martes, 30 de abril de 2013

Resumen semanal 22/04/13 - 28/04/13

Sí, el análisis de hace dos semanas se me coló...pero bueno, ¿qué más da no? Esta semana pasada, excepto los capítulos de la segunda temporada de Black Mirror, sólo he visto dos películas. El TFM del máster me tiene ocupado a todas horas, como un parásito que se alimenta de ti sorbiéndote hasta la última neurona como si de un limón se tratase. Desahogado ya y sin más preámbulos, ahí van las minireseñas:

Soooo. Primero debo hacer un pequeño paréntesis antes de entrar con la primera película, la de Woody Allen. Llegué a esta película siguiendo el libro "Cineclub" de David Gilmour. Ya hablaré más adelante de este (quizás para fin de año a este paso), pero a grandes rasgos va sobre un padre que le ofrece una alternativa educativa a su hijo, que odia ir al instituto: ver tres películas a la semana con él. Pues bien, yo también me he apuntado a esa educación y, a medida que voy leyendo, voy mirando las mismas películas que ellos. Como os podéis imaginar, el ritmo de lectura és tremendamente lento. A su favor debo decir que el argumento del libro, exceptuando las reflexiones que se deducen de las películas, tampoco és muy complicado.


Delitos y faltas Aburrida. Apenas ocurre nada y la forma de contarlo es desasosegante. En varios puntos estuve a punto de quitarla. La moraleja es interesante y el guión está cuidado, pero todo lo demás cae en el tedio. La reflexión que comento es la siguiente: los malos se salen con la suya y los buenos, no. Dicho así parece muy simple, pero es que el meollo de la cuestión es ese, aunque la película se esfuerce en muchas ocasiones en meternos a trapo filosofía de bolsillo. Está muy bien que la introduzcas, pero que no resulte tan copiar y pegar, como el personaje del ciego. Parece que sólo esté ahí para eso. Sé que esto que voy a comentar ahora va a convertirse en sacrilegio casi al instante, pero me gustan más las películas actuales de Allen que las antiguas. Ya lo he dicho.



De ratones y hombres Peliculón como la copa de un pino. Hacía un tiempo, desde que vi "Betty Anne Waters", que una película no conseguía emocionarme, requisito imprescindible para que yo considere algo, ya sea película, serie o libro, como excelente. Si no despierta esa sensación en mi, no llega a ese peldaño reservado a lo mejor de lo mejor. En este caso tenemos una historia ambientada en la América de la Gran Depresión, donde dos amigos van de rancho en rancho para poder vivir. Uno de ellos es retrasado y el otro cuida de él. De la mano de estos dos personajes, el director, el mismo Gary Sinise, tirando del libro de Steinbeck, nos retrata una época donde moraba la desigualdad social. No sólo los retrasados eran apartados o no podían participar socialmente, sinó que también había otros colectivos, como los ancianos, las mujeres o los negros, que eran apartados. Y para cada uno de los colectivos tenemos a un representante en la película. Es impresionante la sensación de incomodidad, de que algo malo ocurrirá tarde o temprano en el rancho donde trabajan nuestros protagonistas. La intolerancia de los temporeros (aunque también hay personas tolerantes) se puede palpar. Al final, sin desvelar nada, se nos plantea un dilema sobre la amistad vs. lo contrario, el pensar en uno mismo, muy interesante. Deja un poso que tarda tiempo en desaparecer.


1 comentario:

  1. TE RECOMIENDO EL LIBRO DE STEINBECK, LE DA MIL PATADAS A LA PELI! :)

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