jueves, 3 de octubre de 2013

[Big moment]: El peor spoiler del manga

Dadle a la imagen que no muerde
y así lo veréis mejor
Sí, es el peor spoiler que se le puede hacer a alguien. Bueno, quizás uno de los peores. Así que a partir de ahora solo acepto a valientes o, por ende, a todo aquel que ya ha haya leído "Death Note". Esta serie es una de mis preferidas. Recuerdo cuando empecé a leer el primer tomo; esa ambientación malsana, con un protagonista aburrido de la monotonía de la vida, y que por azar encuentra un cuaderno con una instrucción (entre muchas más): "El humano cuyo nombre sea escrito en este cuaderno morirá". Si unimos esto a que Light es un justiciero con una polémica visión elitista del mundo, a la par que un chico listísimo, el thriller y el dilema moral están servidos. Al principio todo es sencillo. Mato a este delincuente y al otro y nadie me pone freno. Light se lía como un poseso a matar delincuentes, incluso aquellos que ni siquiera salen en los medios de comunicación (su padre es policía y le chafardea los expedientes criminales) siguiendo su ideal de justicia. Pero la cosa se complica, y mucho, cuando el caso de los misteriosos ataques al corazón en masa pasa a manos del gran detective L, una eminencia mundial que se encarga de resolver esos casos que nadie es capaz de resolver. Éste va estrechando el cerco, cada vez más, hasta que Light se ve obligado a adoptar un plan mega complejo para jugársela a L y eliminar las sospechas que empezaban a recaer sobre él. Podría estar horas explicándolo, pero el que ha llegado hasta aquí o bien ya se lo ha leído o debería replantearse oírlo de mi boca.

Pues bien, cómo Light consigue con su jugada acabar con L y Rem de una sola tongada es memorable. No podía estar mejor pensado, el cómo juega con las reglas de los cuadernos para quitarse a los dos tipos que podían o bien desenmascararlo o bien matarlo. Asistimos, atónitos, a la muerte de uno de los personajes más entrañables y carismáticos del manga y cómo uno de los más crueles sale victorioso. En los últimos segundos de vida ve la cara de Light y sabe que Kira es él, que sus sospechas se han cumplido: el que creía amigo suyo le ha matado despiadadamente. Buen ejemplo que ilustra a la perfección que los buenos no siempre ganan. Ese movimiento marca un punto de inflexión muy importante en la serie. Por un lado, Light consigue -durante unos años- quitarse de encima las sospechas y hacerse con el puesto de L. De esa manera consigue imponer con más facilidad su reinado justiciero y de paso tiene vía libre para quitarse de encima posibles eslabones que podrían desenmascararlo, como Watari, los agentes Aiber y Weddy y todos los miembros de la Yotsuba. Le permite cerrar un gran arco que había empezado en el primer tomo. Pero también marca un punto y coma en lo que a calidad se refiere. El clímax es tal que luego la serie no es capaz de mantener el mismo nivel de la primera parte. Continúa siendo una serie excelente, pero la rama ya no vuelve a repuntar de ese modo.

Aunque Light también me tira, es imposible que este tío te caiga mal

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