jueves, 28 de marzo de 2013

[Crítica libro]: "Antígona" de Salvador Espriu

No me neguéis que los grecoromanos
no eran trágicos y rocambolescos...
Y aquí llega el 7º libro que leí allá por febrero y en este caso pasa lo mismo que en los "Drames rurals". Lo leí para echar un cable a mi hermano. En este caso no me fue muy difícil, pues el libro se lee un suspiro. Creo que lo empecé al inicio de uno de mis trayectos diarios en tren y, una hora después, cuando llegué a mi destino, ya lo había acabado. Es una obra de teatro muy corta y se trata de una versión de Salvador Espriu del mito griego del mismo nombre. Pero antes de nada, la sinopsis:

"Antígona puede interpretarse desde diferentes puntos de vista, porqué lo que Espriu ha intentado es darnos las razones de los personajes, las motivaciones y las justificaciones por las cuáles cada bando actúa. I dentro de este contexto, una víctima inocente que sólo se rige por el amor: Antígona."

Vale, esta sinopsis es un poco extraña, pero es la que he encontrado en Fnac. A grandes rasgos, dos descendientes de Edipo (sí, el que lo hizo con su madre. Eh, sin saberlo), Polinices y Etéocles, condenados por su padre a enfrentarse siempre, se reparten el poder de Tebas periódicamente para no entrar en guerra el uno con el otro. Como podéis imaginar, la cosa no acaba bien y empieza una lucha fratricida entre ambos: Etéocles se convierte en el defensor de Tebas y Polinices en el atacante. Antígona, hermana de ambos, luchará por convencer a dos personas que adoptan posturas irreconciliables de que no se maten el uno al otro...y no lo conseguirá. Pensaréis, hoy este me quiere destripar el libro antes de que lo lea. Calmaos, no me he convertido en un spoiler con patas. Como ocurría en la mayoría de obras clásicas griegas y romanas, y espero no equivocarme con esto porqué tampoco estoy seguro, antes de empezar hay un resumen de lo que ocurre en la novela. Vamos, que antes ponían por escrito los comentarios del típico amigo bocazas de ahora. En definitiva, una vez muertos los hermanos, Creonte (el yerno de Etéocles) se hace con el poder y manda honrar el cadáver del hermano que gobernaba, Etéocles, y dejar que se pudra el cadáver del otro hermano, Polinices. Antígona, destrozada, es incapaz de dejar que el cuerpo de su hermano Polinices no halle la paz. Y ella lo entierra, ganándose el castigo de Creonte. Fin.

Y ahora voy con mi opinión...pues ha sido interesante. A diferencia de otras obras clásicas que he leído, esta se pasa volando. El vocabulario no es muy complejo y el ritmo es el adecuado; en ningún momento se hace lenta o repetitiva. Podríamos decir que Salvador Espriu va al grano. Nos quiere retratar la incapacidad de dos posturas de llegar a un acuerdo, de reconciliarse, y de que el pato siempre lo acaban pagando los inocentes. Y eso es lo que hace. No se va por las ramas ni escribe una palabra de más. Da la sensación que estás leyendo algo que ha sido escrito al milímetro, midiendo cada palabra y eliminando aquellas de más. En ese aspecto, muy bien. El problema, en mi opinión, deriva de esa cualidad: da la sensación de que todo es muy simple, que sólo estás delante de algo efímero, de algo demasiado concreto y acotado. Que ha escrito sólo con el fin de mostrarnos algo, pero sin interesarse con ganar profundidad ni desarrollar más la historia. Algunos, los que hayáis leído mi reseña de "El corazón de las tinieblas" y la de "Drames rurals" concretamente, os exasperaréis conmigo y os preguntaréis que es lo que busco. Si son densas y lentas, me quejo. Si son simples y livianas, como "Antígona", me quejo. "Qué quieres Ivan?". "Pues un punto medio, digo yo", a lo que me quedo tan pancho.

Preguntándole a mi hermano, que la ha trabajado en clase, he descubierto que se trata de una metáfora del conflicto que fue la Guerra Civil. Al menos Salvador Espriu la escribió en ese contexto. Los hermanos enfrentados serían los republicanos y los nacionales, protagonistas de una guerra fratricida, y Creonte sería Franco, que se valió de ese conflicto y se hizo con el poder. Antígona vendrían a ser aquellos que intentaron buscar un punto de reconciliación entre ambos bandos, aquellos que quisieron evitar la guerra a toda costa y no lo consiguieron. Si bien la conexión me parece incuestionable, yo creo que lo podríamos aplicar a multitud de situaciones, incluso del día a día. Enfrentamientos que no llevan a ninguna parte y que acaban repercutiendo a terceros los vemos cada día.

En fin, la recomiendo. Al menos para reflexionar sobre lo que he comentado más arriba. Tampoco te llevará mucho rato, yo la leí en hora y cuarto, y te mantendrá entretenido/a. Y bueno, coincidiendo con que estamos en el año Espriu, conmemorando su centenario, no viene mal leerse algo de este genial poeta, dramaturgo y novelista catalán.

2 comentarios:

  1. Gracias a tu critica sobre el libro he podido prepararme una pregunta para un examen, ya que preguntaba que de qué manera Salvador Espriu se refiere a la sociedad de su momento a través de esta historia, y no sabia por donde cogerla, gracias

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    1. Buenas anónimo,

      !Me alegro que te haya sido de utilidad!

      ¡Un saludo!

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