jueves, 5 de diciembre de 2013

[Crítica película]: "La caza" de Thomas Vinterberg

No tirar CVs en guarderías
"La caza" nos sitúa en la piel de Lucas (Mads Mikkelsen), un profesor de guardería divorciado y que vive solo. Es un tipo honrado, con muchos amigos, y los niños le adoran. Un buen ejemplo es Klara (Annika Wedderkopp), la hija pequeña de su mejor amigo, a la que de vez en cuando acompaña de camino a la escuela o de vuelta a casa. La niña se enamora de él y él la rechaza, como cabe esperar en estos casos. La niña no lo encaja bien y, ofuscada por el rechazo, le cuenta a la directora de la guardería que Mikkelsen ha abusado sexualmente de ella. A partir de aquí todo irá de mal en peor para nuestro protagonista. Lo que en principio es una pequeña mentira en boca de una chiquilla, acabará convirtiéndose en una falacia que acabará por destruirle.

"La caza" es una película dura, de esas que te sacuden. Una vez se extiende la mentira, nuestro protagonista ya no puede hacer nada. Su entorno, tanto amigos como desconocidos, se le echan encima, sin cuestionarse si lo que ha hecho es cierto o no, sin siquiera escuchar qué tiene él que decir sobre ello. Le acusarán, le insultarán, le agredirán, y todo por una historia que no es cierta. ¿Pero por qué dudar de lo que cuenta la niña? Mikkelsen aguantará el chaparrón como pueda, continuará viviendo en el pueblo a pesar de que prácticamente todos estarán en su contra. Es desgarrador observar que aunque el juicio le absuelve, todos continúan aferrados en creerle culpable. ¿Qué mejor juez que uno mismo? Más allá de si nosotros hubiésemos actuado del mismo modo que Mikkelsen o si el comportamiento de algunos personajes pueda parecer exagerado, Vinterberg utiliza un caso particular, como es el de la pederastia, para contarnos una metáfora sobre uno de los males de la sociedad. Y esas reacciones, magnificadas y en ocasiones forzadas, cumplen a la perfección para redondear la lección moral que quiere enseñarnos Vinterberg. Es cierto que la escena del supermercado está forzada, o que maten al perro o que Mikkelsen perdone a sus amigos y a su novia. Yo no lo haría. Sin embargo, me parece verosímil en muchas otras. Me creo que la directora se precipite, que llame a un tío que ni siquiera es psicólogo, que los demás se fíen de algo que no ha sido contrastado por un profesional, porque muchas veces somos así. Desde la directora hasta el último que se pone en contra del protagonista; emitimos juicios, nos precipitamos, sin pensar en las consecuencias. Me creo que varios amigos suyos lo cataloguen de pederasta en lo que tarda uno en chasquear los dedos, que olviden todos los años de amistad y ni siquiera le otorguen el beneficio de la duda. También me creo que aun haya gente que crea que él es culpable aun cuando se ha demostrado lo contrario. ¿Cuántas veces nos ha ocurrido que, aún sabiendo que estamos equivocados, no queremos dar el brazo a torcer para no contradecirnos con lo que habíamos estado diciendo hasta el momento?

Es, pues, una crítica dura a nuestra facilidad para emitir juicios sin tener la base para hacerlos. Tal y como demuestra la película, hay que ir con cuidado con juzgar hechos de los que desconocemos toda la información. Es muy fácil condenar a alguien y muy difícil reparar luego el daño. O tal y como deja entrever el desenlace, hay manchas que nunca desaparecen por mucho que transcurra el tiempo y se hayan "aclarado" los hechos.

Por otro lado, hay que destacar la capacidad de Vinterberg para administrar la tensión; es capaz de tenernos en vilo desde que empieza hasta que acaba, siempre intranquilos, aunque a veces el ritmo decaiga ligeramente por una reiteración de ideas. Sabes que todo va a ir de mal en peor para el protagonista y a la vez no quieres que le ocurra nada, y eso es porque el personaje protagonista está bien construido y empatizas con él. En este sentido, también es una película notable. Quizás se eche en falta que el personaje, como ya he comentado antes, actúe de un modo, digamos, más en consonancia con lo que haríamos nosotros (o que haría yo), pero como ya he dicho, esta aproximación cumple con su propósito.

En conclusión, una película notable para mostrarnos con qué facilidad linchamos a alguien sin tener la más mínima prueba de la veracidad de lo que se nos cuenta. Fuerza algunas situaciones y algunas reacciones para que todo encaje con el tema, pero es una película más que notable. Muy recomendable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario