miércoles, 13 de noviembre de 2013

[Crítica libro]: "Crónicas marcianas" de Ray Bradbury

No, no me subiría a un cohete como
este
Leí "Crónicas marcianas" para el club de lectura de Literautas organizado en Goodreads hará unos meses. No había leído nada aún de Ray Bradbury y era un pecado no haberlo hecho gustándome tanto el género. "Crónicas marcianas" es un libro de relatos cortos autoconclusivos, pero con una particularidad. Todos los relatos están conectados y tienen como eje vertebrador la conquista de Marte por parte de unos humanos al borde del colapso. Siguen una cronología que abarca desde enero de 1999 hasta octubre de 2026. 

Como en todo libro de relatos, hay cuentos sobresalientes y otros que no lo son tanto. Pero antes de detenerme a hablar de cuentos aislados, hay que hablar de la ambientación que imprime Bradbury a su Marte imaginario. Para aquel que busque una mirada más próxima a la ciencia ficción, como en mi caso, saldrá un poco decepcionado. Creía que encontraría una recreación más rigurosa, más técnica, más científica, más estilo Isaac Asimov o Stanislaw Lem, pero "Crónicas marcianas" es más fantasioso y en él veremos pistolas que disparan abejas, góndolas surcando ríos de arena y carruajes tirados por animales voladores. Es cierto que a medida que uno va avanzando en la historia se empapa de su ambientación, sobre todo gracias al gran dominio descriptivo de Bradbury, pero no acabé de acostumbrarme a la recreación de Marte. No encuentro acertado que los marcianos sean tan parecidos a los humanos, que el clima no sea en modo alguno agresivo para los humanos (se pasean por él como si fuera la Tierra) o que los instrumentos y vehículos marcianos sean tan ridículos.

Sin embargo, los cuentos están bien en líneas generales. Bradbury intenta no estancarse en un único modelo de cuento y explora decenas de variantes, jugando con narradores distintos y con la extensión del relato. Los relatos más extensos suelen contener una trama con inicio y final, mientras que los cortos funcionan más a modo de nexo de unión entre distintos estadios de la colonización. En ellos ocurren hechos decisivos que marcan el devenir de la historia, como el despegue del primer cohete en "El verano del cohete", el inicio de las migraciones masivas a Marte en "Las langostas" o el inicio de una guerra nuclear en la Tierra en "Los observadores" y que marca la vuelta a casa de los humanos que se habían lanzado como salvajes a la conquista del espacio. A veces caen en la repetición de mostrarnos una y otra vez lo mismo, pero en general resulta un agradable descanso entre relatos más extensos. "El verano del cohete", el cuento que abre el inicio del libro, es un buen ejemplo. Todo el cuento es una metáfora muy acertada para ilustrar un cambio de era donde todo lo visto anteriormente será distinto; Bradbury lo simboliza con un cohete despegando en pleno invierno y que provoca un verano momentáneo en los pueblos cercanos. "Los colonos" y "Las langostas" son otros dos cuentos de transición de calidad. Primero por lo bien escritos que están, cuidados al milímetro, y luego por lo que simbolizan. Por un lado la soledad de abandonar lo conocido y el miedo a lo nuevo, a lo desconocido. Y el segundo como símbolo de lo que supondrá el principio del fin del planeta Marte tal y como era. O "La tienda de equipajes", uno de mis preferidos. Pese a su sencillez, encierra un mensaje muy interesante. El apego a nuestras raíces. Como emigrante que fui durante unos meses, sentí esa añoranza, ese sentimiento de volver a casa con los tuyos por difícil que fuera la situación allí. En cuentos como este, Ray denota un gran dominio en untar todos sus cuentos de un tema sin que chirríe demasiado.

Pero es entre los más extensos donde encontramos las verdaderas perlas. Bradbury usa a menudo la colonización de Marte como excusa para retratar muchos de los males humanos. "Aunque siga brillando la luna" está plagado de grandes frases y hay múltiples lecturas. ¿Por qué rechazamos lo diferente y seguimos la masa, por equivocada que esté? Esto me recuerda a los tiempos que vivimos (y probablemente haya ocurrido siempre). Hay que seguir las modas, todos tenemos que ser iguales y si hay alguien distinto, señalarlo y perseguirlo, como es el caso del personaje de Spender. Porqué su persecución, más allá de que haya asesinado a los cinco tripulantes, es sobre todo por su condición. Además, ¿cuántos hemos asistido sin intervenir, como el capitán Wilder, a injusticias de ese tipo, para no desvincularnos de la masa? "Usher II" es otro ejemplo de como Bradbury se las sabe todas para innovar y describirnos algo para que no parezca rutinario. Pero lo mejor de todo continúa siendo el mensaje que subyace detrás. De cómo hay elites que se dedican a fomentar la ignorancia, la falta de imaginación y la uniformidad. Esto es muy actual también. Hay muchas películas, series, programas de televisión y libros fabricados en serie, que se basan en repetir esquemas vistos y revistos, por poner unos ejemplos. Otro de mis preferidos es "Encuentro nocturno", donde dos realidades distintas chocan, la humana y la marciana, y están condenadas a no entenderse nunca. No son capaces de coexistir la una con la otra, como los numerosos choques entre culturas que estamos acostumbrados a ver. También "El marciano" es uno de los mejores. Proyectar un ser querido en otro nunca nos devolverá el original. Solo traerá más dolor y acabas viendo todo lo que no es; todas las carencias que no lo convierten en el original que ya se fue. "La tercera expedición" y "La tienda de equipajes" completarían el cupo.

Sin embargo, hay otros que no sé si soy yo o es que no acabo de verles el qué, como "Vendrán lluvias suaves" o "Los pueblos silenciosos". "Intermedio" es muy insustancial, "Los músicos" no me ha transmitido nada y el que menos me ha gustado ha sido "Un camino a través del aire". No es porque no entienda el mensaje, sino porque me parecen tremendamente aburridos. A veces son irrelevantes, no añadiendo nada nuevo que no sepamos ya. A veces creo que se pierde en las descripciones infinitas, y es eso lo que lastra algunos cuentos, porque hay relatos que solo son eso, descripciones (como "Vendrán lluvias suaves" o "Noche de verano"), y girar sobre la misma idea, como los del último tramo, que no paran de dar vueltas sobre la soledad después de la destrucción de la Tierra y el abandono de Marte.

La impresión es agridulce, aunque la balanza se decanta por el lado positivo. Hay relatos que son excelentes y otros que me han dejado frío. Los mensajes y temas que trata están muy bien, pero a veces son demasiado reiterativos, y la ambientación que tiñe los relatos no acaba siendo todo lo "científica" que esperaba. El libro deja grandes frases y escenas, y solo por ellas vale la pena leerlo. Lo recomiendo.

4 comentarios:

  1. Me ha encantado tu forma de redactar lo que piensas sobre Cronicas Marcianas, pero me parece que estas siendo muy objetivo, el chiste del cuento completo es criticar a la sociedad norteamericana de los 50. Desde el racismo, al colonismo, la sociedad se sentía desengañada por una crisis económica mundial, por el sufrimiento ocasionado tras una guerra mundial y sus secuelas atómicas.

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    1. Buenas anónimo,

      Entiendo a lo que te refieres, pero más allá de qué quería transmitirnos Bradbury con esos cuentos, que lo consigue a la perfección, cuando los leí tuve la sensación de que el conjunto no acababa de convencerme. Algunos llegaron a aburrirme, por repetitivos, y hubo otros en los que tuve la sensación de que no aportaban nada nuevo a la historia.

      Pero coincido contigo que como crítica de la sociedad norteamericana de por aquel entonces es un libro muy bueno.

      ¡Un saludo y muchas gracias por comentar!

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    2. me puedes decir que intrumentos cientificos se encuentran en este libro?

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