viernes, 11 de octubre de 2013

[Crítica libro]: "La verdad sobre el caso Harry Quebert" de Joël Dicker

Y lo peor de todo es que el tío se lo
ha creído
La crítica y los premios se han deshecho en elogios con "La verdad sobre el caso Harry Quebert" y la han catapultado al Olimpo de los best-sellers de una forma, cuanto menos, meteórica. Una habilidosa campaña de márquetin ha infestado las librerías con miles de ejemplares e internet y revistas se han llenado con críticas relatando las innumerables virtudes de la obra y su autor. Joël Dicker ha sido comparado con otros autores, como Stieg Larsson o John Irving, por citar una noticia que leí sobre el tema en cuestión. Después de leer parte del libro, solo puedo decir que es una novela perfectamente olvidable y que adolece de multitud de defectos. La crítica, los premios y demás nos la han metido doblada. A continuación hablaré sobre dichos defectos, pero quiero aclarar que no pude pasar del primer cuarto. He leído muchísimas opiniones que dicen que no remonta, que si el final es peor y que la trama da más vueltas que una peonza, pero en ese terreno no voy a entrar. Solo hablaré de lo que pude detectar en sus primeras páginas.

La trama gira alrededor de un escritor que se ha quedado sin inspiración y acude a su antiguo mentor, el tal Harry Quebert, para que le ayude a superar el bache. Poco después de reencontrarse, se descubren los restos de una chica de 14 años desaparecida hace mucho tiempo, enterrados en el jardín de Harry. Y lo peor de todo es que éste mantenía una relación a lo "Lolita" con la niña. Esta trama es de manual y Dicker no se separa ni un ápice de él. La historia tarda demasiado en arrancar, con unos capítulos sobre el protagonista al borde del abismo creativo que se nota que sirven como excusa para introducir el tema del asesinato, con una gran cantidad de clichés, como cuando nos describe la vida desenfrenada que llevaba con su novia-estrella-superficial. Se ve a la legua que toda la trama del escritor falto de ideas y los consejos ¿consejos? sobre escritura de Quebert son un pretexto para la investigación. Investigación que se aborda de la forma más tópica. Quebert parece un monstruo, el protagonista cree en él, la opinión pública no, y el prota decide investigar por su cuenta -y de paso escribir otro best seller-, en una imitación que recuerda demasiado a un cruce entre "Los hombres que no amaban a las mujeres" y "Twin Peaks". Cientos de sospechosos, nadie es lo que parece, etc. Todos los thrillers de asesinatos e investigaciones beben más o menos de este esquema, pero aquí todo está manido, sin ganas de innovar y ofrecer un producto diferente. Lo intenta con el tema de Nola y Quebert, esa relación prohibida, pero no tiene nada de provocativo ni es creíble. Nola no tiene nada que la haga tan especial como para que Quebert lo arriesgue todo de ese modo. Los personajes no son el plato fuerte del libro, muy tópicos y mal dibujados. Por citar solo un ejemplo: la madre del protagonista. Es sonrojante cuando abre la boca y suelta todos esos clichés; solo habla de casar a su hijo y de si come bien, una parodia de lo que cree Dicker que es una madre.

Lo que juega en contra de Dicker y que hace que todo rechine más de lo normal es que no está bien escrito. No tengo nada en contra de los escritores noveles (aunque se ve que el Dicker tenía dos novelas escritas antes que esta y que nadie nombra. ¿Por qué será?), más que nada porque creo que de alguna manera se empieza, pero sí cuando los comparan con genios de la escritura de la talla de John Irving o con escritores que escriben bien, como Stieg Larsson. No se puede decir que escriban igual que él después de leer a Dicker. Frases que suenan a artificial, construcciones extrañas o un uso desmedido del usted. Las descripciones también lo son, que rayan los estereotipos y los diálogos, de lo peorcito que he leído. Es capaz de qué todo suene forzado e irreal, cómo el ejemplo de la madre citado en el párrafo anterior, o cuando habla con su agente o con el abogado de Quebert.

No la recomiendo. Para nada. Quizás sea por la decepción provocada por la crítica y la campaña de márquetin, pero hay muchas cosas que hacen que esta novela se hunda. Dicker no escribe bien, la trama es tópica y no ofrece nada que la diferencie de una copia barata de un thriller cualquiera y los personajes huelen a artificial. Un desastre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario