jueves, 26 de septiembre de 2013

[Crítica libro]: "El viejo y el mar" de Ernest Hemingway

¡Persigue tus sueños!
Cuando encaro cualquier clásico de la literatura, de forma inconsciente pienso en un libro denso, difícil de leer, con una retórica como para perderse y de temática abstracta. Quizás sea porque siempre me vienen a la cabeza libros como “La república” de Platón o tochos como "El Quijote", amargos recuerdos del bachillerato. Pensaba que Hemingway sería así. Pero cuando abrí "El viejo y el mar" y empecé a leer, me encontré con un libro sencillo, de lectura fácil y con un tema de fondo más claro que el agua. El léxico que usa el autor es muy especializado, con un gran uso de la jerga específica de los pescadores (no en vano escribió esta novela mientras pescaba con un amigo en Cuba), pero lejos de dificultar la narración, la enriquece. Quizás peque de enlentecer una historia que ya de por sí es corta i que permitiría una lectura más fluida, pero vale la pena por el mensaje que nos quiere transmitir.

En "El viejo y el mar" Hemingway nos cuenta la historia de un anciano que un buen día, tras varias semanas sin pescar ningún pez, consigue que uno grandioso pique el anzuelo. Y a partir de aquí empieza un tira y afloja entre el viejo y el pez; cada uno espera la rendición del otro, mientras se van alejando cada vez más de la costa. Y punto. No hay nada más. Y es que la trama de esta novela corta, quizás demasiado simple y alargada en ocasiones, solo es una excusa para hablarnos sobre persistir en tus objetivos, en no tirar la toalla por difícil que sea la empresa. Vemos la perseverancia del anciano y el sufrimiento físico y mental al que se somete para alcanzar su meta. Vemos las distintas fases por las que pasa; al principio está entusiasmado, luego hay momentos donde se replantea la empresa y en otros donde está a punto de rendirse y no lo hace, cegado por una meta que debe conseguir sea como sea. Y una vez consigue hacerse con el pez, nos damos cuenta de que el viaje le ha ido moldeando y ha transformado su escala de valores. Así pues, el viejo reflexiona sobre lo ocurrido y entiende cosas que antes ni siquiera había contemplado, y todo gracias al viaje que ha hecho. Otra lectura interesante, de las múltiples que ofrece, tiene que ver con los tiburones que atacan su presa una vez ha conseguido pescarla; es una buena metáfora sobre las personas que intentarán ponernos palos en las ruedas cuando intentemos cumplir nuestros sueños y cómo no podemos dejarnos vencer por ellas.

Desde el punto de vista más relacionado con la escritura, “El viejo y el mar” es un magnífico relato para aprender el principio del iceberg que el mismo Hemingway acuñó. La narración solo nos muestra lo que vemos; no nos cuenta toda la vida del anciano, ni se nos detalla la vida en el pueblo ni la de sus gentes. No es necesario. Eso forma parte del subtexto, lo que no vemos y debemos imaginar con lo que nos dan. Hemingway nos da detalles fugaces sobre el viejo para que atisbemos esa historia que no nos contará.

Pese a que es un libro a merced del mensaje que nos quiere transmitir, es una lectura recomendable. Quizás a más de uno le parezca aburrido o excesivamente simple, y es cierto que pese a lo corto que es hay momentos en que se hace lento, pero está muy bien escrito, el tema de fondo está muy bien perfilado y da que pensar.

17 comentarios:

  1. Es uno de los libros más populares de Hemingway. A mi me ha gustado mucho. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. A mi también. Es uno de esos libros que se deberían leer en la escuela. Quizás no les gustara, pero el mensaje de luchar por tus sueños está muy bien.

    Muchas gracias por comentar. Un saludo!

    ResponderEliminar
  3. Ese mensaje es el que en un principio yo había entendido, sin embargo el hecho de que al final se comieran al pescado me desconcertó, no sé si podrias aclarar ese punto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo imagino que Hemingway con ese pasaje quería decirnos que, aún cuando ya hemos conseguido nuestros objetivos, hay que continuar luchando para mantenerse en esa situación por la que tanto esfuerzo hemos gastado. Que siempre habrán fuerzas externas que querran tumbarnos y con las que tendremos que continuar batiéndonos.

      A mí también me desconcertó y no supe verle el sentido hasta mucho después (y ni siquiera sé si esa es la interpretación correcta).

      ¡Un saludo y muchas gracias por comentar!

      Eliminar
  4. Me pasa lo mismo que con joseph conrad, que me ha gustado y no se muy bien por qué. Como tú dices, el pez tirando todo el rato y él. No pasa nada más. Y tampoco aprovecha todas esas páginas que tiene que llenar para hacer flasbacks y contarnos mas sobre el viejo, o trasmitirnos grandes enseñanzas... nada. La mejor parte sin duda es la relación que establece con el pez, la noble lucha, la naturalidad con que le admira y respeta al tiempo que intenta matarle.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, coincido contigo con que es la mejor parte. A mí Hemingway me parece más fácil de leer y de extraer conclusiones que Conrad, del que solo he leído "Juventud" y "El corazón de las tinieblas", que me parecieron algo farragosas (sobre todo la segunda). Tengo que leer algo más de Hemingway (creo que seguiré con sus "Cuentos").

      ¡Un saludo y muchas gracias por comentar!

      Eliminar
  5. Gracias, me sirvió mucho. Yo si lo estoy leyendo en la escuela ;)

    ResponderEliminar
  6. Siempre he creído que el final es lo que hace de este libro, un libro fascinante. Desconcertante ciertamente, pero ¿realmente imaginan que Santiago hubiera llegado con su pez triunfante a tierra?

    Creo que Hemingway, como también dice Forest Gump, quería decir simplemente: "Shit Happens"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te falta razón Ana. A raíz de tu comentario le he dado más vueltas y pienso: no será que lo mejor de una meta es el camino que recorremos hasta cumplirla? Una vez conseguido el objetivo todo ha terminado y, en el caso de Santiago, poco importa ya lo que ocurra después de capturarlo.

      ¡Un saludo Ana y gracias por comentar!

      Eliminar
  7. Pues si es una obra muy interesante para reflexionar las diversas problemáticas que hay en la vida .

    ResponderEliminar
  8. Hoy termine de leer este maravilloso libro, el cual me lo recomendó mucho tiempo mi papá y ahora entiendo por qué. Me agrada tu comentario sobre el libro, el lenguaje de técnico de marinero lo hace aún más interesante.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas,

      Me alegro que te gustase el libro y mi crítica.

      ¡Gracias por comentar anónimo!

      Eliminar
  9. ESTA NOVELA TAMBIÉN RESALTA, QUE POR MAS DIFÍCIL QUE SEA LAS ADVERSIDADES SIEMPRE HAY QUE SEGUIR LUCHANDO POR LOS QUE UNO DECAE LOGRAR EN LA VIDA.

    ResponderEliminar
  10. Muy buena tu critica, por mi parte considero que es un libros con muchos valores. Por un lado el viejo perseverante, no le importa si los demás piensan que ya es muy viejo, el no se siente inútil ni un estorbo para otros pescadores, al contrario se siente muy capaz, cuantas veces no hemos dejado de confiar en nosotros mismos por las criticas que nos hacen. Me encanta el muchacho que sin una pizca de molestia ayuda al viejo a pesar de que le prohíben pescar con el, cuantas personas mayores no se encuentran sin una mano que los ayude y ni una persona que los acompañe?. Hay tantas, tantas cosas de este libro que lo hace maravilloso. Me parece que el final no es para nada desconcertante, es claro que no podia ser de otra manera, la relación entre el viejo y el pez, vivo y después muerto era demasiado privada e intima, no me imagino a la gente del pueblo perturbando ese lazo. Es algo que debe quedar en la mente del viejo perpetuamente, los demás no verían lo sagrado de la labor que con tanta perseverancia desempeñó ese señor. Un Saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas Ana,

      Me alegro que te haya gustado. Es un libro genial precisamente porque suscita muchos puntos de vista e interpretaciones.

      ¡Saludos y gracias por tu aporte!

      Eliminar