martes, 17 de septiembre de 2013

[Crítica película]: "Golpe de efecto" de Robert Lorenz

Tan real como la vida misma (nótese la
ironía)
Hay películas que están ensambladas de tal modo que te emocionan sin que se note; lo hacen de forma subterfugia, de manera que poco a poco van calando en ti y al final acabas por derramar la lágrima. Seguro que a todos vosotros, queridos lectores, os ha ocurrido alguna vez. A mí me viene a la cabeza la inconmensurable "La milla verde" o, puestos a hablar de Clint Eastwood, "Gran Torino". ¿A qué viene todo esto? Pues que ayer decidí ver la última película de Clint como actor creyendo que me encontraría un "Gran Torino", y lo que encontré fue una pésima versión de la misma. Con una factura que intenta rememorar la estética de las películas de Eastwood como director, Lorenz, su antiguo ayudante de director, firma una película tan convencional como floja, ahondando en los clichés típicos de cualquier película romántica con toques de road movie.

El mayor problema de "Golpe de efecto" es lo emocionalmente barata que es. Es un producto edulcorado que busca de forma demasiado evidente que nos emocionemos fácilmente. Fuerza todo tipo de situaciones para sobrecogernos con esa filosofía barata típica del Hollywood más comercial. Las situaciones recurren al esquema típico de padre que se lleva mal con su hija y que gracias al viaje que hacen juntos lograrán poner en orden todos sus traumas y acabar felices como perdices. Es muy obvio que acabarán por reconciliarse. Esta trama solo se sostiene gracias al buen hacer de Eastwood y el personaje arisco que tan bien le salió en "Gran Torino", pero tiene muchos puntos flojos; por destacar alguno, cuando Eastwood le cuenta a Adams porqué la abandonó. Que el director nos salga con que por poco violan a Adams cuando era pequeña chirría demasiado, pues no casa con el tono de drama suave que estábamos viendo. Además, parece que el personaje de Adams lo olvida muy rápido pese a ser una revelación, cuanto menos, traumatizante. 

En "Golpe de efecto" se nota que Clint Eastwood estaba solo para vender la película de su amigo Lorenz, porque si obviamos los fragmentos de Clint, tenemos una película romántica de tomo y lomo revestida con una carcasa de baseball a lo "Moneyball". Lo del beisbol fracasa por lo circunstancial que resulta; se nota demasiado que es una excusa para la historia romántica y los problemas padre-hija. Es demasiado obvio que el bateador que se suponía que era buenísimo y que las estadísticas decían que era maravilloso, fracase frente al repartidor de cacahuetes que resulta que es el as del baseball que está por descubrir. Es una forma tan estúpida de demostrar que el talento del ojeador vence a las estadísticas que da risa (en este sentido recomiendo "Moneyball" encarecidamente). Y la historia romántica es sonrojante. La relación entre Adams y Timberlake no se separa ni un ápice del esquema visto cientos de veces en otras películas del género. Chica guapa emocionalmente inaccesible conoce a chico guapo graciosete y que le gusta vivir la vida. Al principio ella no quiere, pero él, después de varios intentos donde demuestra su ingenio, su chispa y habilidad para ligársela, conquistará su corazón. Luego ella es la que se queda prendada de él y por X motivo, él la deja. Pero eso solo es un espejismo. Cuando ella consigue superar todos sus otros problemas, aparece él para reconciliarse. Ella cede, y todos felices. Y todo en un plazo de menos de cinco días. Este esquema rancio es irreal; ninguna relación es así y estoy harto de verlo una y otra vez. Pero lo más sorprendente de todo es que Lorenz  no añade nada nuevo, nada que intente enmascarar el calco que perpetra.

Por otro lado, el tema de fondo, el típico "es más importante ser feliz, disfrutar la vida y llevarte bien en tus relaciones familiares y amorosas en lugar de solo enfocar tu vida en el trabajo y vivir estresado/a todo el día", estaría bien si no fuera tan evidente. Cómo Adams encuentra su nuevo empleo, el que verdaderamente le gusta, y manda a tomar por saco lo de su ascenso como socia del bufete, lo que en realidad no le gusta, y cómo Eastwood acepta su posible jubilación, es demasiado Alicia en el país de las maravillas. El que sabe lo difícil que es conseguir sus objetivos no tiene otro remedio que sentirse insultado. Para acabar, la B.S.O pasa sin pena ni gloria y la labor de los actores es más que correcta, destacando sobre todo la de Eastwood.

Pese a la buena actuación de Eastwood y que el mensaje de fondo está bien, la película decepciona en todas sus tramas por lo simplonas y tópicas que son. Quizás llegue a entretener en algunos pasajes si aceptas lo ingenuo que es todo, pero la mayor parte del tiempo resulta excesivamente convencional, predecible y aburrida.

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