domingo, 22 de septiembre de 2013

[Crítica película]: "La zona muerta" de David Cronenberg

Vaya despertares tienen algunos...
De David Cronenberg solo he visto algunas películas de su época más actual. Despierta en mí sentimientos encontrados. "Promesas del este" me parece una gran película, "Una historia de violencia" simplemente mediocre, con una trama que se le va de las manos, y "Un método peligroso" un soberano aburrimiento. Así que enganché en televisión "La zona muerta" sin saber muy bien cómo iría la cosa. Y, sin lugar a dudas, la mejor que he visto de él hasta el momento. También es cierto que no abordaba la película sin saber nada de lo que iba a ocurrir; hace mucho tiempo leí el libro homónimo de Stephen King y, si bien me pareció una idea genial, creo que King no supo desarrollarla del todo bien. También vi un par de temporadas de la serie, de la que solo recuerdo que me mantuvo enganchado.

Entrando en materia, Cronenberg rueda una película que capta a la perfección la atmósfera enrarecida de las novelas de terror de King. Donde el libro parecía recrearse en la situación política y el día a día del protagonista, Cronenberg prefiere rodar una película más centrada en el poder de marras. Y es que Johnny Smith, el personaje interpretado por Christopher Walken, después de un accidente de coche y de pasarse cerca de cinco años en coma, vuelve a la vida con el poder de predecir la muerte de aquellos que toca. Un poder que a más de uno le parecería utilísimo, pero que para Johnny se convierte en un suplicio que marcará su vuelta a la vida. "La zona muerta" es una película extraña. En lugar de enfrentarnos a una única trama, o varias que giren alrededor de una principal, está montada a base de casos pequeños; de ese modo, vemos a Johnny enfrentarse a distintos tipos de situaciones que giran alrededor de sus presagios. Agradezco este enfoque, original, que hace que la película sea más dinámica y que en ningún momento llegue a aburrir. Quizás le achacaría que se detiene demasiado poco en algunos de sus episodios, como el del asesino de chicas jóvenes o el del aspirante a senador loco, que tenían un mayor desarrollo en el libro. Desde el punto de vista argumental, lo peor de todo es que para Johnny no han pasado cinco años; en cambio, para la gente que le rodea, sí. Su antigua novia se ha casado y tiene un hijo con otro hombre y su madre está muy enferma. Uno de los puntos negativos es que Cronenberg pasa demasiado de puntitas sobre estos temas, que eran más centrales en la novela de King, y serían claves para entender mejor la psicología y motivaciones que llevan a Johnny a actuar de la manera en que lo hace. En ese sentido, Cronenberg no acaba de perfilar del todo la personalidad compleja ni la soledad de un ser diferente que llega al punto de sacrificar su existencia desdichada y truncada para salvar a los demás. Como anécdota graciosa, hay un momento en que Walken, ilustrando una de sus reflexiones sobre la soledad, cita al protagonista de "La leyenda de Sleepy Hollow" de Irving; más adelante, Walken interpretaría el papel de jinete sin cabeza en la versión homónima rodada por Tim Burton.

El reparto cumple, donde destacaría a un gran Christopher Walken elevando la calidad del filme con su mera presencia; es sin duda alguna el sustento de la película. Hay secundarios creíbles, como el médico o el padre, y otros que no tanto, como Brooke Adams, una actriz que no acaba de convencerme (en "La invasión de los ultracuerpos" de Kaufman tampoco me gustó) o Martin Sheen, ligeramente sobreactuado. El guion no está mal y la BSO es prácticamente inexistente o irrelevante.

Una película muy recomendable. El ritmo está bien llevado y las escenas están muy bien hilvanadas a base de pequeños casos auto-conclusivos. Quizás se eche en falta una mayor profundidad en los sentimientos del protagonista y un mayor desarrollo de algunas tramas, precisamente las que exploran la vertiente más emocional, pero la película cumple con creces.

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