viernes, 22 de noviembre de 2013

[Crítica película]: "La noche es nuestra" de James Gray

Yo me hago poli porqué sí
De James Gray solo había visto "Two lovers", un drama romántico interesante, y con solo verla supe que es uno de esos directores, calidad a parte, que tienen un sello distintivo. Personajes torturados, fotografía sucia, una ambientación más cercana a la realidad que la que ofrecen otras películas del género y un guion sobrio pero solvente. Pero algo hizo que no saliera satisfecho de "Two lovers". Quizás fuera que la historia pecaba de lenta o que los personajes eran demasiado grises, carentes de carisma. Sea como sea, "La noche es nuestra" también me ha dejado el mismo regusto que "Two lovers", aunque por otros motivos.

"La noche es nuestra" nos cuenta la historia de dos hermanos, uno policía (Mark Wahlberg) y que goza con el favor de su padre policía (Robert Duvall) y otro (Joaquin Phoenix) que regenta un local nocturno y que anda metido en compañías nada recomendables. Wahlberg y Duvall están acostumbrados a que Phoenix vaya a su bola y vaya dando tumbos sin meterse, pero un buen día necesitarán que Phoenix les ayude a atrapar a un capo de la droga que suele frecuentar su local. A partir de aquí, todo cambiará drásticamente. Los malos van a por Wahlberg y lo dejan herido de gravedad, detonante que hará que Phoenix quiera colaborar con su padre para desenmascarar a los mafiosos. Y cuando digo que los cambios son drásticos, es que son drásticos. Y ahí está el fallo. Cuando acabas "La noche es nuestra" tienes la sensación de que has visto una película buena, pero que algo no encaja. Piensas y piensas y te das cuenta que el error está en la trama y que has estado viendo dos películas distintas. La primera mitad por un lado y la segunda por otra. Desde que empieza hasta que la banda de narcos descubre que Phoenix trabaja para la policía la película reúne los puntos fuertes que James Gray imprimía en su otro trabajo y que comentaba anteriormente. Los hechos transcurren en el marco de la realidad, a una velocidad adecuada y los personajes tiran adelante de forma coherente a los hechos que transcurren en la trama. Todo es sucio, realista, verosímil. Te crees que a raíz de la agresión que sufre Wahlberg, Phoenix quiera colaborar con la policía y ya de paso eliminar esa concepción tan negativa que tiene su padre de él y ganarse su admiración. Por fin ves que Phoenix quiere hacer algo semejante a sentar la cabeza. Pero cuando es descubierto y entra en el programa de protección de testigos hay toda suerte de excesos que restan credibilidad al filme a pasos agigantados. No me creo que el malo escape de una forma tan burda de la prisión y se ponga a perseguir a Phoenix y su familia tan fácilmente. Tampoco me creo que sea capaz de tender una emboscada a la policía y que acabe asesinando a Duvall. Ni que a raíz de eso Phoenix quiera hacerse poli y que lo acepten en el cuerpo, sin pasar ninguna prueba ni nada, por el simple hecho de que su padre fuese policía. Tampoco me creo que acabe siendo uno de los mejores policías del cuerpo y que acabe con el malo él solito. Son un conjunto de licencias las que se toma James Gray para hacer avanzar la trama y que rompen con todo lo visto en la primera parte.

Por otro lado, las actuaciones están bien, si exceptuamos a un Wahlberg y a una Mendes un poco limitados. Phoenix, el personaje principal, hace una gran labor y solo hace que reafirmarse como uno de mis actores preferidos. La ambientación es otro de sus fuertes, sucia y gris y que ayuda a meternos en la historia, a creer que estamos ante una historia que bien podría ser real.

En conclusión, una película que podría haber sido más de lo que al final es y todo por las excesivas licencias que se toma Gray para hacer avanzar la historia, que le restan el realismo por el que abogaba en un principio. Si logramos obviar esto, estamos ante una película de género policial entretenida y con unas interpretaciones más que solventes.

2 comentarios:

  1. Sucio sí me pareció, pero realista y verosímil no. Mira que el jefe de policía, Duvall, irse en su cochecito solo para ponérselo a huevo a los que quieren matarlo. Hace un tiempo que la ví y no tengo un recuerdo muy claro, lo que quiere decir que no me dejó lo que se dice huella en el cerebelo.

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  2. Buenas Tramon,

    Sí, si tienes toda la razón. Para mí deja de ser realista a partir de cuando envían a Phoenix a la casa de los narcotraficantes. A partir de ahí es una sucesión de escenas a cuál más inverosímil. Como la que cuentas o cuando Phoenix entra en el cuerpo de esa forma tan chapucera.

    Y como bien dices, no pasará a la historia.

    Un saludo y gracias por comentar!

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