viernes, 18 de octubre de 2013

[Crítica película]: "El club de la lucha" de David Fincher

¡Pero si son igualitos!
David Fincher es un director con el que tengo una relación agridulce, más dulce que agria, y creo que influye mucho el hecho que las dos películas que vi primero de él son las que más me han gustado de su filmografía, "Seven" y "Zodiac", y dejaron el listón demasiado alto para las demás. "La red social", "The game" y "Millenium" me gustaron, "El curioso caso de Benjamin Button" me aburrió y "Alien3" me pareció una película floja que ha envejecido muy mal. Con "El club de la lucha" puedo decir que ya he visto toda la filmografía de Fincher, pero también puedo decir que ésta es la peor de todas y con diferencia (si descontamos "Alien3", claro).

Me cuesta definir la trama de "El club de la lucha". La peli va dando tumbos de aquí para allá y lo que parece que podía funcionar en formato novela, cuando es adaptado a la gran pantalla se demuestra que no. Edward Norton padece de insomnio y lleva una vida muy gris, y parece que lo que le deja dormir es asistir a reuniones de grupos que sufren algún tipo de enfermedad. Lo acepto, pero no tiene ni pies ni cabeza. Y menos sentido tiene que el personaje interpretado por Helena Bonham Carter sea el detonante de lo que vendrá después: Edward Norton conocerá a Brad Pitt y su lado inconformista y de ahí montará un club, el club de la lucha, dónde se dará de ostias con otras personas para desfogar su ira y sus ataduras morales. No tiene sentido, pero lo acepto. De aquí hasta el final, Pitt y Norton construyen una organización criminal, bastante estúpida, constituida por soldados que no se cuestionan nada y con un código casi sonrojante por lo infantil que resulta en ocasiones, con ese "la primera regla de club de la lucha es no hablar del club de la lucha". Esta banda se dedica a atentar contra todo lo que se supone que corrompe la sociedad y en cuanto se abre una investigación policial, con solo amenazar al jefe de detectives todo se acaba. Lo que parecía una simple banda, con el tiempo se convertirá en una organización con múltiples sedes y con una gran influencia en todo el tejido de la sociedad, de un modo que solo puedo definir como humorístico. Y lo más interesante está por llegar: Pitt solo es un rasgo de la personalidad de Norton y encarna su lado más autodestructivo, libre de ataduras morales e inconformista. Lo más sorprendente de todo es que nadie se diese cuenta antes del desdoblamiento de personalidad; no entiendo el comportamiento de Bonham Carter cuando se entera, pues precisamente desde su punto de vista se tenía que notar a la fuerza y no lo comenta en ninguna ocasión. Por detalles como éste y otros más, como cuando la panda de borregos empieza a corear el nombre del amigo de Norton muerto, en muchas escenas tenía la sensación de que estaba viendo una parodia más que un thriller. Otro aspecto interesante a comentar es que no hay tensión alguna en todo el metraje; no ocurre nada que haga peligrar de algún modo el statu quo de los protagonistas. Solo en el último tramo, cuando Pitt desaparece y Norton va en su busca, descubre que Pitt no es otra cosa que una de sus personalidades y cuando quiere detener la detonación de los edificios, solo en esos momentos la película logra arrancar, pero ya es demasiado tarde como para enmascarar las casi dos horas de tedio anteriores.

Entiendo el mensaje, el de vaya mierda de vida que llevamos dejándonos manipular por las convenciones sociales, la hipocresía y las marcas, pero la película se basa en repetirnos continuamente lo mismo una y otra vez, hasta que resulta empachoso. No hay nada más. La trama que serviría como vehículo para transmitir este tema, como ya he comentado, es muy floja. La moraleja de que todos tenemos un lado Brad Pitt, quizás tenga algo de cierto, pero por si sola no es capaz de sustentar toda la película. Da lugar a frases del guion que están bien, pero no es suficiente. Otro punto a favor de la película son las actuaciones de Pitt y Norton, creíbles en todo momento. Los demás están bien, pero nada destacable. No hay nadie, a excepción de Bonham Carter, que sustente el rol de personaje secundario.

En conclusión, un tema de fondo muy bueno queda lastrado por una trama que solo puedo calificar de idiota. Tira por tierra unas buenas actuaciones y provoca que la película sea repetitiva y que el conjunto resulte aburrido y carente de sentido. No la recomiendo, pese al alud de críticas positivas que tiene.

4 comentarios:

  1. Yo la vi en el cine, y me pareció horrible. Después se volvió película de culto.

    Me alegro de que haya gente a la que no le guste.

    La novela funciona infitivamente mejor. La película está construída al rededor de la "sorpresa" final (que recuerda demasiado a Jekyll y Hyde, por cierto). Nunca entendí cómo Norton peleando consigo mismo logró crear un club (la respuesta es que es una gran trampa).

    David Fincher es muy bueno haciendo thrillers, y punto. Tengo muchísimas ganas de ver "Gone Girl".

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  2. Yo también me alegro. Cómo dices, es una película terrible. Me aburrí mucho y no me metía en la historia ni a tiros. Cuando la acabé pensé que quizás funcionase mejor en formato libro, aunque tampoco tengo ganas de leerlo.

    Yo tampoco lo entiendo. Es una idiotez si te paras a pensarlo. Cómo también que Bonham Carter no comente en ningún momento, ni siquiera de pasada, el problema del desdoblamiento de personalidad. Parece que todo el mundo se lo calle para que el espectador caiga en la trampa. No sé, todo está forzado para gestar la sorpresa.

    Pese al descalabro de esta película, Fincher es un director que me gusta. Cuando se pone a hacer lo que se le da bien, thrillers tipo "Seven", "Zodiac" o "Millenium", le salen películas muy buenas. Cuando se desmarca, como en ésta o "El curioso caso de Benjamin Button", no le acaba de salir bien la jugada. Yo también espero ver su próxima película. Aunque la descripción de Filmaffinity es un poco escueta, parece que volverá al thriller.

    Un saludo y muchas gracias por comentar!

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  3. Interesante. De las pocas personas, que he encontrado, capaz de criticar esta película. Yo tengo un sentimiento chocante, a veces me gusta y a veces no... Con el último visionado (hace unos meses) me percaté de que en efecto es visualmente perfecta, está dirigida con mucho mimo y de igual manera las interpretaciones son soberbias.
    Pero no es la trama, en la que el propio protagonista se contradice al querer destruir un sistema capitalista basado en jerarquías usando un "ejercito" de igual orden jerárquico, lo que me mosquea, sino la hipocresía que hay entorno a la cinta; echando por tierra su mensaje antisistema: y es que la película está financiada por una industria que se embolsa millones (que ya no aplaude el arte sino la pela) saturando al espectador con carteles publicitarios a cada nuevo plano. Y mi pregunta es, ¿tuvo que pagar Warner a todas las franquicias que aparecen en la película o fueron las franquicias quienes pagaron a Warner para salir en ella? Pues eso, a tomar por culo el mensaje del film.

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    1. Un comentario muy interesante. No hablé de la hipocresía que supone criticar un sistema capitalista y nutrirse de él para hacerlo (o participar de él), pero me parece otro argumento más que empaña la película y que no tuve en cuenta en un principio.

      Gracias por tu aportación Rondi. ¡Un saludo!

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