jueves, 19 de septiembre de 2013

[Crítica serie]: "Mirai Nikki" de Naoto Hosoda

No sabia que existiesen tantos tipos de
futuros
La sombra que dejó "Death Note" es muy larga y muchos mangas y animes han bebido, con mayor o menor fortuna, de la idea que hizo tan famosa dicha serie. Si en "Death Note" la historia giraba alrededor de un cuaderno que permitía matar escribiendo el nombre de la persona que se desease, en "Mirai Nikki" sustituyen los cuadernos de muerte por teléfonos móviles. ¿Es "Mirai Nikki" una digna sucesora que aprovecha la premisa, pero sabe darle otro enfoque y ofrecer algo nuevo o, como mínimo, de calidad? Rotundamente, no. ¿En qué falla? En casi todo.

Desde el punto de vista argumental, vemos como a trece elegidos se les proporciona una serie de teléfonos móviles que les permiten anticiparse a lo que ocurrirá en el futuro, con el objetivo de matarse entre sí. Deus ex Machina, el dios que organiza el tinglado, ha decidido cederle el trono al último superviviente de este macabro juego. Para empezar, la trama es muy confusa. Tardas demasiados capítulos en entender una trama que a priori es simple, y eso es porque el autor quiere hacerlo más complicado de lo que es para enmascarar la aparente simplicidad. Cuando entiendes de que va, te encuentras con que la historia da demasiados giros, sobre todo cuando entran en acción los demás usuarios de los teléfonos. Cuando te cuentan que cada móvil predice cosas distintas, solo hace que añadir más confusión. No sabes qué diferencia hay entre predecir el futuro a secas y preveer solo hechos trascendentales o hechos criminales. Además, cuando dos o más usuarios coinciden, los combates se resuelven de forma exageradamente convencional. No hay jugadas maestras para acabar con alguien, como en "Death Note", sino que simplemente se enfrentan físicamente y Yuno, la novia del protagonista, acaba siempre con ellos con facilidad. Solo hace falta ver cómo acaban el Doceavo, la chica del templo o el niño, por poner un ejemplo. Pero es en las escenas del día a día, que sirven para relajar la trama, donde la serie aburre más. Son muy tópicas y no encajan mucho; si estuvieses metido en el jaleo, con varias personas queriendo asesinarte a las primeras de cambio, acechándote día y noche, no desconectarías y harías tu vida normal yéndote al parque de atracciones, a la escuela o yendo a buscar a tu madre a la estación. En definitiva, que la trama hace aguas por todas partes. Otro aspecto a comentar en este sentido es que la serie no quiere definirse. Quiere ser un seinen (manga/anime de adultos, en el sentido de tramas más serias), con sus toques gores y sus personajes traumatizados, y a ratos shonnen (manga/anime "para chicos", que suelen ser de ostias), con sus combates y sus escenas ecchi pero que no llegan a nada. Por un lado personajes "profundos", y por otro personajes infantiles. Quiere abarcar más de lo que puede y no le sale bien. Es imposible casar las escenas sangrientas, porque no se ahorran detalle alguno cuando conviene, y el toque humorístico que viene un minuto después.

Después están los personajes. El protagonista, Yukiteru, es excesivamente agrio y cobarde. Cuesta mucho empatizar con él, mientras que la protagonista, Yuno, es demasiado excéntrica y bipolar y no dejas de pensar lo exagerada que es. Está obsesionada con Yukiteru, por tener una relación con él, y no casa para nada lo dulce que es en determinadas circunstancias y lo asesina  que es en otras. En el caso de los enemigos, todos se rigen por el esquema de que no son como aparentan ser. Tenemos a una sacerdotisa traumatizada, pero que en realidad es malísima; un policía que hace ver que ayudará a los protagonistas y luego no; un chico adorable que resulta que es un asesino brillante, entre otros. Parece que todos estén cortados por el mismo patrón. Y eso sin contar los que están ahí como relleno, como la madre de Yukiteru o la ayudante de Deus ex machina, que además de contar con un diseño excesivamente infantil que le resta seriedad a la serie, no pinta nada.

La factura técnica de "Mirai Nikki" no está a la altura de las grandes series. Transita en el grupo de aquellas series que, debido a su gran número de capítulos, y no es el caso que nos ocupa, descuidan un poco la animación debido al bajo presupuesto y timing que manejan. Era de esperar que "Mirai Nikki", al ser una serie de 26 episodios solamente, se esmeraran más. En lugar de eso, encontramos un dibujo demasiado trillado; cuando los personajes deben moverse o luchar con otros, pierde fluidez y recurre en ocasiones a las líneas de velocidad o a no enfocar adecuadamente la acción para esconder los fallos.

En definitiva, una serie que no hay por dónde cogerla debido a lo excesiva que resulta en todos los sentidos. Le doy los puntos que le doy porque la idea, aunque confusa en su planteamiento, está bien y pese a todo, genera suficiente intriga al principio como para no abandonarla de forma prematura.

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