sábado, 7 de septiembre de 2013

[Escribir]: "Donde intento emular a los grandes dando consejos de escritura"

La última vez que escribí una entrada hablando sobre escritura dije que iba a dejar la empresa de escribir una novela para más adelante, cuando hubiese practicado más con los relatos cortos. Pues bien, a día de hoy llevo dos cuentos y un proyecto en ciernes. El primero tiene cerca de 15 páginas de libro y el segundo unas 35. Pese a ser de lo primero que puedo decir que empiezo y acabo estoy bastante satisfecho de ellos. Tengo la suerte de que cuando escribo uno me surge una idea para el siguiente y así sucesivamente (bueno no muy sucesivamente porque estoy con el tercero). ¿Y el proyecto del que os he hablado? Tengo la intención de auto publicar un conjunto de relatos cortos, entre 7 y 10, y me he puesto como fecha final mi cumpleaños (en mayo) para tenerlos más o menos listos. Yo funciono con plazos de entrega holgados. ¿Principales escollos? Primero, no quiero que todos los relatos estén cortados por el mismo patrón. Quiero jugar con puntos de vista distintos, personajes distintos, y aunque todos estarían enmarcados en el género de ciencia-ficción, no quiero estancarme en el arquetipo. Segundo, tendré que aprender a jugar con el Photoshop para crear la portada, aprender a montar epub's, entre otras cosas. Son cosas que me hacen ilusión, pero que seguro que llevan mucha faena. Y bueno, ya basta de tanta historia. Ahí van los consejos:

Creo que nadie le diría que no a semejante retiro escritor
1) ¿Qué hago para escribir? Quizás no diga nada nuevo. Pero lo primero es habilitar un lugar donde escribir. Lo de cerrar la puerta y tal depende de lo que necesitéis para concentraros. Yo escribo con la puerta abierta, con un poco de jaleo de fondo, y me concentro perfectamente. Pero esto tiene trampa. Siempre me pongo los auriculares y escucho B.S.O. Eso siempre me va muy bien. Parece que no todas las B.S.O funcionan igual; hay algunas que me abstraen más que otras. Le tengo pillada la medida a una, la de "Ghost in the Shell 2: Innocence". Esa me va perfecta. Consigue que me transporte por completo al mundo que estoy creando, hasta el punto de que ni siquiera la escucho conscientemente. Luego está el tema de "ordenador sin conexión a Internet para distraerte". Eso está muy bien, pero no lo veo muy práctico. A veces necesito del traductor del google porque me salen palabras en catalán y las quiero en castellano o estoy consultando uno de los libros de escritura que están en inglés y no me entero de nada. También uso muchísimo las webs de sinónimos; no sé si os pasa a vosotros, pero cuando me empeño en poner la misma palabra cinco veces en un mismo párrafo no hay nada que hacer. En una ocasión llegué a poner la palabra "esquirlas" hasta tres veces en dos párrafos consecutivos. Tampoco consigo estar quieto todo el rato; a veces me voy a la cama y medito, en otras me permito el lujo de ir al lavabo y hacer mis necesidades e incluso alargo el viaje yendo a por agua.

2) Para empezar un cuento, yo soy de los que parten de una idea y siempre intento poner en práctica el sencillísimo ejercicio de hacerte la pregunta "¿Y sí...?" para ir sacando cosas e ir estimulando la imaginación. En plan: ¿Y sí este protagonista se tiene que enfrentar con tal cosa? ¿Y sí para vencer esa cosa tiene que hacer tal y cuál? Y así sucesivamente. De momento no he necesitado ejercicios, pero tengo un libro, "Saca el escritor que llevas dentro" de Iria López Teijeiro, para hacer ejercicios que estimulen la creatividad (entre otros que buscan desarrollar otros aspectos). Tengo la intención de escribir algún que otro relato corto usando ejercicios, para ver qué sale. Por probar uno no pierde nada. En cambio, nunca empiezo con un personaje. No es en lo primero que pienso. Para mi es un instrumento para contar la idea que tengo y lo desarrollo luego a merced del tema y el concepto del relato.

El truco está en hacerlos compellings
3) Es importante ir estudiando técnica narrativa mientras escribes. Tomando las enseñanzas de Larry Brooks en "Story Engineering", él establece 6 competencias que todos tenemos que dominar y plasmar en nuestra obra para que esta tenga éxito. Por un lado están las 4 más importantes: estructura, personajes, tema y concepto; y por el otro, otras 2 más secundarias (y no por ello menos importantes), que son: ejecución de escenas y voz. Yo reconozco que tengo carencias a lo que personajes se refiere. Por eso me compré "Dynamic Characters" de Nancy Kress (recomendado por mi amigo Carlos en su rincón), una guía muy útil y detallada sobre todos los aspectos que tenemos que tener en cuenta para crear personajes más "compellings" (usan esta palabra hasta en la sopa y quiere decir "irresistibles", o eso dice nuestro amigo traductor). También necesito profundizar en los temas, o en otras palabras, de qué va tu novela. Qué encontrarás si rascas un poco. Si va sobre la amistad, la vida y la muerte, el fracaso amoroso, etc. Es importante, como dicen muchos, escoger temas en los que te sientas identificado o de los que quieras hablar; pero saber implementarlos bien en la narración y que no acaben en simple propaganda o con moralejas que se ven a la legua ya es arena de otro costal. He encargado "Escribir ficción" de la Gotham Writers' Workshop, porque, si bien "Story Engineering" es un buen libro para aprender estructura y personajes, se queda un poco pez a lo que tema se refiere. He leído los apenas tres capítulos que dedica a esta competencia y deja un poco que desear. En conclusión, es muy recomendable que vayáis estudiando todos los aspectos de la técnica y que os focalicéis primero en aquellos en los que vais más peces.

4) Y finalmente, os recomiendo escribir cada día de la semana. Yo me pongo unas dos horas o así, en función de lo que me cueste llegar al cupo de palabras; a veces llego a las 500 palabras (mi límite inferior) y lo dejo ahí porque no estoy inspirado y otras veces hago 1000 casi sin darme cuenta (son los menos, eso también hay que decirlo). Yo creo que ponerse una cuota elevada acaba por desgastarte, pero cada uno funciona a su manera. Si os cuesta poneros a escribir, es normal. No siempre es una actividad tan bohemia como para estar toda una noche escribiendo poseído por las musas ni siempre se te queda una sonrisa de enamorado en la cara mientras lo haces. No, a veces lo haces a regañadientes, empujado por la poderosa fuerza de la rutina. Pero otras veces sí es emocionante. A mí me ocurre cuando escribo diálogos y puntos de inflexión o cuando planeo la estructura del relato; creo que son mis fuertes y es cuando más enchufado estoy. En cambio me aburren las descripciones de paisajes o de personajes, o romperme la cabeza para crear un personaje profundo.

Y así es mi rutina. Espero que os haya entretenido. ¿Cómo escribes tú?

3 comentarios:

  1. Yo escribí mi primera novela escribiendo 300 palabras al día. Al final ya escribía 450.

    Con mi segunda comencé con 900, pero he tenido que rebajarla hasta 500. Se me olvidada que mantengo un blog que me da muchísimo trabajo.

    Es importante tener una rutina de escritura, que cumples a rajatabla, pero también ser flexible. A mí las 900 palabras me estaban agotando.

    Lo de "¿Y si...?" es una gran manera de tramar y de descubrir la historia. En la revisión ya afinarás la estructura.

    Lo de la descripción, yo creo que todos partimos de la idea de que tiene que haber mucha. Tenemos esta idea porque los pedantones alaban bonitos pasajes floridos de descripciones, y desprecian las tramas.

    En realidad, hasta que no se inventó el cine, la descripción era fundamental para que el lector viera lo que pasara, ahora la descripción puede ser mínima, y la gente visualiza sin problemas las escenas. Realmente sólo hace falta poner los detalles importantes. La historia te dicta qué es lo que tienes que poner, y normalmente es poco.

    Lo de ponerse plazos es una gran estrategia para lograr metas. Mi consejo es que acabes los cuentos (eso incluye la reescritura), y no los vuelvas a mirar. Y cuando se acerce mayo, los revisas. Habrás aprendido tanto en estos meses que sabrás mejorarlos.

    Mi opinión de la autopublicación es que está ahí para algo, y que no tiene que ir en contra de la publicación tradicional. Para mucha gente es como mezclar aceite y agua, y yo no lo entiendo.

    Mueves unos proyectos por editoriales y otros, que no tienen nada que ver, te los autopublicas.

    Así que, muy bien Ivan por autopublicarte una colección de cuentos.

    Veo que estás leyendo a Bradbury. Bueno, bueno.

    Veo que estás leyendo a Salinger. Malo, malo.

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  2. Yo cuando escribía la novela que dejé en standby me puse una rutina de 1000 palabras y me quemé un poco, aunque últimamente me había acostumbrado a 1200 o así. Pero con las 500 ampliables a lo que sea estoy mejor, sin una presión excesiva creo yo.

    Un ejemplo de lo que me comentas sobre la descripción es "El terror". El libro sería mejor si Simmons se ahorrase como un 30% de los adjetivos y de explicar lo frío que es todo (que conste que me gusta el libro).

    Lo de los plazos, totalmente cierto. Yo lo hago con todo, trabajos de uni, cuando estudiaba para exámenes y ahora con la escritura.

    He pensado en la autopublicación por lo que comentabas en tu blog. Hay cosas que es mejor pasar por editorial (como una novela) y otras autopublicar (como un libro de cuentos). Como bien dices, las dos cosas se combinan a la perfección. Una cosa no quita a la otra.

    Y respecto a las lecturas...siento decepcionarte...Salinger me gustó bastante y Bradbury, bueno, me decepcionó un poco. Cuando haga las reseñas lo discutimos jaja.

    Un abrazo y muchas gracias por comentar.

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  3. "El guardián entre el centeno" me lo he leído dos veces. Primero en español, y cuando aprendí inglés, en inglés. Y siempre me he preguntado por qué esa novela tiene tanto prestigio. Siempre me ha dejado frío. Tengo ganas de leer tu crítica.

    De Salinger me gustan sus cuentos.

    Cuando comencé a leer a Bradbury me parecía decepcionante. Pero seguí y seguí, y ahora es uno de mis escritores favoritos. Es tan emocionante. A mí me tocan muchísimo sus historias.

    ¿"El terror" tiene demasiados adjetivos? Yo me metí de lleno en ese mundo, y sólo me sacó el final, pero fue por la historia.

    De escritores de best-sellers, a Anne Rice sí que se le va la mano con las descripciones.

    Con la descripción es cuestión de práctica. Tú verás lo que necesitas, y encontrarás un equilibrio. Mi experiencia es que normalmente necesitas mucho menos de lo que pensabas al principio.

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