta por Phillip. Ni qué decir de los demás secundarios de allí, como Milton o Merl (aunque este último repunta al final). Sería injusto decir que todos están mal. El grupo de Rick está bien. Rick es un tipo que siempre me ha caído bien, pero mejor me caen Daryl y Hershel. Son personajes empáticos, con los que es difícil no conectar, al igual que la hija rubia de este último. Maggie y Glen ni fu ni fa, Carol igual que antes y Michonne, aunque también resulta un poco cansina, está bien, sobre todo hacia el final. A destacar determinados momentos de T-Dog y Lory (a la que no soportaba en anteriores temporadas) y de los prisioneros reconvertidos de la prisión. Y el hijo de Rick, bueno, durante toda la temporada me gusta bastante, excepto por su cambio al final.

Para acabar destacar el impresionante trabajo que han hecho con los zombies y los efectos especiales, muy cuidados. También las escenas de acción, que para ser una serie, no han escatimado en ellas.

Para sacar una conclusión de todo lo que os he destripado, debo decir que se trata de una temporada con altibajos, con capítulos muy buenos y otros repetitivos, unos mejores y otros peores. El inicio está muy bien, el nudo es flojo y el final es entretenido. Eso sí, para pasar un rato entretenido vale la pena, pero no más. Tampoco os dejará ningún poso ni os hará reflexionar.

jueves, 2 de mayo de 2013

[Crítica libro]: "Libertad" de Jonathan Franzen

La que se lía alrededor del pajarito...
Bien, aquí llega la 11ª reseña del reto. Ahora mismo estoy con el 15º libro del reto 60 libros leídos que me marqué y voy por un cuarto ya completado. Según Goodreads voy 5 libros atrasado, pero tengo ases en la manga...¡cuando acabe todos los otros que voy leyendo a la vez remontaré! Después del éxito de "Solaris", puedo adelantaros que este libro, "Libertad", también es de calidad. Me ha gustado, sí señor, y me reafirmo en la opinión de que la novela contemporánea es uno de mis géneros preferidos. Atajando, os dirijo a la sinopsis:

"Patty y Walter Berglund son miembros de una nueva y floreciente clase urbana, pioneros en la recuperación de un barrio degradado. Además de madre modélica y esposa perfecta, Patty es la vecina ideal, la que sabe dónde se reciclan las pilas y cómo escoger un colegio adecuado para los niños. Junto con su marido Walter, abogado ecologista y ferviente defensor de la bicicleta, aportan su grano de arena a la construcción de un mundo mejor. Sin embargo, la llegada del nuevo milenio pone la vida de los Berglund patas arriba."

Y hasta aquí puedo llegar. Esta novela es un símbolo de que en la vida no todo es de color de rosa, ni mucho menos, sino que en la vida una buena porción de lo que vivimos está teñido de negro. El libro es un trago continuo de amargura, tristeza y, en definitiva, de pensar: "La vida es una mierda". En esta novela se nos retrata el desmoronamiento de una familia, de cada uno de sus integrantes, pero también el de una época en general. Pero vayamos por partes. La historia se nos narra desde distintos puntos vista, que si no me equivoco son estos: El matrimonio tortuoso objeto de análisis, Walter y Patty Berglund; el primero es aparentemente lo que llamaríamos un buen hombre, trabajador, que adora a su mujer y es ecologista y la segunda una ama de casa entregada, que esconde sus problemas puertas adentro, hipócrita, no muy inteligente y frustrada. A estos se les suma Richard Katz, amigo de la pareja, un tipo autodestructivo y mujeriego, duro y que rehúye el éxito y el hijo del matrimonio, Joey Berglund, un chico que se cree invulnerable, duro y especial. Otros tantos secundarios van desfilando por las páginas, entre los cuales destacaríamos a la obsesiva Connie, dependiente total de Joey, la frustrada y frívola Abigail, hermana de Patty, o la joven Lalitha, llena de vitalidad y ganas de destacar.

El uso recurrente de la palabra "aparentemente" no es al azar. Muchos de estos personajes parecen una cosa y por dentro son otra. La complejidad psicológica que adquieren nuestros protagonistas es asombrosa. Llenos de matices y contradicciones, Franzen es capaz de crear unos personajes complejos, terriblemente insatisfechos y frustrados con la vida, incapaces de prosperar. Para ellos es imposible cumplir sus sueños e impedir el hundirse cada vez más. Soy incapaz de describirlos en toda su profundidad; la historia resigue la vida de estos personajes durante décadas y cada uno va evolucionando a su manera. Unos se resignan a llevar una vida insípida, otros se frustran para con el mundo y van acumulando ira y rencor, otros sólo saben autodestruirse sin remedio y otros son incapaces de perdonar al prójimo. Todos ellos se odian a sí mismos en mayor o menor grado. Diríamos que la novela son sus personajes, sin lugar a dudas. La historia, y la gracia está ahí, es la que tantos matrimonios deben estar atravesando (a ver, hay de todo también y tampoco tengo un bagaje detrás como para asegurarlo fehacientemente). También nos ofrece no solamente un retrato de personalidades complejas, sino que nos ofrece una excelente radiografía de las relaciones humanas. De la mano de los diferentes personajes, no sólo los 4 que he citado hasta ahora, veremos desde relaciones obsesivas (como es el caso de Joey y su novia) hasta relaciones frígidas (como la de Walter y Patty a medida que van avanzando en sus vidas), pasando por un amplio abanico de situaciones intermedias.

Franzen aprovecha para retratar muchas otras cosas y una de ellas es una sociedad cada vez más superficial, tal y como nos enseña con la nueva juventud de Nueva York o los ricachones de los que se hace amigo Joey. O cuan avanzadas están las ciudades y el evidente contraste entre ese mundo y la América más rural, visiblemente empobrecida y menos desarrollada. También nos muestra un gobierno y un mundo empresarial de mierda, un mundo dominado por empresas especuladoras a las que les importa un pimiento perjudicar el medio ambiente o las personas si así ganan dinero y poder. Y cómo la gente común, en muchas ocasiones, se deja arrastrar por esa mentalidad para participar en el pastel. ¡Mierda de liberalismo! Está convirtiendo el mundo en un lugar más desalmado. Franzen no ahorra críticas al conservadurismo del sector republicano y a los especuladores de la guerra de Irak.

¿Lo recomiendo? Sí. El libro es largo y debo reconocer que al principio se me hizo más farragoso, pero a medida que iba leyendo me iba sumergiendo más y más en los personajes. Tengo que reconocer que a veces tanta depresión y ganas de no vivir acaban por hacerte pensar más de una vez: "Bueno, si todo es tan malo, ¿por qué vivimos?" Pero, sin desvelar mucho, hay algunos giros que nos hacen atisbar que quizás no sea todo malo. Y, en mi caso, me ha absorbido y cuando llegué al final tenía ganas de que no acabase. Eso sí, no lo recomiendo para alguien que esté pasando por un mal momento. Pero es muy bueno.