viernes, 2 de agosto de 2013

[Crítica libro]: "La cena" de Herman Koch

Sí, todo transcurre en una cena,
pero el autor hace trampa con
interminables flashbacks, que conste
Lo que ocurre a veces con los libros que se escogen al azar es que puedes cagarla. No revelo nada que no sepáis con esta obviedad, pero cualquier cosa vale si es para introducir el libro nº21 del reto 60 libros leídos en 2013. Últimamente intento aproximarme a cualquier obra, ya sea un libro o una película, por ejemplo, sin conocer nada de nada. Y coger libros al azar de la biblioteca ofrece esta experiencia en grado sumo. Así procedí con "La cena" de Herman Koch, y el resultado no ha sido satisfactorio. Antes de continuar, os endilgo la sinopsis de Goodreads (aviso que contiene spoilers, pero después me explico en este sentido):

"Dos parejas se han citado a cenar en un moderno y exclusivo restaurante de Ámsterdam. Mientras saborean el aperitivo y charlan con aparente despreocupación sobre la última película de moda y sus planes para las vacaciones, son conscientes de que, tarde o temprano, deberán abordar el incierto y acuciante asunto que los ha llevado a reunirse: el futuro de Michel y Rick, sus hijos de quince años, que según algunos indicios podrían estar envueltos en un caso de violencia grave."

En muchas ocasiones nos quejamos de que las sinopsis revelan demasiado. Como los tráileres. Y en "La cena" es así. Pero por una vez lo entiendo. Si no revelas el eje principal de la novela, que no se nos descubre hasta transcurrida la mitad del relato, no tienes con qué hacer el texto de la contraportada. Porque hasta que no hemos recorrido un buen trecho del libro no se nos revela el dilema principal, el de que haría un padre o una madre si descubre que su hijo ha asesinado a alguien. Y creo que ese es un gran fallo. Y una vez aparece no es tratado con toda la profundidad que pensaba que se trataría y el autor se va por las ramas con frecuencia, incluso cuando ya entramos, por fin, en dicho tema. No es que quede diluido, porque se trata y se discute, pero el autor se centra demasiado en aspectos que no interesan, como la complejidad emocional y los problemas asociados del protagonista, el padre del asesino. Al final acaba siendo algo diferente a lo que se nos prometía: un retrato de un padre con tendencias agresivas y que ha acabado transmitiéndoselas a su hijo. La educación que recibimos de nuestros padres configura emocionalmente a los hijos y la novela cumple transmitiendo este mensaje. Quizás donde mejor me lo he pasado es, paradójicamente, en su inicio, con todo lo relacionado con la cena. La primera parte, antes de que se nos plantee el dilema, gira alrededor de los tópicos de mesa, los tipos de conversaciones más frecuentes que se dan en este tipo de veladas o en retratarnos el esnobismo típico de la gente adinerada. Y todo desde una óptica humorística conseguida, que se pierde abruptamente transcurrida dicha primera parte.

Pero volviendo a la reflexión principal, ¿qué haríamos si nuestro hijo/a se carga a alguien? ¿Lo encubriríamos o lo entregaríamos a la policía? A veces es sencillo decirlo cuando todo va bien, pero cuando se da la situación puede convertirse en un problema importante. Las dos visiones entran en colisión en el último acto, en un final y un giro de los acontecimientos que para nada está en consonancia con el tono de la novela. Agredir al hermano delante de todo el mundo para evitar que lo cuente o dar vía libre a su hijo para que se cargue al hermanastro chantajista (que vio como los dos primos se cargaban a una vagabunda y lo grabó todo) me parece demasiado rocambolesco y para nada coherente. Una cosa es que apoyes a tu hijo, que lo encubras no contándolo a nadie, y otra cosa muy distinta es que des rienda suelta a su instinto agresivo. Me parece, pues, que la historia se le va de las manos a Koch en el último tercio con ese tipo de actuaciones que se alejan de la coherencia o el realismo con el que abogaba antes.

En conclusión, un libro que prometía, con un dilema que ofrecía mucho jugo y que acaba deshinchándose con los desvaríos del autor, más centrado en explorar aspectos secundarios que en desarrollar la trama principal. Y eso sin contar el decepcionante final. Aun así la primera mitad es entretenida con todo lo relacionado con la cena.

2 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con esta crítica sobre la novela La cena, que acabo de leer. No sé cómo describir el desenlace... ¿disparatado? pero sin duda decepcionante

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    1. Fue una lectura tan olvidable que solo recuerdo que todo acabó en un conjunto de desatinos que echaban a perder lo prometedor de la premisa inicial.

      ¡Un saludo y muchas gracias por comentar!

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