jueves, 26 de diciembre de 2013

[Crítica serie]: "Ataque a los titanes" de Tetsuro Araki

Prostituyendo a los titanes
"Ataque a los titanes" es la serie anime del momento. Ha arrasado por allí donde ha pasado y muchos aseguran que es de lo mejor que se ha hecho este 2013. Sinceramente, desconozco si esto es cierto o no, pero no puedo hacer otra cosa que sorprenderme. "Ataque a los titanes" es una propuesta interesante, pero no pasa de eso.

Hace mucho tiempo, se libró una gran batalla entre humanos y titanes y los primeros fueron brutalmente masacrados. Los supervivientes consiguieron construir una ciudad amurallada que les protegió durante muchísimos años de esos depredadores: tres muros concéntricos separados por cientos de kilómetros y que delimitan tres regiones separadas, María, Rose y Sina. En el 845, Eren, Mikasa y Armin, tras 100 años de calma, asisten a lo que parece el principio del fin: un titán de más de 50 metros asoma por encima de la muralla y abre un boquete de una patada, dejando que los titanes más pequeños entren dentro y se ceben con la población de María. Eren, Mikasa y Armin consiguen huir hacia la siguiente muralla y, tras observar con impotencia como sus seres queridos mueren a manos de los titanes, deciden alistarse en la Academia para convertirse en soldados. Tras un inicio prometedor, con dos capítulos bastante intensos, todo acaba diluyéndose hasta incurrir en el tedio, para luego volver a remontar hacia el tercio final. No es que la serie sea mala, no es eso. El problema es que emplea demasiados capítulos para contarnos una historia que no necesita de tantos y entre hecho y hecho trascendental, siempre hay capítulos de relleno que rebajan la calidad del conjunto. Ver "Ataque a los titanes" es ver un puñado de buenas ideas alargadas en exceso.

La caída del distrito Shingashina es un inicio más que notable para, en pocos capítulos, sentar las bases de la propuesta. Luego viene la defensa del distrito Trost, que podría haberse contado con dos tercios menos de los capítulos que se usan; es casi un despropósito usar casi tres capítulos para mostrarnos como el trío protagonista discute con el oficial que quiere ejecutar a Eren, o que tarden prácticamente lo mismo en decidir si ponen o no una maldita roca para tapar el agujero de la muralla. Y luego está el capítulo del juicio, por poner otro ejemplo. Es una chorrada como una catedral. Y a todo esto, ya hemos perdido medio capítulo en una cosa que podría, o bien no haber aparecido, o haberse dotado de mayor complejidad para que aportase algo a la trama. No es hasta que Eren pasa a estar custodiado por los miembros del grupo de reconocimiento que la historia no remonta y cuando aparece la Titán Mujer, la historia se sitúa a un buen nivel y no decae hasta el final. Eso no quiere decir que esas partes no sufran de los mismos problemas de ritmo que achacaba la primera parte, pues desaprovechan más de un capítulo con flashbacks y digresiones inútiles, pero éstos no están tan acentuados y no entorpecen la narración. No quiero dar la impresión de que todo en "Ataque a los titanes" es malo, ni mucho menos. Hay escenas muy buenas, como cuando Eren y su grupo de compañeros son devorados por los titanes en Trost, o las apariciones del Titán Colosal y el Titán Blindado, o prácticamente todo el transcurso de la expedición a María y la posterior aparición de la Titán Mujer, o cuando descubren su identidad. Esas partes están bien, pero quedan eclipsadas por el relleno.

Otro de los problemas que acusa "Ataque a los titanes" es el miedo del autor a aventurarse en el terreno adulto. Y lo entiendo, sabiendo a la audiencia a la que finalmente va dirigida la serie. El problema radica en que la historia que se nos quiere contar, de una humanidad al borde del colapso, con una especie de titanes que les dan caza y los masacran en cuanto pueden, no se presta a ser un shonnen y, sin embargo, Araki se decanta por esta opción. En este sentido, vemos como los titanes devoran a la gente, pero sin entrar en detalles. Vemos como los dirigentes toman decisiones crueles para quitarse de encima a los refugiados, pero apenas vemos nada de la carnicería a la que son enviados en el capítulo 2. Observamos como los ricachones de los distritos interiores desprecian a los habitantes de la periferia, los que realmente están sufriendo por culpa de los titanes, pero todo está tratado de forma demasiado superficial, sin ahondar mucho. Eso hace que en todo momento la serie se quede a medio gas. El que espera una historia adulta, y vuelvo a repetir que es lo que se espera de semejante premisa, se siente decepcionado al no encontrarse un "Berserk" o un "Claymore". Durante los 5 primeros capítulos vemos como el autor duda, sin saber si decantarse hacia una historia más adulta o más juvenil, hasta que llega el capítulo 6-7 y toma la decisión de derivarla hacia el shonnen decidiendo que haya humanos que puedan llegar a transformarse en titanes; ahí es cuando abandona cualquier verosimilitud que pudiera tener la historia y se entrega a firmar una historia más de peleas, concentrada en ver si Eren finalmente aprenderá a luchar en su forma de titán y así acabar con los titanes más fuertes.

El dibujo, uno de los grandes aciertos de "Ataque a los titanes"

Otro problema de "Ataque a los titanes" es que se las da de trascendental en algunos pasajes y lo hace de una forma demasiado inocente, para nada acorde a lo que se esperaría de un planteamiento tan maduro. Se sostiene en plantear dilemas vacuos y superficiales, muy reiterativos, sobre los pros y los contras de luchar por y para la humanidad. No paran de decirnos que los sacrificios a los que deben hacer frente para acabar con los titanes no siempre son justos, que la población no sabe apreciar los esfuerzos de los soldados, que éstos arriesgan la vida día tras día por algo que saben que no van a poder conseguir, etc. Son planteamientos muy sencillos, trilladísimos, y que ocupan demasiados minutos.

La profundidad de los personajes es otro de sus puntos flojos. El trío protagonista es demasiado insípido como para soportar todo el peso de la función. Son demasiado planos y arquetípicos, sin una pizca de profundidad. Eren es el típico impulsivo que primero dispara y luego pregunta, un poco zoquete, pero con buenas intenciones, como todo buen protagonista de shonnen; Mikasa es la seria del grupo, la Roronoa Zoro del grupo, la del talento infinito y que hará lo que haga falta para proteger al protagonista. Se nota a la legua que está enamorada de Eren, pero éste, como buen protagonista de shonnen, o ni se dará cuenta o la corresponderá dándole una palmadita en la espalda y a otra cosa; y luego está Armin, el prototipo de chico inteligente, pero no muy habilidoso en el combate, que empezará cagándose en los pantalones para acabar siendo el valiente del grupo. Unas personalidades tan planas no sirven para hacer avanzar una trama que requeriría protagonistas algo más turbios, con sus pros y sus contras, con dilemas morales más elaborados. Hay algunos secundarios que cumplen ese papel, como Jean o Annie, pero son tan secundarios y salen tan poco que no son capaces de levantar algunos capítulos. Un buen ejemplo de esto es el salto cualitativo que da la serie cuando Eren se separa de sus amigos y se va con el grupo de reconocimiento; allí el peso lo comparte con otros personajes y, aunque no sean el colmo de la originalidad, le dan algo más de vidilla a la serie. Levi es el típico chulo molón de cualquier shonnen, pero cumple a la perfección su papel; Erwin el típico que sabe más de lo que habla; la de las gafas, la loca del grupo pero con un buen corazón. Pese a ello, empatizas con ellos y sufres por si morirán o no. Otro ejemplo: se nota a la legua que la Titán Mujer es Annie. Si hubiese habido un mayor desarrollo de secundarios, el director podría haber jugado más con la identidad de la titán y hacer dudar al espectador.

Finalmente, la animación. Está a buen nivel y los colores, los personajes y los titanes están increíblemente bien detallados, con movimientos fluidos en la mayoría de casos. Hay escenas de acción muy elaboradas, por la capacidad de los dibujantes de coordinar tantos movimientos (y tan complicados) sin que el paisaje de fondo quede descuidado; tienes la sensación que se están moviendo en el espacio. A la mente me viene la escena donde Eren y su grupillo de novatos es masacrado y donde el protagonista pierde brazo y pierna y es devorado por un titán. Sin embargo, siendo los menos, hay casos donde la animación no es todo lo buena que debiera, abusando de las líneas de velocidad y los movimientos estáticos (como cuando Eren lucha cuerpo a cuerpo contra Annie en la fase de aprendizaje o algún que otro movimiento cuando están dentro del bosque). Además, había un efecto que me exasperaba: en varias ocasiones, la imagen se congelaba y los personajes hablaban. Cuando veo un anime no quiero que de golpe la imagen se detenga y parezca que estoy viendo un manga. Pero salvando errores puntuales, la serie goza de una muy buena animación. Y, como colofón, están los openings. El primero me parece correcto, pero nada más. La música está bien, pero el vídeo no acaba de gustarme. Y luego está el segundo, que me encanta. Tanto la música como lo que vemos.


En conclusión, una propuesta original e interesante, plagada de buenos momentos y a la que acompaña una animación más que sobresaliente, pero que adolece de serios problemas de ritmo, de tener unos personajes excesivamente simples y que muchas veces peque de grandilocuente. Todo hubiese sido mejor si se hubiera enfocado a un público más adulto, pero claro, eso no hubiese generado la oleada de fans que ha generado.

2 comentarios:

  1. Hm, bueno hay un pequeño desacuerdo contigo.
    Hace años me vi la serie y dejé de verla por que el trama se me hizo "lento" debido a que lo único que quería ver es a los titanes matando gente o siendo aniquilados, en ese entonces veía series como "Death Note" y esas... Después de ver "Monster" (la cual en verdad recomiendo) mi rumbo de ver el tipo de series cambió.

    Eh bueno, lo que quería decir es que ahora me he leído el manga y he vuelto a ver la serie. La verdad está interesante, mucho más si te lees el manga (te das cuenta que no sólo se centra en matanza a lo idiota como, posiblemente, muchas otras series sino hay una trama más profunda detrás de ello)... Bueno, solo puedo decir que eso, que espero la 2da temporada y que la película es un asco.

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    1. Buenas AndyY3K,

      Antes de ver esta serie ya había visto muchas otras, como Monster o Death Note, y sigo pensando que no es cuestión de que tenga un ritmo pausado que vaya acorde con la historia, sino que está alargada en exceso para evitar que atrape el manga y tengan que recurrir al relleno. En Monster y otras series, el ritmo pausado obedece a la intención del autor en recrearse en el trazo de los personajes, en dotar la historia de cierta verosimilitud, etc. Pero en Ataque a los titanes no es así. Que haya momentos alargados en exceso no sirve a otro propósito que el de alargarlo todo para cubrir lo mínimo en los capítulos que tiene esta temporada y así guardarse material para la próxima temporada sin atrapar el manga. Ahora entiendo porqué poco después quisieron sacar películas resumen; imagino que para eliminar toda esa paja que habían metido de más en la serie.

      Pese a todo lo que digo en contra de la serie, me generó el suficiente interés como para querer seguirla y yo también espero a ver la 2ª temporada, a ver qué tal les sale. La película de acción real me da repelús solo imaginármela, así que no creo que me atreva a verla nunca.

      ¡Un saludo y gracias por tu aporte!

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