domingo, 16 de junio de 2013

[Off-topic]: "Up in the air" y "Young Adult" dan que pensar

Hoy os quiero hablar de dos películas de Jason Reitman que he visto recientemente. De "Young Adult" ya os hablé en el pasado resumen semanal y ayer volví a ver "Up in the Air". Mi primera impresión hará dos años o así fue negativa y quería darle otra oportunidad. Pues bien, he encontrado paralelismos y reflexiones interesantes en ambas. I las dos me parecen buenas películas.

De avión en avión y tiro porque me toca
¿Qué tienen en común? Pues que están protagonizadas por dos personajes, Mavis (Charlize Theron) en "Young Adult" y Ryan (George Clooney) en "Up in the air", que tienen carencias o llevan un modo de vida particular construido alrededor de unas convicciones o maneras de ser particulares. En el caso de Mavis, ella vive anclada en una inmadurez que arrastra de su época de instituto; vive de su imagen de chica guapa que es capaz de lograr cualquier cosa solo porque ella lo quiere. Ryan, en cambio, ha construido una vida solitaria i aislada de cualquier tipo de relación que implique abrirse; es un tipo que rehúye el compromiso y compartir nada profundo con nadie. Durante el transcurso de la película se someten a examen y se enfrentan a su modo de vida y acaban por darse cuenta de que deben cambiar, de que algo no funciona en ellos, pero, y esto es lo que más me gusta de estas dos películas, eso no quiere decir que vayan a cambiarlo o se sientan capaces de hacerlo. Y esto es lo que las hace diferentes porque normalmente las películas de Hollywood nos venden que los problemas personales, sobretodo de cariz psicológico, se solucionan en un plis-plas y que el cambio es fácil. ¿Cuántas veces hemos visto a Mavis y Ryans que al final del relato se endulzan y encuentran el verdadero amor de su vida y viven felices y comen perdices? Y si tenían cualquier problema se desvanece. Pero la realidad no es así.

Nunca la autodestrucción fue tan bella
Mavis se da cuenta de que ha estado viviendo en una realidad que se ha construido ella misma (que sería capaz de recuperar a su novio de cuando era joven, arrebatárselo a su mujer y destruir así su familia), basada en la inmadurez y en el egoísmo, y toma conciencia, pero vuelve a ser la misma al final. Una especie de: "Soy así y voy a vivir con ello". En el caso de Ryan, este va más allá pero también se queda corto. Él se da cuenta que al final necesita compartir algo con alguien, comprometerse más,  si no quiere quedarse solo para siempre. Pero le sale rana cuando cree que puede ir más allá con su rollo y resulta que este sólo lo trataba a él tal y como él, Ryan, ha tratado a todo el mundo. En este caso se da cuenta que no puede cambiar su manera de ser y continua tal y como había

Pero esto me hace reflexionar. ¿Por qué debemos cambiar nuestra manera de ser por diferente que sea de lo habitual? Si Ryan es más feliz con esa coraza que lo aísla de los demás, ¿y qué? ¿Y si es un tipo serio desengañado de las relaciones afectivas? Imagino que lo más importante es conocer como somos y aceptarlo, como hacen nuestros protagonistas en ambas películas. El primer paso es que uno se dé cuenta de sus limitaciones (y puntos fuertes también) y viva con ellos. Esto, obviamente, no quiere decir que debamos resignarnos. Podemos cambiar, no os preocupéis. Aunque a veces sea difícil, como nos ilustra Jason Reitman en sus dos películas.

¿Y vosotros qué pensáis?

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